Capítulo 1
LA CITA
AMOR EN DOS TIEMPOS
Escrita por: Gustavo Mora
Hace cuatro décadas agarré un lápiz y un papel luego escribí sobre él, solo era un sueño hasta hoy que se convirtió en realidad.
Alis Stuart Spencer Mc Gregor, joven de 19 años cumplidos, mediana estatura, cabello negro abundante, piel canela, uñas lindas y sin pintar, su largo cabello cubre sus senos.
Alis, 12 de marzo 9:00 am:
Aparece en La calle sin ropa, totalmente desnuda y mojada de pies a cabeza, frente a unas extrañas y brillantes luces celestiales, caminando por una calle muy transitada un poco aturdida y extrañada, pero reconoce la calle por donde siempre ha caminado, a pesar de contar con Lamberse, el chofer de los Mc Gregor, quien es el valet de Lord Harris Stuart Mc Gregor padre de Alis, ha llegado con él desde Inglaterra.
Ella se encuentra caminando, aun estando desnuda nadie la toma en cuenta, solo algunas personas se le acercan la miran con lástima y dolor, ella piensa.
Alis (Voz en Off)
—¡Que pena tan joven y loca! ¿De qué manicomio habré escapado? No recuerdo.
Alis, cierra sus hermosos ojos y sacude su cabeza, luego cruza la calle para entrar al Subway en la estación Universidad, una de las estaciones más importantes de la ciudad, conocida por sus célebres obras de arte y su moderna arquitectura urbana. Baja las escaleras y al llegar al andén algunas personas la reconocen, pero están tan perdidas como ella y se pregunta de nuevo.
Alis (Distante y Pensativa)
—¿Me reconocieron? ¿Quiénes son? ¿Serán otros pacientes que escaparon también del Hospital Psiquiátrico? ¿Tal vez personas que quedaron en el limbo también o en el infierno quizás?
Los mira de reojo y sigue, esas personas no están vestidas para la ocasión sin embargo están allí, con batas blancas y descalzas sin emitir una sola palabra solo sus brazos extendidos hacia ella. Llega el tren a la estación Universidad y trae consigo una fuerte brisa que levanta un diario matutino del piso, al pasar en cámara lenta frente a su rostro puede leerse la primera plana.
Martes 12 de marzo de 1985, 9:15 am:
Esta noche gran celebración por el 70 aniversario de las industrias Mc Kentbolt, desde el Country Club, en homenaje a Lord Jim Atkinson Mc Kentbolt, conocido como:
“EL MERCADER DE LA MUERTE”.
La interrumpe la corneta del tren que va con dirección norte y lleva rumbo al centro de la ciudad, ella sin comprender ni dejar de mover involuntariamente sus delicadas manos, piensa de nuevo.
Alis (Voz en Off)
—De verdad me volví loca, estoy sin medicamentos esto me está afectando, a penas llegué a casa me visto y directo al Psicólogo, no puedo detener mis manos, me estoy contorsionando como actor de circo, necesito mis medicinas.
Esta vez si necesito toda la ayuda profesional, nunca he salido a la calle completamente desnuda, pero esto no me va a detener primero la salud, luego la vergüenza.
Música Celestial (Suave)
—Allí están de nuevo esas extrañas y brillantes luces celestiales que me persiguen sin cesar, aunque se siente una confortable paz y gran tranquilidad en ellas que me impulsan a entrar, pero no quiero, yo pertenezco aquí.
(Música se Detiene)
Lord Jim Williams Mc Kentbol. Un joven de algunos 27 años, de nacionalidad inglesa, pero vive en Sur América, alto, atlético, muy elegante, filántropo y millonario el típico caballero ingles. Siempre en el country club, jugando al golf, al tenis, nadando en la piscina, disfrutando de los maravillosos baños termales y del HALL (L.J.) Que es su salón privado el cual habitualmente le llevaban todos los servicios, aunque Lord Jim no este presente. Siempre está acordonado para que los visitantes no entren, solo los socios fundadores del Club tendrán ese privilegio.
En la pared cuelgan dos placas de oro de 18k en madera de ébano, una con la inscripción siguiente:
EN MEMORIA Y AGRADECIMIENTO POR SU FRUCTÍFERA CONTRIBUCIÓN EN PRO AL DESARROLLO DE LA ORGANIZACIÓN COUNTRY CLUB, Lord. Jim Williams Mc Kentbolt.
La otra esta cubierta por una sabana corta de color blanco, que cubre totalmente sus letras en la placa de oro 18k con madera de ébano.
El joven Jim es el heredero único de los Auto-Mercados Mc Kentbolt, grandes empresas automotrices e industrias de alimentación en Inglaterra, Llego a Sur América para expandir los negocios de la familia Mc Kentbolt y rápidamente se ha convertido en el empresario más famoso y poderoso del Sur. Pero entre las fiestas, reuniones de la sociedad secreta, cócteles y el country club no tiene mucho tiempo para otros negocios, es el soltero más codiciado de la época.
El cual esconde un oscuro secreto, guardado de generación en generación y traído a Sur América para esconder el oscuro pasado de la familia.
EL CONTRATO “La Casita”
8 de marzo de 1985, 10:30 pm:
Lord Harris Stuart Mc Gregor. (67) Padre de Alis, vestido con traje, sobre todo y sombrero negro, efectúa el pago de una gran suma de dinero en efectivo y un manojo de llaves a un sujeto sospechoso en la barra del bar de mala muerte: LA COPA ROTA, no cruzan palabras solo entrega y un apretón de manos al estilo antiguo para sellar el misterioso trato.
En el bar se encuentran tres mujeres del proletariado nocturno vendiendo su fuerza de trabajo por dinero y revoloteando como polillas de farol por alrededor de las mesas para ir tomando uno que otro trago e ir mostrando sus “encantos” a los clientes del bar.
Una baila, otra coquetea con unos marineros borrachos y la otra mira a Lord Harris con ojos de perro azul, fría y con la tristeza de no poder encontrar el hombre que quiere.
Lord Harris, espera en LA COPA ROTA, para no levantar sospechas hasta las 11:45 pm, cuando sale del bar y cruza por los callejones oscuros y húmedos con el reflejo de las luces en los charcos de agua, hasta llegar al punto de encuentro con su chofer personal y de confianza.
Stevens. (Pregunta con Suspicacia)
—¿Ha salido todo como estaba acordado Lord Harris?
—Si Stevens, todos los negocios salieron a la perfección.
—¿Regresamos Señor?
—Lo más pronto posible Stevens. Antes que las chicas noten nuestra ausencia.
—De inmediato señor.
RESTAURANTE CONTINENTAL COUNTRY CLUB.
12 de marzo de 1985. 8:30 pm:
La familia Mc Gregor, llega al Restaurante Continental, dos mesoneros, Manuel y Enrique, reciben a los comensales.
Manuel (Con Mucho Protocolo)
—Bienvenidos ¿La mesa de siempre lord Harris?
Lord Harris (Con una Generosa Propina)
—Definitivamente y sin ningún cambio gracias.
Alis llega tarde como siempre. Stevens corre con un perchero portátil y le entrega el vestido de cóctel con cartera y zapatos a juego.
Stevens (Diligente)
—Señorita su vestido favorito combinado.
Alis (Apurada y Jadeante)
—Gracias Stevens preparado como siempre, no sé que haríamos sin ti.
Stevens (Con una Sonrisa y Guiñándole un Ojo con Cariño)
—Siempre a su servicio señorita para lo que usted necesite.
Música de salón (Bossa Nova)
Su madre la observa y baja la cabeza con un gesto de negación, se lleva la mano izquierda a la frente y suspira.
Ella corre a las duchas para asearse y vestirse para la ocasión.
Música celestial (suave)
Alis se desviste, abre la ducha deja caer el agua caliente, las gotas de un agua cálida y cristalina bañan su hermosa cabellera y recorren su delicada piel, ¡entre el vapor aparecen unas extrañas y brillantes luces celestiales que al tocarlas cierra sus hermosos ojos y la hacen desfallecer…!
Jim, 12 de marzo de 1985, 7:00 am:
La rutina bajar desde el PH del edificio Royal Hall Center al estacionamiento por las escaleras para ir al gimnasio hoy no se realizó, algunas veces al voltear ve a esa chica de cabello negro y mediana estatura que sube al ascensor, pero nunca sabe en qué piso se baja.
Tiene un parecido con alguien de la urbanización y con alguien de la plaza donde en las tardes al llegar a casa baja a caminar, algunas veces me la encuentro también en el automercado, el centro comercial y en la pastelería.
Tal vez ella vive en la misma urbanización y no me doy cuenta, en un par de ocasiones la vi en el Block Buster donde busco películas para el fin de semana tratando de escapar de los cócteles de la alta sociedad, la ventaja de ser un Lord Ingles es que no te cobran en ninguna parte las cuentas las envían a casa.
Siempre he pensado que ella es muy pretenciosa porque no habla, solo me mira y luego ella desaparece de repente, creo que se esfuma en el aire, pero ya hasta en la cancha de tenis la comienzo a ver, algo bien extraño.
La fortuna de Lord Jim, fue recaudada por su abuelo que la heredo del suyo. Lord Jim Atkinson Mc Kentbolt, por el tráfico ilegal de diamantes y el transporte ilegal de esclavos desde Ghana, Cabo Blanco y Costa de Marfil, hasta las islas del Caribe y Suramérica. Lord Jim Atkinson Mc Kentbolt, conocido como:
EL MERCADER DE LA MUERTE.
Millonario, filántropo, seductor, comerciante, pensador, escritor, corsario y dueño de los galeones más fuertes y rápidos del mar y pertenece al grupo del Triángulo del Atlántico. “Comercio Atlántico de Esclavos”.
Uno de los Piratas Ingleses más acaudalados que surco en el Océano Atlántico y que fundo las bases de las industrias Mc. Kentbolt.
Días antes de aparecer desnuda en la calle.
Alis, 12 de marzo 1985, 9:15 am:
Se presenta sin raqueta en la cancha número 3 donde Lord Jim, se encuentra calentando, él voltea y dice.
Lord Jim (Voz en off)
—No lo puedo creer, allí esta ella de nuevo, la chica misteriosa esta vez no escapará la voy a abordar, la tomaré de la mano y sin esperar le diré… ¿Bueno que le diré? Ja, ¿parezco tonto? Solo es una chica misteriosa.
Jim mira a la chica desconocida para él, pero la ha visto tantas veces que parece que se conocieran de toda la vida. Jim se acerca a Alis, con la parsimonia de un Lord Ingles le hace una reverencia y la invita a jugar un doble contra los jugadores de la otra cancha.
Lord Jim.
—¿Te gustaría jugar un doble? A lo que ella le rechaza porque está aprendiendo a penas.
Alis (sin mirarle a los ojos)
—Estoy aprendiendo con dos no sé. Gracias.
Lord Jim (Apenado)
—Ok, disculpa no pasa nada. Era para compartir la cancha, está bien.
Alis (Suspicaz)
—¿Seguro, que es para eso? Jim queda totalmente desubicado. Lo toma por sorpresa.
Alis (Sonriente)
—Bueno si me enseñas, puede que juegue.
Lord Jim (Sorprendido)
—Ok es un trato. Aquí se presentaron.
Lord Jim
—Un gusto en conocerte, mi nombre es Jim.
Alis
—Mi nombre es Alis, un placer.
Comienzan a jugar, pero la chica no tiene idea de lo que es el tenis, ni sus reglas, mucho menos que hacer. Lord Jim, piensa.
Lord Jim (Voz en off)
—La verdad es muy mala, este no es su deporte, no le da a la pelota, falla todas, igual juego solo.
Alis
—¿Tú crees que aprenda rápido?
Lord Jim
—¡Hay otros deportes más fáciles, sabes! Jim, sigue lanzando y recogiendo pelotas de tenis de lado a lado, mientras Alis, solo ríe y observa el esfuerzo de Jim, corriendo de punta a punta toda la cancha.
Mientras los otros jugadores miran atónitos desde las otras canchas y comentan entre ellos e incluso.
Jean Le’ Fontaine. Un inmigrante francés, del cual no sé sabía mucho era bastante reservado aunque no faltaba a ningún cocktail ni fiesta de alta sociedad. Era el clásico francés alto, delgado, cabello negro con raya al medio, llevaba para la ocasión camisa, pantalón, zapatos deportivos y un sweater cuello en v todo en blanco, bien rasurado y uñas impecables con su raqueta profesional en la mano derecha y bien perfumado.
Se acerca desde la otra cancha sin entender que está ocurriendo acá.
Jean Le´ Fontaine (Curioso)
—¿Hola, qué tal? ¿Se encuentra bien hoy? Aquí hay profesionales para jugar, no sienta usted pena.
Lord Jim (Con algo de mal carácter)
—Por el momento la señorita y yo estamos ocupados, Luego si quiere competimos, le parece. Gracias.
El francés levanta las cejas y deja ver sus grandes ojos negros, quedando totalmente sorprendido y piensa.
Jean Le´ Fontaine (Voz en off)
—¿Pero qué está sucediendo aquí? Él esta solo, Creo que el sol le está afectando, pero quien soy yo para llevarle la contraria a un Lord Ingles de rancio abolengo.
Se encoge de hombros y siguió en lo que estaba, pero a cada rato volteaba para ver que estaba haciendo Lord Jim, en la cancha, ya que no había nadie más en ese lugar.
Alis
—No les hagas caso a mí siempre me ignoran. Como vez no pasa nada olvídalos. Mejor conversamos ¿te parece?
Lord Jim
—Bueno si será mejor, estoy algo cansado. Allí están mirándonos de nuevo e incluso no disimulan. Están hablando de nosotros. Bueno de mí que frecuento la cancha 3 cerrada mayormente. También tiene una placa conmemorativa a mi nombre, siempre estoy jugando solo y no comparten conmigo. Así es la vida del millonario.
Lord Jim y Alis, salen de la cancha 3 bajo las miradas y críticas de los otros socios del Country Club. Alis, también se le consideraba socia del Country Club, ya que sus padres, Lord Harris Stuart Mc Gregor y Claudia Spencer de Mc Gregor, estaban bien acomodados y tenían negocios en el extranjero así que cuando llegaban a Sur América, disfrutaban de las comodidades del Country Club.
Lord Jim, intenta tomarla de la mano sin lograrlo y le dice.
Lord Jim.
—Vamos a mi salón personal allí no nos molestarán.
Alis, le sonríe y se marchan a la parte interior del Club.
Fuera de la cancha se encuentran los mesoneros: Manuel Gutiérrez y Enrique Torres, que siempre están cerca de Lord Jim, cuando está en el Club para que no le falte nada y por las generosas propinas.
Alis, les ordena que le lleven el desayuno al salón privado de Lord Jim.
Alis.
—Jóvenes lleven el desayuno para dos al salón privado, gracias.
Los Mesoneros quedaron atónitos y estupefactos, pero Enrique Torres respondió.
Enrique Torres
—Si señorita Spencer, como usted ordene.
Alis (Voz en off)
—Que, ¿cómo sabe mi nombre?
Lord Jim y Alis, comenzaron una agradable conversación bajo las miradas atónitas de varios de los socios que cotilleaban como las Marujas de la trastienda.
Lord Jim
—Ignóralos siempre son así. Uno llega acá y solo encuentra café, coñac, brandy, cigarrillos y puros colocados en la mesa todos los días. Creo que lo hacen para evitar conversar conmigo, ya que ellos creen que no están a mi altura por el hecho de ser un Lord, creerán que por ser un millonario uno no les va a dirigir la palabra.
Los mesoneros llegaron al salón privado. Manuel se dirige a Alis con voz baja.
Manuel Gutiérrez
—Con permiso señorita Spencer. ¿Le puedo decir algo?
La pareja se les quedó mirando como queriendo decirle estamos bien. Los mesoneros entendieron la indirecta y salieron, mientras los socios miraban atónitos hacia el salón privado y hacían gestos y comentarios los cuales Jim y Alis, hacían caso omiso.
Música celestial (suave)
Alis (Flashback)
Alis, 12 de marzo 1996:
Toma un diario de un Stand para mirar las noticias, tiene fecha de martes 12 de marzo de 1996, el cual Alis, hace caso omiso y cierra sus hermosos ojos para no ver la luz celestial que vuelve a aparecer y al abrirlos de nuevo está dentro de su departamento con frío y temblorosa corre al closet y busca ropa para vestirse, luego entra al baño y se dirige hacia la caja de cruz roja en busca de sus medicamentos, todos los potes están vacíos y el polvo se apoderó de todo el departamento.
(Música se Detiene)
Camina hacia la cocina y mira el almanaque interactivo en forma de sistema solar, el cual vas moviendo según los días transcurridos y que quedo parado en una fecha especifica y está colgado cerca de la nevera que ella observa con asombro, martes 12 de marzo de 1985, pero el diario que agarro del stand tiene fecha, martes 12 de marzo de 1996, Alis, incrédula, asombrada y asustada deja caer el diario y piensa.
Alis (Voz en off)
—¿Pero aquí que sucedió? Yo estaba en el baño, me estaba duchando y que paso, porque ha transcurrido tanto tiempo.
Alis se siente desfallecer y cierra sus lindos ojos de nuevo.
Alis (Confundida)
Sacude su cabeza, mira a su alrededor...
Lord Jim, continúa conversando con Alis en el salón privado, ella está tratando de adivinar donde se encuentra en realidad y quienes son los mesoneros que la reconocieron, mientras sigue encantada con la personalidad de Lord Jim.
Lord Jim
—“Me gustaría llevarte a mi lugar favorito. Hay unos jardines de ensueño, flores de diferentes tipos, un silencio agradable y te despierta el canto de las aves. Es un hermoso club social, te encantaría pasar una agradable velada en ese hermoso lugar”.
La dirección es:
—Paseo las brisas entre 18 av. y calle la sagrada familia.
Alis (Sonriendo)
—¿Es una cita?
Lord Jim (Con una reverencia)
—Con alguien tan linda como tú sí.
Alis, arregla su cabello por detrás de la oreja derecha.
Alis (Voz en off Dejavu)
—Donde abre visto esta escena, estoy segura de que ya lo había vivido.
Él sonríe porque sabe que a ella le agrada, salen del salón privado y se dirigen a la puerta principal de Country Club.
A Lord Jim le provoca ir caminando llevaba tanto tiempo sin conversar con alguien que casi lo había olvidado, por primera vez no era Lord Jim, el millonario y poderoso empresario, esta vez era el pretendiente enamorado, ya que la chica no conocía su noble linaje.
Ya en la calle todas las personas los miraban indiferentes, sin embargo, ellos conversaban de lo más natural.
Lord Jim.
—Solo nos falta el brandy y el té para hacer más agradable la tarde.
Lord Jim.
—¿Quieres tomar el té en mi terraza?
Alis.
—Me encantaría, pero tengo un par de compromisos en la tarde disculpa.
Lord Jim.
—Tranquila lo dejamos para otra ocasión. ¿Te parece? Ya tienes mi dirección, allí siempre me encontrarás.
Alis.
—Con mucho gusto, no olvides el postre si hay brownies mejor, gracias.
Lord Jim.
—¿Deseas que te acompañe algún lugar? ¿O te llevé en mi auto? Lamber, esta a tu disposición te llevara a donde le pidas e incluso te esperara.
Lord Jim.
—No es así Lamber.
Lamber (Diligente)
—Lo que usted ordene Lord Jim.
Lamber, Valet y chofer personal de Lord Jim, lo acompaña desde niño, heredero de una dinastía de mayordomos de elite en Inglaterra y a la disposición de Lord Jim, cuidando e incluso arriesgando su propia vida por su señor.
Alis (Cariñosa)
—No, tranquilo, allí está el Subway nos vemos luego.
Lord Jim (Preocupado)
—¿Pero como te llamo, tu dirección?
Alis.
—Tranquilo, ¿siempre nos encontramos, o no?
Lord Jim.
—Si, siempre te apareces en mi vida, eres como mi ángel de la guardia, un amor prohibido.
Alis, le guiña un ojo y entra en la estación Universidad del tren subterráneo.
Música celestial (suave)
Alis, 12 de marzo de 1996 11:49 am:
Está en la cocina de su departamento, ella mira a su alrededor y de nuevo están las luces celestiales que aparecen flotando en el aire intangible y hermosas, ella se niega a entrar en las luces cierra los ojos y huye del departamento.
Alis, domingo 30 junio de 1985:
Al abrir de nuevo los ojos esta parada frente a Carmen Díaz (38), una enfermera que le está preguntando.
Carmen Díaz.
—EL récipe por favor.
Alis, desubicada y extrañada mete la mano en su bolsillo derecho y saca una hoja del diario con fecha, domingo 30 junio de 1985, la enfermera repite.
Carmen Díaz
—El récipe por favor.
Alis, con sus manos temblorosas y parte de su cuerpo contorsionándose. Trata de agarrar sus manos y sin poder emitir palabra alguna mira a su alrededor de nuevo preguntándose.
Alis (En off)
—¿Dónde estoy?
Se encuentra parada allí con los mismos movimientos repetitivos y del fondo del pasillo corren hacia ella dos enfermeros, sin mediar palabras uno de ellos trae una camisa de inmovilización en sus manos y el otro una jeringa lista para usarse. Alis, los mira y comienza a gritar desesperada.
Alis (Gritando)
—¡Auxilio!
Los enfermeros la atrapan, le colocan la camisa de inmovilización, le inyectan el líquido de la jeringa, entre patadas y arrebatos en el momento que va a caer en el piso del pasillo médico, aparecen las luces celestiales e intangibles y con el último reflejo ella salta hacia las luces.
Alis, 12 de marzo de 1996 12:45 pm:
Una ráfaga de brisa se desliza a través del túnel de la estación Universidad en el subterráneo y las hojas de otro diario chocan en su hermoso rostro, ella sacude la cabeza y camina con dirección a la salida del Subway, sube las escaleras al salir ve a Lord Jim. Viste como de costumbre con traje negro al estilo ingles, un paraguas en su mano izquierda y el diario matutino en la mano derecha, ella se pregunta porque no se ha ido si apenas acabo de bajar.
Alis (Alegre)
—Jim, Jim.
El semáforo está en verde y los autos no se detienen, ella lo ve marcharse junto a una hermosa mujer que camina a su lado y viste tan elegante como él. Alis queda estupefacta y piensa.
Alis (Voz en off)
—No puede ser. Está casado, seguro tiene hijos y me estaba invitando a su lugar favorito, todos los hombres son iguales, falso, desgraciado. Quisiera golpearlo donde se merece, me imagino que hará lo mismo con todas las chicas que conoce en el club, huy lo odio.
Alis (Gritando)
—Te odio.
Música Celestial (Suave)
Alis corre en dirección hacia Lord Jim, para que le explique la situación y porque la está engañando con esa chica elegante que camina a su lado, las luces celestiales aparecen en medio de la calle, pero esta vez el miedo no la detiene y Alis atraviesa la cegadora luz.
12 de marzo 1996 3:00 pm:
Extrañas y brillantes luces aparecen en la sala de un hospital del centro de la ciudad.
Monitor de Eventos Cardiacos
—Tic, tic, tic, tic, Tiiiiiiiiiiiiiiii tic, Tiiiiiiiiiiiiiiii Tiiiiiiiiiiiiiiii…
El sonido repetitivo de una alarma pone en alerta a todos los médicos de turno, la noticia llega hasta la prensa local que acude al hospital para tener la primicia.
Martes, 12 de marzo 1996:
Diario Nuevo Rayo de Sol, página principal. Hoy se celebra el onceavo aniversario de la explosión en el salón principal del restaurante Continental en el Country Club.
Carmen Díaz, la enfermera encargada del cuidado de los pacientes del hospital central se dirige al cambio de guardia de la tarde. Se encuentra con la novedad del día y le toca atender a un paciente especial el cual le explican en medio del apuro que se encargue del paciente y que lo ponga al tanto de la situación y le den el cuidado necesario.
Carmen
—¿Buenas tardes como se encuentra hoy? ¿Quieres que llame a alguien? ¿Recuerdas algún nombre o una dirección?
Le pregunta a un paciente misterioso sin documentos ni memoria.
Paciente Misterioso
—¿Dónde estoy? ¿Qué sucedió? Tengo mucha sed y me duele todo el cuerpo.
Carmen
—Tranquilícese aquí estamos para atenderle y ayudarle.
Paciente
—Solo tengo una dirección.
Carmen
—Ok, dímela por favor, así podremos ayudarte en todo lo que necesites.
Paciente
—Paseo las brisas entre 18 Av. Y calle la sagrada familia.
Carmen
—¿Cómo dijo?
Paciente
—Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia.
Carmen
—¿Perdón? ¿Puedes repetir eso por favor?
Paciente
—Paseo las brisas entre 18 av. y calle la sagrada familia. Pregunte por Lord Jim Williams Mc Kentbolt.
La enfermera inmediatamente sale corriendo de la habitación y llama a Beatriz González, la jefa de enfermeras para preguntarle por la dirección.
Carmen
—¿Jefa reconoces esta dirección? Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia.
Beatriz González
—Por su puesto, toda la ciudad la conoce, tienes que ser VIP, una celebridad o alguien muy importante para entrar allí.
Carmen
—Si, eso mismo pensé yo.
La enfermera lleva al paciente misterioso, para la rehabilitación la cual duro nueve meses y solo tenía una pequeña identificación en un anillo que llevaba en su dedo anular izquierdo, con las iniciales:
A.E.M.G.
Carmen
—¿Jefa, recuerda el caso Spencer hace 11 años?
Beatriz
—El escándalo millonario del Country Club, como olvidarlo la chica quedo en coma.
Carmen
—Pues fue la que despertó. Cuando las autoridades se enteren esto va a hacer todo un manicomio, los detectives, los interrogatorios, se repetirá todo de nuevo.
Carmen
—¿Jefa reconoces esta dirección? Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia.
Beatriz
—Por su puesto, toda la ciudad la conoce, tienes que ser VIP, una celebridad o alguien muy importante para entrar allí.
Carmen
—Sí eso mismo pensé yo.
La enfermera lleva a Alis, para la rehabilitación, la cual duro un mes.
Alis, 19 de abril de 1996, 9:00 am:
En la acera frente a la estación Universidad, Para un taxi, desde el auto amarillo con un logotipo que dice taxis ejecutivos, Juan Sánchez, el dueño del mismo, se baja del auto y saluda a la chica.
Juan (Le abre la puerta trasera)
—Buen día, señorita ¿a dónde le llevo?
Alis sin mirarle le da la siguiente dirección escrita en un papel:
Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia.
Alis, se maquilla y se arregla de nuevo el cabello para llegar a la cita que había dejado para después con Jim.
El taxista le está preguntando algo.
Juan
—Señorita, bla-bla-bla-bla.
Pero Alis, no escucha. Está nerviosa y tratando de conseguir las palabras exactas para arreglar su asunto con Jim.
Bueno asunto de ella porque Jim, ni siquiera se enteró y tratar de que esta vez si pueda besarla, al cerrar la cartera de piel negra es interrumpida por el taxista.
Juan
—Señorita llegamos.
Alis continúa nerviosa con los ojos cerrados, guarda en su cartera un pote con fenobarbital, los medicamentos que siempre tomo para cuando su cuerpo comenzaba a contorsionarse y le daban ataques de epilepsia.
Alis, abre sus hermosos ojos y mira atreves de la ventana.
Cementerio “Club Campo Santo” La paz y la tranquilidad para sus seres queridos.
Alis
—Señor, si esto es una broma, le digo que es de muy mal gusto. Por favor lléveme a la dirección que le di.
Juan
—Esta es la dirección señorita, el GPS no se equivoca. Mire usted misma.
Con un punto rojo indica en el mapa cementerio Club Campo Santo. Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia.
Alis, no sabe qué sucede ni porque conservo esa dirección. Baja del auto y le dice a juan.
Alis
—Espere aquí.
Juan
—Como usted ordene señorita.
Música conmovedora
Alis, entra al interior del cementerio y se encuentra con un mausoleo muy hermoso con una placa de oro:
En memoria de Lord Jim Williams Mc Kentbolt.
Con una dedicatoria en piedra de mármol blanco con letras de oro puro:
Fallecido en el atentado del 11 de marzo de 1985 en el Country Club, muere el millonario empresario a manos del sindicato del crimen, por una bomba en la cocina del restaurante Continental, donde se celebraba 70 aniversario de las Industrias Mc Kentbolt, paz a sus restos.
Alis (Voz en Off)
—Ahora comprendo todo: Cementerio Club Campo Santo. Paseo las brisas entre 18 av. Y calle la sagrada familia. Hay unos jardines de ensueño, flores de diferentes tipos, un silencio agradable y te despierta el canto de las aves. Siempre estoy allí.
Creí, que yo era la muerta…
Fin…