Chapter 1
- En definitiva eso es una mala idea.
- Ella no tiene porqué enterarse.
- No puedo arriesgarme a cagar la relación... Pero todo esto se ha vuelto cada día más difícil; ese mocoso solo sabe provocarme. Además, no me van las pollas.
- Tienes solo tres opciones: - habló el moreno más alto - una es terminar y ya no saber más nada de ella ni de su hijo. Dos: es invéntarte alguna excusa como que van a comer o a hacer algo para conocerse mejor, te lo llevas a un motel y ahí te lo follas o tres; seguir aguantando todas las insinuaciones que el pequeño tiene contigo cada vez que vas a visitar a su madre - esto último lo dijo en tono burlesco.
- No puedo... Tengo miedo - confesó el pelinegro.
- Tienes miedo de que te guste más el hijo que la madre, ¿ó me equivoco?
- Es que tú no has visto el culo que tiene, ni has visto la manera en como se me insinúa o como pasa rozándome solamente para provocarme, me está volviendo loco. La última vez que follé con mina no lograba sacarlo de mi mente, solamente pensaba en él; que se lo estaba haciendo a él y eso en definitiva ¡No está bien!
- Acabas de decir que no te van las pollas pero... Eso no sonó muy hetero de tu parte - se burló - como sea - el moreno hizo ademán de llamar al mesero para pedir otra copa - creo qué le estás dando muchas vueltas al asunto, solo es llevártelo a un motel, follarlo y ya, que no te moleste más, a menos que...
- Sabía que no debía hablar contigo, eres un maldito asqueroso - Jungkook se levantó frustrado de la barra.
Namjoon soltó una carcajada parándose de su asiento para seguir al pelinegro hasta la salida con su bebida en la mano - ¡Oye, oye, espera!, ¿pervertido?, el que fantasea con follarse al hijo de su novia es otro, pero ¿Quién soy yo para juzgar? hazme caso hermano, llévate al pequeño a un motel pártele el culo y ya, dile que no te joda más.
- Déjame ver si entiendo... - ladeó la cabeza - dices que hasta que no lo folle no me dejará de joder, ¿no es así?, ¿todo terminará después que tenga lo que quiere? - preguntó con tono de duda en su voz.
- Creo que sería lo mejor y creo que también es lo que tú quieres.
Jungkook no dijo nada, salió del bar rumbo a su vehículo y comenzó a manejar directo a su departamento. En ningún momento dejó de pensar en el pequeño rubio con el delicioso trasero que lo estaba atormentando.
Tenía meses de relación con su madre Mina y en todo ese tiempo el pequeño no había hecho otra cosa que insinuarsele, y vamos... él no era gay, pero no sabía que era lo que tenía el rubio qué le provocaba tanta curiosidad; tal vez debería hacerle caso a namjoon y follarlo de una vez por todas, para así complacerlo y complacerse sacándose la duda.
Una semana había pasado desde el encuentro de Jungkook con Namjoon en el bar. No dejaba de pensar en lo que tenía que hacer; una semana sin ver a mina evitando ir a su casa para no enfrentarse al rubio, pero justo hoy sábado se encontraba frente a la puerta del departamento de su novia con los nervios desbocados de anticipación.
Tocó el timbre dos veces esperando que mina le abriera, pero grata fué su sorpresa cuando un pequeño rubio con ojos adormecidos, cabello despeinado y un gran hoodie con un pequeño short de pijama le recibió.
Jimin abrió sus ojos observando al imponente hombre de traje frente a él - Buenos días, Jungkook - sonrió - tenías tiempo sin venir, pasa adelante - se hizo a un lado para dejar entrar al pelinegro.
Jungkook carraspó la garganta llamando la atención del rubio que estaba cerrando la puerta - Buen día, Jimin, ¿Mina está?, la llamé a su celular pero no atendió.
El pequeño caminó hasta la cocina sacando algunas frutas de la nevera para comer - Oh... la verdad es que no sé dónde está, anoche tuve una fiesta y llegué muy tarde en la madrugada y como te darás cuenta; acabo de despertar, no he sabido de ella desde ayer. Es tu novia de todos modos, el que debería saber dónde está eres tú - dijo de mala gana.
Jungkook que seguía estático en su posición, caminó hasta el sofá que estaba en la sala y se sentó - ¿Te importaría si la espero un rato hasta que llegue? - preguntó - necesito hablar con ella - los nervios de estar a solas con el rubio se podían notar en su voz ya que tenía un leve temblor al hablar.
Jimin sonrío coqueto y dejó la manzana que estaba comiendo sobre la encimera. Caminó a pasos lentos acercándose hasta el pelinegro para sentarse a su lado y tocar la solapa de la chaqueta de su traje - por mí no hay ningún problema, de hecho puedo buscar alguna manera de entretenerte hasta que mamá llegue.
La respiración de Jungkook se empezaba a escuchar entrecortada, su pecho subía y bajaba levemente y sus ojos fueron directo hasta los pomposos y rosados labios del rubio, notando como este lamía su belfo inferior - ¿Q- qué sugieres? - se animó a preguntar sabiendo la respuesta morbosa que seguro el rubio le daría.
- Pues... - canturreó - acabo de despertar y no he comido nada; tengo el estómago vacío. Tú podrías ayudarme a llenarlo dándome... Un vaso de leche - Jimin se acercó más olfateando el maravilloso y varonil perfume que usaba el novio de su madre.
En sus 30 años de edad Jungkook jamás había estado así de nervioso. ¿Cómo era posible que ese pequeño mocoso lo tuviera en esta situación?
- D-de... ¿Leche? - genial, estaba tartamudeando debía lucir como un idiota.
- Uhum - dijo el rubio o más bien gimió muy cerca del oído del mayor - Si me lo permites puedo enseñarte la manera en la que más me gusta tomarla - su suave voz estaba cargada de sugestividad - me encanta cuando está tibia - lamió suavemente el lóbulo de la oreja del más alto provocándole que sus testículos se apretaran y su piel se erizara.
La polla del pelinegro no podía estar más dura, sentía que si no hacía algo en cualquier momento iba a explotar, cosa que para Jimin no pasó desapercibida ya que se remarcaba debajo de su pantalón negro entallado un gran bulto. Ni corto ni perezoso, el rubio llevó su pequeña mano para acariciar por encima de la tela el miembro erecto de Jeon.
El cuerpo del pelinegro se estremeció ante el tacto y soltó un suspiro que sonó más bien como un jadeo lastimero y suplicante.
Decidido a terminar con eso de una vez por todas el mayor habló - Bien... - dijo con firmeza - muéstrame cómo la tomas - no se puede describir con palabras la hermosa sonrisa que iluminó el rostro del rubio. Jimin bajó rápidamente del sofá colocándose de rodillas entre las piernas de Jungkook.
- Te mostraré cómo me gusta, y te aseguro que mi madre jamás lo hará así.
Jungkook sentía que en cualquier momento su corazón se iba a detener; por un lado tenía la lujuria a flor de piel, por otro lado nervios y miedo de que su novia llegase en cualquier momento y los encontrase en esta situación. Pero no podía apartar los ojos de las manos hábiles del pequeño rubio desabrochando su cinturón y bajando el cierre del pantalón para liberar su miembro.
Jimin lamió sus labios contemplando el enorme falo frente a su rostro - Dios, Jungkook... No puedo esperar chuparlo y que te vengas en mi boca, no sabes cuánto tiempo llevo fantaseando con esto y al fin se hará realidad. Juro que después que te que te lo haga vas a querer que lo repita todos los días.
Jodido diablo...
Jeon cerró sus ojos y recostó su cabeza en el espaldar del sofá dejándose llevar por todas las sensaciones increíbles que estaba sintiendo. Jimin por otro lado masajeaba de arriba abajo el miembro de Jungkook comenzando a sacar su lengua para saborearlo - sabes increíble, justo como me lo imaginé... Mmhg - la voz suave del rubio se escuchaba ronca y cargada de deseo, juraría que podría terminar solo practicándole sexo oral al mayor. Jungkook, que se limitaba a soltar gruñidos y maldiciones, sentía que en cualquier momento se iba a correr y Jimin ni siquiera se lo había metido todo a la boca.
Cómo si sus mentes estuviesen conectadas el menor engulló el falo hasta su garganta, chupando de una manera magistral; como si tuviese años de experiencia, provocando un sonido sucio de chasquidos que volvían loco al pelinegro que sin pensarlo con una de sus grandes manos tomó la cabellera del pequeño haciendo que se lo tragara más profundo. Jimin, dejándose llevar por el placer sacó el pene erecto de su pijama y comenzó masturbarse de forma muy rápida mientras chupaba desesperadamente la polla del mayor.
El rubio detuvo la felación por unos segundos para hablar - Debemos hacer esto rápido porque mamá en cualquier momento llegará del supermercado - soltó una risita y siguió en su labor.
- Hijo de puta... dijiste que no sabías dónde estaba - Jungkook intentó sonar molesto pero estaba a una lamida de correrse. Jaló más fuerte el cabello del menor obligándolo a tomarlo todo sin tiempo de respirar siquiera.
Jimin lo miró a los ojos logrando que un gran chorro de semen caliente atravesara disparado su garganta, lo tragó todo para comenzar a reírse mientras con un dedo limpiaba las comisuras de sus labios - mentí, no podía desaprovechar esta oportunidad. Llevaba mucho deseando esto - su mano propia también estaba llena de esperma. Ambos se miraron de manera indescifrable sonriéndose mutuamente. En ese momento escucharon unas llaves abriendo la puerta principal, volteando al mismo tiempo a ver. Jimin se levantó corriendo para subir a su habitación y Jungkook cerró su pantalón dirigiéndose de manera rápida al baño, para lograr aparentar que nada había pasado. Pero ambos corazones se encontraban acelerados y unas estúpidas sonrisas de satisfacción adornaban sus rostros.