Capítulo 1: Aberto crea la máquina del tiempo
Había una vez en un pequeño pueblo, un inventor llamado Alberto, que descubrió una máquina capaz de viajar en el tiempo. Un día, decidió probarla y se encontró en la época de los dinosaurios.
Maravillado por lo que estaba viendo decidió esconderse en unos arbustos e iba anotando todo lo que veía en unas libretas.
Mientras observaba a los majestuosos dinosaurios, Alberto notó que uno de ellos parecía tener un comportamiento diferente. Se acercó con cautela y descubrió que era un dinosaurio amistoso y curioso, distinto a los demás. Decidió llamarlo Dinoamigo.
Algo peculiar y nunca jamás imaginado era que Dinoamigo podía hablar español a la perfección.
Resultó que Dinoamigo había sido expuesto a una extraña sustancia que le permitió desarrollar habilidades lingüísticas. Fascinado por este descubrimiento, Alberto y Dinoamigo empezaron a comunicarse y forjaron una amistad única en esa era prehistórica.
Mientras vivían juntos, exploraron la tierra prehistórica, aprendieron de la naturaleza y compartieron sus conocimientos. Cuando los recursos escasearon, decidieron emprender un nuevo viaje en la máquina del tiempo.
Pero por sorpresa la máquina había sido robada por uno de los dinosaurios y de un bocado y sin morderla se la trago.
La desaparición de la máquina dejó a Alberto y Dinoamigo atónitos. Determinados a recuperarla, siguieron las huellas del astuto dinosaurio ladrón. Mientras lo perseguían, se encontraron con otros dinosaurios que querían ayudarlos en esta inusual búsqueda, afortunadamente Dinoamigo los entendia a la perfección.
Luego de atravesar volcanes, pozos enormes y tormentas devastadoras.
Finalmente llegaron a una misteriosa caverna donde el astuto dinosaurio ladrón había escondido la máquina del tiempo. Con la ayuda de los dinosaurios aliados, idearon un plan para recuperarla.
Mientras se enfrentaban a desafíos dentro de la caverna, descubrieron que no solo era el dinosaurio ladrón quien quería la máquina del tiempo, sino una sociedad secreta de dinosaurios que buscaba controlar el curso de la historia para su propio beneficio.