Chequeo -Boypussy-

Summary

Qué mejor que tú esposo sea el que te haga un chequeo médico rutinario. 🖋️_Jimin fem 🖋️_Boypussy 🖋️_Boytits 🖋️_Kookmin 🖋️_+18

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Complete
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1
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n/a
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18+

Único🌹

Detestaba, realmente los detestaba, pero debía hacerse aquel chequeó. Era por su bien, debía despertar temprano para llegar a tiempo a su cita.


Lo mejor era que su esposo sería el responsable de hacerle aquél chequeo médico, y su mente traviesa empezaba a imaginar distintos escenarios, y en todos terminaba sobre la camilla del consultorio desecha en gemidos.


Con ese pensamiento termino de hacer su rutina matutina. Tardó buscando su atuendo perfecto, hasta que se decidió por una falda gris pegada, y un corset color blanco que sólo resaltaba sus senos.


Colocó un poco de labial rojo, ese que tanto amaba su esposo, peinó su cabello, tomo su bolso y salió de la habitación.


El desayuno ya estaba listo cuando ella bajó. Y desde luego que aquella mujer también esperaba con una pequeña niña de cinco meses.


- Señora, Yuna amaneció un poco sensible de su estómago-


- Hablá con el pediatra-, Respondió con simpleza.


- Ya lo hice, la formula le cayó pesada. Si pretende darle leche será usted quién la alimenté, el señor Jeon ya sabe de ésto-


- ¿Quien te dió permiso para éso? dame a la niña-, Su molestia era muy evidente.


Para los empleados no era una novedad que la señora no fuera tan apegada a la bebé. Sabían que sólo se embarazo pará estar más segura de que su esposo no la dejaría.


Fué en ésos tiempos dónde los constantes celos de ella hacían que se la pasaran discutiendo, sus pensamientos y actitudes de Jeon la hacían pensar que había alguien más. Cuando Jungkook le mencionó que deberían divorciarse perdió la cabeza.


Jimin tenía miedo a la maternidad, no se sentía lista para cuidar de un bebé, de ver como su cuerpo cambiaba. Pero ésa noche sólo pensaba en no perder a Jungkook, fué fácil quedar embarazada, ella sabía de su muy alta fertilidad.


Y no la mal entiendan, claro que quería a su hija. Pero no le agradaba mucho la idea de hacer lo que una típica madre hacé. Cómo es amamantarla, lo hizo los primeros meses porque Jungkook se lo pidió, y después no puedo alejar a la niña, hasta hacé unas semanas.


- Yuna, ya habíamos hablado. Me dejarás llena de leche-, Sonrió al ver que la niña lo hacía. - Es culpa de tu padre por consentirte-


Muy a su pesar, bajó un poco aquel corset, dejando libre uno de sus senos para que la niña comiera.


- Más tarde la llevás con el pediatra, exiges que te de una fórmula para ella, no le des papilla, que coma verduras. Tengo una cita médica. Regresaré luego, posiblemente el señor llegué conmigo, así que la comida debe estar lista-, Subió el corset al ver que Yuna ya había terminado de comer. - No quiero que Yuna llore, hacés hasta lo imposible pará que éso no pasé-


- Como ordene-, Tomo en brazos a la niña.


- Debo irme, pórtate bien princesa. Prometo traer a papá más temprano-, Besó la regordeta mejilla.


Afuera ya esperaba por ella el chófer. Durante el viaje checo sus redes sociales, mandó mensaje a su madre, tenían un desayuno pendiente.


- Ya llegamos al hospital, señora-, Bajó del carro para abrir la puerta.


- Puedes regresar a la casa, voy a regresar con mi esposo-, Camino a la entrada del hospital, para ser sinceros, lo detestaba, el ambiente era tan deprimente.


Debía esperar a que le hablarán para entrar a su cita. Que fuera uno de los hospitales más importantes de Seúl, dónde la mayoría de pacientes era gente de dinero, no quitaba lo depresivo que era.


La desesperación empezaba a llegar, se suponía que desde hace medía hora debería estar siendo atendida, pero no. Tal parecía que la cita con aquella paciente se había alargado.


Y aquella pequeña inseguridad de hace meses regreso, toda relación de paciente - doctor tenía un límite. Desde luego que no ibas despidiendote de tus médico con un abrazo, una caricia para nada inocente.


- Señora Jeon, ya puede pasar-, La secretaria de su esposo le notifico.


Estaba molesta, así que le dió igual cuando logró verlo sonriendo. No correspondió al beso que le dió, ni a sus saludos.


- ¿Por qué estás molesta?-, Preguntó al ver su rostro serio. - Bien, no responderas, empecemos con tu chequeó. Ponte la bata y sube a la camilla, Jimin, te estoy hablando-


- Estaban muy ocupados, digo. Me tuviste esperando medía hora afuera-


- No empecemos, ya habíamos dejado ésto atrás. No siempre puedo terminar mis consultas a la hora exacta-


- Como digas-, Se puso de pie, le daba igual aquella bata que debía usar, retiró toda su ropa en frente de su esposo. - Tengo cosas que hacer, apresúrate-


Jimin antes de su embarazo tenía caderas, y esas caderas habían crecido después del parto, resaltando sus esponjosos glúteos, aquellos cuidados rigurosos que había tenido hicieron que su abdomen quedará igual que antes.


Tenía un cuerpo espectacular, y su erección lo confirmó. En contra de su voluntad ignoró aquél bulto que se formó dentro de sus pantalones.


Pero era una batalla difícil, tenía a Jimin con las piernas abiertas, dejando a su disposición aquella apretada entrada. Y la castaña había notado todo éso.


Mordió su labio evitando soltar un gemido cuando la revisión empezó. Había sido difícil para ambos, y todo empeoró cuando la revisión de senos inició.


Sentía aquellos grandes manos amasando sus senos, sus fluidos empezaron a mojar sus piernas.


- ¿Así te pones con todas las pacientes?-, Muy por encima de su calentura permanecían sus celos. 


- Jimin, sólo eres tú. No existe otra mujer y nunca la habrá, ¿me crees tan idiota para destruir a nuestra familia?-, Susurro cerca de loa esponjosos labios. - Muñeca, te amo-


Necesitaba tener aquellos labios contra los suyos, así que cuando los tuvo fué una gloria para ella. La intensidad empezó a subir, leves mordidas de labios, toqueteos.


- Eres mío Jungkook. Nadie te alejará de mí, porque nunca lo voy a permitir-, Beso con posesividad el cuello de su esposo, dónde aún permanecían unas desvanecidas marcas violetas.


Mientras ella se encargaba de dejar más marcas, aquellas manos recorrían todo su cuerpo. Su humedad rosaba contra la erección escondida en los pantalones de su esposo.


- Mm~ ahg, te necesito-, Jadeó con necesidad al ya no ser suficiente tres dedos en su interior.


Con prisa desabrochó aquél pantalón de vestir, bajo los ajustados bóxers, y no puedo evitar llevar sus manos a la erección. Presionó la cabeza con su clítoris, sacándole pequeños gemidos a ambos.


- Te extraño Kook-


- Suhh, tranquila. Vamos a recuperar el tiempo, te voy a joder tan bien hasta dejarte en claro que eres la única en mi vida-


- ¡Jungkook!-, Chilló ante la placentera penetración, sus ojos lagrimearon debido al placer.


Cada embiste era más duro que el otro, los ojos se mantenían cerrados, ante los bruscos movimientos sus senos bricaban causándole dolor, así que con una de sus manos los sujetaba.


Aquello desde luego que se llevó toda la atención de Jungkook, quien no dudó en llevar ambos pezones a su boca, los mordió y chupo con tanto fervor que cuando se apartó los pezones estaban duros y rojos.


Jimin se sostenía de la camilla con uno de sus brazos, sus piernas estaban puestas en forma de M dejando todo a la vista de su esposo. Cuando las embestidas se volvieron erraticas sin ritmo alguno, pero aún placenteras, llevo sus dedos a su clítoris.


Sentía aquella cálida sensación conocida, en su vientre. Sabía que Jungkook también estaba a nada de correrse, sus expresiones duras lo delataban.


- ¡ Ahg~ J-Jungkook, más, si, así!-, Los gemidos entré cortados y llenos de suplica sólo volvieron loco a Jeon. - ¡¡K-kook!!-, Gimió con sorpresa y placer, había sido alzada de la camilla y puesta contra la puerta del consultorio.


- ¿Quieres que te embaracé otra vez?-, Mordió el blanquecino cuello, bajo hasta los senos dónde una gotas de leche escurrían, las cuales limpió sin dudar. - ¿Creés que no se porque terminaste embarazada de Yuna?-, Sonrió burlonamente al ver miedo y sorpresa en aquellos ojos de su esposa. - Tendrás que dar a luz muchos de mis hijos si sigues de celosa-


- Kook-, Susurro mientras uno de sus senos estaba en la boca de su esposo, tenía alivio, ya que se encontraban llenas de leche y le causaban dolor, ante esa estimulación fue inevitable no correrse, éso no fué impedimento para que Jungkook siguiera embistiendola con rudeza. - ¡D-duele, despacio!-


- S-solo un poco más, muñeca-


Aquellas manos estaban es su cuello, ejerciendo un poco de presión. Duras estocadas fueron dadas hasta que finalmente se corrió, dejando su escencia en lo más profundo de su esposa. Un besó desordenado selló aquél encuentro.


Dejaban besos sobre las marcas violetas en los senos, ambos trataban de recuperar la respiración. Jimin fué dejada sobre la camilla.


Podía sentir el semen escurrir en sus piernas, sus senos secos, sin nada de leche.


- ¿Qué le daré de comer a Yuna? sabes que está enferma-, Susurro, amaba tener esos momentos después de un encuentro tan pasional.


- Ya veremos-, Besó castamente los labios, mientras terminaba de ajustar el corset de su esposa. - No más celos Jimin-


Termino de ayudarle a vestirse, al igual que él, sonrió con burla al ver las mejillas sonrojadas de Jimin, al salir cuál más los observaba. Por más que se habían arreglado la ropa se notaban las arrugas, y las marcas en los cuellos de ambos.


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La escandalosa risa de Yuna se escuchaba en la habitación, estaba feliz entre los brazos de su papá. Siendo consentida, y mimada.


Claro que la niña resentia esas faltas de amor por parte de su mamá, aunque está la tratará bien, no era igual a su papá.


- ¿Cómo se portó?-, Preguntó a la empleada a cargo de su hija.


- Es una buena niña, no dió trabajo. Sólo estubo un poco inquieta por su malestar-


- Entiendo, ¿mi esposa?-


- Termino a bañarse, en un momento baja para cenar, con su permiso-


Se quedó jugando con Yuna, y le dió los masajes que el pediatra le había indicado para que tuviera una buena digestión. Había muchas cosas en las que no estaba de acuerdo, como lo era que Jimin dejará a cargo a la bebé durante horas con una empleada.


No era idiota, y sabía el porque se embarazo, él no tuvo problemas con eso. Llevaba tiempo deseando ser papá.


Dejó a Yuna jugando entre los cojines cuando vió a Jimin bajando las escaleras. Jimin, por naturaleza era sensual, y sus pijamas lo demostraban en demacia.


- Te ves hermosa-, La sujetó de la cintura con suma posesividad, beso sus labios con fervor, claro que no mantuvo quita sus manos, porque bajaron hasta los firmes glúteos, los amasó, y azotó. - Voy a disfrutar mucho mi postre-


Sus besos bajaron desde la fina barbilla hasta el cuello con marcas, recorrió el camino de su pecho hasta los grandes senos. Bajo el tirente de la blusa, dejando más piel al descubierto.


Una de sus manos jugó con el borde del short del pijama, hasta que finalmente se undio en el, descubriendo que abajo no había nada.


- Si quieres hacer eso, supongo que primero debes dormir a tu hija-, Sujeto la mano escurridiza y la saco de su pijama.


Camino hacía Yuna con un sensual meneó de caderas, se inclinó para levantarla dejando al descubierto sus perfectos glúteos.


Fue una cena llena de provocaciones, a cada instante tenía los dedos de Jimin dando masajes en su entrepierna, dejando salir de sus labios un poco de leche, y tirando constantemente chocolate sobre sus senos.


Era evidente que no terminarían de cenar, Yuna fue llevada a su habitación a dormir, y ellos terminaron en la cama sin nada de ropa, Jimin tenía chocolate esparcido en sus senos, piernas y vientre.


Y todo fue retirado con la experta lengua de su esposo. Aprovechando lo cerca que estaba del centro de Jimin bajo hasta que sus labios capturaron su clítoris, llevándola a un eminente orgasmo.


Subió de nuevo a los hinchados labios, mordiendolos aún más, dejandolos lastimados. Llevó las subes piernas sobre sus hombros, roando la punta de su miembro con la entrada de Jimin.


- P-por favor-, Jadeó ante la pequeña intromisión que fue detenida. - Ent-tra en mi, se que mueres por tenerme des-hecha por tí, ¡ohh mierda!-


Esa brusca penetración la llevo a las estrellas, y las embestidas siguientes igual. Estaba hecha un mar de gemidos, su rostro sudoroso, expresando el placer que sentía, sus manos acariciando el abdomen trabajado de Jungkook.


Chillaba ante el maltrato constante de su punto G, el agarré en su cintura dejaría marcas que ambos amarian al día siguiente.


- ¡A-amor!-, Escondió su rostro en el cuello sudoroso de Jungkook mientras se corría, lo mordió cuando sintió las tiras de semen albergar su interior.


- Te amo, nunca existió nadie. Pero gracias a éso nuestra hija existe, eres la única. Siempre seras mía, completamente mia-


- Siempre tuya-


Se besaron, con pasión y amor, eran todo para ambos. Y no dejarían que los celos e inseguridad destruyeran su matrimonio y a su familia.


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