Día de graduación
Hoy es un día especial, es el día en que podre dejar la etapa de escuelas y sin amigos, es un inicio porque al graduarme me mudaré de ciudad, lo que me dolería dejar serían recuerdos nada más.
Empiezo volteando al celular, y en cuanto abro los ojos reviso la hora para corroborar que no se ha hecho tarde. De pensar en salón de belleza y vestido me estreso (ya que en casa siempre hemos vivido al día) en el pueblo no hay mucho para crecer, pero mis padres les encanta un pueblo chico donde caminas sin problemas de seguridad o que esté lejos todo, por ser un pueblo chico aquí todo mundo se conoce aún.
Sin pensar más me levanto y me aseo al salir del baño, encuentro a mis padres mi madre es bella una señora madura estatura promedió 1.50 de altura, tez de piel morena ojos cafés y pelo negro ondulado con un nombre como ella única, su nombre es Lorena y por el otro lado mi padre estatura 1.70 ojos color verde y pelo rubio un poco de canas por el paso de la edad, pero aun así no se le notaban mi padre se llama Arturo
Doy los buenos días y al momento se acerca mi padre y él me dice en ese abrazo –felicitaciones hija lograste lo que era difícil- yo le contesto –gracias, padre también por parte de ustedes lo logre- los abrazo a ambos antes de sentarnos a desayunar, hablamos de todo y nada a la vez sobre lo fácil que se ve el logro y lo que nos costó ...
En ese momento suena el timbre y llega mi mejor amiga para empezar a alistarnos y salir a la fiesta,
Abrazo a mi madre y le doy un beso, saliendo saludo a Abril ella es hermosa piel blanca como la nieve y ojos cafés casi negros, así como su pelo negro y liso largo y brillante, la abrazo y ella me dice:
– ¿qué tal? ¿Ya está lista para la vida de adulto? -
yo en ese momento le contesto –SI, aunque no quiera irme no hay mucho que hacer aquí, -
Ella contesta –creo que solo extrañarías a Marcus y a mí, así como a tu familia – en tono de sarcasmo que me dijo yo le contesto –obviamente no, yo extrañare hasta tu querido hermano ¡- me da una palmada y empezamos a reír.
Estamos en espera de que nos arreglen en la estética, Abril ha decidido por un delicado peinado clásico, un chongo con un poco de pelo suelto y rizado, el maquillaje es colores terrosos porque no le gusta lo brillante. Yo por mi parte solo decidí un peinado suelto y trenzas que se unen en la parte trasera de mi cabeza y un maquillaje cargado negro en ojos y labial nude, así espero con el corazón que resalten mis ojos verdes.
En ese momento al terminar mi maquillaje recibo un mensaje el cual esperaba todo el día, es de Marcus mi querido amigo el que siempre me ha gustado.
- ¿esta lista hoy para el gran día? - sale una sonrisa nerviosa de mi persona y le contesto –Desde luego que sí, debo admitir que estoy nerviosa, tú ya lo sabes al conocerme bien - no tarda en contestar –tú lo harás bien, pasaré por ti a la hora acordada (PD: ¿debo llevar traje?) - sonrió y le contesto – claro que debes, serás mi compañero hoy, te espero -
De vuelta a casa para vestirme voy pensando en lo que viene, en la etapa que empiezo y no puedo dejar los nervios y alegría de lado, solo desearía de corazón que él, Marcus pudiera ir conmigo. Voy tan sonriente que no me doy cuenta de todas las miradas que me rodean. En la puerta está mi madre con cámara para las fotos y de sorpresa me toma una sin necesidad de sonreír, ya que no lo esperaba, ella me dice:
-Qué hermosa te ves mi niña, hoy que acabas la de arquitectura estoy orgullosa de ti - me da un muy fuerte abrazo y le contesto
-gracias, madre por todo, los extrañaré ahora que me vaya. -
Entramos a casa y me voy directo a mi cuarto, me visto tratando de no despeinarme, un vestido color negro con detalles dorado estilo bohemio y formal me encanta porque resalta mi piel blanca y mis ojos. Son las 5 pm y suena el timbre, escucho que hablan en la parte baja.
Mi padre saludando y adivino con alegría que es Marcus, me observó y me pongo perfume, un perfume caro y olor dulce,
Bajando las escaleras observó a mis padres sonrientes, mi padre de esmoquin, mi madre de vestido, listos para el evento, observo a Marcus con el ramo de flores más grande que me dieran algún día, todas son claveles y hortensias color morado son mis flores favoritas.
En ese momento Marcus me dice –Unas flores para una bella dama-
Sonrío, lo abrazo y contesto -Gracias joven hombre- poniéndoles en un florero con agua que tenía en la cocina...
Marcus nos dice –si todos están listos, creo que es hora de irnos-
Mis padres reiteran que están listos para irnos y todos salimos de casa. Observo cuál es el que ha traído hoy, ya que tiene varios autos y observo la camioneta último modelo negra y sonrío, él me abre la puerta para subir mientras mis padres suben en la parte trasera.
De camino a la universidad hablan mis padres con Marcus de los negocios y política, yo solo escucho y mi madre sin pensarlo dice-porque ustedes dos no andan aún, son divinos juntos y se nota que ambos se quieren. -me sonrojo como una manzana y al voltear él está viéndome y sonriendo y ambos decimos al mismo tiempo
-el tiempo ya lo dirá – volteamos a vernos uno al otro y todos sonreímos... En mis adentros solo desearía qué eso sucediera realmente, llevo toda la vida enamorada de mi amigo mejor amigo.