Capítulo 1
Jimin
Siempre he odiado algo más que a la escuela, la biblioteca, odio que me den ordenes y odio al anciano Jeon, el encargado de la biblioteca, un hombre mayor con la cabeza llena de canas, es un hombre insoportable que siempre habla de las perfectas notas de su nieto menor.
Como si me importara que ese chico del que tanto habla tenga mejores notas que yo a pesar de ser tres años menor, si, tengo 18 años y ese mocoso tiene 15, nunca lo he visto, pero lo odio por las comparaciones de su abuelo, siempre es la misma charla cuando me envían a la dichosa biblioteca a ordenar los libros como castigo.
Hoy es uno de esos días en los que me levante con el pie izquierdo, mamá empezó a salir con un hombre nuevo, cosa que hace cada semana y que me tiene realmente cansado, anoche no pude dormir con los gemidos de ella y él ni se diga, grita peor que una mujer, como gay me excitan los gruñidos de los hombres, pero no podría estar con uno que grite más fuerte que yo cuando soy yo a quien se están follando.
Bajo las escaleras mientras sostengo la mochila que me cuelga de la espalda, ignoro el hecho de que mi madre se besuquea con su nuevo novio en la cocina mientras prepara mi desayuno. Continúo caminando hasta llegar a la puerta principal.
- ¡Cariño, olvidas el desayuno! -. Informa mi madre como si fuese a comer algo que prepara mientras se manosea y hace quien sabe que cosas con un hombre que ni siquiera sé cómo se llama.
Me detengo cuando llego a la parada del bus, me coloco los audífonos ignorando la mirada de algunos en mi trasero, mientras que algunas chicas me miran con desprecio por tener más curvas que ellas, que suban al cielo a quejarse con Dios, ridículas. Suelto un suspiro cuando llega la tercera parada, la universidad.
Bajo del bus y entro en la universidad rezando para que hoy no me molesten, no quiero ir de castigo a la biblioteca, seria el colmo el día de hoy, mientras camino un chico choca contra mi hombro y levanto la cabeza para disculparme o maldecirlo, pero me quedo en blanco, juro que si los ángeles existen él es uno de ellos, el más guapo, por el dejaría a mi novio, el negro intenso de las hebras de su cabello brilla por los débiles rayos del sol que entran en la uní, el chico se acomoda los anteojos y me pregunto desde cuando los nerd con anteojos son tan sexis, tan mamados y tan excitantes.
-Perdóname, no fue mi intención-. Se disculpa el chico y hace una reverencia, vuelve a retomar su caminar perdiéndose entre los demás chicos de la universidad, avanzo queriendo encontrarlo, pero es imposible entre tanta gente.
Suelto un bufido, encontré un ángel, pero soy un demonio que no merece algo tan bueno y delicioso, que mala es mi vida, maldición…
Entro al salón donde me corresponde a primera hora, el maestro me mira mal, le correspondo la mirada que me da, ningún maestro va a venir a intimidarme, mucho menos a querer corregir mi comportamiento como si fuese mi padre.
-Al asiento Park-. Ordena y pongo los ojos en blanco.
(…)
Las primeras horas de clase finalizan con éxito, todo indica que terminaré el día sin ir a la biblioteca, primera vez que me librare del anciano aburrido y hablador de la biblioteca, a veces me da comida, pero eso no le quita lo aburrido.
-Ahh-.Se queja alguien con quien choco cuerpo con cuerpo, levanto la cabeza encontrándome con la orientadora de mi carrera quien por cierto me odia solo por existir y respirar el mismo aire que ella.
-Lo lamento venia distraído y…
- ¡A la dirección! -. Grita y pongo los ojos en blanco, ir a la dirección es lo mismo que ir a la biblioteca.
-Entonces retiro mis disculpas, váyase al demonio, vieja chueca-.Digo y salgo de allí yendo directamente a la biblioteca, tiro la mochila en uno de los bancos y suelto un suspiro volviéndola a tomar cuando el anciano me ve y sonríe llamándome con la mano.
-Detención otra vez-. Musita tomando mi mochila y extendiéndome un pañuelo con agua para que limpie las mesas.
-Y usted ya me estaba esperando por lo que veo.
-Pues sí, hoy viniste más tarde de lo normal-. Comenta el anciano acomodando los anteojos en el puente de su nariz. -Por cierto, para que veas que te aprecio, hoy mi nieto te ayudara a organizar los libros-. Agrega y pongo los ojos en blanco. Lo único que me faltaba aguantarme a un ñoño que tiene que ser igual de aburrido que su abuelo.-¡Jungkook, cariño, ven aquí, tengo un amigo parati!-.grita el anciano y levanto una ceja.
¿Qué amigo?
-Oiga anciano, no se puede gritar en la biblioteca-.Repito lo que él tantas veces me ha dicho y lo veo sonreír, tengo más deseos de decirle cosas, pero me quedo en silencio en cuanto aparece el ángel con rostro de Dios griego que vi en el pasillo esta mañana.
-Hola, soy Jeon Jungkook-. Se presenta el chico extendiendo su brazo hacia mí, estrecho su mano y le sonrío con coquetería.
-Soy Jimin, Park Jimin-. Me presento y él asiente sin dejar de apretar mi mano.
-Tu eres Jimin, mi abuelo siempre me platica de ti y tus castigos en su biblioteca—confiesa el chico y fulmino al anciano con la mirada.
Que importa que sea tres años menor, quiero que me folle, quiero besarlo, necesito saber como se siente, este chico no es un nerd normal, el aura sexual que siento en él es asombrosa, necesito saber si el realmente es tan ñoño como dice su abuelo.
-Entonces, ¿vamos a ordenar loslibros?-.Propongo queriendo parecer coqueto, pero el chico parece ser de piedra o muy estúpido que no se da cuenta.
-Claro-. Contesta el chico y sale del pequeño lugar donde siempre está su abuelo.
-No vayan a distraerse en otras cosas-. Advierte el anciano y niego con la cabeza, si tan solo supiera, no me importa si esta vez me expulsan definitivamente, pero coger en la biblioteca, nunca lo habría pensado.
Ambos nos escabullimos entre los estantes llenos de libros, en este horario aun hay gente en la biblioteca, pero no demasiado como al medio día cuando la gente decide venir a dormir aquí, el chico se detiene en el ultimo estante y sostiene uno de los libros, lo abre justo a la mitad y sonríe. Sus ojos brillan mientras lo hojea y muerdo mi labio inferior sintiéndome más ansioso por probarlo.
- ¿Te gusta mucho ese libro?
-Es lindo e interesante-. Contesta y me coloco de espaldas al estante queriendo verme sexi aunque sé que lo soy.
-Tienes algo mucho más interesante justo a tu lado-. Le hago saber y él gira el rostro hacia mí, muerdo mi labio inferior y frunce el ceño. -No me digas que eres hetero.
-No lo sé, pero, ¿Qué tiene eso que ver? -. cuestiona con confusión.
-Tienes edad suficiente para saber si te la ponen dura los hombres, las mujeres o ambos-. Suelto sin más, odio los malditos rodeos, solo quiero follar.
-No lo sé-.Insiste y pongo los ojos en blanco, me acerco a él y uno sus labios con los míos sin darle chance a refutar.
Empujo sus labios con mi lengua haciendo que abra la boca, introduzco mi lengua en su cavidad bucal adueñándome de ella, sin romper el beso tanteo su cuerpo y jadeo al sentir lo fuerte y musculoso que es, continuo bajando hasta llegar a su entrepierna donde aprieto sintiendo su enorme tamaño, su grosor no cabe en mi mano y escabullo la misma jugueteando con el liquido preseminal que sale de su glande.
-Mmm, Dios eres tan grande-. Susurro encima de sus labios intentando mover mi mano alrededor de su polla, pero él me detiene apretando mi mano con la suya.-¿Qué?, tu miembro está palpitando en mi mano, tú también quieres esto.
-Si, quiero, pero yo nunca he hecho esto con otra persona, con nadie-. confiesa con las mejillas sonrojadas. -Lo siento.
-¿Nunca has follado?
-No.
-¿Una mamada?
-Nada, este es el contacto físico más cercano que he tenido con alguien, ¿Quieres que lo ponga dentro de ti, puedo hacerlo?
Se que el hecho de que sea su primera vez será doloroso para mí, no hay condones, ni lubricante, se que al ser su primera vez empujara muy fuerte al sentir mi estrechez, pero lo quiero, aunque no me levante mañana, quiero tener ese grosor abriendo mi canal hasta que me haga llorar, quiero, lo quiero.
-Entonces…por eso estás coqueteando conmigo, ¿verdad?, porque quieres que te la meta…-. Musita el chico sacándome de mis pensamientos, asiento con la cabeza, rodeo su cuello con mi brazo izquierdo mientras empiezo a masturbar el tronco de su miembro, me besa y devoro sus labios aumentando el ritmo de los movimientos de mi mano.-Si no te detienes, me voy a venir-.Avisa en un susurro encima de mis labios, sonrío sin detener los movimientos de mi mano derecha, con sutileza y sin apartar mis ojos de los suyos me agacho hasta quedar a la altura de su miembro erecto, el glande de su polla brilla por las gotas de liquido preseminal que sale de su orificio, paseo mi lengua por encima de la cabeza de su miembro lamiendo las gotas salobres que hay en ella.
Abro la boca y tomo su miembro, empiezo a succionar y pasear mi lengua por el grosor mientras sus gruñidos llenan mis oídos y me pone la polla más dura que antes, muevo mi cabeza de adelante hacia atrás, el me sostiene del cabello y empieza a mover sus caderas embistiendo el interior de mi boca con desesperación, su glande choca con la campana de mi garganta en repetidas ocasiones haciendo que mis ojos se llenen de lágrimas, no pasa demasiado cuando su eyaculación llena el interior de mi boca, trago todo y me lamo los labios poniéndome de pie nuevamente.
-Joder, eres delicioso-.Musito volviendo a besarlo, mientras me besa desabrocho mi pantalón y lo bajo junto a mi ropa interior.
Rompo el beso y me inclino hacia adelante en el estante, elevo el culo en su dirección y no hay necesidad de invitarlo, él se acerca por detrás e introduzco mis dedos en mi propia boca, los chupo hasta empaparlos con mi saliva y después lo dirijo al centro de mis nalgas bajo su atenta mirada, dos de mis dedos entran y salen de mi hasta que el acceso se vuelve más fácil, mis paredes dejan de resistirse y entonces los retiro para empezar a masturbarme.
-Métela ahora-.Demando e inmediatamente coloca la cabeza de su miembro en mi entrada.
Intenta entrar en mí, empujando suavemente.
-¿Estás seguro de que va a entrar ahí?, tu agujero es muy pequeño….
-Oh carajo-. Gimoteo cuando logra entrar en mí, lo escucho suspirar y separa mis nalgas con sus manos para entrar más de su grosor, aprieto los labios sin querer hacer ruido, sacudo mi miembro con desesperación mientras él embiste en mi interior con fuerza, me sostengo del estante con mi mano libre y pongo los ojos en blanco mientras golpea repetidas veces en mi interior.
Algunos libros caen al suelo, pero él no se detiene, al contrario me embiste con más intensidad y fuerza, el sonido obsceno creado por el choque de sus muslos en mi culo se detiene cuando mete todo el grosor de un solo embiste y le toma un tiempo volver a retomar los movimientos mientras yo continuo con la vista nublada por el orgasmo y la evidencia de este en mi mano derecha.
-¿Vas a continuar? -. cuestiono cuando noto que no tiene planes de detenerse.
-Yo… es la... la primera vez que lo pongo dentro y… se siente muy bien, super apretado y no quiero dejar de follarte, se siente tan bien-.Responde sin detener sus movimientos.
Aprieto los ojos recibiendo cada estocada, cada una va más fuerte que la anterior y después de unos minutos su mano derecha me sostiene del cuello y hace que lo bese mientras me llena por segunda vez. Rompo el beso cuando noto sus intenciones de continuar.
Puras mentiras lo que dicen de los Nerd, ningún chico popular o de una pandilla me ha follado como él, nadie me sació como lo ha hecho él y eso que es su primera vez, ¿Cómo será cuando ya tenga la experiencia y el conocimiento adecuado?
-Detente ya señor 4x4, mañana tengo que asistir a la universidad y si continuas a este ritmo ni siquiera voy a poder levantarme-. Lo reprendo y él asiente saliendo de mí, lo veo tomar un pañuelo del bolsillo de su camisa y me lo extiende mientras se acomoda los lentes en el puente de la nariz.
-Toma-. dice ofreciéndome el pañuelo.-Límpiate, le pediré al abuelo venir todos los días, a ti te envían a detención con la misma frecuencia, ¿Puedes enseñarme a follar correctamente?
Sonrío tomando el pañuelo que me ofrece.
-Sin compromisos, Nerd.
-Jeon Jungkook-. Me corrige mirando el contenido de mi mano derecha, acerco mi dedo índice a sus labios paseándolo por encima untando mi semen en su boca.
-Si, Kookie.
CONTINUARA...