Kitchen.
Incesto⚠️
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Ya van varias veces que me doy cuenta como mi tío me mira cuando ando en shorts o falditas.
Creo que no sabe que me doy cuenta, o quizás sí, pero siempre que nos visita me pongo lo más corto y sexy que hay en mi armario.
Como hoy, llevo un short rasgado, que se abre por los lados y dejan ver demasiado mi glúteo. También una blusa de tirantes, porque es más fresca.— ¡Yoonie, ven a ayudar a tu tío en la cocina! Iremos a comprar carne.— mamá me llama y bajo las escaleras hacia la cocina.
Ahí me encuentro a mi tío NamJoon, que no pierde el tiempo en echarme una mirada a lo que llevo encima. Me gusta, pues me lo puse para él.
—Tío, ¿qué estás haciendo?— pregunto para romper el silencio, y me acerco a su lado viendo que tiene un cuchillo en manos y la tabla de picar.
Es obvio lo que hace, pero quiero que me lo diga con su voz gruesa.
—Picando la verdura para el guiso que hará tú mami, Yoonie.
Mientras el hablaba, me recargué sobre la barra y lo miré picar verduras, fue una gran vista...
Mi tío es un dios griego, le mete duro al gym y es guapo, todo un partido. Me siento celoso de pensar que haya alguien saliendo con él.
—Déjame ayudarte, tío.
Ofrezco mi ayuda, mamá dijo que lo ayudara y en lugar de eso me estoy imaginando cosas con el tío Nam. Él me deja hacerlo y mientras picó la verdura, comienza a preguntarme cosas.
—¿En qué grado estás, Yoonie?— lo miro de reojo y sonrío.
—Estoy por terminar mi último año de prepa, tío Nam.
—Ya veo, entonces pronto vas a cumplir los dieciocho, ¿no?
—Sí, tío. ¿Qué me darás de regalo?— puedo ver como se relame los labios, acaba de mirarme completo.
Es obvio que se muere por tocarme, sus manos apenas pueden mantenerse en donde están, sobre la barra, y me queda reírme. O lamentarme. Tal vez solo quiero que deje de contenerse, me incline sobre la barra y me folle tanto como quiera.
—¿Qué quieres, Yoonie? Sabes que tu tío te lo dará.
—¿Sí?—pregunto en una sonrisa, hago a un lado la tabla y verduras, para luego recargarme sobre la barra.— Tú sabes que quiero, tío.
Le hago la invitación, que es más que obvia, yo en esta posición donde solo es de bajarme los shorts y hacer lo que le plazca.
—Yoonie, creí que eras un niño bueno e inocente, no una putita.— me agarra del cabello estirándolo.
No sabía que mi tío era rudo, no tanto, pero el lugar de quejarme, lo disfruto.
—Puedes castigarme, tío, quítame lo putita~
Me suelta bruscamente, segundos después se posa detrás mío y me golpea los glúteos. En un tirón cae mi short y sus manos están dentro de mi pantie.
—Yoonie, estás bien mojadito aquí, de verdad querías la verga de tu tío, ¿no es así?— asiento, las palabras no me salen, solo unos cuantos suspiros.
Siento los dedos del tío Nam rozar mi coñito, pellizca mi clítoris y esparce la humedad con las yemas. Nunca me había sentido tan cachondo cuando me tocaban.
Mi tío sabe lo que hace, me pregunto cómo lo aprendió. Incluso me da un poco de celos.
—Métela, tío Nam~
El hace caso a mis súplicas, y mientras baja sus pantalones, dos de sus dedos se meten sin pudor en mi agujerito.—¡Mhm, tío~
—Entraron bastante fácil, Yoonie, seguro que ya haz usado este agujero antes, ¿no? Pero no importa, porque ningún otro cabrón te cogerá el coño tan bien como tú tío.
—¡Tío, tío~!— siento que estoy a nada de venirme, con solo sus dedos follándome el coño. Se siente delicioso, más que cuando los meto yo en mi habitación, imaginándome el día en que me cogiera.
—Abre las piernas, puta.— hago lo que me dice, y él agarra mi muslo derecho para llevarlo hacia arriba en la barra.
—¡Ahh, tío Nam~ mhm!— mis ojos se voltean y las piernas me tiemblan. Mi tío acaba de meterme su verga, y es tan deliciosa.
Es gruesa y larga, siento como me abre mi coñito y toca mi punto G...
Solo me desplomo sobre la barra y dejo que me maneje a su antojo. Dejo que sus manos grandes me arañen la cintura, que me golpeen las nalgas y me jalen el cabello.
Se siente tan rico ser cogido por mi tío, ser maltratado por él... que me diga puta.
—Querías que tú tío te cogiera, Yoonie... por eso usabas esa ropita cada vez que me mirabas, no creas que no lo notaba. Ya conseguiste lo que querías, ¿te está gustando?
—Sí, tío Nam, m-me gust-ah~
No puedo con tanta estimulación. Mi tío me empuja con su verga y mis tetas se rozan con la barra.
Estoy a punto de venirme. Y mi tío lo sabe, sin perder tiempo, una de sus manos me libera la cintura y se dirige a mi vagina donde busca mi clítoris.
—Eso es, Yoonie, córrete sobre la verga de tu tío, muéstrame cuando estás disfrutándolo.
Vuelve a pellizcar mi clítoris y lo frota salvajemente con sus dedos, no puedo contener mi chillido cuando el orgasmo me azota.
Mi cuerpo se convulsiona y las piernas me tiemblan cuando chorreo todos mis jugos encima de mi tío NamJoon. Sobre su verga que sigue metida en mi coñito.
Aún después de venirme, él sigue follándome y no puedo resistirlo y me vuelvo a venir, pero esta vez es más y empapo todo el suelo en la cocina.
—Oh, Yoonie~
Escucho un gemido ronco y después mi tío se vacía dentro de mi coñito. Yo me siento satisfecho y agitado.
Esta ha sido la mejor cogida que me han dado, tanto que ni me importa cuando mamá entra a la cocina y nos ve aún follando.
(...)
;(
Jejej espero les guste 🫦