♡𝓛𝓲𝓽𝓽𝓵𝓮 𝓚𝓲𝓽𝓽𝓮𝓷 ♡
Yoongi era un lindo híbrido de gato negro, introvertido y un poco reservado haciendo que la gente tenga una mala imagen de él pero nadie sabe que en realidad el lindo gatito era amable, cariñoso y de dulces sentimientos aunque necesitado de mucho amor.
El pequeño Gigi nunca ha sido alguien bueno o elegido en el amor, escuchaba todas las anécdotas que sus amigos hablaban sobre lo que hacían con sus pareja, sintiendo celos y una gran tristeza al no poder vivir esa experiencia. Conforme pasaba el tiempo, Yoongi tuvo varios pensamientos ante el tema del embarazo, le emocionaba la idea de tener un hijo o varios y ver su vientre abultado, más cuando estaba en celo.
Ahora se encontraba en su cuarto, brincando un enorme y grueso dildo que hacía que su vientre tuviera un gran bulto, sus pechos rebotaban salvajemente ante cada penetración y su rostro estaba en blanco, enfocado en su placer, tenía la lengua de fuera mientras goteaba algunas gotas de saliva. Siguió gimiendo ante la sensación hasta que en una brusca penetración lo detuvo, corriendose mientras su vagina apretaba el gran dildo para seguir teniendolo dentro suyo.
Yoongi tenía la respiración agitada, puso sus manos en su vientre teniendo la ilusión de estar lleno pero sintió el dildo en su vientre. Yoongi empezó a llorar ante lo sensible que se encontraba pero principalmente porque no podía cumplir su más grande sueño. Salió lentamente del gran dildo dejando ver lo lubricado que estaba ante sus fluidos y se acostó, con lágrimas y su corazón roto.
Yoongi estuvo por un rato así hasta que decidió tomar la idea de ir a uno de esos bares que sus amigos habían ido para conseguir su pareja y poder hacer su sueño realidad.
Yoongi se estaba arrepentido de haber ido a ese lugar, traía un pantalón corto y ancho formal negro, una camisa blanca y un saco negro. Había tratado de estar lo más atractivo pero cómodo posible, aunque sentía miedo ante las miradas de los grandes híbridos quienes parecían desvestirlo con sus miradas.
El pequeño felino estaba muy nervioso y asustado ante el ambiente fuerte, ruidoso y a la cantidad de escenas donde varios tenían relaciones sin importar estar enfrente de la gente que decidió ir a la barra donde estaba todo tranquilo. Tomaba tranquilamente whisky, suspiró profundamente al no poder conseguir su objetivo pero lo consolaba la idea de tener su gran dildo dentro de su vagina. Yoongi tenía la mirada perdida en la bebida hasta que una voz lo sacó de su pequeño trance.
— ¿Qué hace un adorable gatito como tú por aquí? —
Yoongi volteo y se sonrojó al ver a un híbrido de gato blanco, su cabello estaba pintado de un color rubio, portaba un traje rojo y tenía unos pendientes con cadena de oro en sus orejas.
— S-Solo tomaba un poco, eso es todo — Dijo Yoongi nervioso.
— A decir por tu aspecto, es la primera vez que vienes aquí, ¿Cierto? —
Yoongi solo asintió tímidamente, haciendo reír al contrario.
— ¿Puedo sentarme a tu lado? — Preguntó el chico.
Yoongi volvió a asentir nerviosamente, viendo como el chico apuesto se sentaba a su lado. Estuvieron un rato en silencio hasta que escuchó la voy del contrario.
— Me llamo Jimin — Se presentó el chico — Veo que estás aquí por algo, un lindo gatito como tú no estaría en estos lugares —
— Yoongi — Dijo su nombre — La verdad sí, solo que es algo incómodo de decirlo — Yoongi miraba
— Bueno, he escuchado muchas cosas que no sé qué esperarme — Rió Jimin
— Está bien… La razón por la que estoy aquí es que quiero que alguien me folle y pueda tener mi vientre abultado — Confesó Yoongi apenado.
Hubo un silencio haciendo que Yoongi muriera de la vergüenza.
— Así que, ¿quieres ser llenado y preñado? — preguntó Jimin.
— Sí —
— Creo que te puedo ayudar con eso, claro si tú me lo permites y estás dispuesto — Propuso Jimin.
— N-No lo sé, la verdad me da miedo de que me hagas daño —
— No te preocupes gatito, seré lo más precavido posible. — Acarició la mejilla del fenilo — Dudo que los otros híbridos de aquí quieran ser amables contigo —
Yoongi volteo y vió a los híbridos que follaban sin piedad y que hacían gritar de dolor a los otros.
— Está bien, te creó —
Jimin sonrió y besó las mejillas del tímido felino, Yoongi estaba por pagar su bebida pero se sorprendió al ver que ya estaba pagada, volteo a ver a Jimin quien le dedicó un pequeño guiño. En eso, se escuchó como algunos híbridos se empezaban a pelear haciendo que el lugar los viera y dejarán de hacer sus cosas, Yoongi estaba algo asustado pero Jimin lo agarró del hombro y se fueron de ahí.
— Vente, vámonos antes de que pase otra cosa — Hablo Jimin mientras le sonreía — No quiero que interrumpan nuestro gran momento —
Yoongi solo asintió tímido y se fueron de ahí.
Al llegar a la modesta habitación, Jimin agarró al felino contrarió de las caderas y puso una de sus manos rozaba lentamente debajo de su entrepierna. Yoongi quedó atónito al sentir como por primera vez alguien lo tocaba, tanto fue su asombro que rápidamente su clítoris se excitó.
— ¿Tan rápido te exitaste? — preguntó Jimin. — Es tu primera vez, ¿Cierto? —
Yoongi solo asintió levemente mientras tenía su rostro sonrojado, Jimin río ligeramente para después besar los labios del felino mayor. Yoongi se sorprendió y se sintió feliz al tener su primer beso, este tímidamente lo correspondió siendo ayudado por el contrario sin darse cuenta que Jimin le estaba quitando lentamente la ropa hasta quedar completamente desnudo.
Después de un largo rato, la pareja tenía la respiración acelerada por el momento pero rápidamente Jimin bajó al cuello del mayor, dejando marcas de besos por su labial y marcas notables quien reclamaba el cuerpo del tímido felino. Yoongi gemía en voz baja para no llamar la atención pero no podía ante las caricias que Jimin le daba, sintió como besaba su espalda con delicadeza como si su cuerpo fuera de porcelana mientras que sus manos iban hacia su ombligo.
— Qué bonito vientre tienes, gatito. ¿Cómo crees que se verá este lindo vientre siendo preñado y llenado? ¿No te gustaría que tú coñito sea marcado y ensuciado por mi semen? — preguntó Jimin susurrando en voz baja.
Yoongi imaginó toda la situacion, su vagina recibiendo el pene del felino mientras chorrea, sus pechos rebotando agitadamente, su vientre sintiendo el pene de Jimin mientras sentía éxtasis de placer. El felino no dijo nada pero tuvo respuesta al ver como su clítoris se excitaba más que empezaba a hacer varios fluidos.
Jimin paso lentamente sus dedos en el pecho de Yoongi y acarició los suaves pechos del mayor, Yoongi dió un ligero brinco al sentir las pequeñas pero suaves manos del felino, gimió en voz baja al sentir como sus rosados pezones eran maltratados y tocados de una manera suave pero caliente que dejaban sus pezones en un tono rojizo, sus piernas temblaban a un punto que sentía que se iba a caer de no ser que Jimin lo sostenía.
Su pequeña parte razonable, Yoongi sentía vergüenza al pensar que era como “una prostituta barata”, como su madre le decía a esas personas que estaban tan calientes que hasta daban su cuerpo solo por un momento de placer. Pero no podía negar que lo que sentía era algo tan extraordinario, delicioso y satisfactorio que envidiaba por un momento a las “putas” de su trabajo.
Jimin aprovechó para meter una de sus manos en la rosada vagina de Yoongi, quien se encontraba en un buen estado que pronto estaría estirado y bañado de semen. El felino mayor dió un gran gemido al sentir dos dedos en su entrada, no pasó mucho para que se moviera y sintiera como su vagina era follada mientras que uno de sus pechos rebotaban agitadamente y la otra era apretada por el menor quien dejaba una gran marca.
Yoongi suspiraba y gemía mientras veía detalladamente cómo los dedos de Jimin salían y entraban, poco a poco siendo más brusco haciendo que a un punto Yoongi gimiera alto y su vagina apretara sus caderas para tener los dedos dentro suyo y pronto se corrió manchando la mano de Jimin, su vagina y dejando un charco de fluidos.
— Mierda, que apretado eres. No sabes las ganas que tengo de coger y llenar ese tonto coñito — Susurro Jimin.
— P-Por favor, hazlo. Estoy tan desesperado y necesito que quiero tenerte adentro, quiero recibir su semen y ser llenado por ti — Dijo Yoongi con la poca razón que tenía mientras abría sus piernas dejando ver su vagina goteando con sus fluidos — Preñame, hazme tuyo —
Jimin no se pudo contener más, cargo a Yoongi y lo arrojó a la cama dejando a la vista su entrada, se bajó el pantalón y dejo ver su modesto pero grueso pene que dejó hipnotizado a Yoongi. Se acercó a besar salvajemente sus labios para después separarse, abrir las piernas del felino y entrar de una estocada la entrada del mayor.
Yoongi pudo sentir como su vagina recibía el gran pene de Jimin quien lo apretaba, haciendo excitar más al menor. Jimin empezó a moverse haciendo que con una sola penetración ya llegará a su punto dulce.
— J-Jimin, ah~, t-tu pene es tan grande que ya llegó a mi punto dulce — Gimió Yoongi asombrado por el pene del menor.
— Mejor para mí, podré llenar más ese coñito con mi semen — Susurró Jimin mientras daba otra penetración.
Esa idea lo ponía más caliente al felino, no podía esperar ante la idea de tener su vientre abultado. Rápidamente su mente quedo en blanco ante las penetraciones del menor, sus ojos se ponía en blanco al ver como repetidas veces jodían su punto dulce, tanto así que se podía ver un bulto en su vientre con la forma del glande del pene de Jimin. Su vagina recibía tan bien el pene que parecía que lo absorbía, le gustaba tanto al menor que iba más rápido haciendo que está sacará varios jugos de tanto placer.
Jimin estaba a unas cuantas penetraciones de correrse que fue de una manera salvaje y brusca que hacía gemir fuertemente a Yoongi hasta que se corrió, llenando litros de semen en el interior del felino que dejaba ver un ligero bulto como si apenas estuviera unas semanas de embarazo. Yoongi respiraba agitadamente mientras sonreía con mucha alegría al ser llenado por primera vez en su vida, él pensaba que eso sería todo pero Jimin tenía otros planes, él no estaba convencido, quería llenarlo más para que todos supieran que era suyo y lo reclamaba.
— Esto todavía no acaba, querido — Susurró Jimin.
Yoongi quedó confundido y sintió como Jimin lo cargaba de las caderas y dejaba a la vista su vagina ligeramente destrozada y que escurría un poco de semen desde su entrada para después empezar a ser otra vez penetrado. Desde ese punto, Yoongi era consumido por el placer que no recordaba bien lo que había pasado, había uno que otro recuerdo donde era follado en forma de perrito, uno donde él mismo brincaba encima de Jimin y muchos más pero que realmente estaba disfrutando tan bien la sensación de ser follado por un gran pene grueso y sentir su esencia dentro de él.
El pobre felino se encontraba acostado en la cama, cansado y con la respiración agitada mientras dejaba a la vista su cuerpo, su vientre estaba tan lleno como tanto había deseado e inconscientemente lo acariciaba al pensar en las crías que iba o podría tener, murmuraba pequeñas palabras que eran inaudibles estando en su propio mundo. Yoongi no se había dado cuenta de los accesorios y la vestimenta que Jimin le había puesto, tenía un broche en forma de moño que recogía su cabello, un collar de oro junto con un cascabel, unas medias blancas que le llegaban a los muslos decorado con un moño rosa, sus pechos también tenían unos lindos moños rosa pero de listón y un plug en su vagina.
— ¿Ya te sientes mejor y satisfecho? — preguntó Jimin quien veía con detenimiento la escena.
Yoongi asintió levemente ante el cansancio y con los ojos entrecerrados.
— ¿Te gustaría que lo volviera a hacerlo las veces que tú quieras? —
Yoongi volvió a asentir con una sonrisa.
— Está bien, te ayudaré y te llenare ese vientre todas las veces que tú quieras. — Dijo Jimin — A cambio, quiero que seas mi esposo y solo que seas mío, ¿Aceptas? —
— Aceptó… — Murmuró Yoongi.
— Muy bien, gatito — Sonrió Jimin para después sacar su teléfono, enfocando su cámara en Yoongi — Sonríe para la cámara —
Yoongi entreabrió los ojos y sonrió tontamente mientras hacía una señal en V con sus manos para la foto, dejando ver su cabello despeinado y la gran vista de su gran cuerpo destrozado y llenado. Una foto para el recuerdo de la primera vez que lo hicieron antes de que las repetidas veces que después iban a tener.