Capítulo uno
#Omegacember
@Es de fanfics
Día 12: Bozal
🚨 ADVERTENCIA DE CONTENIDO: SECUESTRO-RED FLAG 🚩-VIOLENCIA.
La población ha evolucionado de cierta forma dando lugar a aquellas castas: Alfa, Beta y Omega, todo el mundo sabe que el alfa como el omega están destinados a estar juntos, siempre consideraron que debería de ser así.
El aroma es algo que los atrae llegando a darles a conocer que están destinados el uno para el otro, pero aquí hay una excepción, la cual es que un individuo siente repulsión no solo al aroma de los omegas, sino de su propia casta.
Ha pasado por muchos estudios, los cuales no comprende del todo y no le importa los tecnicismos o las habladurías de los médicos, Shigaraki desde antes de que hiciera la prueba para saber su casta, su olfato fue desarrollado dando lugar a que le diera asco los aromas.
Incluso de aquel que lo cuido desde niño, siendo el que conoció a su abuela, su familia falleció en un accidente, pero esa es otra historia, el caso es que ha estado utilizando un bozal para que los aromas no lleguen a su nariz.
Los demás lo ven como alguien peligroso, corriendo rumores de que lo usa por atacar a otros alfas, que seguramente mordió a muchos omegas, cualquier cosa que lo haga ver detestable y temido para cualquiera, aunque puede que no estén alejados de ello.
El albino se levantó después de que las clases de ese día en la universidad terminaron, por lo que camino tranquilamente hasta llegar al estacionamiento, subiéndose a su auto en color rojo parecido al de sus ojos, aunque en realidad eran asemejados a otros.
Durante el trayecto paso a un supermercado a comprar algunas cosas todo lo necesario para algunos días, mientras pasaba empujando el carrito su celular sonó, al ver de quién se trataba suspiro pesadamente. —¿Qué quieres?
[—Hola Tomura—] le hablo con alegría Toshinori. [—Quería preguntarte, ¿si quisieras venir hoy a cenar?—] realmente intentaba hacer lo mejor para que convivieran un poco más, aunque le ha sido demasiado complicado últimamente.
—No puedo, estoy muy ocupado con… algo— arrojo al carro algunos ingredientes para preparar curry solo le faltaba buscar algo para hacerlo picante. —Será después— antes de que Yagi contestara colgó y apago su celular, las miradas no pasaron desapercibidas que simplemente las ignoro.
Tardo algunas horas en llegar a la que ahora es su casa comprada por Toshinori después de que lo convenció a su manera en tener una, las razones solo fueron que quería espacio, por suerte para él había demasiado espacio entre sus vecinos y el muro de arbustos, le era mucho de ayuda junto con la cerca en la parte de atrás.
Estando dentro, por fin se quitó el bozal para empezar con su trabajo, minutos después preparo la comida llevando un plato consigo, caminando por la casa llegando hasta la puerta que da al sótano, saco las llaves para abrir las tres cerraduras que tiene solo por si acaso.
Al abrir encendió el interruptor, bajando las escaleras no pudo evitar sonreír al llegarle aquel delicioso aroma que ha sido su adicción estas últimas semanas. Quien se encontraba en el suelo comenzó a abrir los ojos para dirigirlos hacia la escalera.
Llegando a mirar con odio a quien iba bajando. —Ya despertaste justo cuando te traigo de comer— pensaba en arrojarse contra él y morder su cuello, pero el collar que se sostenía a la pared con una cadena más agregando el bozal, que también era un impedimento, incluido que tenía las manos atadas tras la espalda le era difícil realizar algo.
—Vete al diablo— volvió a cerrar los ojos tratando de ignorar la presencia del alfa, podía resistirse como muchas otras veces, pero nunca lo llevo a nada.
—No seas así, te trato lo mejor que puedo, pero tú nunca pones nada de tu parte Kat— siempre detestaba que lo llamara de esa forma como si tuvieran la mejor relación del mundo. —Así que sé bueno y compórtate o si no, no quitaré el bozal— camino hasta él para acuclillarse dejando el plato en el suelo.
Al intentar quitárselo escucho un gruñido. —Que había dicho, ¿acaso quieres que me comporte como antes?— al escuchar esto, Katsuki llegó a sobresaltarse un poco, pero no hizo ningún movimiento. —Así está mejor— cuando por fin es retirado el bozal trata de dar respiraciones cortar para no tener que oler el aroma que emana Shigaraki.
Dejando el bozal a un lado ayuda al rubio a que logre sentarse, estando de esta forma toma el plato tomando una cuchara dentro del bolsillo de su sudadera. —Come antes de que se enfríe— tomo una considerable porción para ponerla cerca de la boca de Katsuki quien giro su cabeza a un lado.
El albino suspiro al ver esto. —Kat come, te juro que no puse nada esta vez— el rubio abrió los ojos para llegar a verlo, ya no creía en sus palabras cuando se trataba de comida, más cuando lo había dormido con somníferos o lo drogaba para hacer lo que él quisiera. —Sabes que no me gusta dejarte sin comer.
Katsuki bufó hacia aquellas palabras. —Sí, claro— Shigaraki suspiro de nuevo antes de cerrar por un momento los ojos y al abrirlos vio con seriedad al rubio.
—Ahora estoy de buen humor, así que no querrás hacerme enojar para que te alimente de la otra forma, ¿o sí?— Katsuki no hizo más que observarlo por unos segundos antes de acercarse hacia la cuchara y comer la comida, provocando que el albino sonriera. —Me gusta cuando eres obediente.
Al terminar, Shigaraki dejo el plato en el suelo. —Bueno, al portarte bien esta vez te dejaré que veas una película conmigo— a Katsuki no le llegó a importar eso, lo único que quería era salir, aunque fuera por algunos instantes de aquel obscuro sótano.
—Pero primero el bozal— al tomarlo se lo colocó mientras lo hacía la manga izquierda de su sudadera, bajo un poco, llegando a recordar como lo había mordido la primera vez que quería ponerle el bozal, se había resistido a llevarlo porque él nunca llegó a necesitarlo y lo veía como un impedimento para retener su lado alfa.
Logrando que llegara a morder su antebrazo, aunque eso provocó que lo golpeara y le inyectara un tranquilizante. —Listo— se inclinó para besarlo sobre este antes de llevar sus manos al collar para quitárselo, él fue el primero en levantarse para ayudarlo llevándolo hasta la sala.
Durante casi toda la película sintió el brazo de Shigaraki sobre sus hombros, en tan solo un segundo sintió la respiración cálida de este sobre su cuello. —¿No que querías ver una película?
—La estaba viendo, pero tu aroma me está distrayendo— el rubio no hizo más que chasquear la lengua al estar harto de su actitud, podía soportarlo hasta cierto punto antes de empezar a insultarlo. —Que tal si hacemos otra cosa— sostuvo la orilla de la camiseta para alzarla y antes de que llegara a tocar su piel su celular sonó.
Con molestia lo tomo para ver de quién se trataba, sonriendo contesto, colocando la llamada en altavoz. —Hola Izuku, ¿qué pasa?— al escuchar aquel nombre, Katsuki inmediatamente dirigió su mirada a un lado notando el nombre en la pantalla.
«—En realidad no mucho, solo quería preguntarte, ¿si el detective que contraste ya tiene información sobre Kacchan?—» su voz llegó a tranquilizarlo sabiendo que estaba bien.
—Aún no, pero no desesperes tarde o temprano él aparecerá— alzo su mano para acariciar la cabeza del rubio, por esta acción Katsuki se alejó para evitar su toque, al ver esto el albino sonrió. —Realmente él tiene un gran amigo.
«—Sí, supongo—» del otro lado de la línea el peliverde sonrió con tristeza, algo que llegó a notar Shinso quien se acercó para abrazarlo por la espalda para reconfortarlo.
—Si te hace sentir mejor te llamaré cuando tenga alguna novedad— escuchar eso, llego animar un poco a Izuku.
«—En serio te lo agradecería Tomura, tú has sido el que más nos ha ayudado con esto—» el rubio quería desmentir aquellas palabras, pero simplemente no podía decir nada.
—Me alegra ser de ayuda— hablaron un poco más antes de terminar la llamada.
—En serio que eres un maldito bastardo— le dirigió una mirada de odio, la cual provoco una gran sonrisa en Shigaraki.
—Me halagas, pero debes de admitir que esta es una buena cuartada donde es imposible que sospechen de mí— empujo a Katsuki para que cayera sobre el sofá, siendo una oportunidad para que él colocándose encima, causando que ambos cruzaran miradas.
—Entonces mejor muérete.
—Que te había dicho del vocabulario Kat— comenzó a meter su mano dentro de la camiseta. —Pero para eso te estoy educando— el rubio, al verlo llego a pensar en que momento permitió que Shigaraki hiciera lo que quisiera a pesar de ser un alfa, no pudo defenderse como debería.
Sabía que algo andaba mal al sentir aquella mirada en algunas clases e incluso yendo a su casa, no quiso decir nada a nadie ni siquiera a su mejor amigo, creía que estaba en juego su orgullo y si decía algo quedaría como un cobarde, ¿por qué pensó que era buena idea aceptar el venir a su casa? O ¿tomar de aquel vaso de agua? Tal vez solo tal vez nada de esto hubiera ocurrido.