SINOPSIS
Regina Pearson, una joven que lo tenía todo en la vida, se encontraba en la cima de la felicidad. Con un novio que la amaba profundamente y amigos que la adoraban, Regina vivía rodeada de un cálido resplandor humano. Sus padres, personas devotas que la criaron siguiendo sus creencias, le proporcionaron un entorno en el que el amor y la fe se entrelazaban, permitiéndole contar con el apoyo de Dios en cada paso que daba.
Sin embargo, la vida es caprichosa y a veces, a pesar de tenerlo todo, se puede perder en un abrir y cerrar de ojos. Un trágico accidente alteró irreversiblemente el curso de la existencia de Regina, dejándola sumida en la soledad. La pérdida de su novio y amigos dejó un vacío profundo en su corazón, transformando su realidad en una oscura sombra de lo que una vez fue.
En medio de este torbellino emocional, Regina solo encontraba consuelo en la preocupación constante de sus padres. Desesperados por sacar a su única hija de la penumbra que la envolvía, intentaban todo lo posible para restaurar la luz en su vida. Sin embargo, ni siquiera el poder de la fe lograba aliviar la carga que Regina llevaba en su alma.
Nada parece sacarla de donde se ha metido: pasa todo el día en casa y en las noches se escabulle al bar mas cercano. Pero siguiendo el consejo de su único amigo, Regina decide que es momento de una decisión radicar. De vuelta en la universidad, Regina se cruza con Lexa Adams, una estudiante excepcionalmente carismática y positiva que lucha incansablemente por mantener su beca. A pesar de las dificultades económicas y las responsabilidades académicas, Lexa irradia una luz única, capaz de iluminar incluso los días más nublados. Su sonrisa auténtica y su aura vivaz la convierten en un faro de positividad.
Lexa, sin embargo, no es inmune a sus propias luchas. A pesar de su actitud alegre y su determinación inquebrantable, hay una debilidad en su corazón y Lexa no tiene miedo en ir por ella. Enseñándole a Regina que siempre que quiera, puede redefinir el amor.