Lo que ocurrió esa noche
La música sonaba por lo alto, ahogando las risas y charlas de las personas que se encontraban alrededor. Él miró hacia un grupo de chicos de aspecto mayor, estaban bebiendo cervezas, conversaban y reían estruendosamente, mientras algunos gritaban y se unían a sus colegas.
-Elian, ¡Vamos!- gritó Yule, haciéndose escuchar por encima de la multitud.
La noche fue avanzando, seguida de una divertida y escandalosa fiesta. Pasada la medianoche, todos comenzaron a sentirse somnolientos y demasiado ebrios para continuar.
-Vamos Yule, dime ahora.- reclamó Elian, mientras lo sacudía por el brazo.
-No puedo creer que me estés pidiendo realmente esto. ¿Qué te hace creer que te lo diré?-respondió tajantemente Yule.
-¡Vamos!- insistió él, acercándose al rostro de Yule. -Hemos sido amigos desde hace años ¿Cómo es posible que pienses siquiera en negármelo?- prosiguió enfadado.
Elian se acercó cuidadosamente al rostro de Yule, quien fue sorprendido al notar la proximidad.
-¿Me lo dirás?- preguntó suplicantemente.
Entonces se aproximó repentinamente a Yule, dándole un suave beso en los labios.
-¡¿Qué diablos te pasa?!- exclamó enfadado Yule.
--Que estés ebrio no quiere decir que te permitiré este tipo de acciones. Tú sabes muy bien que estoy con Jan.- concluyó cruzándose de brazos, mientras lo miraba severamente.
-Lo siento...-dijo Elian de manera dolida.- Y tú sabes muy bien como me siento ante ello y sabes cuan enamorado estoy de ti desde hace años- continuo él, mientras rompía en llanto.
Yule, suspiro con tristeza; casi derrotadamente.
-Lo... Siento.- dijo dándole una palmada en la espalda. -No debí hablar de ese tema, mucho menos cuando estás tan ebrio.- concluyó con una débil sonrisa.
-yo solo...¡lo siento!- exclamó Elian, perdiendo el control.
-siento mucho que esto esté pasando, siendo mucho no haber sido el primero en confesarme y peor aún...¡siento mucho no haber hecho que te enamoraras de mí!- gritó mientras las lágrimas le caían por sus mejillas.
Yule, lo miro con una mirada lastimera. Dejo su vaso en la mesa y se acercó a él para abrazarlo.
Elian, continuo llorando, cubriendo su rostro con sus manos, mientras dejaba que Yule, lo rodeará con sus brazos.
-lo siento... Lo siento.- murmuro entre lágrimas.
-Está bien, todo está bien- dijo Yule, mientras lo abrazaba dándole palmadas.
Elian alzó su rostro, contemplando la cara de Yule. Este le miró con expresión sería, mientras veía como sus mejillas rojas, y húmedas, se llenaban de amargos lamentos. Yule lo tomó delicadamente del rostro, poniendo sus pulgares a ambos lados de su rostro mientras le secaba la cara. Elian lo contempló tristemente, mientras se acercaba y depositaba un beso en su mejilla. Yule, le miró sorprendido a lo cual él otro, respondió con un intenso beso en los labios. La reacción de Yule fue la esperada. Tomó de los hombros a Elian, empujándolo para que lo soltara, pero él no se rendiría tan rápido. Tomó de los hombros a Yule, evitando su separación y comenzó a besarle apasionadamente, introduciendo su lengua. Unos pasos llegaron hasta los oídos de Yule, haciéndole exaltar y separarse de quien de Elian, quien se apartó confundido. Una alta figura se hallaba ante ellos.
-¡No lo puedo creer!- dijo Jan, con una mirada dolida. Luego señaló con un dedo a Yul.
-¡JAMÁS... en toda tu estúpida vida vuelvas a dirigirte a mí.!- dijo con el ceño fruncido y la respiración entrecortada.
-Espera... Jan, déjame...- respondió desesperadamente Yule, antes de que Jan le interrumpiera.
-Debí saber que eras un idiota... Debí saberlo desde el principio.- concluyó Jan, mientras se dirigía a la puerta con algunas lágrimas resbalando por el rostro.
....... Horas después.......
-¡Haz algo!- dijo Elian mientras lo sacudía por los hombros.
-¡¿Qué carajos quieres que haga?!- respondió enojado Yule, propinándole una bofetada en el rostro.
-¡M!#rda!-dijo Luka mientras deslizaba sus manos por su cabello.-¡¿Qué carajos haremos ahora?!
-Todos...-gritó Kurt, mientras atraía su atención con un chasquido. -guarden silencio si no quieren que todos sepan.
-¿pero que haremos?- preguntó Yule alarmado. -Si nadie puede saberlo ¿cómo lo cubriremos?
-Primero tienes que tranquilizarte- sugirió Kurt.
-Ahora, todos deben acordar algo.- ordenó Kurt, acercándose a ellos.
-pero...¿qué?- dijo Yule, en representación de todos, quienes fijaron su mirada en Kurt.
-Ninguno de ustedes...-dijo señalándolos uno por uno.- puede decir lo que ocurrió esta noche.
Todos asintieron en señal de respuesta.