FROTEURISMO : YOONMIN 02

Summary

Desde un principio Jimin no quizo ir a esa fiesta, pero ante la insistencia de su amigo no le quedó de otra que aceptar. "No puedes escapar de lo que ya esta escrito" SEGUNDO ONE SHOT DE LA SAGA PARAFILIAS! froteurismo/ frotismo: es la excitación sexual intensa que se produce al tocar o frotarse contra una persona de forma no consentida.

Genre
Erotica
Author
star
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

único.

— No creo que esto sea una buena idea, Tae, no me siento bien — murmuro el mayor de los dos chicos un tanto preocupado, su amigo quería ir a una fiesta y como no quería ir solo lo quería arrastrar junto a él en su locura. Tenía un mal presentimiento sobre todo esto.


— Vamooos! No pasará nada malo, solo será un ratito y luego regresamos. No es nada complicado. — taehyung siguió insistiendo y ante la presión término aceptando.


— Bien, pero a la mínima cosa mala que suceda nunca más salgo contigo. — estaba un poco molesto, odiaba cuando no tomaban en cuenta su bienestar.


— Esta bien, y lo siento, solo no quiero verte encerrado todo el tiempo — un puchero adorno la boca de Kim, Jimin ante ese gesto solo rodo los ojos.


— Bueno, deja que me cambie, sal de mi cuarto — se dirigió a su armario y sacó algunas prendas, al sentir, aún, la presencia de Taehyung tras él, se giro — ¿Que estas esperando?


Taehyung salió disparado de la habitación mientras se reía. Jimin término de vestirse y agarro su bolso para luego salir del cuarto.


— Wow, te ves increíble — Taehyung se sincero ante lo genial que lucia su mejor amigo. Sin poder evitarlo sus ojos brillaban al mirarlo.


— Gracias — el receptor del cumplido se puso tímido, algo que amaba mucho era recibir alagos.


— Bueno, ya vámonos! Prometo que nos divertiremos mucho — tomó a Jimin del brazo y salieron de su casa, no sin antes cerrar y apagar todo.


Y vaya, Taehyung no se equivocaba cuando decía que se divertirian, solo le bastó estar en las a fueras de aquella casa para notar el nivel que locura que había allí dentro. Inesperadamente fue jalado del brazo por un Tae muy eufórico mezclándose así los dos entre una multitud que saltaba sin ritmo alguno, la euforia se le contagio.


Le daba un poco de gracia, esas personas de verdad tenían que estar muy drogadas para actuar así.


Comenzó a tratar de salir un poco de la multitud buscando poder respirar al sentirse sofocado por la acumulación de personas a su alrededor, salió entre el montón y encontrando la barra de bebidas justo frente a él.


Bueno, no estaría mal si tomó un poco.


— Hola — saludo al chico que se acercó para atenderlo.


— Buenas noches, ¿Que desea tomar?


— Cualquier cosa está bien, pero que no sea tan fuerte — vio al chico asentir, irse y volver con una lata de cerveza en mano.


— Gracias — tomó la cerveza de las manos del chico y sin escrúpulos le dio un trago, cuando el característico y a la misma vez raro sabor un tanto amargo lleno su garganta soltó un jadeo, tenía tiempo que no tomaba.


Su vista se dirigió de nuevo a la pista de baile donde estaba el montón de gente y soltó una carcajada cuando pudo visualizar a su amigo bailando con un chico que prácticamente se estaba frotando contra él.


Pobre Taehyung, penso.


Estuvo a nada de acercarse a su amigo para "salvarlo" pero la verdad es que lo miraba muy agusto con aquel chico así que se devolvió a la barra y se terminó su cerveza.


— Aaah, creo que ya me hizo efecto... — murmuro sentándose un poco en la silla junto a él, cuando se le pasó el mareo volvió a ponerse de pie y fue con toda la actitud a la pista.


No le importo estar chocando con las otras personas de su alrededor, se sentía con demasiado entusiasmo como para fijarse en algo como eso y arruinar su alegría. Una gran sonrisa se plasmó en su cara cuando de un momento a otro tenía a Taehyung junto a él bailando de forma sensual mientras sus cuerpos se pegaban entre sí, los gritos, las luces, el calor hicieron de lo suyo y ambos chicos terminaron cansados tirados en uno de los tantos sillones del lugar.


Kim soltó una risita antes de empezar a hablar — ¿Te divertiste? — Jimin asintió — Fue la mejor noche de toda mi vida.


— Me alegra mucho! Ups, esperame un poco, quiero ir al baño — Taehyung se levantó de su asiento y con pasos apresurados fue en busca del lugar para poder hacer sus necesidades.


El mayor se quedó esperando a su amigo, pero al ver que ya se había demorado mucho decidió ir en su búsqueda.


Lástima que el universo no estaba de su parte.


Un hombre un poco más alto que él se detuvo frente a su persona haciendo que chocará con su pecho y vaya, tenía uno muy duro, seguramente era perfecto para poder sostenerse mientras se empalaba con su verga.


Espera ¿Qué? ¿Qué cochinadas estaba pensando?


Un fuerte sonrojo se apoderó de tanto su cara como orejas. Con un carraspeo se alejó de aquel pecho y se disculpó levemente.


— Disculpa... — hizo el ademán de seguir su camino pero el hombre desconocido lo agarro del brazo y prácticamente lo obligó a volver frente a su persona. Trago saliva notablemente nervioso, su mirada se dirigió al rostro del desconocido y el aire abandono su sistema respiratorio.


Era demasiado guapo, ojos penetrantes, facciones marcadas pero no tanto para lucir exagerado, un cuello largo y grueso, el pecho marcado y con unas tetas... Con disimulo su mirada bajo hacia abajo y nuevamente se sonrojo al notar el bulto que sobresalía de ese pantalón.


— Lo siento, y-yo me tengo que ir — con rapidez logró escapar de aquel sujeto y fue al baño, pero no encontró señal de su amigo.


Estuvo apuntó de salir, pero al escuchar la puerta ser cerrada se asustó un poco, volteo y la acción resultó ser más lenta de lo que debería que empezaba a sospechar que estaba dentro de una película de terror. Finalmente vio cara a cara a la persona que había entrado junto a él y oh, era el mismo sujeto de hace un rato.


— Te vi y me dije a mi mismo que no podría irme esta noche sin tener sexo contigo — se relamio los labios y se acercó a pasos lento a Jimin — Uhm, hueles bien — aspiro el cuello ocasionando que un escalofrío recorriera el cuerpo de su próxima presa.


— A-alejate — Jimin en ese momento se sentía inútil, como carajos se salvaría de esta situación? Su plan era divertirse, no tener sexo con un extraño.


— Soy yoongi — se alejó, con algo de fuerza tomó del brazo al chico y lo obligó a darse la vuelta para verse al espejo, con precaución se puso tras el y comenzó a frotarse contra su prominente trasero.


— ¿Cómo te llamas, preciosa? — un gemido ronco salió de lo más profundo de su garganta, estaba amando frotarse contra ese culo.


Jimin forcejeo para tratar de salir de los brazos del desconocido que decía llamarse Yoongi, pero al no obtener éxito y sentir que era agarrado con más fuerza se rindió, pero no respondió a su pregunta y eso pareció enojarlo un poco. Las manos que estaban en su brazo pasaron a su cintura y ahí sintió toda la descarga de aquel hombre, lo agarraba fuerte mientras seguía frotándose en su culo y el no pudo hacer más que quedarse parado dejándolo ser.


— Te hice una maldita pregunta, perra — gruño entre enojado y exitado.


— No me d-digas esas cosas... — lágrimas traicioneras bañaron la cara de Jimin, no le estaba gustando nada de lo que le estaba sucediendo.


Yoongi solto un chasquido y se detuvo un momento, le dio la vuelta a Jimin y volvieron a estar cara a cara.


— Bien, entonces como te llamas?


Jimin dudo en si responder, pero al final lo hizo.


— Jimin...


— Okay, me dejas frotarme contra tí? En verdad me urge.


Inevitable Jimin dirigió su mirada a ese paquete y trago saliva, no le había gustado como había terminado aquello, pero si podía cambiar algo lo haría.


Un leve asentimiento le dio el permiso que yoongi estaba pidiendo, sin perder el tiempo regresó al más bajo por unos centímetros a su posición inicial y volvio a frotarse.


— Ahg~ Me encanta tu culo — sus manos pararon en el rostro ajeno y lo obligó a mirar su reflejo en el espejo — No trates de mostrar que no lo disfrutas, tu mirada me dice que lo estas pasando bien — lamio el lóbulo de su oreja.


Jimin bajo la mirada, pero nuevamente fue alzada.


— No me hagas perder la paciencia, puta. — mascullo con voz dura.


— Lo siento... — sollozos comenzaron a abandonar la boca de Jimin, pero a su vez también gemidos, no sabía que le estaba pasando.


Su pantalón fue bajado y también pudo escuchar como yoongi se despojaba del propio.


— ¿Q-que vas a hacer? — pregunto con notable miedo.


— Shh, no te preocupes, junta un poco tus piernas. — al ver que el chico rápidamente acató su orden, sonrió — No tengas miedo, solo me voy a frotar — susurro en su oído y Jimin jadeo.


Podía sentir como el pene de yoongi se deslizaba entre sus piernas, aquel falo acariciaba suavemente su entrada y su cuerpo no pudo evitar sucumbir ante el placer.


— R-rapido... — pidió bajito para no ser escuchado, ya se había humillado lo suficiente aceptando en primer lugar que ese sujeto se metiera entre sus piernas.


— Uhm... — yoongi fingió que no lo escucho solo para oírlo repetir aquella súplica — ¿Que dijiste, preciosa? — sonrió lascivo.


— D-deja de llamarme como mujer — módulo con suerte ya que apenas y abrió la boca yoongi aceleró el movimiento de sus caderas cumpliendo su petición — Oh, mierda~ — un gemido agudo salió de lo más profundo de su ser.


— Mgh~ tus piernas también son ricas — lamio toda la longitud del cuello contrario.


— Tocame por favor — pidio en un gemido.


— Oh no, eso no tendría sentido, si te quieres venir tiene que ser frotandote como yo, entendiste? — le hablo mirándolo a través del espejo. Jimin asintió.


— Date la vuelta.


Con rapidez Jimin se volteo, al estar cara a cara como por milésima vez con yoongi se sonrojo, en verdad era guapo. Lo tomó de las caderas y junto sus miembros para frotarse de nuevo, esta vez, Jimin poniendo también de su parte.


— Yoongi~ — gimio agudo, su vientre se tensó y su vista se nubló.


Pero ante todo pronóstico, quien terminó llegando al orgasmo primero fue Yoongi, le había calentado tanto escuchar su nombre ser gemido por esa linda boquita que simplemente se dejó ir. Segundos después Jimin lo siguió, sus piernas fallaron y terminó por caer al suelo.


— Me gusto mucho, deberíamos repetirlo, linda.


Jimin lo miro desde el piso molesto.


— ¡Deja de referirte a mi como una chica! — chillo irritado.


— Calma, mi amor — yoongi se río, lo ayudó a pararse y volvio a ponerle el pantalón — Me das tu número?


— No.


Jimin como pudo se salió de entre los brazos ajenos y salió del baño, pero lamentablemente no pudo llegar más lejos al tener las piernas aún temblando.


— Bueno, por lo menos dejame llevarte a tu casa.


Sin más opción Jimin tuvo que aceptar. Era peligroso, sí, pero ahora ya no tenía cabeza para pensar en que estaba bien y que estaba mal.


— Oh, se que debi preguntar eso antes, pero cuando años tienes, lindo?


Oh mierda, olvide eso por completo. Pensó Jimin.


— Tengo 21 años y tú?...


— Eso es un alivio, tengo 26, bebé — sonrió coqueto y un golpe en su pecho fue lo que recibió.


Toda esa situación habia resultado tan malditamente irónica.