La obsesión de un mafioso
JF: —Llegas tarde por una hora, por qué no te organizas para cumplir con tu horario de trabajo, yo no tengo la intención de estar pagando horas extras al otro empleado por tu irresponsabilidad Zaira—
—Lo siento mucho jefe pero el transporte no pasaba y hubo un embotellamiento en el camino.Me quedaré una hora más tarde para cubrir el tiempo perdido.—
JF: —Sabes que eso es obligatorio, quedarte después del cierre para cubrir tu falta, despuésde todo, necesitas el dinero que ganas aquí.— (acaricia el brazo de la chica)
—Me desagrada que me toque así señor— (se aleja de él) —Si me quedo en este trabajo es porque me dan buenas propinas y mi sueldo es más decente comparado al de mis compañeros–
JF: —Pues si te animaras ya sabes que yo puedo darte la mejor de las vidas, no tendrías que pagar rentas, solo tendrías que esperarme en casa y ser muy cariñosa conmigo—
Hacía varios meses que había conseguido este trabajo y no es como si pudiera escoger, simplemente fue lo más rápido que encontré ya que la renta me estaba apresurando, el puesto de mesera fue lo mejor y las propinas igual pero ese señor era un asqueroso.
—¿Cómo se atreve a hablarme así? yo jamás seré suya, búsquese a una mujer que no le de asco sus toques.—
JF: —Muchacha insolente— (dijo furioso) —Quién te dará trabajo, ¿irás a uno de esos burdeles a ofrecer tus servicios como prostituta? porque solo para eso te contratarían—
—Tal vez si señor, pero créame que aunque usted me ofreciera una buena cantidad de dinero jamás me acostaría con usted, vomitaría antes de que me tocara.—
No podía seguir aguantando esto, la misma proposición de este hombre queriendo que fuera su compañera de cama, sus toques horribles, ya fue suficiente, aventé el mandil a una de las mesas y me di la vuelta para salir de ese lugar mientras escuchaba como me gritaba.
•
Horas más tarde
•
Enserio soy una tonta, salí de ese lugar sin pedir mi liquidación y llevo mucho tiempo buscando trabajo en negocios para trabajar pero no hay vacantes.¿Cómo voy a pagar la renta? ¿Cómo voy a pagar mis suministros? ¿Qué hago ahora?
Caminaba por las calles derrotada, tenía un poco de frío debido a que ya era de noche y la temperatura había bajado considerablemente, no tenía a quién recurrir en estos momentos para buscar consuelo ya que no tengo amigos aquí, hace un tiempo me mudé a
Ciudad Vigrid
porque siempre había querido conocerla así que dejé mi ciudad natal para establecerme aquí pero nada ah salido bien, ahora estoy como el día en el que llegué aquí, sin nada.
Tal vez ese señor asqueroso tenga razón, terminaré de prostituta, se gana bien y podría así mejorar mi vida...no digas tonterías Zaira, no te convertirás en una prostituta, eso no es lo que tus padres te enseñaron y estarías loca si dejaras que hombres asquerosos disfrutaran de ti. Cómo quisiera beber algo fuerte para olvidarme de mi desdicha...
Caminaba por la calle mientras pensaba en cómo afrontar esto, la idea de ser prostituta rondaba en mi cabeza pero mi decencia me decía que no hasta que llegué a un lugar grande con varias luces alrededor, al parecer era un lugar nocturno o mejor dicho, un
club nocturno.
Entré al sitio sin tener nada de dinero para pagar algún trago, sin embargo entré para buscar trabajo, sabía ser mesera así que podía encontrar algo aquí. El lugar lucía muy bien, había gente y mujeres vestidas con ropa cara ya que se podía deducir con solo mirarlas.
X
:
—
¿Hermosa quieres que te sirva un trago? aunque la verdad no estás vestida como para beber algo aquí.
—
—No vengo a tomar aunque en serio lo necesito, fue un día horrible para mí, me quedé sin empleo y ahora estoy buscando uno nuevo para no morirme de hambre.—
X: —Ya veo...toma, este lo invito yo— (dijo sonriente entregándome
el vaso)—te servirá para afrontar eso, además de que bien dicen por ahí que después de la tempestad viene la calma—
—Gracias eres muy amable, por cierto ¿ cuál es tu nombre ?— (pregunté mientras tomaba de una el líquido)
X: —Me llamo Noah y tú cómo te llamas bonita—
—Zaira—
Noah: —bonito nombre, sabes...tal vez tu día no sea tan malo después de todo—
—Por qué lo dices?, te acabo de contar que ya no tengo trabajo y es probable que me quede en la calle—
Noah: —Porque hace 2 días una de las meseras renunció y su puesto está disponible—
—Es justo lo que estaba buscando, tengo experiencia siendo mesera—
Noah: —Empiezas hoy mismo, no tienes problema con eso?—
—Por supuesto que no tengo ningún problema con eso, solo guarda mi bolsa por ahí y dime por donde empiezo—
Noah: —Bien, lleva estás bebidas a la zona privada, la mesera se encargaba de esa área, está por allá— (dijo señalándome el lugar)
Tomé aquella bandeja de la barra, me pareció un poco raro el hecho de que Noah me halla contratado sin preguntarle a su jefe pero ahora eso era lo de menos, caminé hasta el lugar que él me indicó, llegué hasta aquella sala y toqué para enseguida escuchar un
"adelante"
.