Chapter 1
Y en otras noticias; El heredero de la familia Oh y ahora actual presidente de Haewadal industrias Oh SeHun se le vio paseando el fin de semana con la protagonista de Un sueño más, la beta Min SeungHee en Daehang, busan donde se llevan a cabo las últimas grabaciones del drama. ¿Será que la señorita SeungHee logra por fin atrapar al cotizado alfa? O ¿será una más en la larga lista de ex amores? Recordemos que hace tan solo un par de meses se le capturó con la cantante…
La televisión resonaba en la reluciente cocina, mientras un par de manos preparaban hábilmente el desayuno guiados por una anciana que no despegaba los ojos de la noticia a la vez que daba instrucciones.
—Apaga eso abuela… — El alfa que pasaba en esos momentos en la televisión, alto, de piel blanca, proporciones perfectas, ataviado con un elegante traje gris a medida y peinado perfecto, no podía ser relacionado de manera alguna con el desganado humano de pijama arrugada, mal abrochado, cabello alborotado y cara hinchada que ahora hablaba.
—Que, si ya te atraparon, pregunta la tele — Contestó la abuela, sin apagarla y solo dejándola en silencio mientras imágenes de él y un desfile de hermosas betas se proyectaban en el televisor, al parecer; haciendo un análisis completo de sus ex.
—Ni que fuera un pez para ser atrapado, ya uno no puede tener amigas porque luego luego me quieren casar
—No es precisamente una amiga ¿o si? — Preguntó con picardía haciendo que Sehun soltara una sonora risa
—Amante?, pero ni aguantan nada esas betas, por más que presuman que son lindos, bellos y que todo lo pueden, no sirven para más de una noche.
—¡Eres un cochino! — Le gritó la abuela mientras le servía el desayuno.
—Tu preguntaste, no yo.
A pesar de la imagen que proyectaban los medios, Sehun no era el alfa serio y recto que todos pensaban, en realidad era una persona que no tenía filtros en la boca, desfachatado, nada interesado y hasta flojo, su condición de alfa y posición económica le daba ciertas ventajas, como la inteligencia y el porte natos, así que para él, la vida era fácil.
—Mañana tendré entrevistas para un nuevo empleado — Dijo la abuela, cambiando de tema.
—¿Y ahora para qué?
—Ama de llaves, quiero que sea un omega.
Sehun, quien hasta entonces sólo se había interesado en la comida frente a él, detuvo la cuchara a medio camino hacia su boca para voltear atónito a ver por fin a su abuela, quién como si no viera la comiquisima cara que tenía a escasos veinte centímetros, continuó.
—Ya he considerado varias opciones, así que me reuniré mañana con los que he seleccionado para elegir al más capaz, así que me preguntaba, ¿Quieres entrevistarlos tú mismo o quieres que elija yo?
Sehun no parecía oír nada más desde que se mencionó la palabra omega, pero algo en su cerebro hizo click dándose cuenta que la abuela había terminado de hablar.
—Abuela, sabes que no quiero a ningún omega aquí.
—¿Y lo dices ahora? — La bonachona abuela lucio de pronto seria y fría — Hoy mismo empaco mis cosas y me largo — dijo mientras se levantaba trabajosamente.
—Ya sabes a qué me refiero – contestó Sehun a la vez que jalaba el brazo de la abuela hacia abajo para que se sentara de nuevo. – No quiero un omega aquí excepto a ti, ya sabes como soy, no soportaría estar con uno, a duras penas aguanto a los omegas en la calle y en el trabajo, al menos quiero descansar en mi propia casa, te lo he dicho miles de veces.
El tono de Sehun sonaba más a súplica que a enfado.
—Por eso he considerado las mejores opciones, no tienes que preocuparte por eso, pero sería mejor que eligieras tú mismo.
—Abuela…
—Todos los postulantes son omegas emparejados, así que no será problema para ti, ¿verdad?
—El olor….
—Es lo de menos, he pedido detalladamente los tonos olfativos de sus familiares cercanos y estoy considerando la opción de que vivan aquí para no contaminar su olor.
—Abuela ¿De verdad crees que un alfa va a dejar que su omega viva en la casa de otro alfa? Estás como loquita, haz lo que quieras. Pero eso sí, solo si vive aquí, puedes contratarlos.
Sehun lucía ahora mucho más relajado, ningún alfa en su sano juicio, dejaría que un omega viviera junto a otro alfa, nunca, ni por asomo! Y si era un omega emparejado, jamás aceptaría esas condiciones. El orgullo de un alfa era muy grande, preferiría morir de hambre antes de permitir eso a su omega.
—Voy de viaje hoy abuela, por si lo habías olvidado, regreso en una semana, mantenme informado.
La abuela, que en realidad era solo la nana de Sehun no había olvidado que saldría de viaje, sólo había mencionado las entrevistas por cortesía y en realidad ya tenía al omega ideal para el puesto, Sehun cayó en su trampa, por lo que estaba muy agradecida, pues la residencia no se incluía en el contrato habitual y ahora podría hacerlo. Todo marchaba como lo había planeado, después de todo, ese tonto alfa al que había criado, no podría negarle nada.
Ese día Baekhyun se levantó mucho más temprano de lo usual, había esperado, había aguantado mucho tiempo por una oportunidad como esta, no podía negar que en un tiempo perdió la fe, que de verdad creería que su pequeña omega y él terminarían en un lugar cuestionable o en un trabajo inmoral, pero sabía que hoy sería diferente, intuía que a pesar de tener una entrevista más, el trabajo sería para él.
Preparó diligentemente la lonchera y el desayuno para su MinHee en la reducida cocina mientras la veía dormir, desde ahí podía ver toda la casa, si se le pudiera llamar casa, pues tenían casi un mes alojados en una posada para becarios, así que en una habitación de cuatro por cuatro metros tenían todos los servicios básicos, el problema era que debían desocupar el lugar en una semana.
—MinHee, arriba — Baekhyun hacía lo posible para despertar a la pequeña de cinco años, que somnolienta pedía dormir un poco más y no ir a la escuela hoy.
Milagrosamente logró despertarla, que se cambiara y desayunara para ir a la escuela…
—¿Por qué hoy estás tan guapo papi? — dijo Mihee poniéndose la pequeña mochila de unicornios, su padre vestía un pantalón de vestir caqui, camisa blanca perfectamente planchada y la mascada de siempre, que si bien no eran días fríos la usaba para ocultar su marca
—Voy a ir a una casa donde creo que podremos vivir
—¿No podemos volver a nuestra casa? ¿Con papá Chanyeol?
—No podemos volver ya, por eso voy a ver otra
—Pero cuando papá vuelva ¿cómo nos va a encontrar?
—Estoy seguro que encontrara una manera, papá es muy listo y esta casa tiene un jardín muy muy grande – Añadió Baekhyun para cambiar el tema, por fortuna, la pequeña Minhee era una amante de los jardines, así que no era difícil dirigir su atención…
Media docena de omegas, femeninos y masculinos estaban reunidos en la hermosa sala de una gran casa, uno de ellos, una omega vieja y pasada de peso, pero con un semblante amable tenía frente a ella 5 carpetas con los documentos de los otros cinco omegas presentes, esta era la señora Na Moon Hee, actual ama de llaves y nana del señor de la casa, quien con ochenta años cumplidos cada vez se le hacía más difícil estar de pie y llevar las riendas de una casa como esa.
—Entonces, Señor Ahn…
Un omega masculino de mediana edad, moreno y alto puso su espalda firme en cuanto escuchó que lo nombraban.
—Aquí dice que sus notas olfativas son afrutadas… me podría decir que frutas exactamente.
—Nance – Contestó de inmediato. - Mis notas son de nance maduro y mis niños que ya se han presentado son Coco y Ananá.
— Si, si… me doy cuenta y ¿las de su alfa?
—Amaderadas, específicamente Higueras.
—Higueras…. Ok déjeme ver….
La señora Na, ante los ojos de los demás parecía que revisaba lista de aromas no permitidos por el alfa, todos sabían que al tener olfatos superiores, los olores eran realmente importantes para ellos.
—Señor Ahn, siento decirle que los aromas no son compatibles con el gusto del alfa, de verdad me hubiera gustado trabajar con usted, si me hiciera el favor de acompañar a SeulGi, le mostrará la salida…
Poco a poco fue despidiendo a los omegas hasta que solo quedaron dos, una hermosa omega femenina que no pedía nada a la belleza del omega masculino a su lado.
—Entonces, Señora Do, Señor Byun, no creo que tenga sentido analizar las notas por separado, ya que son los últimos. Usted primero señora.
—Mis notas son almendras, tengo un solo cachorro aun sin presentar y mi alfa tiene nota de parota.
La anciana hizo un ademán para que Baekhyun hablara
—Mis notas son Naranja, mi hija aun es pequeña, no se ha presentado su casta y mi alfa toronja…
—¿Toronja? Es raro un alfa con tonos afrutados, sin duda es especial
—Lo es — Contestó Baekhyun sonrojándose
—Pues déjenme decirles que ambos son compatibles con los gustos del alfa. Como les comenté desde un principio, es un trabajo para ama de llaves, como podrán ver una casa tan grande como esta necesita de mucho mantenimiento y empleados, así que su trabajo principal será supervisar que todo marche como debería, así como cuidar del presupuesto del alfa. Nuestro alfa aún no está emparejado, como pueden deducir, así que no hay un tiempo determinado de la duración del empleo, una vez que se empareje, decidirá el omega si conservarlos o concluir la relación laboral, alguna pregunta?
Baekhyun estaba demasiado nervioso, tanto que solo pudo negar con la cabeza, mientras que la señora Do ya estaba preguntando por turnos y días laborales.
—Por la naturaleza del empleo, nos gustaría alguien con disponibilidad de tiempo completo, por supuesto, estamos hablando de un salario mensual por encima de la media.
—Cuando dice de tiempo completo ¿se refiere a cuántas horas ? – Preguntó con timidez la omega
—Me refiero más bien a mudarse.
—Pero también tenemos un alfa en casa…. – Añadió la señora Do, mirando a Baekhyun en busca de apoyo
—No es problema para el alfa de esta casa, como verá el lugar es muy amplio y contamos con excelentes y suficientes habitaciones para hospedar una familia.
Se escuchó un claro murmullo de *no creo que a mi alfa le guste* a la vez que cambiaba el semblante de la omega, quien de estar muy erguido dando una apariencia de formalidad, había pasado a cruzarse de brazos y apoyar su espalda en el sofá.
—¿Alguna otra pregunta?
—Sí – Hablo por fin Baekhyun – En caso de ser contratado, mi hija asiste al preescolar ¿hay posibilidad de salir al llevarla y recogerla?
—Mi niño, esto es un trabajo ¡no un secuestro! Por supuesto que puedes salir ¿qué edad dices que tienes?
—Veinticuatro…– Contestó con un murmullo, nunca se había sentido tan tonto y avergonzado como en ese momento.
—Muy bien, entonces si ninguno tiene una duda, los estaríamos llamando el día de mañana para comunicarles nuestra decisión, si son tan amables de acompañar a SeulGi, les mostrara la salida…
Baekhyun salió de la residencia acompañado por una alta y fibrosa beta que los guió hasta la puerta principal, donde un carro los esperaba para llevarlos a la ciudad, la seguridad que tenía en la mañana lo había abandonado por completo, ¿cómo es posible que hubiera hecho una pregunta tan estúpida? De seguro ahora esa omega pensaría que era un tonto nada apto para encargarse de una casa como esa. Así que, a la mañana siguiente cuando tomó el periódico dispuesto a conseguir un trabajo si o si, la llamada que recibió de la señora Na lo sorprendió completamente. Había conseguido el trabajo.
La siguiente semana transcurrió muy rápido para Baekhyun, mudarse fue lo de menos, pues las pertenencias que tenían eran pocas, pero entre acostumbrarse a su nueva rutina, aprender la administración de la casa y los cuidados de MinHee no había sentido el paso del tiempo.
—MinHee… - Baekhyun buscaba en los jardines a su hija, quien desde que llegaba de la escuela pasaba largo tiempo ahí, según ella, platicando con las flores.
—Aquí estoy papi – Minhee estaba camuflada entre tanta flor, pues se había metido en el medio de un seto para alcanzar las pequeñísimas flores del medio
—Vamos a quitarnos el uniforme para que comas
—Ya comí, comí flores
Alrededor de la niña había decenas de florecitas rojas tiradas regadas por doquier
—¿Te comiste la miel de las flores? ¿Qué comerán las abejas?
—Hay muchas, podemos compartir
—Supongo, pero mejor déjalas de postre.
Minhee se fue feliz, con la promesa de comer más flores de postre. La llegada de Baekhyun y su hija a esa casa era un toque de frescura para los empleados, pues en su mayoría eran betas de mediana edad, a excepción de la señora Na.
—El señor Oh llega esta noche, necesito que todo esté en orden para su llegada
La señora Na daba instrucciones al personal, después de una semana, Baekhyun por fin conocería a su empleador y aunque había visto fotografías en la casa, no así el comportamiento de este. Usualmente un omega emparejado no era problema para un alfa, ya que sus feromonas se mantenía bajo control, sin embargo el olor a otro alfa podía ponerlos irritables, esperaba que no fuera problema, necesitaba unos cuantos meses con ese salario antes de pensar en otra cosa que hacer.
Los empleados limpiaron a fondo, el jardinero reacomodo parte del jardín, las cocineras hornearon para sorpresa de Baekhyun una docena de postres diferentes, pay de limón, mousse de naranja, pasteles de vainilla, strudel de manzana, MinHee no salía de la cocina por todos los olores, hasta las flores se le olvidaron y las cocineras felices de tener un público tan atento le daban a probar todos los manjares que hacían.
—Le falta más azúcar – Decía MinHee, mientras JiDin y SangChu, las cocineras que reían y hacían caso y añadiendo un poco más.
Por su parte, Baekhyun en la misma cocina escuchaba las explicaciones de la señora Na con respecto al presupuesto de la casa, reunidos ante libros y notas organizaban los pagos a empleados, proveedores, gastos de energía eléctrica y más, sabía que la familia Oh era muy poderosa, dueña de grandes compañías, así que a pesar del elevado presupuesto en esta, no sería nada comparado con sus ingresos.
—Estas cantidades ¿a qué gastos corresponden? – preguntó Baekhyun al toparse en el libro mayor con un monto que no especificaron las notas.
—Son los gasto de la casa del Señor Oh, el padre de Sehun
—Entonces también llevamos la administración de su casa?
—Ya que él tampoco tiene una Omega, sí. Pero eso lo veremos después
—WOW, es realmente algo
—Te acostumbrarás, no es tan pesado una vez que aprendes la administración de una casa, es lo mismo.
En muchas familias se hacía eso, si el padre era viudo el Omega de su primogénito también se hacía cargo del padre. El sonido del teléfono privado de la señora Na lo sacó de su ensoñación y como la típica persona mayor, contestó a grandes gritos como si su interlocutor estuviera muy lejos.
—¿Qué harás? Estás loco, me dijiste que querías pasteles. Ahora ¿quién se los va a comer?
Cuando gritó esto, Minhee puso mucha atención, pues si ocupaban algún “comedor de pasteles oficial” podría ser ella.
—¡Mañana ya no estarán buenos! Y ¿con quién te largas ahora? ¡De seguro quieres aparecer en las noticias otra vez! – La voz de su interlocutor apenas se escuchaba, intentando hacerse oír y dando explicaciones - ¡Ya sé que aparecerás en las noticias, pero por primera vez me gustaría ver sólo lo positivo! ¿No puedes mantener tu pájaro enjaulado por un día? ¡Qué amigos ni que amigos, alguna beta te ha de haber atrapado otra vez! ¡Pero no más que no vengas y no te vuelvo a preparar pasteles en tu vida!
Y así como contestó, colgó de golpe. Lucía de lo más tranquila, como si no hubiera estado gritando hace unos segundos.
—¿Era su hijo?- preguntó cautelosos Baekhyun
—Si Dios me hubiera dado un hijo como ese, ya me habría suicidado, ahora comprendo por qué su madre se fue tan pronto... Ese que habló era el alfa de esta casa. No creas todo lo que oyes niño, los alfas necesitan más de un omega, que nosotros de ellos y este aún no está destetado, me sigue teniendo el mismo miedo que cuando era un bebé.
Luego de que se Na Moon Hee se retiró a descansar Baekhyun despidió a los empleados pasadas las nueve de la noche Seulgi y Wendy se acercaron a Baekhyun por primera vez
—El alfa no le teme a la señora Na, lo que pasa es que la ve como una verdadera abuela, la quiere demasiado.
—Te apuesto lo que quieras que Sehun vuelve hoy, lo que más quiere en el mundo es a su abuela y no haría nada para lastimarla o llevarle la contra.
—Eso y las famosas betas.
—¿Ustedes no le dicen señor Oh?
—Y que ni te escuche, es lo primero que corrige a cualquiera de aquí, dice que no es un viejo como su padre
—En fin, nos vemos mañana. Baekhyun ¡Adiós MinHee!
Luego de haber arropado a MinHee y dispuesto a dormir él también, escuchó la voz de su hija.
—Papi ¿mañana me llevas a ver los pájaros?
—¿Cuales pájaros?
—Los pájaros que el señor iba a enjaular, la abuela le dijo que encerrara su pájaro un día
Baekhyun intentó contener su risa para contestar.
—Claro amor, mañana iremos a ver los pájaros.
Sehun llegó de su viaje de Sydney a las tres de la tarde de ese día ataviado con un traje gris Oxford a medida, como siempre, el aeropuerto estaba lleno de periodistas dispuestos a obtener una exclusiva para sus noticieros, por fortuna su fiel amigo y secretario JongDae ya tenía despejada una ruta y los despistados periodistas solo alcanzaron a tomar un par de fotografías.
—Cuéntame qué ha pasado – Cuestionó rápidamente una vez que estaba en la seguridad de su coche.
—Pues que va a pasar, SeungHee ya dió declaraciones a toda la prensa de su relación, acaba de salir un comunicado de su empresa donde acepta tener una relación contigo desde hace dos meses, te dije que la hiciéramos firmar el acuerdo de confidencialidad. Estamos preparando un comunicado oficial
—Déjalo así, no es importante, sirve que el viejo deja de insistir tanto en que tenga una pareja, no hagan ninguna declaración, pero filtra la noticia de la adquisición de expansión a Australia.
—Algún día esas betas te causarán un problema.
—Na, lo que sea, vamos a la empresa rápido que quiero llegar a dormir a casa
—Eso no será posible, estuviste fuera una semana, tengo preparada la mejor bienvenida que podrías desear, hoy es el evento de los premios ASTRA, los mejores betas de la ciudad estarán ahí y el after es imperdible, los mejores vinos fueron traídos para el evento y lo mejor es que SeungHee no está invitada.
—Mi abuela me matará si no llego hoy o peor la mataré de coraje.
—Es mejor pedir perdón que pedir permiso, ve y mata unos cuantos betas antes de que te maten a ti
Sehun a duras penas llegó a casa gracias al servicio de chofer, lo recibieron en la entrada, donde los vigilantes pagaron y agradecieron para, a rastras, llevarlo a su habitación mientras este balbuceaba cosas al azar e intentaba que lo soltaran para quitarse la ropa
—Señor Oh, por favor coopere, ya solo un par de escalones más.
—Ya les dije que no soy señor y ninguno de esos malditos betas me hará señor, cómo se atreve a querer atarme, como si con eso fuera a ceder…
—Disculpe usted Sehun, ya estamos llegando, solo coopere un poco más.
A pesar de la corpulencia de los guardias, era difícil llevarlo a su habitación pues este constantemente los aventaba, se dejaba caer al piso o tropezaba con sus propios pies
—Huele muy bien hoy, ¿cambiaron el aromatizante? Huele a naranjas…
—No sabría decirle señor Sehun, yo huelo todo igual
—¿O los árboles ya están dando fruto? También huele a leche…
—Creo que las cocineras hicieron postres cítricos señor – Contestó uno mientras a duras penas pasaban por el marco de la habitación de Sehun, para dejarlo caer sin cuidado, pero con alivio a la cama.
—Quiero que la casa huela así siempre, quiero mousse de naranja y ya les dije que no soy señor.
—¿Quiere que llamemos a su abuela para que le ayude en algo? – Preguntó el más alto, sin embargo no obtuvo respuesta, pues se había quedado profundamente dormido.
—No deberíamos, no sè, ¿quitarle los zapatos o algo?
—Na, que duerma incómodo, ojalá se cocine en ese traje que trae, pobre señora Na, se acostó muy preocupada por su culpa…
A la mañana siguiente la mirada furiosa de su abuela fue lo primero que Sehun vio al abrir los ojos. Podría haber hecho algún comentario, pero un dolor insoportable en las sienes no lo dejó.
—¡Levántate ya! Apestas a sexo y alcohol
—Abuela… no grites, mi cabeza…
—¿¡Tu cabeza!? Tú mismo te lo buscaste, báñate a ver si se va ese olor y vete a trabajar, el dinero no llega sólo!
—Sólo soy eso para ti abuela? ¿El que trae dinero? - preguntó fingiendo indignación.
—¡Sólo eso! - gritó dando un portazo
A duras penas se arrastró hacia afuera de la cama, en el buró más cercano su abuela le había dejado medicina para la resaca junto con agua fría. Sehun amaba a esa viejita, podría decirle lo que sea, pero siempre lo cuidaba. Una vez que los tomó fue consciente que aun usaba la ropa del día anterior y tenía razón en lo del olor, así que sintiéndose un poco mejor se dirigió a darse un baño. El agua fría hacía milagros y al recorrer su cuerpo fue despertando sus sentidos, así que ahí estaba nuevamente el olor a naranjas, el delicioso olor a naranjas, podría comerlas todo el día y seguirlas amando. Terminó de ducharse y consultó la hora, hoy tenía unas entrevistas y ya iba un poco tarde, se puso el primer traje que encontró, un azul con estampados florales y camisa blanca. Bajó rápidamente gritándole al chofer que tuviera listo el carro, afortunadamente su abuela lo levantó a la hora acostumbrada, le daría tiempo de probar los deliciosos postres que causaban que su casa oliera tan bien.
Entró a la cocina y como siempre el desayuno ya estaba preparado. Las cocineras como siempre le dieron los buenos días.
—La casa huele mejor que nunca ¿no? Me alegra que hayan cambiado el aromatizante. - Dijo Sehun alegre. – ¿Dónde está mi abuela?
JiDin y SangChu se voltearon a ver confundidas, de que aromatizante hablaba? No olía diferente a lo habitual, pero si el alfa decía que olía diferente, así debía ser, a fin de cuentas los betas no tenían tan desarrollado el olfato.
—Salió a decirle al chofer que tuviera listo el auto para Baekhyun
—¿Quién es Baekhyun?
—El nuevo amo de llaves
—Maldita vieja ¿entonces si encontró un loco dispuesto a quedarse? Dame esos postres de naranja que hicieron ayer…
—Sí señor. Baekhyun ya tiene aquí casi una semana – Dijo Wendy mientras sacaba postres del refrigerado y empezaba a servirlos, ignorando la maldición a la señora Na, a lo que ya estaba acostumbrada
—Vieja loca, siempre hace lo que quiere, solo espero que sus feromonas no tengan un olor desagradable, odio cuando huelen a chocolate… ¡Y que no soy Señor Wendy!! ¿No me ves? Soy más joven que tú
—Disculpe usted joven Sehun
—¿sólo tienes un postre de naranja? ¿Por qué no hicieron más? como sea, dame un vaso de leche, solo desayunaré eso, los medios de comunicación me harán pedazos hoy y si como más puedo vomitarles encima y empaca unos cuantos para….
Sehun estaba en medio de la frase cuando sus fosas nasales se llenaron del delicioso aroma a naranja recién cortada y automáticamente giró la cabeza esperando encontrarse con el jardinero y una buena canasta de frutas, pero lo que encontró a cambio era mucho más agradable, era la prueba viviente de la existencia de Dios porque sólo Dios podría crear tal criatura.
De piel blanca, cabellos plateados, sonrisa fácil y melódica, cuerpo esbelto con caderas anchas, era sin duda un ser angelical y cuando hablo con esa boca pequeña y deseable, su voz era como escuchar al coro celestial, todo en él era perfecto
Casi todo, solo le quitaría esa mascada
pensó
—¿Se encuentra bien Señor Oh? – La boca volvió a moverse y esta vez logró escuchar lo que decía el ángel, cuando sintió un golpe en la nuca
—Ya cierra la boca, se te va a meter una mosca – La abuela que venía con ese ser celestial lo había golpeado para que volviera a la realidad, cosa que agradece, en parte.
—¿Quién eres? – Logró decir por fin
—Baekhyun, Señor Oh. Byun Baekhyun, un placer conocerlo al fin, soy su nuevo empleado.
Rápidamente se levantó Sehun y estiró la mano para saludarlo, no es algo que hiciera comúnmente, ya que solo asentía cuando alguien se presentaba, sin embargo, no resistió la tentación de tocarlo para asegurarse de que era real y no un producto de sus fantasías. Se veía un poco patético estirando la mano desde que se levantó de su silla y caminaba hacia él, pero no fue consciente de eso. Y entonces, al tocarlo, lo supo, pudo saberlo antes, si no estuviera tan embobado.
—Eres un omega
El olor a naranjas frescas salía de él, sus feromonas eran muy fuertes, podría oler un poco otros aromas en él, el olor a toronaj le traía recuerdos y un aroma más…
—Lo soy Señor Oh – Contestó sosteniendo la mirada y sonriendo
Poco a poco Sehun fue bajando la vista, hasta que se topó con otra sorpresa, una niña pegada al omega, pegada como garrapata a sus pantalones e intentando esconderse mientras no le despegaba la vista. Sehun cambiaba su mirada de la niña a Baekhyun, sin soltar aún la mano de este hasta que identificó el otro olor y como si hubiera recibido una descarga eléctrica lo soltó.
—Abuela, tenemos que hablar ¡¡AHORA!! Alguien llame a JongDae, díganle que llegaré tarde
Daba instrucciones mientras frenético caminaba hacia el estudio.
—¡AHORA ABUELA!
Mientras la abuela apoyada del bastón lo seguía trabajosamente hacia el estudio, mientras JiDin, SangChu y Baekhyun se miraban unos a otros confundidos.
—¿Estás loca abuela? ¿Cómo se te ocurre contratar a un omega en esa condición?
Dijo una vez que cerraron la puerta del estudio
—Las condiciones las pusiste tú, ¿no decías que estuviera marcado y que su alfa lo dejara vivir aquí?
—¡Por favor abuela! ¡Qué alfa con cachorros lo dejaría vivir separado de él! ¿Qué alfa en espera de un cachorro lo dejaría separarse de su lado?
—¿En espera de un cachorro? No entiendo
—Eres una omega abuela, ¿qué parte no entiendes? ¡Está preñado! Sabes lo que eso significa… El que un omega en ese estado esté trabajando… no quiero ni pensar en los problemas legales y el que esté cerca de otro alfa y uno como yo… no quiero problemas con otro alfa.
—¿Baekhyun está embarazado? – Preguntó la abuela, mientras se sentaba, realmente parecía ignorante a ese hecho
—¿No lo sabías? Malditos omegas, siempre saliéndose con la suya ¡lo quiero fuera ya! – Sehun no dejaba de pasear de un lado a otro
—¡Cuidado a quien maldices jovencito! No lo sabía ¿de acuerdo? ¿Y no crees que deberíamos escucharlo primero?
—¡Escuchar qué abuela! ¿Qué te mintió? – Camino rápidamente y abrió la puerta – ¡¡Baekhyun!!
Lo llamó un par de veces más hasta que rápidamente se acercó Seulgi, pues los gritos denotaban que estaba endemoniado.
—Acaba de salir Señorito Sehun, el chofer acaba de llevarlo a dejar a MinHee a la escuela.
Por respuesta Seulgi recibió un portazo en la nariz y claramente escuchó gritar “¿¡Y ahora hasta mi chofer se lleva!? ¿Que se cree ese omega?” Seulgi solo podía sentir compasión por el pobre Baekhyun y admiración por la señora Na que tenía que aguantar los desplantes del alfa.
Para todos en la empresa fue una sorpresa que el señor Sehun, quien usualmente llegaba en un Maybach Clase S negro, entrara al estacionamiento en un llamativo Urus amarillo conduciendo él mismo. Su rostro usualmente inexpresivo mostraba el ceño fruncido y su paso normalmente lento era rápido, por lo que el personal que dejaba a su paso ni los buenos días le dio por la impresión que causaba.
—JongDae, entra! – vociferó ni bien llegó a la oficina
El mencionado levantó las cejas, siguiéndolo “Ayer fue un buen día, que pudo haber pasado tan pronto?” su cabeza daba vueltas buscando la causa de que su jefe quien resolvía cualquier contratiempo de la manera más fácil y rápida posible, sin causar ni una alteración en su carácter estuviera así. Sehun, se dejó caer en la silla de su escritorio y suspiró.
—¿Se puede saber que pasó? Discutiste con tu padre o…
—No, no he hablado con él en mucho tiempo, no es por eso. – Dijo ya con tono tranquilo
—Entonces…
—Ocupo que investigues a alguien, ¿recuerdas que te dije que mi abuela quería contratar a un omega para que hiciera su trabajo?
—Si, ¿qué pasa con eso?
—Pues contrató a alguien muy extraño, demasiado sospechoso, asi que necesito que lo investigues
—Extraño porque? ¿Acaso no es un omega?
—Pues por eso, para empezar, que omega emparejado se va a la casa de otro alfa y tiene el olor más excitante del mundo y belleza indescriptible?
—Tienes razón, si es como lo describes suena horrible —ironizó, para después de la mirada asesina de su jefe, contestar con seriedad —, todos saben que te desagradan los omegas, que de pronto te topes con uno asi en tu propia casa, no es normal.
—Investiga quien es su alfa, que intenciones tiene, para que lo mandó y por cuánto tiempo. Sale dos veces al día, síganlo e infórmame todo.
—Claro Sehun, así lo haré, déjalo en mis manos
—Le preguntaré también yo directamente, quiero ver hasta dónde llegan sus mentiras
JongDae se retiró, no sin antes recordarle su agenda, los medios de comunicación tenía rato esperando, así que confiando en su secretario fue a recibirlos. Sobra decir que las notas amarillistas venden más, pues a pesar que se les había hablado para notificar la expansión de la empresa, las preguntas sobre su vida amorosa fueron más numerosas.
Al llegar a casa estaba determinado a hablar con el tal Baekhyun, sabía que al estar marcado sus feromonas no podrían someterlo del todo, pero al menos podía lograr descubrir algunas cosas o que le mintiera lo suficiente para mostrar de lo que era capaz.
Dejó su lujoso auto en el camino de entrada, ya se encargaría el chofer de guardarlo… y recorrió parte del camino por los jardines para llegar a la entrada. Una niña pequeña, de caberllos largos negrisimos y vestido muy muy amplio de color turquesa estaba platicando con las rosas, una vez cerca, era mas bien un regaño. Con el dedito parado y señalando a una en especial.
—Eres mala, muy muy mala, eso no se hace – Decía la niña con tono regañón
Era la misma que en la mañana estaba pegada a las faldas de su padre, se acercó a ver lo que pasaba-
—Hey, chiquilla, ¿Qué haces? - le gritó
MinHee sobresaltada volteo a verlo y se puso un poco tímida bajando la mano, segundos después como decidiendo si podría hablar con él, le contestó.
—Es que esta flor es mala
—¿Por qué es mala?
—Porque me picò - abrió la mano izquierda que hasta el momento conservaba empuñada y le mostró varias marcas enrojecidas, al parecer había tratado de arrancar la rosa con esa mano, resultando herida por las espinas.
—Si alguien tratara de arrancarte un brazo, ¿te defenderías?
La niña se quedó viendo confundida, sin entender lo que decía o porque lo decía.
—La rosa no es mala – Siguió Sehun – Es una planta viva, como tú y lo que querías hacerle era arrancarle una parte de su cuerpo, cómo si alguien te arrancará un dedo a ti, así que la mala eres tú.
Los ojos de MinHee lentamente se llenaron de lágrimas, el único pensamiento que pasó por la mente de Sehun fue *Oh Oh* y el llanto de la niña estallò, sonando realmente afectado, con trabajos logró balbucear
—Yo solo quería algo bonito para mi papi – Con palabras entrecortadas por el sentimiento – No quería ser mala…
Sehun no sabía qué hacer, no tenía ninguna clase de experiencia en niños, que se supone que iba a hacer para parar el llanto.
—Shhhhh, Shhhhh, no llores – le decía a la vez que intentaba taparle la boca y alejarla un poco más de la casa, sabía que los omegas eran demasiado sobreprotectores con sus hijos, no quería ser el causante de la ira de uno. – ¿Qué te parece si te doy helado? Ummmm eso te gustaría? También hay pastel
—¡Yo quiero algo para mi papi! – Seguía llorando MinHee – Algo bonito!!
Sus peticiones no tenían mucho sentido, pero el alfa quién poco a poco caía en la desesperación, cedió.
—Ya se que vamos a hacer, vamos a cortar la flor mala y dársela a tu papá, qué te parece?
—NOOOOOO por que es mala y mi papi es bueno - Lloraba cada vez más
—Si, si, esta bien, que te parece si escogemos otra flor? Eh? Qué te parece eso?
El llanto de MinHee se pausó y con ojos aguados le devolvió la mirada.
—¿La que yo quiera?
—La que quieras.
—Y también me darás helado y pastel?
—¡Pero a cambio, no le dirás a tu papa que lloraste, Trato?
—Trato!! - Y el llanto de Minhee se paró automáticamente
Sehun llamó al jardinero y Minhee escogió rosas, pero de otro rosal, cuando estuvo satisfecha de las que habían escogido (cinco, por que solo sabía contar hasta cinco) tomó de la mano a Sehun, entraron a la casa y después a la cocina.
Baekhyun vestido con unos sencillos jeans de mezclilla azul desgastada, camisa polo roja y su eterna mascada, estaba reunido de nuevo con todos los libros de la administración del hogar cuando entraron y se sorprendió de ver a MinHee tomando la mano del alfa, no es que su hija fuera uraña, sino todo lo contrario, lo que no se esperaba era que el alfa lo permitiera.
—Señor Sehun, bienvenido – Dijo en cuanto los vio, levantándose– ¿Qué haces MinHee? Deja en paz al señor…
—Es mi amigo y me va a dar helado – Contesto ufana a la vez que lo llevaba hasta el refrigerador, mientras seguía escondiendo su otra mano
Inmediatamente se apartó de la mesa para sacar recipientes
—No tiene que hacerlo señor Sehun, lo haré yo mismo, les servire a ambos
El alfa lucía un poco receloso por estar tomado de la mano de MinHee, ya que se tenía que agachar un poco para caminar con ella, cuando Baek estuvo lo suficientemente cerca, su hija dejó de esconder la mano y a cambio le mostró cinco hermosas rosas rojas completamente abiertas.
—Para mi? – Baek veía a su hija y a Sehun simultáneamente
MinHee solo asintió e intentó abrir el refrigerador ella misma.
—Muchas gracias MinHee —la abrazo al recibirlas pero la niña estaba más interesada en el refrigerador que en su papi, se levantó y se dirigió a Segun– Lo siento por esto, me han dicho que no le gusta que corten las flores, siento que las haya cortado mi MinHee
—Yo se las dì – contestó Sehun quien no había apartado la vista desde que entraron, sonriéndole – Fue tan convincente al pedirlas, que no se las pude negar. Es tan buena pidiendo flores para su papi… — El tono de sarcasmo no fue percibido
—Pues muchas gracias… Entonces helado?
—Si!! Si!! Helado!! – Minhee brincaba alrededor del refrigerador mientras Baek sacaba el bote
—Y pastel, por favor – añadió Sehun con una sonrisa fingida – Y mientras la niña lo disfruta me gustaría tener algunas palabras con usted, si me lo permite llamaré a SeulGi para que la vigile.
Mientras MinHee platicaba con SeulGi y comía helado, ellos se retiraron al estudio del alfa, donde este le indico que tomara asiento, se veía muy intimidante sentado en su silla de respaldo alto, con el traje ajustado a la medida y rodeado de libros.
—Entonces Baekhyun, quiero que me aclares varios puntos que me parecen inconsistentes en tu contratación
SelulGi ya le había comentado que el alfa parecía tener algo en contra de èl y que no era alguien a quien le gustara rodearse de omegas, así que estaba preparado para esta conversación.
—No tiene sentido mentir y aunque mi abuela se moleste, si no me convencen tus respuestas puedes darte por despedido. – Continuó el alfa – ¿Cómo exactamente terminaste en esta casa?
—Me contrató la señora Na, no se que es lo que esté pensando, pero tuve varias entrevistas antes de ser contratado.
—Y por qué mentiste? ¿Por qué ocultaste el hecho de estar preñado?
Baekhyun se sorprendió realmente de la pregunta
—¿Cómo... lo sabe?
—Como no saberlo, soy un alfa, hueles a leche a kilómetros
—No es que lo haya negado, pero en el empleo no especificaba que fuera requisito no estarlo y nunca me lo preguntaron… además, el doctor comentó que era identificable por el olfato hasta los seis meses, esperaba tener el tiempo suficiente para demostrarle que puedo hacer el trabajo y no ser despedido
Baekhyun se veía desanimado y frágil al decirlo, el instinto de protección de Sehun luchaba por salir a abrazarlo, a pesar de ser un omega emparejado.
—¿Qué tipo de alfa permite que su omega y sus cachorros se alejen de su lado?
La pregunta no estaba realmente planeada, sin embargo su amargura al tener a un perfecto omega como él a escasos metros, que se supone debería estar siendo protegido y mimado, luciendo en cambio débil frente a èl, salió naturalmente.
—Mi alfa no sabe que estoy aquí, ni que espero un hijo màs.
La voz de Baekhyun era fría, monótona, contenida, no lo miro a los ojos mientras decía esto.
—Entonces solo te haré una última pregunta ¿Hay algo por lo que deba preocuparme?
—No señor, no lo hay
Se quedó viendo un par de minutos al omega que ahora le devolvía la mirada, hasta que decidió despedirlo.
—De acuerdo, puedes irte, permitiré que trabajes aquí, pero a la primera te vas.
—Gracias señor.
Su parte racional le decía que no estaba bien, que no era normal, que tenía que tener cuidado, pero su instinto lo contradecía queriendo protegerlo
"En fin"
pensó
" Pronto descubriré que oculta, espero que JongDae termine pronto la investigación".
Ni siquiera se dio cuenta que lo llamó señor.
—En la mañana deja a su hija en el colegio y regresa en la tarde por ella, no se desvía a ningún otro lado ni se reúne con nadie, en sus antecedentes realmente no hay nada, sin padres, trabajo para la familia Park hace cinco años una vez que salió del orfanato, pero solo estuvo ahí un para de meses, después nada, no hay rastros, intentamos hablar con las empleadas de la familia Park, pero no queda nadie que haya trabajado con èl en ese tiempo.
—¿Y el alfa?
—No hay rastros de ningún alfa por ningún lado, sigue conservando su apellido de soltero, no hay ningún acta con su nombre en el registro civil y su única cría es Byun MinHee, quien haya sido el alfa no formalizó su relación
—Sin embargo huele a alfa… Y ese olor… no se a que me recuerda…
—Continuaré investigando, pero hasta ahora no hay nada, donde vivía anteriormente tampoco vieron señales de ningún alfa
—Es demasiado sospechoso... Intenta hacer una cita con el señor Park, estaba interesado en vender unas acciones, pero es demasiado orgulloso cuando se trata de nosotros, ve que puedes lograr.
—Claro Sehun, por cierto, tu padre ha estado hablando, hasta ahora he podido poner pretextos, pero no creo que lo logre por mucho tiempo más.
—Lo que me faltaba… intenta alargarlo lo más posible, será convincente un tiempo por la adquisición de la empresa en Sydney, cuando veas que se pone demasiado pesado, me avisas.









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