único
Taehyung es uno de los porristas más famosos de la universidad, no solo por ser portador de una enorme belleza, también por su inteligencia y su amabilidad, sin duda alguna Kim Taehyung era un sueño para todos y Min Yoongi no era la excepción.
Yoongi siempre se sentaba a admirar las prácticas de las porristas, aunque eso era realmente una excusa para ver a Taehyung ensayar, no era un secreto que Kim Taehyung le gustaba, ese chico era un ángel, tenía el rostro más angelical que haya visto en la vida.
Pero lo que más llamaba la atención de Yoongi era su cuerpo, Taehyung poseía unas hermosas piernas, el pecho y el abdomen totalmente planos, una cintura pequeña y grandes caderas, era obvio que tenía ese hermoso cuerpo por todo el ejercicio que hacía para mantenerse en forma.
Muchos de los estudiantes, tanto de preparatoria como universidad deseaban pasar una noche con Taehyung entre sus sábanas y si era posible entre sus piernas, pero parecía que Kim Taehyung no estaba interesado en nadie, cosa que solo Tae y él podían negar.
-Min Yoongi, ¿Cuántas veces le he dicho que no puede estar aquí?- La molesta voz del maestro Lee, lo hizo voltear con una mueca, como odiaba a ese hombre.
-Lo siento profesor Lee, no estoy haciendo nada malo, solo estoy viendo la práctica- Forzó una sonrisa que salió más como una mueca de disgusto.
-Usted está en secundaria, esta es la universidad, tome sus cosas y váyase a su sección ya, si no quiere tener una sanción.- Con un bufido Yoongi tomó sus cosas dispuesto a irse pero una angelical voz lo detuvo.
-Profesor Lee, ¿Hay algún problema con que Yoongi este aquí?- Giró encontrandose con el precioso rostro de Taehyung, el cual tenía el ceño fruncido.
-Sí, el estudiante es de secundaria y no puede estar aquí distrayendo al equipo- Oh, aquel hombre sin duda odiaba a Min Yoongi.
-No se preocupe, yo le di permiso de estar aquí ¿Tiene un problema con eso?- Taehyung era hijo del director, esa era una de las muchas razones por las que era popular y sin duda amaba eso.
-Claro que no, joven Kim, lo lamento- El hombre se retiró dejándolos solos, Taehyung sonrió rodeando los hombros de Yoongi con sus brazos.
-¿Ese hombre malo te molestó, cariño?- Susurró haciendo un tierno puchero con los labios a lo que Yoongi negó plantando un rápido beso en aquel puchero.
-No, pero ahora mismo me molesta no poder besarte como quiero- en cuanto terminó de pronunciar la última palabra Taehyung se alejó caminando hasta donde se encontraban los miembros del equipo de porristas.
-Chicos, por ahora la práctica termina, mañana no olviden venir a la misma hora- Dijo con un tono de voz alto, todos tomaron sus cosas para poder irse y Yoongi se acercó a él
-Eres un niño muy travieso- Murmuró tomando por la cintura a Taehyung en cuanto todos dejaron la sala de prácticas -Pero eso es algo que me encanta de ti, cariño.
Murmuró antes de estampar sus labios contra los de Taehyung, el cual correspondió sin esperar un segundo, sus labios se movían en sincronía y sus lenguas se unieron creando una perfecta danza.
Yoongi tomó por las caderas al mayor, siendo empujado casi al instante, cayendo sobre aquellas colchonetas bastante cómodas, no tardó mucho en sentir el peso de Taehyung sobre su cuerpo.
Taehyung movía su cadera sobre su miembro, provocando una erección, soltó un sonoro jadeo antes de dejar a su lindo novio debajo suyo con las piernas abiertas.
Sin esperar mucho, atacó su cuello, succionando y mordiendo su piel hasta dejar marcas rojizas, Taehyung solo portaba con el top del uniforme de porrista, por lo que no fue difícil quitarlo, dejando al descubierto su precioso pecho y su perfecta cintura.
Su lengua se dirigió a sus pezones, lamiendo con fulgor, Taehyung jadeaba, manteniendo sus manitas en la espalda de Yoongi para tenerlo cerca de su cuerpo a todo momento, su cuerpo se sentía caliente, sintió la lengua de Yoongi bajar lentamente desde sus pezones hasta sus bragas húmedas.
-Eres una perra sucia, ¿Por qué no usas un short debajo?, Apuesto a que quieres provocarme para que te folle, ¿Solo usas short cuando no vengo a verte?- El mayor asintió con las mejillas sonrojadas.
Era verdad, él siempre trataba de usar short para evitar accidentes, pero siempre que Yoongi asistía a sus ensayos se lo quitaba quedando solo en unas pequeñas bragas para provocar a su menor.
Sus bragas fueron retiradas a una velocidad increíble, pronto ya estaba con las piernas totalmente abiertas a la disposición de Yoongi, jadeó dirigiendo su mirada hacia su novio, sintiéndose bastante excitado cuando la cabeza de Yoongi desapareció debajo de su corta falda azúl.
-Y-yoonie, mhg~- Mordió su labios inferior al sentir la humeda y caliente lengua de su amado pasar por todo su coño, el cual ya se encontraba mojado.
La lengua de Yoongi se movía con agilidad, pasando desde sus pliegues húmedos hasta su clítoris, se sentía en el cielo, su novio tenía una gran habilidad con la lengua que le encantaba.
-A-amor, chupame m-más- Gimió abriendo un poco más sus piernas, dejando que su novio enredara su lengua en su caliente clítoris, haciéndolo ver la estrellas, un dedo se introdujo en su interior provocando un ligero temblor en él.
Su coño estaba completamente húmedo, no había ninguna parte sin ensalivar, un segundo dedo fue introducido sin esperar más, Yoongi movía sus dedos con velocidad en el interior de su coño, sus jugos brotaban de su cuerpo debido a la excitación que sentía en esos momentos.
-Yoon, cariño, m-me voy a corr- ¡OH MIERDA, JUSTO AHÍ!- gritó cuando su novio apuñalo su punto G con sus dedos mientras chupaba su clítoris sin pudor, su punto fue golpeado multiples veces hasta que no aguantó más y terminó por correrse dentro de la boca de su novio.
-Sabes tan jodidamente bien cariño- Sonrió con un sonrojo al ver a Yoongi salir de sus piernas, su rostro estaba sonrojado y de el goteaban ligeras gotas de sus fluidos.
-Dios, que vergüenza- Tapó su rostro con una pequeña sonrisa, pronto su novio se acercó a besarlo y correspondió de inmediato probando su propio sabor en la boca de su novio.
-Y aún falta la mejor parte- Murmuró desabrochando los botones de su pantalón, los bajó a la altura de sus muslos al mismo tiempo que su ropa interior, dejando su gran pene al aire.
Por que Yoongi podría no ser muy alto o tener un cuerpo musculoso como todos los jugadores de fútbol universitarios que siempre estaban con Taehyung, pero oh vaya, Yoongi tenía el pene más grande y grueso que pudo haber imaginado y eso le encantaba.
-M-metemela Yoobie- Murmuró de forma provocativa, tomó sus piernas y las abrió dejando a la vista todo su coño, húmedo y ligeramente abierto por la reciente dilatación.
-Lo que mi lindo porrista quiera- A Yoongi le encantaba la manera en que Taehyung podía abrir sus piernas, siempre lo dejaba maravillado como cada día Tae podía abrirse más, solo para él.
Tomó su pene acariciando el coño de su novio con la punta húmeda por el pre-semen que había comenzando a salir desde ya hace unos minutos.
Iba de manera lenta, de arriba hacia abajo y viceversa, justo cuando iba para arriba metió su pene de golpe en el interior del coño de Taehyung, sacándole un grito seguido de un gemido a su lindo novio.
-¡Mierda! Yoobie, me coges tan bien ~- Las embestidas no tardaron en hacerse presentes, Yoongi sujetaba sus caderas penetrando su interior con velocidad.
Sus pieles sudorosas provocaban un sonido bastante obsceno al chocar entre ellas, sus besos eran húmedos, habían chasquidos de por medio y el sonido de su saliva al besarse los excitaba tanto.
El pene de Yoongi se adentraba con profundidad en su interior, las embestidas eran duras, rápidas, pero a Tae le encantaba la sensación de sentirse lleno
-Uhg, extraño tanto ver tu lindo culo rebotar cuando te follo, en cuatro ahora, muñeco- Salió del interior de Taehyung y este rápidamente hizo caso.
Eso le daba mucha vergüenza, como él, siendo el más deseado de toda la universidad se sentía intimidado y controlado por un adolescente caliente de secundaria.
Ahora mismo Taehyung se encontraba en cuatro con el pecho totalmente pegado a la caliente colchoneta, estaba siendo penetrado por su novio, el cual sostenía su trasero con una mano y con la otra tiraba de su cabello.
-A-así~ sigue mi amor, me encanta- Gemía sin poder detenerse, el pene de Yoongi entraba y salía de su interior con bestialidad, no le daba tiempo siquiera de sentirse vacío, ya que el pene de su novio lo llenaba de inmediato.
Tenía dos dedos dentro de su cavidad anal y Yoongi se sujetaba de ahí, estaba siendo penetrado por ambos agujeros, en la boca tenía tres de sus dedos que estaba usando como mordaza para amortiguar sus gemidos.
-¿Así te gusta, mi hermoso porrista?- Murmuró embistiendo contra su punto G, Taehyung tiró su cabeza hacia atrás poniendo los ojos en blanco, le fascinaba cuando Yoongi tocaba su punto G, lo hacía sentir maravillosamente bien.
-S-sí, justo ahí amor, cogeme Yoobie, c-cogeme- Gritó nuevamente cuando su novio apuñalo su próstata con los dedos, su cadera se movía con velocidad, su vientre se contrajo y sus piernas temblaron anunciando su orgasmo.
-Dime, cariño ¿A quien le perteneces?, ¿Quién es tu maldito dueño?- Yoongi gruño, él sabía perfectamente que Kim Taehyung era suyo, pero no le molestaba recordarlo .
-A Min Yoongi, él es mi dueño y solo él puede comerme el coño y cogerme tan bien - Gimió terminando por correrse cuando su novio dió las últimas estocadas y se corrió llenando su interior.
Porque él también lo sabía, Yoongi era y siempre sería su único dueño, por que a él no le interesaba ningún universitario si tenía un chico de secundaria con una lengua experta y una enorme polla.
-Te amo, cariño- Murmuró Yoongi dejando un casto beso en sus labios y lo abrazó por la cintura antes de volver a besarlo con cariño.
Ah, y también unos sentimientos y un rostro sumamente hermosos, por que sí, amaba a Min Yoongi, el niño de secundaría que se la pasaba entre sus sábanas y entre sus piernas.