único
Yuuji no veía la hora de que esa maldita junta aburrida finalizara de una vez y pudiera retirarse a su habitación en el hotel que estos días residía, para poder follar su coño con sus dedos como maniático.
Hace bastante no lo hacía debido a las grandes cantidades de actividades que se le eran encargadas y eso sinceramente le afectaba, ya que era una persona que mantenía una constante rutina de masturbación, sí, se tocaba cada que podía, en cualquier lugar que se encontraba, y es que como no hacerlo si era una de las cosas más deliciosas que había hecho en sus cortos veintitrés años.
Una vez estuvo a punto de ser descubierto en su oficina de no ser por sus grandes dones de audición, que pudo escuchar los pasos del encargado de su trabajo y parar antes de lo que hubiera sido un incómodo encuentro con un resultado de sanción al realizar tales barbaridades como siempre dice su jefe. Por suerte no pasó y espera que no le ocurra otra vez.
Así que con una mueca de evidentemente disconformidad siguió escuchando las palabras de su compañero en la sala de conferencias, no tenía otra opción la verdad, estaban en un viaje de negocios debido a que tenían una cadena de empresas por todo el país y en la ciudad en la que se encontraban habían surgido problemas, tuvieron que mandar un equipo para resolverlo, es por ello su estadía allí.
⸻ Es de esta manera que nuestro proyecto presentado solucionará de estas necesidades, cumpliendo con los objetivos propuestos a principios de año en la empresa principal. ⸻ terminó con una sonrisa uno de los presentes para después realizar una reverencia.
⸻ Bien, me parece que esta todo correcto pero faltaría afinar. ¿Itadori tú podrías apoyarlos en eso? sé que tienes otras cosas que completar pero necesitan ayuda aquí. ⸻ formuló su jefe que a último momento se les había unido, era bueno en lo que hacía pero el cómo lo hacía era uno de sus problemas de todos los días por ello su pequeño odio hacia él.
Con todas sus ganas de querer mandarlo a volar y su intacta humedad en sus bragas por estar pensando en todo tipo de porno mientras escuchaba la junta, respondió.
⸻ Claro, podría hacerlo sin problemas. ⸻ sonrío falsamente, si no se iba en los próximos diez minutos juraba que podría chorrearse ahí mismo, su excitación creciendo cada vez más al recordar como se siente el estar tocándose.
⸻ Entonces creo que tenemos todo listo, gracias a todos nos vemos mañana para la siguiente fase que empezaremos a trabajar mientras estamos aquí. Pueden retirarse.
Sin más todos se levantaron con sus cosas, uno más apurado que el otro y es que algunos tenían mucho que hacer ese día.
☆
Toji silbaba tranquilamente mientras pasaba sus utensilios de limpieza por aquel gran vidrio, como si estar colgando de un arnés a muchos metros sobre el suelo fuera cosa de todos los días, y es que era así, mensualmente se encargaba de mantenerlos sumamente limpios para una mejor estancia de los huéspedes, así que hacer esto era casi normal en su vida.
La mayoría de veces que lo hacía los huéspedes no se encontraban en su habitación o se les daba un aviso previamente para que cerraran las cortinas y no hubiera incomodidades ni para el encargado ni para ellos.
Sí, habían incidentes con ello pero nunca ni en sus dos años de trabajo en ese prestigioso hotel se topó con la semejante e inesperada vista que este huésped le ofrecía en estos instantes y es que un precioso chico se estaba tocando de la manera más erótica posible ante su mirada.
Este mismo tenía cuatro dedos en el interior de su rojito coñito mientras que tenía sus piernas ampliamente abiertas, sus labios totalmente abiertos soltando lo que suponía ricos gemidos ya que no podía lamentablemente escucharlos. Sin duda algo muy delicioso de ver tanto como para Toji y su querido amigo de allá abajo que empezaba a endurecerse en sus pantalones.
⸻ Mgh... oh ¡a-ah! oh, sí, así, así. ⸻ Yuuji era un mar de gemidos en su habitación, era tan delicioso el movimiento que ejercía que no podía evitar hacerlo más rápido. Sin duda la estaba pasando genial.
Llevó su otra mano desocupada hacia su boca y escupió morbosamente, llevándolo hasta su clítoris y frotando hasta encontrar su segundo orgasmo. Sin percatarse de cierto hombre al lado suyo, quien lo miraba fijamente con lujuria y un deseo incontrolable por comerse su húmedo coño hasta hacerle perder el control.
⸻ Más~ ¡ah! ¡por favor, más! mgh. ⸻ inmerso en su burbuja de placer los primeros y pequeños toquecitos que se daba en su gran ventanal, al cuarto toque decidió voltear dándose un gran susto con ello.
Un guapo hombre pelinegro lo miraba atentamente esperando algo de él, algo perdido por las acciones que anteriormente realizaba se dio cuenta de su desnudez e instantáneamente tomó las sábanas blancas debajo y se cubrió. Claramente asustado y avergonzado por lo sucedido ocasionando que inmediatamente el trabajador volviera en si.
En un intento de señas desesperadas y que por suerte Yuuji entendió, el contrario le avisó que lo esperara que iría hasta ahí, eso lo sorprendió de sobremanera porque no esperaba esa reacción pero también le excitó que haya sido visto así y que probablemente también haya calentado al trabajador y lo venga a follar duramente.
Tan pronto como pudo Toji bajó de aquel lugar con ayuda de su amigo y una gran erección, recordando en su mente la habitación en la cual vio a aquel maravilloso ángel y es que no era para menos, según lo que miró era un chico con una piel levemente morena preciosa, unas curvas que hacían sus manos cosquillear de querer tocar, un culo que no estaría para nada disgustado en usar y un coño que desearía hacerle tantas cosas.
Corrió tanto como pudo hasta la habitación, sin dar explicaciones, sin mirar atrás o siquiera pensar en lo que haría al estar frente a aquel chico.
Una vez llegó se tomó unos minutos para respirar tranquilamente, ya que literalmente recorrió un hotel entero hasta su destino, sin más otra vez dio algunos toques en espera de que lo reciban para una larga pero buena follada.
⸻ U-Uh... h-hola. ⸻ la cabellera rosa de Yuuji se asomó, verificando que sea aquel mismo hombre que vió hace minutos atrás y no otro, exactamente como lo esperaba si lo era.
⸻ Hola, me llamo Fushiguro Toji, ¿y tú, precioso? ⸻ respondió con una sonrisa recargándose levemente en el marco de la puerta, quizás acelerando las cosas, pero en situaciones como estas no importaba mucho.
⸻ Yo Y-Yuuji, Itadori Yuuji. ⸻ soltó un poco nervioso, y es que lo que acababa de pasarle hace unos instantes lo tenía aún un poco -mucho- sorprendido y más con lo que suponía que pasaría ahora.
⸻ Lindo nombre, ahora entraremos a tu habitación, te comeré tu lindo y bonito coñito como nunca lo han hecho, luego jugaremos un poco y te daré una rica follada hasta que olvides hasta donde estás. ⸻ dijo sin titubeos, estaba demasiado caliente y quería hacerle todo lo que se pudieran imaginar en estos momentos al que parecía un osito, lleno de inocencia.
Sin esperar respuesta lo llevó hacia adentro con sus propios pasos, ahí se dió cuenta que Yuuji seguía con aquella sábana blanca que lo cubría completamente, haciendo que se enojara al no poder apreciarlo totalmente.
⸻ Vamos a quitar esto, ¿sí, bonito? ⸻ quitó lenta y tortuosamente el objeto convirtiendo el ambiente en algo caluroso para ambos individuos.
Una vez cayó la sábana pudo observar lo que antes había tenido el privilegio de ver, su apetecible cuello, sus marcadas clavículas que podría asegurar que lo incitaban a algo más, abajo sus botoncitos rosados endurecidos que no dudaría en chupar, su cinturita estrecha, perfecta para sus manos, sus de igual manera muslos gruesos y por último su precioso coñito tal como lo había visto del otro lado del ventanal, chorreando todo lo que podía de sus jugos a la espera de algo que sin duda Toji le daría.
Inmediatamente lo llevó hacia la cama antes utilizada e insertada en el medio de la habitación. Una vez allí Yuuji abrió totalmente sus piernas invitándolo silenciosamente a que comenzara.
El más alto se colocó entre ellas y quitó sus prendas inferiores rápidamente, mirando a quien se encontraba debajo suyo.
⸻ Joder, desde aquí puedo ver lo mojado que estás y a la espera de mi polla. ⸻ mencionó Toji una vez terminó de quitar sus bóxers, al segundo posando su vista hasta la intimidad del otro.
⸻ Mgh~ ⸻ jadeó Yuuji como respuesta, esas simples palabras lo habían calentado de sobremanera, más de lo que ya estaba.
Sin poder evitarlo Yuuji al ver la gran, dura y gorda polla de Toji sin ninguna prenda literalmente babeó, y es que ¿quién no lo haría? aquel hombre mantenía buenos atributos, era demasiado atractivo y su grave voz, oh, esa voz lo hacía querer obedecer a lo que fuera, de solo pensar en ello hacía humedecerse más.
⸻ A-Ah T-Toji-san. ⸻ gimió el menor al sentir en uno de sus pezones suaves chupeteos y lamidas mientras que su otro pezón era retorcido y pellizcado por los dedos del mayor.
⸻ Sin duda eres un manjar, te quiero comer por todos lados. ⸻ demandó dejando a un lado sus pezones, no sin antes asegurarse de que estos estén bien excitados y duros.
Bajó hasta su abdomen haciendo un pequeño camino con besos hasta el coño del otro, donde antes de su cometido agarró e inmovilizó sus piernas para que sea más cómodo y como nunca antes comió de aquel capullo, sus dedos haciendo aparición para ayudar a su apetitosa lengua.
Acarició suavemente entre los pliegues del más pequeño para enloquecerlo y lográndolo al escuchar los necesitados gemidos, chupó, escupió, barrió y maltrató con su boca con el propósito de darle mayor placer al bonito pelirosa y dilatarlo lo más que pudiera.
⸻ Sabes delicioso, bebé, jamás me cansaría de probarte. Mira lo destrozado que estás aquí abajo y todo por papi ¿no, precioso?. ⸻ preguntó dejando de probar el ahora rojizo coño de Yuuji, haciendo que el menos dirigiera su vista a su propia intimidad sonrojándose al instante.
Toji con la palma de su mano cubrió completamente esta, palmando repetidas veces mientras besaba sus labios cerezas. una vez sintió que era suficiente procedió a introducir dos de sus falanges, abriéndose paso delicadamente, Yuuji suspiró al sentirlos tomando de sus costados las sábanas dando a conocer lo increíble que ese trabajador lo estaba haciendo sentir.
El realmente la estaba pasando genial, disfrutaba de cada cosa que Toji se le ocurría y hacía con su cuerpo, no esperaba que su tarde fuera de esa manera, solo una rápida masturbada y a seguir cumpliendo con los proyectos de su área laboral pero no se arrepentía en lo absoluto.
Se removió de puro gozo cuando sintió más movimientos, algunos rápidos y otros con la intención de explorar, soltó tantos gemidos y jadeos de desesperación al percibir más falanges en su entradita expandiéndolo.
⸻ Sé que ya estuviste jugando con tus dedos antes, pero aun así quiero que sientas los míos y te puedas preparar mejor para mí. ⸻ explicó el pelinegro dejando sutiles caricias en su cintura, deleitándose en esta debido a la suavidad que mantiene la piel tan bien cuidada.
⸻ Mgh~ ¡ah! entra de una v-vez... ¡papi! ya no lo soporto m-más. ⸻ habló momentos después cuando sintió que los dedos del contrario ya no eran suficientes, quería más, quería obtenerlo todo del trabajador que lo había visto sin ninguna pizca de remordimiento y que esperaba no solo fuera un polvo.
Acatando la orden removió sus falanges para luego tomar su creciente polla y torturarlo, dándole golpecitos con esta, sobando morbosamente tanto como por fuera y adentro, una vez esa fricción aumentó decidió por fin entrar.
Si no lo hacía ahora terminaría corriéndose solo frotándose.
Se introdujo duramente a la cavidad, mordiéndose el labio al verse acoplarse con esa preciosa vagina. La expresión de ambos cambió al momento de sentirse, por una parte lo caliente, húmedo y cerrado que le proporcionaba el interior de Yuuji y por otra parte el grande, largo y profundo que llegaba la polla de Toji, los hizo enloquecer por completo.
Sin esperar más las embestidas comenzaron, los empujes incrementando en distintos niveles siendo guiados por los sonidos de placer que soltaba cada uno, haciendo que también el cuerpo del mayor fuera de arriba hacia abajo.
Toji agregó nuevamente sus dedos, esta vez para acariciar circularmente y de un lado a otro el clítoris de Yuuji.
⸻ Ah! ¡ah! s-sí m-muevete así, ¡oh! más, más. ⸻ soltó con la vista nublada, el ambiente en el que estaba lo consumía por completo. Podía escuchar como Toji gruñía y maldecía en su oído, eso solo hacía que se mojara más.
Cielos, si seguían de esa forma alcanzaría su límite.
Minutos más tarde aunque lo estaba disfrutando, Yuuji decidió probar una de sus posiciones favoritas, así que inesperadamente detuvo a Toji y se retiró de la unión que tenían, lo acostó donde anteriormente había estado y se subió encima de él.
Acercó la polla del otro a su coño, con una mínima distancia movió sus caderas, jugando con la cordura del pelinegro.
⸻ ¿Así qué, de esa manera te gusta jugar? pues, lamento decirte que a mí no. ⸻ se mordió el labio agarrando de la cintura al más joven y sentándolo sin rodeos crudamente.
⸻ ¡Ahh! ⸻ gimió al volver a sentir la polla del trabajador golpear su punto fuertemente. Movió sus caderas de forma circular momentáneamente, para luego empezar a dar saltos sobre el pene del mayor.
Toji, desde su posición miró las millas de piel brillosa que poseía Yuuji, devorándolo con la mirada hasta llegar a sus muslos que no pudo evitar querer morderlos y marcarlos.
Llevó sus grandes manos hacia las mejillas traseras de quien ahora se empalaba con lloriqueos por lo bien que se estaba sintiendo, amasándolas, golpeándolas y arañándolas mientras el pequeño pelirosa seguía saltando.
⸻ Eso, bebé, sigue empalándote con mi polla, es toda tuya. Ah... mierda.
Los dos se la estaban pasando de maravilla, sintiéndose a la perfección, amando el sonido que provocaban, los sonidos que soltaban con frecuencia, lo excitante que se volvía con el pasar del tiempo era lo mejor.
En algún punto de las embestidas con ritmo y coordinación, Yuuji lloró y arqueó su espalda al sentir como la polla que lo estaba follando tocaba fondo, al momento Toji se dio cuenta y empezó a acelerar sus embestidas.
El pelirosa podría decir que su vagina empezaba a dolerle de tanto que había sido usada.
Mentiría si dijera que desde hace tiempo no anhelaba esto, que lo usen como muñeca de trapo hasta llenarlo en todas partes por grandes cantidades de semen, y sí, parte de eso se estaba cumpliendo, pero no completamente.
⸻ Q-Quiero que te corras dentro y encima de mi coño, T-Toji-san, ¡p-por favor! lo necesito ¡ah! ⸻ alzó las caderas dejando aún más a su merced, abrió completamente su boquita y sacó su lengua dejando ver una expresión de completo disfrute.
⸻ Como desees, precioso, te mancharé de semen eso no lo dudes. ⸻ respondió jadeante, deteniéndose unos milésimos segundos para volver a embestir duro al poder percibir que el coñito codicioso que se follaba lo estaba exprimiendo con intención de no querer soltarlo.
Miró una última vez lo destruido que estaba Yuuji, se veía precioso, tan caliente, daría todo por apreciarlo más tiempo y no solo en ese aspecto.
Dio sus últimas embestidas siendo lo más precisas y rápidas que las anteriores al mismo tiempo que masajeaba su punto máximo de placer, su clítoris.
Tal como lo dijo, se corrió dentro y lo demás lo tiró por encima del coñito, tiras blancas siendo adornadas sobre él. Yuuji también se corrió mojando con todos sus jugos esa magnífica polla de aquel trabajador.
Los dos suspiraron sintiéndose satisfechos. Toji quitó a Yuuji de su posición y lo acostó a su lado, tomando el desastre que había ahí abajo para luego llevarlo a sus labios y chuparlos.
⸻ No haga eso Toji-san. ⸻ sonrió el más bajo al ver como el mayor lamía con morbo sus dedos.
⸻ ¿Por qué no? sabes delicioso, podría probarte muchas veces y amaría cada una de ellas. ⸻ le devolvió la sonrisa abrazándose a él.
⸻ Está bien, si tú lo dices. oh dios... me siento demasiado lleno de tu corrida. ⸻ susurró somnoliento acurrucándose en el lugar que le era ofrecido, sintiéndose relajado y muy cómodo allí.
⸻ Tú lo pediste, cariño, ahí lo tienes. Descansemos un rato, luego hablaremos un poco ¿de acuerdo? no quiero que este solo sea un encuentro. ⸻ dejó un beso en su frente, cerrando los ojos.
⸻ D-De acuerdo.
Inesperadamente las cosas sucedieron de esa manera, ninguno se arrepiente de lo que hicieron en esa habitación e inesperadamente tampoco de esa conversación que después de descansar terminó muy bien, con dos hombres prometiéndose más encuentros de esos y uno que otro diferente, ya al saber que el mayor tenía un hijo de la misma edad de Yuuji, igual al final no presentó conflictos. Esta inesperada situación tuvo un resultado genial.








