Unknow - Kookmin

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Un mensaje desconocido puede llevarte a descubrir muchos secretos, pero tu respuesta puede llevarte a ser parte de ellos. ¿Necesitas un nombre el cuál gemir?

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18+

Unknow



    Corría apresurado, rogando en su mente poder llegar a tiempo. A lo lejos podia ver como estaban por cerrar la tienda y necesitaba con urgencia recargar su celular.


    Cruzó la puerta y el chico que atendía lo miró con fastidio, era el típico cliente que llegaba cuando estaban a punto de cerrar. El castaño puso los ojos en blanco y le preguntó - ¿Cómo puedo ayudarte?


- Disculpa - habló tratando de regular su respiración a causa de la carrera - ¿Hacen recargas a esta hora? Lo necesito con urgencia.


    El chico, con mala gana le dió una hoja para que escribiera su número.


Unos minutos después, Jungkook salía de la tienda más tranquilo, revisaba su celular notando las múltiples notificaciones que tenía. Hacía más de dos semanas que estaba incomunicado.


  Se sentó en una banqueta que estaba en una plaza cercana al pequeño departamento donde vivía y todo estaba desolado. Dentro de poco serían las once de la noche.


A cualquiera le daría miedo estar solo tan tarde por las calles, pero a él sinceramente le importaba muy poco.


    Revisando los mensajes se percató de que tenía uno de un número desconocido y eso captó su atención...


Unknown number


- Hola.


    El Pelinegro frunció el ceño mirando aquel mensaje, no le había dado su número a nadie, no al menos que el recuerde. Ignoró el texto y se sentó a fumarse un cigarrillo. Botaba el humo mientras miraba el cielo. Al terminar tiró la colilla y caminó hasta su casa, tomó una ducha y se recostó desnudo sobre la cama; exhaló todo el aire que tenía retenido. Estaba muy tenso, tenía tantas ganas de follar.


Hace meses no metía el pene en ningún sitio. Llevó su mano hasta su miembro y lo apretó, tal vez se daría una paja esa noche. Comenzando a masajearlo de arriba a abajo su pantalla se iluminó mostrando el mensaje sin remitente, así que tomó su teléfono para responder.


-¿Quién eres? - preguntó recibiendo respuesta inmediata.


- No creo que me conozcas, solo escribí un número al alzar porque no tenía nada qué hacer. Y por cierto, te envié ese mensaje ayer. Es algo tarde para contestar.


-Oh, ok... No hablo con desconocidos - Respondió.


- Por favor, dime qué no tienes siete anos — su teléfono no marcó la letra "ñ".


- Tengo uno solo, de hecho - su respuesta lo hizo reír a sí mismo. Era un tanto infantil.


- Tu comentario cero divertido me da a entender que seguro eres un virgen sin vida social adicto al hentai.


   Esa respuesta lo hizo gracia, así que contestó una vez más - ¿Eres chico o chica? - Se atrevió a preguntar volviéndose a acostar.


-¿Importa?


-No lo sé, no quiero pensar que estoy hablando con un señor de cincuenta años, cuyo abdomen cubre su diminuto pene.


- Mm... ¿Te importa mucho el tamaño de los penes?


   Jungkook soltó una carcajada, no acostumbraba a hablar con gente desconocida pero esa conversación lo tenía entretenido.


- Creo que solo he visto el mío, al menos en la vida real. Así que no sé mucho sobre penes.


- Eso me confirma que eres un chico, bien... ¿Puedo saber tu edad?


- Trata de adivinar.


- Mm, tal vez ¿Veintidós? *Ruega a cielo que así sea y no menor*


   Los ojos del pelinegro se ampliaron, en efecto, tenía veintidós años.


- Es correcto, eres buena o bueno adivinando.

¿Puedo saber ahora tu género?


- Lo dejaremos en incógnita por el momento, pero... Te diré mi edad.


- Está bien te leo...


- Tengo veinticuatro.


- Vaya... eres mayor que yo ¿A qué te dedicas?


- Para no hablar con desconocidos te notas bastante interesado.


- Te estoy siguiendo el juego, no tengo nada más que hacer al igual que tú por lo visto. Responde mi pregunta.


- Si es por las buenas... Aún estoy decidiendo qué estudiar. Entre diseño de interiores o modelaje ¿Y tú?


- Eso es genial, yo estudio ingeniería.


    Jungkook se giró quedando boca abajo en la cama, su polla se restregó contra el colchón, estaba demasiado cachondo, pero la conversación estaba entretenida, mientras respondía movía suavemente su cadera creando una deliciosa fricción.


- ¿Puedo guardar tu número?


- Claro, haré lo mismo ¿Cómo te agendo?


- Como el amor de tu vida ¿Y yo a tí?


Carcajeó — está bien, amor de mi vida, como tú quieras ¿Y ya cenaste?


- Llevo una dieta bastante estricta, mi cena fué a las 7 de la noche ¿Y tú?


- Creo que haré algo de ramen.


-¿Ramen a esta hora?


- Sí ¿Qué tiene?


- Nada ¿Me das?


- Claro, ¿vienes o voy?


- Ven, te daré una buena bienvenida.


- ¿Y comemos juntos?


- ¿Es eso acaso una invitación a algo más?


- No, pero si quieres sí.


- No juegues conmigo, me pongo caliente muy rápido.


   Esas palabras fueron detonantes para Jungkook porque hace bastante que no tenía sexo y hablar de esa forma tan sugerente le prendía mucho, se volteó nuevamente y apretó con una mano su miembro. Iba a buscar una porno pero el hecho de no conocer el género de la persona con la que hablaba o imaginar cómo lucía le daba mucha curiosidad y al mismo tiempo le excitaba.


- También soy muy caliente, justo ahora lo estoy.


   Presionó la opción de enviar, sintiéndose tímido por un momento, no sabía cómo la otra persona reaccionaría.


- Eso suena delicioso ¿Estás duro allí abajo? - su respuesta le sorprendió agradablemente, tal vez jugaría un poco, de todos modos no tenía nada que perder.


- Lo estoy, puede que algún día lo veas.


- No seas así, yo quiero verlo ahora, me serviría para un trabajo.


- ¿De manualidades?


- Exacto, déjame verlo ¿Sí?


Dejándose llevar por el momento; Jungkook sostuvo su miembro desde la base y se tomó una foto. Algo de lo que estaba seguro era de que tenía un buen tamaño.


*Foto*


- ¡Santísima mierda! ¡Es enorme!


- Eso me han dicho, ahora yo quiero ver alguna parte de ti.


-¿Qué te gustaría ver?


- Sorprendeme...


Pasaron unos minutos y Jungkook no recibía respuesta. Se estaba empezando a preocupar, tal vez la había cagado, pero sus pensamientos quedaron en el olvido cuándo en el chat una foto se abrió, dejando ver unas hermosas y prominentes nalgas, tan blancas y perfectas... Definitivamente tenía que ser una mujer, ese culo jamás lo podría tener un hombre, o al menos jamás había visto a un tipo con esa retaguardia.


- Oh dios, Tienes el trasero más hermoso que he visto en mi vida, lo juro.


No podía dejar de ver la imagen, era algo adictivo de observar, con su mano libre comenzó a masajear su pene de arriba a abajo, mordiendo su labio inferior, imaginando como sería enterrarse por completo ahí.


- Así me han dicho - repitió su frase - ¿Te parecería muy enfermo si me toco ahora viendo tu foto?


- Si es así entonces también lo estoy ya que mi polla está tan dura en este momento y la estoy acariciando viendo tu lindo culo.


No sabía de dónde salían esas palabras, simplemente surgían. Lo estaba disfrutando. Algo que nadie sabía de Jungkook era lo mucho que le excitaban ese tipo de juegos morbosos.


- Me encanta cuándo me hablan sucio.


- ¿Y qué te lo hagan sucio te gusta?


- Me fascina ¿Me lo harías así?


- Definitivamente te lo haría cómo quisieras.


  Jungkook aceleró sus movimientos ansioso por correrse, escupió sobre su mano y apretó más su glande. Cerró sus ojos mientras movía su pelvis en un vaivén acompañado del ritmo de su mano, estaba desesperado por liberarse, miró de nuevo la pantalla sin dejar de mover su puño.


- Córrete conmigo.


- Juntos - contestó como pudo.


   Soltó el celular, masturbándose aún más rápido, apretando su verga con fuerza sintiendo como palpitaba, dejando salir aquél espeso líquido.


Sonrió satisfecho por la extraña paja que se había dado hablando con alguien que no conocía y con quién recién había comenzado a chatear.


Se levantó directo al baño para asearse y por fin comer algo, un rato después tomó su móvil para escribirle.


-¿Estás ahí? Fuí a ducharme.


- Aquí estoy, ya casi me duermo, eso estuvo bien.


- Lo estuvo, ve a descansar, hablaremos por el día si quieres.


- Descansa, un gusto haber hablado contigo.


- Igualmente.


Con una sonrisa se despidió dirigiéndose a la cocina a prepararse algo más. Su vida era tan monótona... Estudiar, trabajar de vez en cuando reparando celulares o portátiles y los fines de semana en un bar por las noches. No tenía muchos amigos, tampoco una pareja, su vida necesitaba algo, y justo esta noche parecía haber llegado.

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