CRÓNICAS DE UN DEMONIO "ANDREW"

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Summary

Andrew tocó la mano fría del cuerpo que yacía sin vida. Sintió el calor de su alma. Éste ser era diferente, todavía muerto con la calidez de un vivo que se resistió hasta el último suspiro. Tocó el rostro que un día volvería a reencarnar. No lo pensó dos veces y puso una llama en su corazón

Status
Ongoing
Chapters
9
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

CAPÍTULO 1 DEMONIOS

¿Alguna vez has tocado la mano de alguien y entendiste que querías pasar el resto tu vida con esa persona? Los demonios, juegan con las mentes de los humanos y pueden crear escenas memorables. Pero un demonio ¿puede jugar con su propia mente?

Andrew tocó la mano fría del cuerpo que yacía sin vida. Sintió el calor de su alma. Éste ser era diferente, todavía muerto con la calidez de un vivo que se resistió hasta el último suspiro.

Tocó el rostro que un día volvería a reencarnar. No lo pensó dos veces y puso una llama en su corazón.

Caminando sobre los cuerpos ya sin alma, observaba como las guerras hacían su propia selección. El ser humano es responsable de sus propias elecciones.

Niños, mujeres y hombres ya no verían el sol de mañana por un buen tiempo.

Andrew disfrutaba de las puestas de sol, sabía que al llegar la noche su trabajo recién comenzaba.

Cuando amanece es Dios dando otra oportunidad gloriosa para hacer del calvario un nuevo comienzo.


La vida aquí o allá deja de tener relevancia cuando has vivido por muchos años, pero cuando la muerte es la protagonista entonces la desprecias o quieres disfrutarla.

Cada ser humano tiene un objetivo de vida, un propósito singular para cumplir que es igual para todos los seres sintientes que habitan este planeta. Vivir.

Las experiencias que los humanos eligen experimentar en éste plano son complejas. Dicen que nada es más complicado que una persona.

Los demonios que conviven con nosotros tienen otros propósitos que no son la supervivencia, al final ellos no mueren. Pasan los años viendo reencarnar una y otra vez a las almas en un plano infinito.

El tiempo no corre para los seres del inframundo, saben que en ésta vida o en otra, las almas consiguen enfrentar todos sus miedos para pasar a un plano más alto.

Todos nos hemos encontrado con algún ser demoníaco en nuestras vidas. Su plena coexistencia en este mundo es mantener el equilibrio de todos los terrenos del alma.

El hambre, el odio, la ansiedad, la lujuria, etc. son estados propios de la creación.

Dios ha creado estados perfectos para seres con el potencial de comprenderlos.

Andrew no es un simple ser demoniaco. A diferencia de otros seres del inframundo nació siendo lo que es.

El aroma a lluvia lo hizo detenerse y pensar en lo que había hecho.

Dejar una llama en el corazón de un humano es un sello para reconocerlo en sus posteriores vidas.

No es cualquier símbolo, es una marca para que otros seres oscuros no se atrevan a molestar un alma ya tomada.

Nunca antes había pensado en eso, pero la curiosidad de tanta convicción por vivir le dio intriga.

Muchas personas dicen tener ganas de vivir, pero el alma que no miente, no dice lo mismo.

Andrew puede leer las mentes, los cuerpos, los sentidos y especialmente lo que el corazón y el alma sienten.

Ese rostro pálido y sucio parecía querer seguir luchando.

La cara del ser oscuro estaba impávida, sin demostrar ninguna emoción. Todo era parte del trabajo diario cuando una cabellera rojiza cubierta por otros cuerpos llamaron su atención y encontró un tesoro que no había visto jamás.

Pensó en un alma sincera con ganas de experimentar la vida, era un suceso que quería ver una y otra vez hasta que llegue el final del ciclo dispuesto por el creador.

Tocó las manos de la mujer y la conexión fue inmediata, lastima que pasarían muchos años para volver a verla.

¿Acaso los demonios tienen corazón?