Año bisiesto [Kookmin]

Summary

Muchas personas creen que los años bisiestos son una maldicion como tambien otros que creen que es una bendicion del cielo, muchos piensan que es una epoca para enamorarse otras que para olvidar y empezar de nuevo, pero tambien existen los que para ellos es un año comun y corriente solo que con un dia de mas Claro esta que no todos se la pasan de la misma manera en los años bisiestos mientras uno sufren otros se rebosan de felicidad, cuando unos se hunden en su soledad otros tiene la dicha de disfrutar de sus seres querids, mientras unos gozan de la vida otros quieren que esta acabe con ellos lo mas pronto posible por que no son capaces ellos mismo, incluso estos son tan inesperados y fragiles que en la mayoria de casos se corren todo los riegos de una persona con el alma y corazon roto

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo unico

Después de mucho tiempo era nuevamente época de sembrina ósea navidad, lo que indica vacaciones. Para Jimin no era gran cosa las tan esperadas vacaciones, a el simplemente le daba igual, estén en la estación que sea, festividad que sea iba disfrutar hasta ya no pueda más.


Y es que para nadie era un secreto que el joven a pesar de ser muy aplicado en sus estudios, llevaba una vida de libertinaje; a pesar de que era responsable con asignaciones eso no era impedimento para salir casi todos los fines de semana a un bar cualquiera y conseguir un ligue para relajarse un poco.


Cabe aclarar que sus padres no estaban de acuerdo con dicho comportamiento y cuando le decían algo a su hijo para que recapacitara es solo se limitaba a decir lo de siempre.


"La vida es una, hay que disfrutarla y eso es exactamente lo que estoy haciendo, vivir la vida"


Como cada domingo llegaba un pelinegro a altas horas de la madrugada con todo el sigilo posible y es que no quería despertar a sus padres y que estos lo regañaran de nuevo por lo tarde que era, así en máximo silencio camino hacia su habitación.


Al llegar a esta se sentó en la silla giratoria que tenía su escritorio y se quitó los zapatos y la chaqueta para luego seguir con el resto de su ropa, en cuanto estuvo desnudo vio ciertas marcas con tonos rojizos en su pecho, piernas y caderas lo que hiso que se enojara de sobremanera, no le gustaba que lo marcaran, nadie tenía el derecho más que una sola persona y definitivamente no era ninguno de ellos. Dejando su enojo de lado se dirigió a su closet buscar un pijama, colocársela.


Ya cambiado se dirigido a su ventana para cerrarla, pero grande fue su sorpresa al encontrarse una luz que provenía de la casa de al lado, en la que se supone no vive nadie, al conectar una de las habitaciones de la casa vecina con la suya pudo ver como a través de la cortina que no dejaba ver el interior de la habitación las luces estaban encendidas y una gran silueta moverse constantemente.


El rubio tenía tanta curiosidad de saber quiénes eran sus vecinos, pero a la vez estaba tan cansado que decidió cerrar sus cortinas junto a la ventana para alejarse, recostarse y descansar.


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Eran aproximadamente las dos de la tarde cuando Jimin se encontraba plácidamente durmiendo mientras cierto rubio entraba en su habitación sin haber tocado la puerta.


Cuando este entro completamente y vio al pelinegro dormido, no dudó en tirársele encima provocando que el afectado rápidamente despertara.


- ¿crees que todavía son horas de estar durmiendo? - pregunto el pelirrojo para luego regarle una sonrisa.


No paso mucho cuando el intruso dirigió su boca hacia la ajena plantando un tierno beso.


El pelinegro al recapacitar alejo aquel bello rostro del suyo y así corroborar que no era su imaginación.


Cuando se aseguró de que era real volvió a juntar sus labios y así iniciar un nuevo beso, uno más pasional que el contrario se encargó de corresponder gustoso.


Al darse cuenta de que necesitaban respirar se separaron lentamente y de inmediato Jimin se lanzó hacia el cuerpo ajeno como un koala, era de esperarse que reaccionara así, estaba volviendo a ver a su amigo de toda la vida después de casi cuatro años separados.


- ¿cómo es que estas aquí?, ¿cuándo llegaste?, ¿por qué no me dijiste que vendrías? - interrogo Jimin mientras dejaba a su acompañante libre.


- llegué ayer, cuando quise venir a visarte y darte la sorpresa tus padres me dijeron que no estabas - dijo para luego recostarse en la cama - también me dijeron que te has estado portando muy mal, ¿es cierto? - pregunto con una ceja elevada.


- no sabes cuanto, definitivamente necesito un castigo - dijo con una sonrisa coqueta - pero tampoco es mi culpa, tu no estabas y tenía que buscar algo en que entretenerme.


- y según tu ¿cuál era ese entretenimiento? - pregunto con el entrecejo fruncido.


- buscar una polla y follar hasta el cansancio - respondió encogiéndose de hombros.


- ¿y lo dices, así como si nada? - empezó a enojarse.


- pero kookie, ya te expliqué - dijo haciendo un puchero.


- entonces ya no tendrás que buscar mas ese estúpido entretenimiento, para eso ya estoy aquí- demando con una mirada muy enojada, se notaba que estaba celoso entonces s fuertemente de la cintura a su mayor con intenciones de besarlo, sin embargo, este de inmediato se safo del agarre y corrió hacia su closet, agarro lo primero que vio y se entró al baño dejando a al pelirrojo confundido.


- ¿Mimi?, ¿qué pasa? - pregunto preocupado pensando que había hecho algo mal.


- por si no te has dado cuenta, me acabo de levantar, por lo tanto, no me he aseado, ni siquiera me he lavado los dientes y ya tú quieres follar - respondió del otro lado, obteniendo una carcajada del contrario.


Cuando volvió a la cama diviso en una esquina una caja negra mal tapada con algo brilloso en su interior, por alguna razón le resultaba sumamente interesante así que sin más se acercó y la toma y revisar el contenido.


Grande fue su sorpresa cuando en su interior algo que definitivamente no se esperaba.


Con la caja en las manos fue a la cama y esparció su contenido por toda la extensión de esta, entonces se acostó en la cama esperando que el pelinegro saliera de la ducha, pasaron alrededor de 10 minutos cuando el pelinegro por fin salió con un short increíblemente corto que dejaba descubierto el inicio de su trasero junto con una sudadera.


- ¿qué es todo esto Mimi? - pregunto dirigiendo su mirada a la cama y después volver a ver a su mayor - ¿acaso te vestiste a si para mí? - alzo una ceja en modo coquetería.


- claro que no idiota - entonces ladeo su cabeza y así dirigir su mirada a él desorden que había en su cama lo cual le provoco un inmediato sonrojo - ¿estabas revisando mis cosas?


- eso no responde mi pregunta.


- tu tampoco respondiste la mía - se cruzó de brazos elevando una ceja.


- no estaba revisando nada, solo lo vi y lo tomé, no eres bueno escondiendo cosas -


- se supone nadie entraría a mi cuarto, no tenía por qué buscar un buen escondite - respondió con desde a la vez que se sentaba en el regazo del pelirrojo.


- ¿los has usado?


- no.


- ¿por qué?


- creo que ya deberías saber la respuesta - respondió obteniendo una mirada confusa del mayor - bueno... bien dicen que es mejor una real que uno de plástico - explico poniendo una cara inocente.


- entonces para que los compras si después vas a buscar "real" a la calle - reprendió con un tono elevado, como le encantaba cuando se ponía celoso y posesivo - te voy a enseñar que es una polla real - dijo a la vez que agarraba al rubio del cuello y unía sus bocas de manera brusca.


Tenía tantas ganas de borrar cado uno de los besos, acaricias y huella que hubieran dejado otros en el cuerpo de su chico que no pensaba con claridad, no estaba para nada contento con el comportamiento del menor durante su ausencia, era claro que ellos no eran más que mejores amigos con beneficios, pero eso impedía que sus celos salieran flote al imaginar otras manos recorriendo el cuerpo de su pequeño el cual era completamente suyo.


Mientras una de sus manos reposaba en el cuello dele pelirrubio con la otra movió los juguetes haciendo espacio para alzar al rubio y depositarlo en la cama quedándose el al borde, de un rápido movimiento desabrocho sus pantalones y los bajo junto con su ropa interior dejando su miembro semiduro a merced del mejor el cual de inmediato gateo hasta el hasta estar de frente a la virilidad del rubio y pasar su mano por ella.


No paso mucho tiempo cual ya la tenía en su mano mientras con sus labios daba pequeños besos a la punta y el tronco junto con una que otra lamida, cosa que estaba joven do loco, al contrario.


- chupa - ordeno llevando su mano a los cabellos ajenos, sin embargo, este no hiso caso lo que le provoco algo de molestia - te dije que chuparas, obedece o no dejare que después te corras - advirtió está teniendo vez un asentimiento de cabezo de su chico se guido de una succión en la punta de su polla sacándole un gruñido.


Cuando ya el rubio había cogido un ritmo ayudo con sus movimientos empujando sus caderas hacia delante en buscar de más profundidad, en cambio el rubio sentía como la punta llegaba hasta lo más profundo de su garganta provocándole arcadas, pero no podía negar la satisfacción le causaba volver la polla de su casi novio en sus labios.


Para Jungkook era difícil evitar correrse, y es que tampoco era su culpa, tenía el mismo tiempo que se fue sin que le hicieran una felación, porque a pesar de que mientras estaba lejos de su pequeño tuvo polvos no dejo que nadie se la chupara. El único que podía tener ese privilegio era su pollito.


Estaba tan sumido en el rubio se la chupaba que un tirón en su vientre bajo le aviso la próxima llegada de su orgasmo, entonces separo al menor, le quito la sudadera y el short dejándolo en unas traviesas bragas blanca, lo coloco en cuatro dejando su cara y pecho en el colchón, con sus manos delineo la curvilínea figura del contrario hasta llegar a sus piernas y subir hasta su pomposo trasero donde amasó y beso repetidas veces hasta que llego la primera nalgada y con ella un gemido de sorpresa por parte del afectado.


- Ya verás quien es el único que te puede coger hasta el cansancio - le susurro al oído mientras le propinaba otra nalgada y dejaba un rastro de besos desde su cuello pasando por su espalda deteniéndose en inicio de su trasero - y te digo ¿por qué? porque... tu... eres... mío... solo... mío - hablo pausadamente dejando un beso en cada mejilla - ¿quedo claro? - pregunto a la vez que pasaba su lengua por la entrada del rubio teniendo por respuesta un gemido extremadamente alto.


- s-sí, soy com... completamente tuyo, solo tuyo - respondió en un hilo de voz mientras que mordía su labio inferior.


- así me gusta - exclamo para luego seguir con su trabajo en la pequeña abertura del menor, se sentía tan exquisito volver a probarlo después de tanto tiempo que cree que por lo menos los siguientes días no será capaz de despegarse de su chico.


Cuando pensó que ya era suficiente ensalivo sus propios dedos y los llevo a la entraba del rubio adentrando dos dedos de golpe siendo recibido gustosamente por las paredes de su pequeño, mientras los preparaba sintió su boca tan seca que solo pudo tomar la mandíbula del contrario y volverla.


- lengua - mencionó y de inmediato el rubio la saco siendo succionada por el pelirrojo e iniciando un beso extremadamente sucio y lleno de saliva y fluidos de los dos. Cuando ya se separaron el mayor saco sus dedos del interior ajeno y se posiciono detrás para ir metiendo su pene poco a poco sintiendo el calor abrazador que hace tiempo no sentía.


De a poco empezaba a moverse esperando que el rubio se acostumbrara por completo a su tamaño, cuando sintió que ya estaba un poco más flojo aumento drásticamente el ritmo de sus estocadas dando con suma precisión en la próstata del menor haciéndolo delirar.


- koo-k más r-rápido.


- como ordenes mi amor - con una sonrisa pícara agarró con fuerza la cadera del menor y así embestir más rápido y duro - ¿así cariño?


- oh si, si... así k-kookie - respondió entre gemidos por la rudeza que está ejerciendo su amado en su cuerpo, tal y como le encantaba.


Pasaron los minutos y los dos se sentían cada vez más cerca del clímax entonces Jungkook salió del interior de Jimin y se recosto a su lado, este sin necesidad de hablar se subió a su regazo, alineo de nuevo la polla en su entrada y de un se dejó caer enterrándosela por completo lo que le saco un gran gemido y un gruñido a el pelirrojo quien de inmediato llevo sus manos a las el trasero y con sus palmas lo abrió para mayor profundidad.


Cuando pudieron retomar el ritmo anterior que tenían no pasaron ni diez minutos cuando Jimin se corría en el abdomen del pelinegro y este en su interior llenándolo por completo con su semilla. En cuanto fueron conscientes de lo que había pasado se miraron por unos segundos y luego unieron sus labios en un beso lleno de amor.


- Park Jimin... ¿quieres ser mi novio? - fue lo primero que logro escuchar el rubio cuando separaron sus labios, lo cual claramente le sorprendió, no todos los días tu mejor amigo te propone ser su pareja después de tener sexo descontrolado, sin embargo, nada de eso le importaba porque ahora sería el novio de Jeon Jungkook.


- si quiero kookie - respondió con una sonrisa enorme la cual de inmediato fue besado por el mayor por fin sellando fue amor de toda la vida.


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FIN