Capítulo 1
Celos de tus ojos cuando miras a otro chico, tengo celos
Celos
Celos de tus manos cuando abrazas a otro chico, tengo celos
Celos
Cuando te encuentras con alguien
Cuando caminas con alguien
Cuando te siento feliz
Yo tengo celos, tengo celos
-Es tóxico, pero no te das cuenta porque estás enculado.
Los gemelos Cargyll solían hablar poco, bueno uno de ellos era el que casi jamás pronunciaba palabra y dejaba todo en el otro, quien tampoco era que fuera super comunicativo, pero por lo menos se expresaba un poco más.
-Yo no estoy enculado, por favor, ¿cómo dices eso?
-Tu Instagram se llama El novio de Jace.
-Ay x, no sé de qué hablas.
Aegon y los Cargyll tenían clases en común, lectura de música y composición, por lo que se veían casi todos los días. Pero eso no significaba que entendieran la relación de Aegon con Jacaerys. Para ellos el rubio idealizaba al otro chico, lo tenía en un altar o peor aún, en un pedestal.
Si le decían algo sobre su Jace se cerraba por completo, ese tema no se tocaba.
Como ahora, que era obvio que había estado revisando publicaciones viejísimas de Aegon y dándole me gusta a fotos de hace tres años.
-Aegon – le dice el Cargyll silencioso, lo que sorprendió a su propio hermano. – Tu novio le dio me gusta a la foto de cuando estábamos en la preparatoria y Dalton se te declaró con una cartulina en el patio de la escuela.
La foto en cuestión mostraba a un adolescente patoso, Dalton, con un “¿quieres ser mi novio?” escrito en una cartulina rosa y un globo con un “te amo”. En la publicación que subió el mismo Dalton le pedía salir del salón para verlo.
Aegon le rompió su corsario corazón al decirle que no, que lo veía sólo como amigo. Pero Dalton se aguantó la humillación, siguió siendo su amigo y jamás borró esa publicación.
-Ay no mames – Aegon le quita el celular al Cargyll y si, es claro, Jace le dejó un corazón a una foto de cuando ni lo conocía.
-Es tóxico, ya te dije.
Cuando terminaron sus clases decidió ir a esperar por su novio, eso era algo que hacía frecuente, ir a su escuela y esperarlo para luego invitarlo a comer. Así que se dirigió a su campus y se sentó bajo el árbol donde solían esperarse. Sacó sus audífonos y su cuaderno de composición, se concentró en su tarea y las dos horas que pasó esperando fueron como cinco minutos.
Hasta que una sombra se detuvo frente a él y tuvo que levantar la mirada.
- ¿Egg?
Se levanta de inmediato, allí está Helaena, su hermana menor. Ella comparte algunas clases con su amado Jace y a veces la pasa a saludar cuando espera a su novio.
-Hel, ¿vas a casa?
-Sí, ¿y tú?
-Estoy esperando a Jace – Aegon subió la ceja, era obvia la razón por la cual estaba ahí, siempre era así, no tenía nada de raro.
-Ahhh – su hermana pareció dudar – pero Jace se fue más temprano …
Helaena deja la frase en el aire y a Aegon le sonó terriblemente mal, como si su hermana no estuviera diciendo todo, pero finalmente él tenía plena confianza en Jace y sólo debe de ser que a él se le olvidó avisarle.
-OK, no hay problema, entonces vamos a casa.
Era ya de noche cuando su amado Jace dio una muestra de vida. Aegon lo había llamado un par de veces, tampoco quería parecer un novio loco. Mensajes sólo cinco, avisándole que estaba en casa, que tenía tarea, preguntando si llegaría muy tarde.
Lo normal.
Aegon estaba mirando vídeos en TikTok cuando salta la notificación de Jace en Instagram. Al rubio le encanta cuando su novio amadísimo sube sus fotos, siempre se ve maravilloso y obviamente él las colecciona todas.
Abre la aplicación.
Mira la fotografía de su novio.
Queda en shock.
-Helaena.
Aegon toca la puerta de su hermana y cuando esta abre se le tira encima sacando de balance a la chica.
-Ey, ¿qué pasa? – Ella trata de abrazarse a su hermano para no caer por su peso. – Aegon, ¿qué pasa?
El rubio está al borde las lágrimas y trata de contenerse porque se va a poner a llorar por una estúpida fotografía. Se separa de Helaena y le entrega el celular para que ella pueda ver la publicación.
Es sólo una historia, mañana no existirá.
-Una foto con Cregan, ¿qué tiene de malo?
Helaena regresa a sentarse en su silla frente a su computadora, mira la foto una vez más y luego bloquea el celular para dejarlo sobre su escritorio.
- ¿Qué tiene de malo?
-Sí, Egg, es una foto con su amigo.
Aegon se pasa las manos por la cara y luego se alisa el cabello casi tirando de él.
-Pues…- intenta razonar consigo mismo, se pregunta varias veces qué tiene de malo para poder responder – están muy juntitos…
-Es una selfie, obviamente estarán muy juntos para poder tomarla.
Aegon mira a su hermana y en parte entiende que sea muy razonable y trata de entender por qué él está tan afectado. Pero la otra parte de él no puede comprender por qué no ve lo obvio. Es obvio.
Muy obvio.
-Ah claro y ¿eso justifica el que estén bebiendo juguito de manzana en copas?
Helaena casi suelta la carcajada, pero es obvio que su hermano ha dicho aquello desde una profunda frustración.
-Egg, lo más probable es que sea vino espumoso y ambos son mayores de edad. Si quieren beber en una noche de escuela, adelante.
Aegon no sabe cómo hacerle saber a su hermana que igual podrían beber agua, pero era todo en conjunto lo que le molestaba. Pero ella vería todo de forma tan inocente y justificable. Fue a tomar su celular para ya irse a su habitación cuando ella lo toma de la mano.
-Hermano, comprendo que te moleste ver a Jace con alguien más, pero tú eres su novio y eso te debe ser claro a ti. Sólo es una foto con su amigo y ya, no tienes porqué molestarte por eso.
Las palabras de Helaena eran correctas, no tendría que sentir celos de una foto.
-Pero… -dice ella cuando Aegon estaba a punto de dar la vuelta para retirarse, se detuvo para escucharla – me di cuenta de que en la mañana estaba viendo tus fotos viejas en Instagram y pasó minutos observando aquella imagen de Dalton cuando te pedía ser su novio.
Aegon recordó el corazón en esa foto y no le pareció nada importante, tampoco ahora, no sabía por qué Helaena lo comentaba.
-Es una foto de hace años.
-Pero sigues siendo amigo de Dalton…
- ¿Tiene algo de malo esto?
Helaena se levanta de su silla, toma el rostro de su hermano para verlo directo a los ojos.
-No, claro que no. Dalton tuvo el valor de declararse y cuando lo rechazaste, fue lo suficientemente maduro para aceptarlo y seguir adelante, sin enemistarse contigo o alguna otra tontería.
- ¿Entonces por qué eso es importante?
-No lo es, Egg, así como tampoco es importante si Jace te ha ignorado todo el día después de encontrar la foto y lo único que sabes de él es que está con Cregan bebiendo.
Aegon trata de entender, pero es difícil, se siente mal porque su novio esté con otro, pero también sabe que sólo es una foto y ya.
-Hermano, tienes muchos amigos, ¿o me equivoco?
Su hermana lo veía de una forma que él pensaría que le estaba sugiriendo con eso que dijo que fuera y subiera una foto en respuesta de la bella imagen que su querido y amado novio compartió.
-No, no te equivocas.
Chat de Whatsapp: Todos queremos coger, pero el único con novio es Aegon.
Egg: Pijamada en mi casa, ahora.
Cole: No estás con tu novio o algo así?
CargyllelSilencioso: No, en serio, no estás con tu novio o algo así?
CargyllelHablante: No, ya en serio, va a estar tu novio?? Porque si las miradas mataran, Jace sería asesino.
Egg: No, no va a estar Jace. Vamos a ver al Cargyll que sabe jugar pasarse de una sentada el Resident Evil 4 mientras nos ponemos bien pedos.
CargyllelSilencioso: Jalo.
Cole: Jalo x2
CargyllelHablante: Pero con el parche que hace que Leon juegue en pelotas.
Egg: Me la jalo.. que diga.. Jalo x3
Helaena diría que no estaban realmente tan borrachos cuando la llamaron para tomarles la foto. Aegon se acostó encima de sus amigos con una sonrisota en los labios que daba a entender que se la estaba pasando bastante bien.
-Egg, sólo quiero comentar que mi idea era un poco diferente – le dice ella antes de tomar la foto con el celular de su hermano.
-Si lo vamos a hacer, hay que hacerlo bien – le responde su hermano mientras todos se ríen cuando Aegon se trata de levantar de encima de ellos. – Criston, ¿por qué estás duro?
-Por Leon.
Helaena deja a los tarados riéndose a carcajadas porque realmente han estado jugando un video juego con el protagonista desnudo. Cuando llega a su habitación ve que Aegon no perdió el tiempo, había publicado esa foto diciendo que no sabe si Criston se puso contento por él o por lo que jugaban.
Fue cosa de un segundo que Jace le comentó con una carita enojada.
Al segundo siguiente Aegon responde con un diablito pícaro.
Jace entonces le pone “voy para allá.”
Aegon responde “no te vengas, ya se vino Criston y manchó todo.”
Jace pone como veinte caritas enojadas.
Helaena corre a la habitación de su hermano y lo ve tirado sobre la cama bien concentrado en responder los mensajes mientras sus amigos están sentados sobre la alfombre mirando el juego sin enterarse de la pelean entre Jace y Aegon.
-Aegon – ella salta sobre la cama y le quita el celular – te pasaste.
- ¿Ahora que hizo?
-Insinuó que se juntaron aquí en la casa para tener todos relaciones con él.
-Jalo – dice el Cargyll que no suele hablar, su hermano se pone a reír porque claro, se le ocurre responder lo que no debería decir.
-Sabes cómo es Jace, va a venir – ella trata de hacerle entrar en razón. – Además vive demasiado cerca, me sorprende que no esté tocando ya la puerta.
-Qué venga, total, no le abren y ya – dice Criston de la forma más tranquila.
- ¿Qué va a hacer? ¿Subirse por la pared y entrar por la ventana para atraparnos en el acto de la fornicación?
Justo cuando el otro Cargyll dice esto un golpe en la ventana del cuarto de Aegon los hace saltar a todos.
Es Jace. Se ha subido por la pared con una facilidad que demuestra que no es la primera vez que lo hace y está en el balcón, golpeando la puerta corrediza de cristal.
-¡¡Aegon!!
-Puto cabrón – Criston se ríe, pero no se mueve de su lugar junto al Cargyll que está jugando.
-Cierra las cortinas – dice el otro Cargyll.
-Helaena, llévatelos de aquí.
-No puede ser – dice ella pasando las manos por su rostro, pero hace caso, apaga la televisión y le da la mano al Cargyll que jugaba. Este la mira como si fuera un cachorrito perdido y se levanta al primer tirón que da ella. Detrás de él sale el otro Cargyll y Criston.
-Le cayó caca al pastel.
-Hel, ¿tienes más cerveza?
Cuando todos han salido, Aegon cierra su puerta y va al balcón para abrirle a Jace. Su novio entra furioso, quiere correr a la puerta de la habitación e ir detrás de los otros chicos que se han refugiado con su hermana.
-Jace, cálmate.
- ¿Qué me calme? ¿Cómo diablos me pides eso?
Su hermoso novio cuando se enojaba arrugaba mucho la nariz y sus rulos preciosos saltaban furiosos cuando movía la cabeza.
-Así, cálmate, los Cargyll están medio borrachos, pero aun así son mucho más altos que tú y se comunican con sus poderes de gemelos y te van a poner una chinga – le dice no sin razón. – Y a Criston su barrio lo respalda, acuérdate que se echaba tiros con los del mercado cuando se encargaba del puesto de naranjas.
-Puedo con ellos – le responde con bravuconería.
-No, no puedes – le asegura Aegon mientras lo va empujando hacia la cama.
-Crees que soy un inútil – Jace lo mira y ahora tiene ese gesto de preocupación que lo hace tener una arruga entre sus cejas.
-No, yo no creo que lo seas.
- ¿Te arrepientes de no haber aceptado a Dalton?
Aegon mira a su novio, no se lo puedo creer. Tal vez no sea muy alto, pero si es un poco más alto que él y es un hombre bellísimo y tiene mucha potencia animal cuando se ponen sus cogidotas. Tiene que reírse, pero Jace se lo toma a mal, como burla.
-Aegon, en serio ¿o es que prefieres a uno de tus amigos?
Nada más escucha esto y el rubio pone los ojos en blanco.
-No, no prefiero a mis amigos sobre mi novio – decir eso le recuerda la razón de su misera y por lo que hizo todo aquello para tomar una foto que subir a Instagram. - ¿Tú prefieres a Cregan sobre de mí?
Jace pasa saliva, se ve perfectamente como su manzana de Adán sube y baja. A Aegon le gusta mucho lo marcada que se ve en su cuello, uno de esos detalles que evidencian lo bien que está hecho su novio.
-Estaba celoso – confiesa Jace.
- ¿Por eso me ignoraste todo el día y te fuiste con Cregan más temprano sin avisarme y luego te tomaste esa foto donde parecen recién casados brindando?
Jace abrió y cerró la boca, parecía querer decir algo, pero estaba inseguro sobre si eso sería algo correcto.
-Dalton es mi amigo, como lo son Cole y los Cargyll, tú eres mi novio, ¿no sabes cuál es la diferencia?
Aegon lo aguijonea con sus afirmaciones y Jace se nota cada vez más apenado.
-Si no sabes la diferencia entonces terminemos, no quiero tener un novio que no sabe cómo comportarse con sus amigos. ¿Cuántas cogidas le has dado a Cregan? ¿O él es quien te la mete?
Jace sostiene su mirada incapaz de responder. Lo que le dice es fuerte, obviamente Aegon siempre ha tenido esa inseguridad con Cregan, porque son cercanos, excelentes amigos.
-No lo dices en serio – Jace ha perdido el enojo de golpe, parece que su voz se ha perdido en un susurro mínimo.
- ¿Qué? ¿Qué tengo miedo de que estés metiéndote con tu amigo?
-No, que quieres terminar conmigo.
Aegon vuelve a poner los ojos en blanco, se aleja de Jace lo más que puede porque siente las ganas de darle un zape por sus tontas palabras.
-Es en serio, Jace, si no sabes cuál es la diferencia entre mis amigos y mi novio, no quiero seguir siendo tú novio.
Jace se sienta en la cama, parece que está teniendo un gran conflicto y Aegon o termina de entender cuál es ese conflicto que no le permite ser claro con sus palabras y sólo parece asustado por lo que ha dicho el rubio.
-A Cregan le gusta un chico de la facultad de artes escénicas, hace ballet. Le gusta tanto que las muchas veces que ha intentado hablarle se queda pasmado y no le salen las palabras de la boca. Hoy tenía una presentación en el auditorio, pero era temprano, nos saltamos dos clases para poder ir.
Aegon lo escucha atento, nunca antes habían hablado así de Cregan, en realidad no hablaban mucho de ciertas cosas, como sus amigos. Cogían mucho, pero tal vez habían pasado por alto compartir algo más.
-No me dijiste que irías.
-No, Cregan me dijo justo cuando yo estaba molesto por la foto de Dalton y entonces sólo me fui sin decir lo que haría.
-No te preocupes, mientras esperaba por ti adelanté mucha tarea.
Jace lo mira con el arrepentimiento reflejado en la cara. Aegon sonríe porque es tan fácil de leer con esas emociones en su rostro.
-La presentación era su examen, Cregan le aplaudió como no tienes idea, casi le chifla – Jace se ríe un poco al recordar y a Aegon le hace gracia. – Porque hizo tanto escándalo casi nos sacan, pero el chico intercambió una mirada con Cregan y le regaló una sonrisa. Mi amigo estaba en shock cuando salimos al final de la presentación y con las piernas temblorosas tuvo que sentarse en una jardinera afuera del auditorio.
Aegon se va a sentar junto a Jace, le parece adorable la forma en que habla de la experiencia de Cregan y hasta desea haberlo presenciado.
-El chico nos encontró afuera, corrió para saludar a Cregan, le dijo su nombre, le anotó su número de teléfono directo en el celular de mi amigo. Cregan a duras penas logró responderle su nombre cuando se lo preguntó. Cuando regresamos a mi casa seguía yo ignorándote, pero Cregan me mantuvo ocupado hablando de lo perfecto que baila, de lo hermosos que son sus ojos, de que le gusta mucho su nombre.
-Estabas harto.
Jace suelta la carcajada porque Aegon lo conoce muy bien.
-La foto es con agua mineral de manzana y es porque Cregan quería celebrar por haber llegado más lejos con su crush de lo que jamás pensó.
-Cregan no bebe – dice Aegon entendiendo.
-Ni una gota, se ha puesto bastante mal cuando lo ha intentado.
-Mejor amigo abstemio y novio borracho, pobre de ti Jace.
Jace lo toma de la mano, acaricia el dorso de esta.
- ¿Sigues siendo mi novio?
El Cargyll silencioso tuvo que ir al baño, así que deja a Helaena trenzando el cabello de su hermano gemelo y a Cole pintándole las uñas de los pies a la chica. Todos han bromeado con que si estuviera aquí el tío de Jace todos tendrían que ponerse los zapatos o el hombre tendría un problema en la verga.
Helaena le dijo que era la segunda puerta en el corredor, pero el Cargyll llega hasta la puerta de Aegon sin haber encontrado el baño. Está a punto de dar media vuelta cuando escucha algo que lo hace que se quede clavado en su lugar para luego ir a corroborar.
Abre la puerta despacito sin hacer ruido.
En la cama, Aegon sostiene las piernas de Jacaerys en el aire, las abre, las empuja para hacerse espacio entre ellas. La verga del rubio entra y sale del cuerpo del castaño, lo hace con fuerza y un ritmo tremendo, el sonido húmedo es tan sucio que si alguien hubiera visto al Cargyll lo habrían notado sonrojado.
Él no es un pervertido que espía parejas, pero jamás en su vida habría creído que entre Aegon y Jace fuera el rubio quien sometiera a su novio. Para él Aegon era quien debería recibir, era más bajito y nada musculoso, o por lo menos eso creía porque ahora veía lo bien marcado que tenía el abdomen y sus fuertes piernas.
¿Qué pedo quien es ese taladrador de anos y dónde está Aegon?
Jace gemía tratando de contener su voz, se tapaba la boca con la mano para mantener a raya sus gritos. Aegon entraba y salía con gemidos suavecitos, era obvio que quería mantener la concentración para no perder el ritmo intenso que lograba que Jace hubiera ya eyaculado y aun así siguiera disfrutando el ser penetrado.
El Cargyll silencioso sabía que tenía que salir de ahí, por lo que cerró la puerta con muchísimo cuidado, logró ubicar el baño y luego regresó a la habitación de Helaena a toda prisa.
- ¿Por qué traes esa cara? – le pregunta su hermano al verlo llegar.
-Ya se reconciliaron – dice, todos giran sus cabezas sorprendidos de que hubiera hablado otra vez en esa noche. – Aegon es activo.
-No mames, ¿los viste?
- ¿Cómo qué activo? ¿No es Jace quién lo somete así bien rico?
-Eso lo tengo que ver.
Helaena les corta la salida de inmediato, no pensaba dejar que su hermano tuviera público mientras reafirmaba vínculos con Jace.
-No se muevan.
-Hel, sólo vamos a ver, es rápido – le dice Cole queriendo colarse detrás de ella. La chica lo toma del brazo y con una habilidad que nadie esperaba, lo hace girar y lo azota contra el piso.
-Se me vuelven a sentar no hemos acabado con las uñas.
Los tres chicos mayores asienten y hacen lo que dice la chica.
EXTRA
Cregan y Aegon están hablando, Jace los mira desde la barra mientras espera por los cafés que han pedido. Es extraño tenerlos hablando y bromeando, normalmente se habían mantenido alejados de los amigos del otro, pero ahora habían salido ya con Cole y los Cargyll, todos unos borrachos extraños y ahora tocaba con Cregan, quién prefería las cafeterías y los pasteles de chocolate.
Era un paso en su relación, ahora parecían conocer más del mundo del otro, eran más cercanos, no era sólo verse para coger mientras mantenían a todo el mundo lejos.
La risa de Aegon se escuchó en todo el lugar, Jace esperaba que su amigo no le estuviera contando cosas tan vergonzosas de él a su novio.
El tintineo de la puerta al abrirse lo hizo girar, estaba esperando cerca de ella por lo que pudo ver como ese chico, el bailarín de ballet, entró a la cafetería. La risa de Aegon llamó su atención y entonces su mirada fue directamente a Cregan. El rostro del chico se puso pálido y su mirada se desvió al piso. Jace sabía perfectamente lo que estaba pensando.
-Hola – lo saluda y el chico parece sorprendido, pero luego su expresión cambia, seguro lo recordó del día de la presentación.
-Ah, hola, ¿cómo estás?
-Estaré mejor cuando me den mi café.
-Oh sí, claro – el bailarín sonríe, es demasiado dulce al hacerlo, entiende que Cregan esté tan embobado con él, aunque para Jace la mejor sonrisa del mundo es propiedad de Aegon.
- ¿Puedo invitarte algo? – ofrece Jace.
-No, muchas gracias, no es necesario – el joven es muy educado, habla con mucha propiedad, pero su mirada viaja a Cregan de nuevo quién no ha notado su presencia por seguir secreteando con Aegon y riendo de lo que sea que se están contando. – Creo que mejor me iré, fue un gusto saludarte.
-No te ha llamado, ¿verdad?
- ¿Qué? No, pero ahora entiendo por qué no lo ha hecho.
-Ese rubio todo bonito no es la razón por la que no te ha llamado – le dice Jace de inmediato.
- ¿No lo es?
-No, ese rubio todo bonito es mi novio y después de meses de relación por fin se está llevando bien con Cregan, que es mi mejor amigo.
- ¿No son novios? – pregunta aun incrédulo. Jace niega con la cabeza. - ¿Entonces por qué no me ha llamado?
-Porque Cregan se vuelve incapaz de hacer nada si se trata de ti – confiesa Jace tratando de salvar la oportunidad que aun tenga Cregan con el bailarín. – Suena lindo, pero es frustrante para él, tiene miedo de echarlo a perder porque en realidad le gustas mucho.
Cuando por fin regresa Jace con los cafés, sólo pone dos frente a ellos, el de Aegon y el suyo.
- ¿Se te olvidó el mío, amigo?
Jace se sienta, rodea a Aegon con su brazo y le da un beso en la mejilla.
-No, claro que no, pero creí que te gustaría tomarlo con él.
Cregan se mueve un poco a la derecha y se queda sin aliento. El lindo bailarín está en otra mesa, con dos tazas de café frente a él.
-No puedo – dice Cregan sintiendo el pánico instalarse en el abdomen y dejándolo sin poder respirar.
- ¿Cómo chingados no vas a poder? – le dice Aegon girando un poquito la cabeza y mirando al chico quien parece algo estresado porque sigue solo en la mesa y Cregan no parece que se vaya a mover. – Ándale, no seas pendejo.
Cregan se levanta, las manos le tiemblan así que las guarda en las bolsas de la chamarra, camina hasta la otra mesa, algo le dice al bailarín y luego se sienta, comienzan a hablar y a sonreír de forma algo tensa.
-Tu amigo se va a morir virgen – dice Aegon con tanta seguridad que Jace suelta la carcajada.
Jace se despide de Cregan y del bailarín, Aegon hace lo mismo no sin antes decir algo tan propio de él al oído del amigo de su novio.
-Aprovecha que es muy flexible, mucho muy flexible.
Cregan se pone rojo y luego empieza a toser. El chico a su lado se preocupa, le da golpecitos en la espalda cosa que solo logra que Cregan se ponga más nervioso.
-Aegon – le dice Jace que había alcanzado a escuchar.
- ¿Qué? Si yo fuera así de flexible no me dejarías salir de tu cama.
Cregan parece que ahora si va a morir de la tos nerviosa que no lo deja.
-Aegon, vámonos.
Jace trata de jalarlo para salir de la cafetería.
-Nos vemos, Cregan y … - mira al bailarín y pregunta - ¿Cómo te llamas?
-Qyle – responde con una sonrisa mientras sigue palmeando la espalda de Cregan.
-Mucho gusto, soy Aegon y por favor, quítale lo virgen a Cregan.
Jace termina de arrastrarlo fuera de la cafetería.
¿Qué les pareció?
Gracias por leer, les quiero mucho corazones.








