Fantasma

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Summary

Un joven, después de ocho años de inactividad en redes, vuelve a abrir su facebook para ver qué ha sido de sus compañeros de secundaria. Encuentra el perfil de la chica que le gustaba en ese entonces y una sugerencia de un grupo violento y sexual del cual decide ser parte.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Tengo una espina de pescado atravesada en la garganta. No es una metáfora. Acabo de comer pescado. Tomé dos vasos de agua y remojé en leche un pedazo de pan y tragué como vi en un video de youtube pero aun así la siento. Tal vez sea una espina fantasma como cuando alguien pierde un miembro del cuerpo y todavía siente dolor. Hoy he vuelto a abrir mi Facebook, después de ocho años. Veo mi foto de perfil y siento vergüenza. Es una foto borrosa en primer plano de la mitad de mi cara y parece que me estoy riendo. Tengo una camiseta de una banda noventera. Mi foto de portada es la de algún escritor muerto que ahora prefiero no recordar porque me parece pretencioso. Tengo 134 amigos y no mantengo contacto con ninguno de ellos.

Puedo ver cómo han cambiado en el transcurso de estos años. Algunos tienen hijos y han borrado sus perfiles adolescentes para poner fotos con su familia. Otros han terminado sus carreras o han hecho maestrías online. Muchos se han puesto negocios. Yo me he quedado un poco calvo, he empezado a vestir con camisas oversized y voy a una cita médica una vez por semana. Reviso los mensajes y encuentro los de una mujer a la que le escribía poemas. Leo el último que le escribí:

Una libélula se posa en tu mirada

Un insecto pasa por una luz y se detiene

Le gusta la luz más que la oscuridad

A veces sueño con insectos y banderas

Creo que mis padres no me quieren

Es lunes y preferiría que sea otro día

Mi ropa huele a refrigerador.

Ella me ha respondido si me gustaría verla algún día, yo no he respondido nada más. Ahora pienso que seguramente era un hombre. Me da risa. Es verdad que mi ropa olía a refrigerador porque mi mamá tenía la costumbre de secar la ropa detrás del refrigerador en las noches. Ahora vivo solo y mi mamá vive lejos, en una casa en el campo. Me pregunto si recordará secar sus calzones o alguien lo hará por ella.

Entro al perfil de la chica de los poemas pero ya no existe el usuario o posiblemente me bloqueó. Lo más probable es que siempre fue un hombre. Facebook empieza a bombardearme de “recuerdos”. Fotos en las que me han etiquetado mis compañeros de colegio. Fotos de los paseos de sexto curso y la graduación. Fuimos a la playa. Han subido algunos videos de cuando estuve borracho, botado en la arena con una botella, cantando el himno del colegio desnudo. No siento nada. Sólo pienso en ellos, trato de recordarlos a todos pero no siento nada.

Facebook me manda sugerencias de grupos al azar. El algoritmo está probando conmigo; varios grupos de series de televisión y personas deben ser famosas. Me manda páginas de libros que no me interesan, la literatura ya no me importa. Me mandan grupos de cocina y de crítica de cine.

Busco entre mis amigos a Mariana, la compañera de curso de la que estuve enamorado desde que entré a la secundaria. Una niña de pelo negro y largo, más alta que yo que tenía la voz de una niña. La última vez que la vi, fue el día de graduación, besándose en el baño con un compañero de intercambio. Encuentro su perfil; parece su propia madre. Se ha casado y tiene dos niñas. Se ha vuelto cristiana. Busco la foto más antigua para intentar masturbarme pero es inútil. Lo siento Mariana. Seguramente no te acuerdas de mi. Tal vez hicieron reuniones de ex alumnos a las que no asistí y dejaron de insistir o pensaron que me morí o que me fui a vivir a otro país.

Salta en mi pantalla una sugerencia de grupo para unirme “Decapitaciones y micropenes”, al fin un grupo del que me gustaría ser parte. Le doy clic esperando una decepción. Me hacen preguntas para ingresar al grupo, me notifican que está prohibido subir el mismo contenido dos veces y me aceptan en seguida. Lo primero que sale es un video de ISIS en donde tres terroristas decapitan a un hombre de pelo largo, parece árabe. Uno lo sujeta del cabello y otro le corta la cabeza. Se demora bastante. Nunca antes había considerado que una cabeza no debe ser fácil de cortar. Se toman su tiempo. No le recuestan contra el piso para cortarla de un solo tajo como si fuera una guillotina, creo que quieren mandar un mensaje. Es más como si cortaran con una sierra, el hombre de pelo largo no muestra ningún gesto de dolor. No grita. Junto a él está otro hombre con los ojos vendados que escucha todo.

No entiendo lo que dicen y durante largo rato hay silencio. El video no tiene contexto, no tiene nada más de lo que muestra. La sangre del cuello baña el buzo blanco del hombre de pelo largo, no sé si ya está muerto, parece que no, o no totalmente. Han cortado ya más de la mitad y la columna vertebral les está costando bastante. En hombre que corta toma el cuchillo con las dos manos y suda. Los ojos del hombre de pelo largo ya no se mueven. El otro solo recoge el pelo para que no le caiga encima de la cara. Cuando terminan de cortar, el cuerpo cae hacia adelante y ambos sostienen la cabeza y mandan algún mensaje breve. El hombre que está vendado los ojos se inquieta. El video termina.

Debajo de ese video, alguien ha subido una foto de un pene muy pequeño. Minúsculo. Tal vez es él mismo que se tomó la foto y encontró una plataforma donde poner su imagen. Medirá un centímetro, un centímetro y medio tal vez. Me da pena. Sigo bajando, hay otra foto de otro micro pene, un poco más oscuro. El resto son más videos de decapitaciones. Pienso que es lógico. Seguro hay muchos más videos de decapitaciones en el mundo que micro penes. En realidad todos se parecen. La mayoría son de gordos, no sé si es una coincidencia. Busco en un cajón y encuentro una regla rosada y medio transparente que usaba en dibujo técnico en el colegio. Voy al baño y me bajo el pantalón, confirmo tres veces la medida justa. Todo tranquilo, estamos bien.