👿Jungkook's Hell⛰️1||Kookmin||

Summary

El misterioso y atractivo profesor Jeon Jungkook, reconocido especialista en Dante, es un hombre torturado por su pasado y orgulloso del prestigio que ha conseguido, aunque también es consciente de que es un imán para el pecado y, especialmente, para la lujuria. Cuando el virtuoso Park Jimin se matricula en el máster que Jungkook imparte en la Universidad de Toronto, la vida de éste cambia irrevocablemente. La relación que mantiene con su nuevo alumno lo obligará a enfrentarse a sus demonios personales y lo conducirá a una fascinante exploración del sexo, el amor y la redención. Adaptación Saga Gabriel: El Infierno De Gabriel 1 Autor Sylvain Reynard Todos los créditos al autor original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
36
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

PRÓLOGO

»FLORENCIA, 1283«


De pie junto al puente, el poeta observaba al joven que se acercaba.


El mundo se detuvo al ver sus ojos oscuros, y su pelo castaño, alborotado.


Al principio no lo reconoció.


Era tan hermoso que cortaba el aliento con sus movimientos gráciles y seguros.


Y algo en su rostro le recordó a la niña de la que se había enamorado años atrás.


La vida los había llevado por caminos distintos y él siempre había llorado la pérdida de su ángel, su musa, su amada Beatriz.


Sin ella, su vida había sido solitaria e insustancial.


«Y ahora aparece mi bendición».


Mientras él seguía acercándose, acompañado de sus amigos, el poeta inclinó la cabeza en un saludo caballeroso.


No tenía ninguna esperanza de que él se lo devolviera.


Era perfecto e inalcanzable, un ángel de ojos castaños, vestido de blanco resplandeciente, mientras que él era un hombre mayor, hastiado del mundo, que no le llegaba a la suela del zapato.


Cuando ya casi había pasado de largo, los ojos del poeta se clavaron en uno de su zapatos, un zapato que vacilaba justo delante de él.


El corazón se le desbocó mientras aguardaba, sin resuello.


La voz que le habló, suave y educada, dispersó sus dudas.


Era él.


Levantó la cabeza y lo miró asombrado.


Llevaba años esperando ese momento, soñando con ese encuentro, pero nunca se imaginó que se produciría de un modo tan fortuito.


Y menos aún que él lo saludara con tanta dulzura.


Desconcertado, le devolvió el saludo y se permitió el lujo de dedicarle una sonrisa, una sonrisa que su musa le devolvió multiplicada por diez.


Sintió henchírsele el corazón, mientras su amor por él crecía y ardía como una hoguera en su pecho.


Desgraciadamente, la breve conversación llegó a su fin cuando él anunció que tenía que irse.


El poeta se inclinó para despedirse, pero en seguida se incorporó para contemplarlo mientras se alejaba.


La gran alegría que había sentido al reencontrarse con él se vio empañada por la tristeza de no saber si volvería a verlo nunca más…