Único 🌑
Estaba artá de esa situación, ver a Taehyung llorando por cada rincón, ¿Motivo? su novio la dejo.
Ya había hecho de todo pará levantar su ánimo, pero todo seguia igual que hacé dos semanas. Lo que más le estresaba era ver cómo ella aún guardaba la esperanza de que él volvería y le diría que todo fué una borma y ya.
-Come-, Insistió con desesperación por cuarta vez. -Te estoy hablando-
-No quiero-, Le importó poco que estuvieran en la cafetería de la universidad, se soltó a llorar. -Quiero que regrese, prometo que ya no me molestaré si hablá con más mujeres, búscalo Jimin-
La de cabellos morados solo rodo los ojos en forma de molestia. ¿Cómo su amiga se podía rebajar? debería hacer una fiesta para celebrar que se deciso de una relación tóxica y de un infiel.
-Deja de decir estupideces-, Regañó con molestia. -Te vas a comer toda la comida, te largas a tu casa, y te empiezas a arreglar porque esta noche nos vamos a un bar, vas a bailar y beber hasta que te olvides de quién eres-, Tomo sus cosas y se puso de pie. -Y pobre de tí si me dices que no o que te sientas mal-
Estaba decidido, no podía negarse ante lo dicho por Jimin. Sin más opción termino de comer y se fue a su casa, tenía un par de horas más para llorar.
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-¡Que perra!-, Grito con mucho entusiasmo Lia al ver lo que vestía Taehyung.
-Deja tus alagos Choi, debemos irnos, de lo contrario llegaremos tarde-
La música dentro del auto era muy elevada, ¿Infracción? ¿Multas? Quien se preocuparía por eso, todas eran las típicas niñas de papi, millonarias, con poder, y podían hacer lo que se les viniera en gana.
Después de todo, en ese auto iba la hija del ministro Kim, y candidato a la presidencia, y si no era suficiente, la familia Park, todos sabían que no se movía ni un mísero alfiler sin que ellos no quisieran y supieran, también se rumoraba que tenian anexó con la mafia.
-¿Quién es el dueño de este bebé?-, Pregunto al observar el bar por fuera. -Esta hermoso-
-Mi novio tiene buenos gustos-
-Ryujin-, Habló con burla Yeri. -¿Tu novio?, el dueño de esto ebe ser alguien con dinero, y tú-
-¿Yo que?-
-Tú... Nada, sólo que en nuestro círculo social, nos relacionamos sentimentalmente con personas como nosotros, tú entiendes, con dinero-
-Cierra la maldita boca-
-¡Yaa!-, Intervino Taehyung. -Vasta de discusiones. Siempre es lo mismo, nunca pueden estar sin pelear-
-Es su culpa, siempre tratando de hacerme menos, solo por que no tengo dinero-
-Si quiren seguir así es su problema, yo voy a entrar-
Jimin jalo a Taehyung pará que entrarán de una vez al bar. El ambiente dentro era espléndido, las luces neón daban un toque sexi, se podía sentir el aroma a alcohol por todos lados.
Todo mundo bailaba olvidando el espacio personal.
-¿Cómo se atreven?-
-Ya Taehyung, ahorita le hablo a mi papá, ¿Negarnos una sona VIP?, ahora entiendo porque es novio de esa-
-Dudo que realmente sea su novio el dueño de este lugar-
Nunca les había pasado algo así, por primera vez les habían negado estar en una sona exclusiva, y todo empeoró cuando Yeri y Lia entraron y se enteraron de lo sucedido.
-My girl, mira como te dejaron el cabello. Se nota su falta de clase-, Trato de acomodar el peinado que Yeri tenía.
-¡¡Quiero hablar con el dueño!!-, Grito enojada Jimin a uno de los meseros, nadie había querido darle razón del dueño.
Un gran alboroto se había armado, Jimin discutía con el mesero, y le reclamaba a cualquiera que se le atravesará.
-¿Qué es este alboroto?-
-Señor Jeon-, Saludo el mesero. -La señorita insiste en hablar con usted, ya le dije que estaba ocupado pero no me hace caso-
-Puedes retirarte, yo la atiendo-
Las otras tres solo miraban atentamente la situación, debían aceptar que era bastante guapo.
-Quiero hablar con el dueño-, Se cruzó de brazos.
-Un gusto, Jeon Jungkook, dime que se te ofrece-
-Quiero saber porque nos negaron estar en una sona VIP, ¿Sabes quiénes somos?-, Lo empujó, pero no logro moverlo ni un centímetro. -Con una llamada puedo mandar a cerrar todo esto, y si quiero, me hago dueña-
Jungkook sonrió.
-¿Te burlas de mi?-
-Claro que no, te explico, en este momento todas las sonas VIP están ocupadas, ese es el motivo por el cual se les fue negada-
-Oye guapo-, Se acercó Taehyung a Jeon. -Tú... Podrías desocupar una para nosotras, ¿No crees?-
-Eso me causaría problemas hermosa-
-¿Conocés a Shin Ryujin?-, Esta vez se acercó Lia. -Dijo que era tu novia ¿Qué le viste?-
-Si, es mi novia-
-Jimin, quiero una sona VIP-, Exigió Taehyung. -No me gusta convivir con este tipo de personas-
-Les tengo una solución-, Dirigió su mirada a Jimin. - Vengan conmigo, esa sona solo la uso yo-
-¡¡Vamos!!-, Grito con emoción Yeri.
Uno de los meseros se encargó de enseñarles dónde era el lugar, todas a excepción de Jimin fueron con él.
-No sé que le miraste a Ryjin, mencionaste que tu apellido es Jeon-, Jungkook asintió. -Cariño, tienes dinero, mereces más que a una interesada-
-¿Cómo quién? ¿Tú? eres una hija de papi, creme que si llegará a estar con alguien como tú sería por diversión. Prefiero a una pobre interesada, que a una niña rica sin cerebro-
-Imbecil, rogaras por estar entré mis piernas, te aseguro que en la cama soy mil veces mejor que ella-, Besó sus labios, le sorprendió ser correspondía.
El pequeño vestido que usaba se alzó cuando se agachó a recoger un "arete”, dejando al descubierto que no traía el nada bajo el.
La noche era joven, había mucho que disfrutar aun. Pero en cada oportunidad que tenía no dudaba en provocar a Jeon, desde agacharse a "recoger” algo, acariciar su pierna por ”accidente" y decir sus gustos, siendo notorio su doble sentido.
Taehyung tenía que llamar a Ryunjin para que regresara al bar, pero para hacer eso primero debía llevarse a la cama a Jungkook.
Quería que fuera solo suyo, no estaba dispuesta a dejar que Ryujin dusfrutara de un hombre como Jungkook.
-Volvi-, Aviso Jimin regresando del baño. -Lo siento. Creó que las copas se me subieron-, Su descaro se notaba a kilómetros, no hizo por donde ponerse de pie, había ”caido” en las piernas de Jeon. -¿Te incómoda si me quedo aquí?-
-Estas tomada, me da igual-
Las traviesas manos desendieron desde su pecho hasta el gran bulto que se empezaba a formar en los pantalones de Jeon, sus labios no se quedaron quietos, empezó a dejar humedos besos, y una que otra marca en el cuello de Jungkook.
Yeri había tenido la gran idea de grabas todo, sería un gran material para enseñarle a Ryujin.
Jimin sabía muy bien lo que estaba provocando, no dudo en iniciar leves movimientos que hacían rosar sus labios vaginales con el bulto bajo ella.
Jadeaba despacio en el oído de Jeon, quien no puedo resistirse, con una mano sujeto la cintura de Jimin, y con la otra acariciaba sus piernas.
El pequeño vestido le facilitaba que pudiera tocar lo que deseará. Sus dedos rosaron la humedad entre las piernas de la peli-morada, sacándole un alto gemido, que fue camuflado con la música del lugar.
-No tientes al diablo hermosa, te podrías quemar-, Susurro con sensualidad en su oído.
-Y ¿que pasa si me quiero quemar?-, Roso sus labios con los de Jeon. -Llevame a un lugar más privado, donde sólo seamos tu y yo, te aseguro que pasaremos una gran noche-
Un beso, ese besó detonó toda una bomba de pasión. Tenía un agarré firme en la cintura debla joven, pasaba sus manos por todo el cuerpo, tenía acceso a todo.
En tre besos la sacó de donde estaban pará llevarla a la oficina que tenía en el bar, no hacía falta ponerle seguro a la puerta. Solo bastó con jalar el vestido para que este se volviera trizas, y dejara a su comoleta disposición el cuerpo de Jimin.
Y Jimin desde luego que se pondría a su merced esa noche, había prometido que él le rogaría por estar entre sus piernas, y así sería, pero primero ocupaba darle una pequeña probada de lo que era estar en la cama con ella.
Jungkook no perdió el tiempo, a penas y besó sus labios cuando ya se encontraba con el rostro entre las piernas de Jimin, entre sus labios tenía el hinchado clítoris, al cuál, chupaba sin compasión.
Tres dedos entraban y salían de su entrada, la fría madera del escritorio era un estimulante más, su sensibilidad estaba en su máximo esplendor, grito ante la leve mordida en su clítoris, y el azote dejado en su vagina fue la llave para que sus jugos se derramaran por doquier.
Si Jimin creía que después de eso ya follarian estaba muy equivocada, lo descubrió cuando tenía a Jungkook sentado en un sillón con los pantalones y boxer's en los tobillos, y ella estaba entee sus piernas, de rodillas, y con un pene de 10 pulgadas en su boca.
A penas y podía meter menos de la mitad, su cabello era sujetado, y Jungkook empujaba su cabeza cuánto quería. Sentía sus ojos lagrimear, la garganta le ardía ante el abuso.
No pudo evitar enterrar sus uñas en el firmé abdomen de Jeon, cuando esté se corrió en lo profundo de su garganta, había empuja su cabeza tanto como quiso, metiéndole de golpe la mitad de su miembro, causando un gran dolor en la garganta de Jimin, pero eso no evitó que se tomará todo el semen.
Como si de un dulce se tratase, siguió dejando pequeñas chupadas en la cabeza hinchada del miembro, era como un niño que no quería apartarse de su juguete favorito.
-Eres toda una perra-, Jaló su cabello para hacer que se pusiera de pie y así poderla sentar en su regazo. -Dejaste empapado el suelo, tienes tres perfectos agujeros, listos para que los pueda follar-, Un gemido abandonó los labios de Jimin cuando un dedo penetró su entrada anal, seguido de eso sus senos fueron mordidos, al igual que su cuello, mientras sacaba y metía el dedo de su ano, otro hacía lo mismo en su vagina. - Eres una pequeña puta-, Susurro en su oído.
Jimin se limitó a jadear, a rogarle porque la follara hasta dejarla con las piernas temblando. Y sdeseó fue cumplido después de soltar unas cuantas lágrimas llenas de desesperación, convirtiéndolas en unas de puro placer.
Era maravilloso tener ese miembro dentro de ella, maltratando ese punto erógeno que le hacía perder la cabeza. Sentía una picazón en sus glúteos, y no era para menos, las manos de Jungkook estaban más que marcadas en esos motuculos esponjosos.
Los apretaba como bolas antiestres, tenía a Jimin sobre él, brincando con desesperó, y gimiendo de placer. Estaba claro lo mucho que disfrutaba el encuentro.
- Ohh dios~ ¡oh dios! Jungkook-, Gimió ante el abrupto cambio de posición, ahora ella se encontraba inclinada en el sillón. Su vista fija en la puerta, sabía que en cualquier momento Ryujin entraría por ella y disfrutaría mucho ponerla en su lugar.
- Que bien me aprietas doll-, Ese pequeño alago le causó una sonrisa boba a Jimin.
Sintiendo como las embestidas se volvían más lentas pero carteras, sabía que pronto se correrían. Así que llevo su mano entre sus piernas y empezó a maltratar su clítoris.
Encantada con todas las sensaciones que su cuerpo sentía, fue que llegó su orgasmo, mojando todo el miembro de Jeon, sintiendo como él también se corría.
- Mmm~ delicioso-, Sonrió con malisia al ver que la puerta se abría lentamente. - ¿Te gustó? te dije que era mejor que la tonta de tu novia-
- Quisiera estar todo el jodido tiempo dentro de ti-, Azotó por última vez el glúteo, saliendo de Jimin pra empezar a vestirse, sin notar la molesta mirada de cierta chica.
- ¿Cómo saldré de aquí?-, Su vista estaba fija en el vestido hecho pedazos.
- Ponte ésto-
Hablemos de lo mucho que excitaba a Jungkook ver a Jimin vistiendo solo su abrigo, poder apreciar las marcas en su cuello.
- Hasta nunca- Con una sonrisa triunfal salió de la oficina, tomándose con una muy enojada Ryujin. - Aprende tu lugar, alguien como él, jamás te tomará enserio-
- ¿Y a ti si? solo fuiste un polvo-, respondió al ver a la peli-morada alejarse.
- Si yo quiero, se vuelve a repetir-
Con seguridad camino hasta el lugar donde había visto por última vez a sus amigas, encontrando solo a Yeri. Le costó trabajo encontrar al resto, fue más que claro que Tae había superado su ruptura amorosa cuando respondió la llamada y unos pará nada disimulados gemidos se escucharon.
Mientras salía del bar pudo ver como Jungkook no le quitaba la mirada, estaba claro, su encuentro no sería solo algo de una noche.
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