Our secret (Kookmin - boypussy)

Summary

Jimin sabe perfectamente cómo terminó inclinada sobre la mesa de la cocina, con la falda de su vestido hacia arriba y con las bragas esparcidas en algún lugar del piso. Adaptación sin fines de lucro. Todo el crédito para su respectiva autora @Wings.

Genre
Erotica
Author
Val 🍒
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único 💋

Jimin sabe perfectamente cómo terminó inclinada sobre el mesón de la cocina, con la falda de su vestido hacia arriba y con las bragas esparcidas en algún lugar del piso de la habitación mientras tenía al papá de su prometido entre sus piernas, devorando su dulce coñito necesitado, al igual que ella.


-Jungkook -gimió el nombre del tipo que la tenía sometida.


Jungkook estaba arrodillado entre las piernas de su 'nuera' mientras cumplía con su trabajo de comer lo mejor que podía ese coño rosadito pegado a ella.


-Di mi nombre otra vez, amor- pidió con voz dulce, alejando su rostro, teniendo una increíble vista del gordo trasero de la prometida de su hijo mientras sus dedos se perdían en la intimidad de la chica, doblándolos, metiendo y sacando cada vez más rápido, el chapoteo de sus dedos jugando en la zona húmeda de la chica se oia tan morboso, un ruido jodidamente excitante. Tan sucio.


Como ella.


Jimin estaba desparramada sobre la mesa, los ojos en blanco mientras su lengua estaba afuera, salivando. Sus cabellos rebeldes caían por sobre su frente, pegándose a ella por el sudor que la cubría. Ella estaba gozando tanto de cómo los dedos de su suegro la tenian casi al borde, tan cerca de la libertad de su clímax, porque no solo esos dedos la estaban jodiendo. Con anterioridad tuvo la suerte de probar esa lengua ahí abajo, hundiéndose entre sus pliegues con su clítoris siendo jodido por el dedo gordo y experto de su dulce y atento suegro, quién siempre es tan amable y atento con ella.


Pero... A todo esto. tal vez ustedes se pregunten...


¿Cómo fue que llegaron a esto?


Tal vez deba contarles desde el principio. Así que, les daré breves detalles del inicio.


A sus veintitrés años. Jimin era una joven inexperta que terminó enredándose con un hombre mayor, el hermano de su profesor de biomédicas, un hombre jodida e increiblemente caliente pero con una moral muy construida y dificil de vencer o, simplemente, era un hombre muy dificil de seducir.


Sin embargo, un día, Jimin se cruza con el hermano mayor de su profesor de biomédicas sin querer, quedando enganchada con él, comenzando una relación torpe y apresurada que, con tan solo diez meses después, ya se estaban comprometiendo y planeando diversas cosas para un futuro que ambos deseaban formar juntos.


Su prometido se llamaba Taehyung, tenía treinta años y era caliente como el infierno. Al mismo tiempo, era un hombre paciente, amable, divertido, amoroso. Era el tipo de hombre con el que Jimin siempre soñó. Y, bueno, al tampoco conseguir nada con el hermano menor (el cual era su maestro), se decidió por quedarse con el hermano mayor de los Jeon y experimentar con él, sin saber que un par de meses después terminaría más enredada de lo que le gustaría.


Jimin hizo esto porque estaba desesperada. Todas sus amigas tenían un novio, estaban en relaciones serias y bonitas, manteniendo una vida sexual activa mientras que ella seguía siendo la chica tímida y torpe socialmente en el grupo. Así que, cansada de eso, quiso demostrar que podía cambiar y que podía conseguir a cualquier hombre que ella quisiera, al mismo tiempo que por fin, de una vez por todas, acababa con su virginidad, descubriendo con Taehyung el dulce mundo del sexo casi perfecto de no ser porque, meses después, conoceria al progenitor de su, ahora, prometido.


Jeon Jungkook era el nombre de este joven señor que tuvo a sus dos hijos a la edad de dieciocho años, pareciendo el hermano de sus hijos antes que su padre por la increíble juventud que aparentaba con sus cuarenta y ocho años encima, a dos pasos de los cincuenta, se veía súper sexy.


Cuando conoció a su suegro, Jimin esperaba a un anciano canoso, al borde de la muerte, generoso y muy poco exigente. Sin embargo, se llevó una gran sorpresa al encontrarse con este hombre caliente como el infierno que, ni bien puso sus ojos sobre ella, Jungkook supo que esa mujer debía ser suya sea como sea, sin importar que, momentáneamente, fuera la prometida de su hijo.


Jungkook se convirtió en un suegro agradable y cariñoso, bastante risueño y coqueto cuando Taehyung no lo notaba o simplemente no estaba. Jimin se daba cuenta de eso pero prefería creer que era solo ella y sus ideas antes que aceptar que su caliente suegro realmente le estaba tirando la onda.


¡Era increíble!


Pero no imposible, ¿verdad?


Jungkook siguió coincidiendo con Jimin varias veces. La buscaba y la buscaba con la vaga excusa de conocer a la 'prometida' de su hijo cuando solo quería encontrar alguna forma de poder seducirla, conquistarla y hacerla suya. Lo cual logró poco tiempo después al darse cuenta que esta señorita no era tan fuerte como se mostraba y que, al más mínimo estímulo cuando estuviese caliente y sensible, ella se lanzaría sin importar nada, arriesgándose a todo y arriesgándolo todo.


Por eso, Jungkook decidió arriesgarse y seducirla, logrando, mínimo, que la joven le abriera las piernas aunque fuera solo para tenerlo de rodillas, chupando y comiendo audazmente de ese coño que actualmente él adora. Ambos teniendo la suerte de que Taehyung esté saturado en trabajo como para tener a Jimin lo suficientemente abandonada y necesitada como para que ceda con el suegro. Jungkook se aprovechó de eso, lo cual... Nos trae hacia la actualidad, un Jimin desparramado sobre el mesón de la cocina mientras su coño es jodido por los dedos de su caliente suegro después de haber sido increíblemente comido ahí abajo.


Joder. Todo parecía tan irreal.


-Jungkook... -Jimin jadeo sin aire cuando el hombre incluyó un dedo más, ahora siendo cuatro digitos los que expandían su agujero empapado.


-Sh, sh, sh... Bonita... Te estoy preparando, mi amor. -Susurro con voz suave, poniéndose de pie pero sin sacar sus dedos de ese delicioso coño apretado, besando la piel desnuda del cuello y hombros de la chica.- Quiero poder follarte con mi polla, por favor- rogó casi gimiendo, frotando su dura erección contra la gorda y desnuda nalga de su nuera Jimin gimio, alzando más el culo, frotándose contra su suegro con ganas, luciendo tan necesitada. Incluso mucho más que antes.


-Puedes. Sí. Lo quiero- respondió entre gemidos, tan perdida en el disfrute de aquellos dígitos que se hundían en su entrepierna, curvándose de forma deliciosa mientras jugaban a rozar su punto una y otra vez, haciendo que las piernas le temblaran y sus ojos rodaran hasta quedarse en blanco, su lengua afuera mientras alzaba todo lo que podía su culo, arqueando la espalda de forma casi dolorosa.


Jungkook sonrió ante la necesidad palpable en la voz de su chica, con su mano libre abriendo la bragueta de sus pantalones, sacando su polla poco después de haber batallado un poco con su bóxer. Pero una vez la tuvo afuera, retiró la mano que tenía jodiendo el coño de su nuera para así agarrar ambas nalgas entre estas y frotar su casi dolorosa erección entre la línea que separaba esas lindas mejillas traseras con las cuales jugó un buen rato, apretando a su antojo, peñizcando e incluso azotando.


Park solo podía gemir, ansiosa por más. Ella lloriqueaba y jadeaba, disfrutando del roce de ese rico pedazo de carne entre sus nalgas, aunque algo disgustada de que Jungkook haya retirado sus dedos de su entrada.


-Fóllame, -demandó excitada. Todo su cuerpo estaba erizado, increíblemente necesitado de este hombre. Sus pezones que estaban al aire se pusieron duros aún estando algo aplastados sobre el mesón mientras que su zona la sentía algo irritada y adolorida pero, aún así, ella quería (necesitaba) que esa polla jodiera sus sesos.


-Oh, linda, -Jungkook gimió, deslizando todavía más su polla, hasta que el glande rozó con el coño brillante de Jimin, quien gimió ante el contacto, abriendo más sus piernas y empujándose para que esa polla lo abriera de una vez por todas - Espera, bonita- sonrió divertido, quería burlarse un rato de ella.- ¿Tan necesitada estás, mi vida?


-Ah,-Jimin gimió con frustración. -No juegues conmigo Jungkook -se quejó en voz baja- Si vas a follarme, hazlo. Sino, déjame ir y conseguir a una persona que si esté dispuesta a hacerlo por ti.


Aquella idea le molesto a Jungkook. No podía permitir que algún otro imbécil además de él tuviera la suerte de follar ese jugoso coño.


Gruñendo, Jungkook toma el cabello de Jimin en su mano, jalando hacia atrás de forma brusca hasta sacarle un leve quejido de dolor y la oreja blanquecina del chico quedara pegada a su boca.


-Escúchame bien, putita- su voz se volvió severa, grave y ruda.- Nadie más que yo va a follarte este coño, ¿me entiendes? Solo yo puedo hacerlo. Ni siquiera mi hijo tiene ese jodido derecho. Yo se lo quitaré.


Apretando los dientes y conteniendo un gruñido casi animal, Jungkook penetró a Jimin de forma ruda, hundiendo su pene hasta que su pelvis chocó contra esas nalgas rojitas que amaría azotar hasta dejar sus manos marcadas en ellas.


Jimin gimió fuertemente, casi sollozando cuando su suegro no esperó a que se acostumbrara al tamaño y empezara a empujar de forma rápida, certera y casi salvaje. Pero definitivamente estaba disfrutando todo esto. Valía la pena cuando su coño empezó a lubricar más, abrazándose alrededor de la polla de Kook, gimiendo de placer cuando su clitoris fue estimulado para adaptarse más rápido, su cuerpo sacudiéndose sobre la encimera de la cocina al igual que sus generosos pechos que rebotaban con cada embestida.


-Kook... -Jimin gimió casi sin aire, aferrándose a la mesada.


-Joder, amor. Qué bien me estás apretando, bonita. Sigue asi, mi vida, -la azotó. Su nuera pegó un respingo suave y él volvió a estrellar la palma de su mano contra la nalga que tenía disponible mientras que la otra era apretada y pellizcada por su mano.


La cocina se llenó de ruidos obscenos; gemidos agudos por parte de Jimin, el sonido de los azotes que Kook le estaba dando además del ruido que hacían sus cuerpos al chocar junto con los gruñidos de placer del suegro.


Jungkook no se controló para nada. Se inclino más. deslizando una de sus manos hasta llevarla a una teta gordita de su nuera, apretando como se le diera la gana, pellizcando el pezón, teniendo unas ganas insanas de chuparlo, no pudiendo por la posición que, si bien no lo dejaba, tampoco era tan mala, pues al menos podía ver esas ricas nalgas agitarse contra su pelvis y si las separaba, podía ver su polla gorda y dura perderse en ese coño rojizo y brillante de su querida nuera.


-M-mmm, -Jimin gime en voz alta, mordiendo su labio inferior al sentir la polla de Jungkook rozando su punto- No pares, papi, jódeme así, tan rico.


El morocho solo ríe con los dientes apretados sin dejar de golpear ese culo y embestir ese coño. Definitivamente el sexo con Jimin es lo mejor del puto mundo, no lo cambiaría por nada.


Era como estar en el puto cielo.


Esas ricas paredes apretándose a su alrededor, exprimiendo su miembro, apretándolo con suavidad y firmeza, sintiendo lo resbaladizo que estaba, que estuviera empapada por él y solo para él.


Joder, era por él, maldita sea.


Acelerando sus embestidas, el mayor empieza a follar de una forma más ruda a la joven, quien de inmediato se deshace en gemidos de placer.


Jimin arquea su espalda y para más el culo, sintiendo cómo Jungkook rebotaba contra él. Intentó aferrarse a la mesada cuando sus piernas temblaron y sus rodillas parecían querer ceder ante el inmenso placer junto a la conocida sensación del climax. Solo que esta vez la sentía mucho más intensa, casi deliciosamente abrumadora.


-ko-Kook...-Ella jadea su nombre, sollozando cuando siente una gran presión sobre su vientre.- Papi -vuelve a lloriquear. - M- me corro.


El mayor sonrie, acercándose hasta pegar su pecho contra la espalda de la chica para así chocar sus labios con la oreja de la chica y susurrar contra ella.


-Córrete, preciosa. Yo también estoy por hacerlo, y voy a llenarte, mi vida. -Jungkook gime en voz baja, su voz grave haciendo que Jimin tiemble, sintiéndose muy al borde.


Ella chilla antes de correrse con fuerza, su cuerpo temblando ante los espasmos mientras que Jungkook la seguía embistiendo hasta que lo sintió correrse muy profundo en su interior. Jimin gimió cuando las embestidas siguieron, aunque cada vez se volvían más lentas y flojas, desacelerando hasta quedarse quieto. Entonces Jungkook deja un beso sobre el hombro desnudo de Jimin antes de salir de su vagina, oyendo el suave gemido que ella deja ir.


-Lo hiciste bien, hermosa. Lo hiciste bien- la mimó con voz suave, acariciando su cabello con afecto.


Jimin respiraba de forma agitada, sonriendo en cuanto Jungkook le dio mimos, ronroneando casi como un gatito feliz.


-Mmm... Tú también -respondió con voz adormilada y algo rasposa. Su garganta estaba levemente adolorida por tanto grito de placer.- Pero hay que limpiar este desastre antes de que Dabin o Taehyung lleguen, murmuró cansada.


-Shh, sh, shh, -Kook la calló.- De eso me encargo yo, amor. Tú ve a la habitación, toma un baño de agua caliente y puedes usar cualquiera de mis pijamas, ¿si? Yo limpiaré nuestro desorden- besó amorosamente la sien de su chica-. Será nuestro secreto, bonita. -Menciona con un tono coqueto, sonriendo divertido.


La menor sonrió enamorada, sus ojos cerrados mientras su tronco estaba recostado sobre la mesada.


-Que así sea entonces- respondió con una sonrisa lobuna, sintiéndose cálida con Jungkook.


Tal vez... Se estaba enamorando.


Pero por el bien de ambos, aún debían mantener el secreto de su relación.


Por el momento, era lo mejor.



Fin