Capítulo uno
_Joder, esto está horrible.
_Sí, pero yo lo amaba, además el físico no lo es todo..
_Los filtros de Instagram _replica Sofía, rodando los ojos.
_Oh, eso...
_¿Podrías dejar de pensar en él por un segundo? ¿No te bastaron las 5 horas de terapia que te di?
_Ni con 20, ¿sabes? Yo lo amaba y no sé qué hice mal. No lo sé, por más que lo pienso, simplemente no consigo entender por qué me hizo esto...
_Porque es un hombre, ¿qué más?
_A la gente buena no le pasan cosas buenas, ¿no?
Sofía me mira con las cejas arqueadas.
_mejor deja de decir estupideces, ¿sí? Hombres es lo que sobra en este mundo.
_Pero no es el...
_Ni será. ¿Por qué si vuelves con él después del tremendo cuerno que te metió...— Sofía se calla y me observa con pena._ay no, ahi te lo dejo..."
_Mañana era su cumpleaños... Y ¿sabes qué? Le estaba preparando un regalo, nuestras fotos juntas y un oso de mierda. Ahora me siento ridícula...
Sofia soltó una carcajada, sacudiendo la cabeza con incredulidad.
_Bueno, al menos te ahorraste la vergüenza de entregarle ese regalo. Aun que...
_que?
_ Podemos usar las fotos para hacer vudú o algo así...
_!Estás loca, realmente lo estás!-exclamo, con una ceja arqueada y riéndome a pesar que no tenía ganas
_¿Qué? ¿Es lo mínimo que se merece, una infidelidad no tiene perdón, eso no es de Dios!- responde Sofía indignada, cruzando los brazos con firmeza.
_Hmm, entonces tú no tienes perdón de Dios, ¿te acuerdas cuando engañaste a Raf..._le molesto con una sonrisa traviesa pero Sofía no me deja terminar
_¡Ya, ya, ya! No estamos hablando de mí, ¿sabes?_interrumpe, agitando la mano en un gesto de desdén.
_Bueno... sigo tu lógica, pero tienes razón... No tiene perdón. Además, ¿por qué querrías una novia para engañarla? Nunca entenderé eso.
_Bueno... era un estúpido... No te merecía. Además, no era muuuy lindo que digamos. Al menos le defendía su personalidad amable, o era lo que demostraba, pero resultó ser un mosquito muerto._Me responde, mientras se muerde las uñas.
Como quien dice, nunca terminas de conocer a alguien por completo... No había tomado tan en serio esa frase hasta ahora, hasta que a mí me tocó decirlo, y eso fue lo que me pasó con él, con Manuel... mi ex novio.
Siempre pensé que lo conocía bien, pero después de lo que sucedió, me di cuenta de que apenas había rasguñado la superficie de quien realmente era.
Su cabello oscuro y despeinado le daba un aire despreocupado pero atractivo. Y su voz, suave y seductora, tenía un poder magnético que hacía que las palabras más simples sonaran como promesas de un mundo mejor.
Pero detrás de esa fachada de encanto y carisma, había una oscuridad que me tocó conocer, Una incapacidad para comprometerse, para ser honesto, para amar de verdad. Fue como si de repente, todo lo que creía saber sobre él se desmoronara ante mis ojos, dejando al descubierto a un extraño en quien nunca habría confiado.
_La noche está muy linda no?, deberíamos aprovechar y salir a un antro o comer afuera-sugiere Sofía, con una sonrisa pícara.
_La primera idea suena mejor-respondo
_Uyy, ¿y eso? ¿No eras team de quedarte en casa y ver películas con una pizza?- bromea, mientras revisa su armario en busca de algo que ponerse.
_Debes en cuando me gusta salir.-digo copiando sus movimientos y optando por un vestido negro corto que resalta mis curvas.
_¡Vamosss! Enseña ese culo-bromea con entusiasmo, Mientras se coloca un top rosa y una falda negra que realzaba su figura envidiable.
Mi amiga tenía razon, la noche era hermosa y el ambiente diferente, la música se escuchaba con gran volumen mientras bajábamos del Uber. Estaba a tope de gente, esperando entrar. Las luces de neón parpadeaban en la oscuridad, iluminando la calle con destellos de colores vibrantes.
_Wow, cuando Josué me dijo que esto era lo mejor de la puta zona, no me imaginé que tanto.-_exclama Sofía, con los labios entreabiertos y un brillo de emoción en los ojos, mientras se dirige hacia la puerta.
_¿Josué? ¿Quién es Josué?_pregunto, confundida
_Un amigo... pero ven, vamos no me quiero perder ni un minuto de esto que está increíble._responde, agarrándome del brazo.
_Pero hay mucha gente, tenemos que esperar si no queremos la primera madriza de la noche._respondo, soltándome de su agarre.
_Créeme, ni siquiera necesitamos entrada. Vamos, esto está de puta madre, como dijo Josué._ insiste, arrastrandome hacia la entrada
_Adelante, señoritas._responde el guardia dándonos paso con solo ver a mi amiga que por cierto no le cabia la gran sonrisa en el rostro.
_Wow... hasta pareces la dueña._Le bromeó mientras observo el lugar que estaba a tope de gente.
_Pues, todavía no, peeeeero.... tal vez muy pronto._responde, mordiéndose los labios y admirando todo el lugar como si estuviésemos en el mismísimo paraíso
_¿Qué quieres decir?_pregunto, intrigada por su comentario
_Puessss, que la vida es una._responde con una risita fingida
_Ja, ja....ya..
_Pero es que esto está increíble!!, es imposible, es irreal.- exclama, dejando escapar gritos de emoción, mientras observaba todo el lugar
_Es como cualquier antro de mala muerte._respondo con una mueca de confusión ya que no entendía que le sorprendía tanto
_¿Qué dices? Sabes que? Ven vamos a saludar a Josué, ¿va? Te va a encantar conocerlo_propone, con un destello de emoción en los ojos.
_Hmm, no lo creo, mejor ve tú mientras yo voy por algo de tomar por qué lo necesito._ respondo, mientras me dirijo hacia la barra de bebidas.
_Va, no tardo,regreso enseguida._responde, perdiéndose en la multitud.
Mientras la música pulsaba en mis oídos, me acerqué al bar con determinación.
El chico que atendía me miró con una sonrisa y preguntó:
_Bienvenida ¿Qué te sirvo?
_Vodka, por favor.- respondí, mientras observaba las botellas alineadas detrás de la barra.
levanté el vaso y lo llevé a mis labios, sintiendo el ardor del licor quemar mi garganta con una sensación familiar y estimulante.
M
ientras que la música seguía sonando y la multitud bailaba a mi alrededor, pedí otro shot de vodka, y luego otro y más.
Con cada trago, sentía cómo la adrenalina de la noche se intensificaba, llevándome a un estado de euforia y liberación. Cada canción que resonaba en el ambiente era como un impulso de energía, para seguir tomando.
3 am de la madrugada
Me encontré en medio del caos en la fiesta. No sabía qué había pasado con mi amiga, pero yo estaba tratando desesperadamente de salir de ese tumulto.
Gente peleando, música a todo volumen, y yo luchando por encontrar una salida entre la multitud, recibiendo empujones tras empujones en el proceso
Hasta que por fin, logré salir y me encontré en el exterior, donde estallé en risas. Realmente estaba borracha, no había duda al respecto. El aire fresco de la noche me golpeaba la cara, mientras me encontraba apoyada de la pared.
_Mierda, No vuelvo a tomar en mi puta vida" maldigo llevando la mano en el estómago mientras las náuseas amenazan con hacer acto de presencia.
_Dios mio, nunca te he pedido nada, Pero necesito un poco de agua_murmuro mientras trato de caminar y llagar a recuperarme en algún lugar
Después de dar vueltas en lo que parecía un laberinto sin salida, finalmente encuentro un Walmart en medio de la oscuridad de la noche. Sus luces brillan como un faro de esperanza en la distancia, y sin dudarlo, me dirijo hacia allí.
el sonido agudo de la alarma de la puerta me recibe, recordándome mi estado de embriaguez. Camino hacia los pasillos, sintiéndome mareada mientras busco desesperadamente un poco de agua para calmar mi estómago revuelto.
Al revisar mi bolso, me doy cuenta de que no tengo suficiente dinero. Un escalofrío de pánico recorre mi cuerpo al recordar que lo gasté todo en la bebida. Me golpeo la cabeza con la palma de la mano, lamentando mi falta de previsión, y me encamino hacia la caja con lo poco que tengo en la cartera.
_Disculpa, ¿cuánto cuesta el agua? pregunto, acercándome al chico de la caja.
El chico de cabello pelinegro y unos hermosos ojos verdes, me mira de arriba abajo, notando mi estado lamentable.
_ 5 pesos._responde con tono indiferente.
Maldición murmuro, mordiéndome los labios antes de volver a hablar.
_ ¿Podrías darme lo a 3 pesos, por favor? Es lo único que tengo ahora.
El chico niega con la cabeza.
_No damos fiado.
_¡Pero no será fiado! Te daré los 3 pesos._insisto con desesperación
_Es lo mismo._ responde, volviendo a su posición mientras mastica un chicle.
Respira, Natalia me digo a mí misma, intentando mantener la calma.
_ Mira, sé que no me conoces, pero te juro que mañana temprano vuelvo y te doy el doble. Te lo prometo.
El chico, claramente agotado de la situación, vuelve a mirarme.
_ Por si no te das cuenta, ya amaneció Son las 4 de la mañana.
_Sí, lo sé... pero ahora no tengo... De hecho, vivo cerca y te traeré el triple cuando me sienta mejor, Te lo prometo.
El chico suspira y me mira nuevamente.
_Vete, por favor.
_Bueno... que quede claro que intenté hacer las cosas de buena manera.-digo antes de empezar a correr hacia la salida.
_Oye, no...
escucho su voz detrás de mí, pero sigo corriendo como puedo hacia la salida del Walmart.
El chico empieza a perseguirme hasta la puerta, pero se detiene ahí, dejando en claro que no iba a correr tras de mí. Se queda ahí mirando hasta que me pierdo en la oscuridad.
_Joder pero que acabo de hacer_ me pregunto a mí misma, sintiendo una oleada de culpa invadirme.
_Me siento como si hubiera robado un banco, pero necesitaba el agua. Estoy mareada y con náuseas, necesito más que él en este momento...
Pobre chico, seguro le van a descontar del sueldo murmuro para mí misma mientras me dirijo hacia mi casa. Destapó la botella de agua que tenía en mano mientras lo tomo con culpa.
✨✨✨✨
¡chicxs! Solo quiero decirles que su apoyo dandole me gusta la historia significaría mucho para mí. ¡Gracias de corazón! ✨💗