Único 💋
Taehyung y Jimin se conocieron hace un poco más de tres años en un centro comercial.
Jimin iba a comprar ropa con sus amigos, cuando por los pasillos de aquella tienda encontró a un lindo chico de apariencia de zorro.
El tipo era sexy y lindo, completamente su tipo.
Por lo que muy confiado, fue con el castaño y le pido su número. Este al principio se le hizo extraño pero se lo dió.
Y después de eso, y de cinco meses de conocerse el uno al otro, iniciaron su relación.
Todo parecía ir perfecto, por qué lo era.
Sexo romántico, salidas a lugares de en sueño, apodos cariñosos, algún que otro toque indecente en público y mucho, mucho amor por parte de los dos.
Por lo que su relación fue la definición de "Pareja Perfecta". Aquellos que todos deseaban tener.
Y fue cuestión de tiempo para que desearan casarse, pero para poder estar unidos y que una bonito anillo adornará el dedo de Jimin, Taehyung debía presentar a su padre.
Jimin sabía que la niñez de su prometido no fue la mejor, la madre de Taehyung los abandonó por irse con otro hombre más "apuesto". Taehyung tenía el apellido de su madre. Por lo que el señor Jeon se hizo cargo de Taehyung. También sabía que sería la primera vez que Taehyung le presenta alguna pareja a su padre, pues decía que este era muy protector con el.
Y Jimin lo entendía, pero eso no quitaba que le diera mucho miedo. Ambos eran intimidades, y el solo era un simple chico que amaba recibir órdenes.
Por ello ahora estaban en camino hasta la casa de su suegro, Jimin vestia una faldita corta rosa y una blusa de tirantes blanca, su cabellito rubio estaba peinado en dos lindas coletas con listones rositas.
Taehyung le había pedido que se vistiera asi para darle una buena impresión a su padre. Y el como un novio obediente de su prometido lo hizo.
El camino fue corto pero debido a que Jimin estaba muy nervioso lo sintió realmente corto, como si solo se hubiera subido al auto y ya. Sus piernas y manos temblaban, su mirada iba a todos lados, sin rumbo en específico.
¡Tenía miedo de caerle mal al padre de su futuro esposo!.
Amaba mucho a Taehyung, y su interior vanidoso nunca se perdonaría que por su culpa no pueda estar con su amado.
Jimin sacudió su cabeza y se concentro en ver a la ventanilla, el lugar era como un pueblo con casas muy bonitas pero algo solas. Casi no había gente por las calles, y la poca que había se notaban muy felices.
-Es aquí bebé, no te preocupes. Ya verás que a mi papá le caerás exelente -el castaño dejo una de sus manos en el gordo muslos de su pareja, intentando darle ánimos.
-Espero que si, faltan menos de cinco meses para la boda y si tú padre no me acepta, todos los preparativos se irán a-
-Hey, tranquilo Amor.- Taehyung aprovecho un semáforo para ver a su lindo y nervioso novio.- Todo saldrá bien, mi padre te va a caer muy bien. Además el ya sabia de la boda.
Y era cierto, el señor Jeon ya sabía sobre los preparativos de su boda pero por problemas no habían podido ir a visitarlo para presentarse correctamente. Así que está sería la primera vez que vería al señor presencialmente y no en una fotografia.
-Ya llegamos bebé - Jimin miro hacia la casa delante de él. Era una casa grande y de color blanca. Muy linda.
-Es muy linda. ¿Aquí creciste?- pregunta Jimin mientras baja del coche de su pareja.
-Hasta los 16, después me mudé con un tío a la ciudad por mis estudios y pues lo demás es historia- Taehyung dijo, sacando de la cajuela una mochila negra.
Jimin y Taehyung planeaban quedarse solo una noche en aquella casa, porque ambos tendrían trabajo.
El rubio camino hasta la puerta en silencio, atrás estaba su novio cerrando el carro con la alarma. El rubio tocó el timbre de la casa y espero pacientemente a que alguien saliera. Taehyung llegó a su lado y lo tomo de la mano para que se sintiera más seguro.
-¡Voy!- contesto una voz mucho más grave al otro lado de la puerta.
Jimin sintió escalofríos de solo escucharla.
Después de unos segundos la puerta blanca fue abierta lentamente. Revelando a un señor alto, de cabellos oscuros y hombros anchos. El rubio sintió la mirada del hombre, era pesada.
-¡Papá!- Taehyung soltó el agarre de su pareja y abrazo a su padre.
Jungkook tardo unos segundos en responder, notando que era su hijo y su futuro esposo los que estaban afuera.
-¡Mira!, te presento a Jimin... Mi novio y próximo esposo.- Taehyung corto el abrazo y con emoción presento a su pareja.
-Un gusto conocerlos finalmente, Señor Jeon.- el rubio hizo una reverencia, mirando al piso para evitar los nervios.
Cuando alzó la vista, el señor Jeon seguía observándolo. Su mirada era extraña, Jimin no sabía que hacer. Jungkook sonrió después de unos segundos de silencio.
-No me digas Señor Jeon, me siento viejo - Bromeó, con la mirada fija en la pareja de su hijo.- Un placer conocerte Jimin, Taehyung me habló cosas encantadoras de ti.
-Me alegro mucho.
Después de aquella corta presentación, Jeon los invito a tomar un café para conocerse y saber más sobre la boda de su hijo. Jimin agradeció haberle caído también al padre de su prometido, pues Jungkook incluso lo dejaba llamarlo "Papi" de cariño.
Su presentación fue todo un éxito, Jungkook era un hombre muy amable y cariñoso. Jimin sintio vergüenza al recordar como venia en el camino. Pues el Señor Jeon, era muy amable con el.
Jimin estaba feliz de tener un suegro como el señor Jeon.
Que era muy guapo, por que el rubio no lo iba a negar. Jungkook era guapo, a pesar de tener más de 35 años seguía en forma, y era jodidamente caliente. También era cariñoso.
Solo basto con un día para que ambos tuvieran confianza. Jimin ahora lo llamaba "Papi" por cariño, y Taehyung no podía estar más feliz.
El amor de su vida y su padre se llevaban muy bien.
Todo fue muy rápido, ahora la parejita de prometidos se iban de aquella casa con una gran sonrisa.
El señor Jeon les había dado permiso y su consentimiento para poder casarse. ¡Ambos estaban tan felices!.
☆
Jimin estaba muy nervioso, mañana era su boda. El día que había estado esperando desde hace mucho por fin había llegado.
Pero en vez de estar en su casa arreglando los últimos preparativos, se encontraba ahora manejando hacia la casa de su suegro.
¿Que había pasado?.
Taehyung fue con su padre para el vino y otros asuntos, pero su novio paso a la casa de su padre para ir al baño y había dejado su teléfono y cartera. Por lo que ahora debia ir Jimin por ellos.
Ya que Taehyung estaba arreglando lo del salón donde seria la fiesta.
No era muy tarde, eran las cinco de la tarde y el cielo comenzaba a verse de tonos rojizos muy lindos. Pero debía apurarse para llegar temprano y dormir en los brazos de su casi esposo.
Fueron treinta minutos de manejar hasta la casa del Señor Jeon, cuando llegó a la casa decidió dejar su celular en la guantera del carro. Pues no tenia planeado tardarse.
Cuando bajo de carro se arrepintió, de venir en una mini falda. En su casa no hacia frío, pero en el pueblito de su suegro parecía estar congelándose con el aire tan frio que había.
Dió una mirada en los asientos y encontró la sudadera negra de su novio. La saco y se la puso para calentarse un poco, a Taehyung no le importaría que tuviera su sudadera.
Y literalmente corrió hacia la puerta de su suegro, y tocó el timbre con rapidez para después abrazarse así mismo y concentrarse de que el frío era mental.
La puerta se abría asustando al rubio, pero se calmo al ver que solo era su suegro.
-Señor Jeon, lamento molestarlo pe-
-Por dios Jimin, está haciendo mucho frío y tú con esa falda tan corta. -Jimin ni siquiera pudo responder pues el mayor lo jaló hacia la casa.
Y en menos de un minuto estaba sentando en la sala con su suegro enfrente de el, esperando a que la cafetera sonara.
-No sé preocupe, Señor Jeon. Mañana es la boda y debo irme, solo pase por qué a-
-¿Que te dije que decirme señor Jeon?- volvió a interrumpirlo el mayor.
-Perdón Papi...- de disculpó con las mejillas rojas.- Vine porque a Tae se le olvidaron sus cosas y como mañana es la boda...
-Entiendo, ese Taehyung tan distraído.- Jimin rio cuando su prometido fue regañado por su padre. -Traeré sus cosas, espérame aquí.
Jimin asintió y vio como el pelinegro desaparecía por aquel pasillo oscuro.
El rubio comenzó a observar la casa por completo, el día que vino con su prometido no había prestado mucha atención a esta.
Pero una foto le llamo la atención, y como él era muy curioso decidió levantarse para verla.
Tomo aquel recuadro en sus manos y observo con detalle la foto.
Era una señora muy linda, junto al Señor Jeon y un pequeño Taehyung. Todos parecían muy felices, en especial Jungkook, quien tenía su mano en la cintura de la chica.
-¿Así que te gusta ver fotos ajenas?-Jimin dió un brinco cuando escucho la voz de su suegro.
-Lo siento, es que me dió curiosidad.-se disculpó dejando la foto en su lugar.
-No te preocupes Jimin.- Jungkook miro hacia la ventana con una mueca.- Toma el café, y después de puedes ir.
-En verdad no quiero ser una molestia Papi- Jimin dijo, pero aún así siguió al mayor hasta la cocina.
-Tranquilo, solo tomas el café y te vas. Yo le aviso a Taehyung para que no se preocupe.
-Gracias...
Estuvieron en silencio por unos minutos más, Jimin bebía la taza de café en silencio. Sentia la fuerte mirada de su suegro en sus piernas pero decido no pensar otro tipo de cosas.
-Voy a prender la calefacción, espérame.- Jimin asintió.
Jungkook lo dejo de nuevo solo.
El rubio miro ahora la cocina con una sonrisa. La casa era hermosa, en especial la cocina. Jimin dejo su taza vacía en la barra de la mesa, pero sintió que sería grosero irse sin ayudar a limpiar un poco.
Por lo que fue hasta el fregadero y en silencio comenzó a lavar su taza y la de su suegro que estaban vacías.
Jimin quería mucho a su suegro, y eso no le gustaba. Por ello se quería ir lo más pronto posible, a veces su mente la engañaba con cosas que nunca pasaban.
Cómo aquella vez que Taehyung fue al baño y su suegro tocó su muslo, al principio pensó que fue un accidente pero después sintió la mano del mayor en su trasero y en su cintura.
Se quería convencer así mismo de que solo habian sido casualidades.
Pero tan solo con llamar a Jungkook "Papi", hacia que su coñito chorreara lubricante. Y eso no estaba bien. Era el padre de su casi esposo.
Jimin dejo caer la taza que estaba lavando en el fregadero cuando sintió las manos de su suegro en su cintura, dejándolo contra el fregadero.
- ¿Papi?-pregunto temeroso. Eso no era un accidente.
-Por dios Jimin, desde que te vi en las fotos que Taehyung me mandaba no puedo dejar de pensar en lo hermoso que te verías tomando mi polla. - Jimin chillo.
Aquellas sucias palabras no deberían excitarlo.
-Y-yo, no puedo... M-mañana yo...
-Shh, mañana serás el lindo esposo de mi hijo. Y está noche serás solo mi puta. - Jimin gimió cuando fue volteado y Jungkook se apresuró a besarlo con fuerza.
Jimin debía de negarse, debía de detener el beso e irse corriendo a su auto. Pero, aquel beso tan caliente se sentía realmente bien. De igual manera las grandes manos en su trasero, jugando con sus bragas de encaje y apretando sus nalgas se sentían realmente bien.
Así que Jimin decidió seguir el beso y lo que seguía.
Jungkook era fuerte, mucho más fuerte que Taehyung por lo que fácilmente lo pudo cargar entre su cintura mientras el beso continuaba.
Jimin no sabía a dónde lo llevaban pero eso no le importaba. Ahora solo quería tener la polla de su suegro.
El beso termino y Jimin fue dejado en el sillón donde antes se sentó. Jungkook estaba parado delante suyo, desabrochando su bragueta para dejar salir aquel gran bulto que necesitaba salir.
Jimin se quitó sus cortos shorts protectores y los dejo aún lado en el piso. quedando solo con su faldita y sus bragas empapadas de lubricante.
-Date la vuelta. Te quiero en cuatro.- Jimin obedeció de inmediato. -Muy bien pequeño.
Jungkook agarro el borde de aquella mini falda de cuero y la bajo con todo y bragas, dejando descubierto el lindo trasero del rubio.
El azabache sonrío, desde hace mucho había querido ver ese culo desnudo solo para el. No le importaba que fuera el casi esposo de su hijo.
-Estás tan húmedo... ¿Debería meter mi polla así o te debería preparar? -pregunta con su tono juguetón, masturbando un poco su polla erecta.
-C-como gustes Papi -Jungkook gimió satisfecho.
Su pene se paraba de tan solo escuchar al bonito rubio llamarlo Papi.
-¿Taehyung te follo está mañana?- pregunta con cinismo, dando un golpe en el trasero del menor.
-Si, si Papi. -dice Jimin, curveo su espalda un poco para que el mayor tenga más acceso en su culo.
-Entonces, déjame ver si mi hijo hizo un buen trabajo.- Jimin soltó un gemido de tan solo recordar a Taehyung.
Jungkook agarro un condón que había en la mesa, antes de ir con Jimin a la cocina había dejado un paquete de condones en la sala con la esperanza de que esto sucediera.
Se lo coloco con prisa pero con cuidado, y cuando el látex estuvo bien puesto en su polla. Llevo su glande hasta la entrada de ese pequeño coño rosado.
Jimin era hermoso, y su cuerpo no se quedaba atrás. Unas tetas gorditas y medianas, un culo redondo y esponjoso, y una diminuta cintura. Era perfecto aquel chico, su hijo que había sacado la lotería.
Comenzó a introducir su pene lentamente en aquellas apretadas paredes, soltando suspiros al sentir lo apretadas que eran. Ese coño era perfecto para una polla como la de él.
-Lleno. Papi, lleno.- susurro Jimin, agarrándose del respaldo del sillón con todas sus fuerzas.
-Eres una puta excelente Jimin. Tu jodido coño me aprieta tan bien, que parece que quiere sacarme hasta la última gota de leche. - Jungkook dió una pequeña embestida, escuchando el gemido de Jimin.
-Rico Papi... -gimió Jimin, moviendo sus caderas hacia atrás. Buscando más de aquella rica polla.
-Gime como la puta que eres. Aceptando la polla de tu suegro. - Jungkook amaba el sexo rudo, y no era su problema si Jimin no podía seguir el ritmo.
Por lo que comenzó a embestir con fuerza, su pelvis golpeando el esponjoso culo del menor. Sus bolas llenas de semen esperando ansiosamente ser vaciadas.
Jimin solo podía gemir, la polla de su Papi llegaba tan profundo que lo hacía ver estrellas.
-¡Si, si, si! ¡Más, Papi, Más! -grito Jimin cuando fue embestido con brutalidad.
Jungkook admiraba como el cuerpo del rubio temblaba. Su culo estaba rojo por las nalgadas que le había dado, y su coño ya estaba pintado de un rojo vivo de lo maltratado que estaba.
Sintió su abdomen contraerse, pronto se correría. Era una lastima que no pueda correrse en ese hermoso coño.
Era un hijo de puta, pero no tanto como para preñar al casi esposo de su novio.
-Me voy a correr. -avisa, comenzando a embestir con más fuerza.
El sonido de sus pieles chocando sonaba por toda la sala. Los gemidos de Jimin pidiendo más y los gruñidos de Jungkook daban un toque erótico en toda la solitaria casa.
Cuando Jungkook sintió que comenzaba a soltar su semilla en aquel condón, el ritmo de sus embestidas fueron más lentas. Eran profundas, sus bolas golpeban la bolita de nervios del rubio.
Jimin hizo un mojin, no quería desperdiciar el semen de su suegro.
Con cuidado, intento sostenerse solo con una de sus manos. Aunque las embestidas de Jungkook ahora eran más lentas, estas seguian teniendo fuerza que hacían que su cuerpo colapse.
Jimin estiró su mano, cuando sintió que tocó el bello público de su Papi busco su polla.
JeonJungkook sin entender que quería el rubio, saco su polla de aquellas calientes paredes.
Park sonrió contento, y con su mano comenzó a jalar el condón intentando quitarlo
-¿Que intentas bebé?- pregunto Jungkook con una sonrisa, dejando que Jimin le quite el látex.
-Quiero... Quiero tu leche Papi... Dentro - Gimió Jimin, agarrando la cabeza del pene del mayor y llevándolo hasta su coño de nuevo.
-Eres toda una puta. Mañana te casas con mi hijo, y quieres que te llene de mis bebés.- Jungkook metió su pene de nuevo, amando la calidez sin ese molesto condón.
-¡Si, si!. Mañana tendré a tus hijos en mi interior. Solo lléname, por favor Papi - Jimin pegó su pecho contra el sillón, dejando su trasero expuesto a su suegro.
Jungkook comenzó a acelerar sus embestidas, tenía un solo objetivo. Llenar de sus bebés al lindo rubio.
Al final, si era un gran hijo de puta.
Fin.