EL ESCRITOR OSCURO

All Rights Reserved ©

Summary

Secretos de mi Doppelgganger...

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

EL ESCRITOR OSCURO

LA HABITACIÓN GRIS

CUENTO CORTO

Por: Gustavo Mora.


Estoy en mi habitación gris, son las 12.30 am. El silencio de la noche se cierne sobre mí, tan denso y opresivo que puedo sentirlo pesando sobre mis hombros como una losa de plomo. El suave brillo de la pantalla de mi iMac ilumina la habitación, proyectando sombras fantasmales en las paredes grises a mi alrededor.

Mis dedos vuelan sobre el teclado, dando vida a personajes atormentados y situaciones macabras que se retuercen y se retuercen en mi mente, buscando escapar de mi pluma y materializarse en el mundo real. Pero en lugar de encontrar inspiración en mi escritura, solo encuentro una oscuridad creciente que amenaza con devorarme por completo.

Un escalofrío recorre mi cuerpo y una ráfaga de viento frío atraviesa la habitación, haciéndome temblar. Levanto la mirada de la pantalla y me encuentro con una procesión de sombras, figuras espectrales que avanzan lentamente hacia mí con ojos vacíos y voces susurrantes que hacen estremecer mi piel.

Los lamentos funerarios y los cantos perturbadores de los fantasmas del pasado me envuelven, llenando la habitación con una presencia sobrenatural que me deja sin aliento. Cierro los ojos con fuerza, intentando ignorar su presencia, pero puedo sentir su fría respiración en mi cuello, su fría mirada clavada en mi alma.

Los fantasmas del pasado me vienen a traer en una procesión con cantos perturbadores y lamentos funerarios que me atraviesan el alma. Vuelvo a sumergirme en mi escritura, dejando que las palabras fluyan de mí como un intento desesperado de expulsar a los espíritus malignos que me acosan.

Pero sé en lo más profundo de mi ser que esta noche, los fantasmas del pasado han venido a traerme sus historias terribles y abominables para que las escriba, ya que soy conocido como:

El último poeta Maldito del Caribe. Al parecer mi reputación de escritor oscuro y maldito me precede en el séptimo círculo del infierno.

El aire se vuelve denso y pesado, como si estuviera lleno de presencias invisibles. Mi mente se sumerge en un estado de oscuridad, alimentando mi imaginación con las sombras que se deslizan por las paredes. La habitación se llena de susurros ininteligibles y el sonido de pasos arrastrándose por el suelo.

Mis manos tiemblan mientras mis ojos escudriñan cada rincón de la habitación, buscando la fuente de esa inquietante sensación. El frío se adueña de mi cuerpo, haciendo que cada inhalación sea más difícil que la anterior. Un escalofrío recorre mi cara cuando una sombra se desliza frente a mis ojos, atormentándome con su presencia sin forma.

Mis labios tiemblan al intentar articular palabras, pero mis oídos está tan apretada por el ruido que apenas puedo emitir un susurro. El silencio se convierte en mi único compañero, mientras el reloj en la pared marca cada segundo con una lentitud agonizante.

La sensación de estar siendo observado se intensifica, haciéndome sentir como si hubiera mil ojos en la habitación con mis propios pensamientos retorcidos. Cierro los ojos con fuerza, estoy atrapado en este mundo oscuro y paranormal, donde las sombras tienen vida propia. Siento una presencia detrás de mí, pero cuando volteo, no hay nada más que el reflejo de mi propio rostro en el espejo.

Mis manos tiemblan mientras escribo, tratando de plasmar en palabras los horrores que acechan en mi mente. Cada vez que termino una oración, una ráfaga de viento helado me recorre la espalda, como si alguien estuviera respirando en mi nuca.

Las luces parpadean intermitentemente, sumergiéndome en la penumbra. El silencio se hace aún más opresivo, interrumpido solo por los latidos acelerados de mi corazón.

Siento que estoy siendo observado, que algo se oculta en las sombras, esperando el momento adecuado para revelarse. El reloj marca la 1 am y mi mente está en un estado de frenesí. Las palabras fluyen sin cesar, alimentadas por el miedo y la excitación.

Cada frase es un grito desesperado por escapar de mi mente y cobrar vida en el papel. De repente, una ráfaga de viento agita las cortinas de la habitación, revelando una figura etérea que se materializa frente a mí. Es un escritor, con el rostro pálido y los ojos vacíos, vestido con un traje de época.

Parece haber salido de una de mis historias, pero su presencia es real y aterradora. El escritor me mira fijamente, sin decir una palabra. Puedo sentir su angustia y su deseo de ser escuchado. Me doy cuenta de que no es solo un personaje de ficción, sino el reflejo de mis propios miedos y anhelos. Él es el resultado de todas las noches pasadas en esta habitación gris, sumergido en la oscuridad de mi imaginación.

Me levanto lentamente de mi silla, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre mis hombros. Este escritor fantasmal ha venido a recordarme que mis historias tienen poder, que pueden dar voz a aquellos que no pueden hablar por sí mismos.

Prometo honrar su presencia y darle vida a través de mis palabras. Me comprometo a contar historias que provoquen escalofríos en la columna vertebral y que hagan temblar el alma.

Porque en esta habitación gris, donde los fantasmas del pasado se congregan, es donde nacen las historias más poderosas. Y así, con el escritor a mi lado, continúo escribiendo en la penumbra de la noche, dejando que las palabras fluyan y que los fantasmas encuentren su liberación en mis relatos.

La habitación gris se convierte en un santuario para las almas perdidas y los horrores inimaginables, y yo, el escritor, me convierto en su voz.

Saco de mi gaveta una pistola cargada, camino hacia la ventana y me vuelo la cabeza.

Al despertar bañado en sudor, el dolor de cabeza es espeluznante, solo tomo un par de aspirinas y espero a que se haga de noche para escribirle las historias al escritor fantasma de nuevo.

Fin.