El mundo
No me sentiré tan grande como el mundo,
que termine naufragando en un océano con barcos piratas,
donde solo se escuchan gritos sangrientos,
o llantos lamentosos por encima de los cañones.
Pero tampoco más pequeña que el,
Que termine arrastrada a una cueva
Y mi alma desquiciada sea encarcelada,
por la misma persona que desea su libertad,
pero sostiene sus propias cadenas.
Siempre recordaré que soy su igual.
Me sentiré igual al mundo.
Y estaré tranquila descubriendo su grandeza y la vida en ella.
Porque este mundo seré yo,
y yo seré el mundo.