Distintas formas de amor

Summary

Esta es una historia donde recopilo los OS para el evento #SiendoNiñosOtraVez que cree para facebook. Cuenta con distintos shipp’s y unos que no lo contienen, también algunos contienen intentos de angust, aun así los shipp’s los contendrá en el título para que sepan cuales serán. Las temáticas vendrán dentro del capítulo, en su mayoría son Omegaverse o Mpreg. Sin más espero que les guste si se aventuran a leerlas o de lo contrario pueden dejar de leer. Los personajes no me pertenecen sino al mangaka Kōhei Horikoshi. Doy sus respectivos créditos. Las imágenes de la portada no me pertenecen, doy créditos a quienes pertenezcan.

Genre
Other
Author
Futakubl
Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
16+

Primer mejor amigo-BakuDeku

Día: 1. Amistad


Mpreg #SiendoNiñosOtraVez

Para Izuku no fue sencillo el enterarse de que podría embarazarse aún siendo un hombre y justo en el mismo momento en que fueron al hospital porque no se sentía muy bien durante la mañana. Incluso Katsuki no asimilaba que pudiera suceder algo como eso.


Tenía pensado que en un futuro después de casarse adoptarían un niño, no que después de la luna de miel iban a tener uno tan pronto. Durante el camino de regreso a su nuevo hogar, ninguno de los dos hablo, estaban más metidos dentro de sus pensamientos.


Justo cuando entraron el rubio se colocó frente al peliverde y antes de que llegara a preguntarle algo de inmediato lo abrazo del torso e incluso lo alzo un poco. —Agradezco demasiado que mitad y mitad me llevara a rastras a esa cita a ciegas— al escucharlo Izuku no pudo evitar sonreír al recordar la primera vez que se conocieron.


Desde niños, Shoto y Katsuki fueron grandes amigos, aunque el rubio no lo admita abiertamente. Durante la universidad el bicolor incontables veces le decía que le arreglo una cita a ciegas. Primero empezó con las chicas y de ningún modo hablaba o si lo hacía era demasiado grosero.


Después pensó en la posibilidad que le gustaban los chicos, así que de casualidad se topó con uno de sus compañeros. —Izuku ¿Estás saliendo con alguien?— hubo una vez que al peliverde lo vio tomado de la mano de un chico, teniendo esa duda le pregunto abiertamente si era gay, lo cual él no lo negó.


—No por ahora, ¿por qué lo preguntas?— dejo de anotar en su libreta para ver a su compañero sentado a su lado.


—¿Saldrías a una cita a ciegas con un buen amigo mío?


—La verdad no lo sé, normalmente las citas que yo tengo no salen muy bien que digamos— se desanimó al recordar sus relaciones fallidas. Pasando unos días logró convencerlo y solo faltaba llevar a Katsuki quien había dicho que solo vería de quién se trataba y se iba, solo que no esperaba encontrarse a quien será su futuro esposo.


Les costó trabajo comprender un embarazo, por ello las madres de ambos estaban dispuestas a ayudarlos. Por supuesto que se llevaron una gran sorpresa al enterarse de que Izuku podría embarazarse y ya lo estaba, pero de pronto se pusieron alegres al saber que ya tendrían un nieto.


Llegando el día esperado el peliverde culpaba al rubio por el estado en el que estaba y los dolores que sentía, después de eso le agradecía por estar con él y de nuevo empezaba a culparlo. Katsuki no sabía si reírse o estar llorando de alegría porque su hijo estaba por nacer.


Aunque hizo lo segundo una vez que lo tuvo en brazos. Le gustaba que tuviera pequeñas pecas sobre sus mejillas, su cabello rubio como el de él, solo que tenía pequeños mechones verdes, pero sus ojos de distinto color; verde y rojo. Mizuki actualmente tenía 5 años, era un niño tranquilo y reservado incluso con sus padres.


—Bien, señor Bakugo y Midoriya pueden pasar— hablo la maestra del pequeño una vez que despidió a los padres de otro niño. Era reunión de padres ese día, por eso ambos siempre estaban en ese momento dejando de lado sus trabajos por un día para estar en algo tan importante.


—¿No estarán molestando a Mizuki?— se cruzó de brazos al decirlo. Ambos estaban sentados frente al escritorio de la mujer.


—No, señor Bakugo, ninguno de sus compañeros lo molesta.


—¿Bajo de calificaciones?


—Tampoco lo ha hecho, sigue siendo de los mejores de la clase— con esas respuestas se sintió bien, Izuku negó ante la actitud de su esposo porque siempre es lo primero que pregunta una vez que se sienta.


—Entonces, ¿está todo bien?— la maestra desvío por un momento la mirada hacia afuera donde a través de la ventana se podía ver a los niños estar en el patio jugando, hasta que dio con Mizuki.


—La verdad, señor Midoriya es que a pesar de que Mizuki sea un buen estudiante, normalmente cuando toca hacer actividades en equipo o en pareja, él se mantiene alejado de los demás, durante las clases es callado. Aunque si se le pregunta sobre algo, lo responde correctamente.


—¿A qué quiere llegar?— hablo Katsuki, pero por su tono recibió un golpe de su esposo en el brazo.


—Bueno, su hijo no ha hecho amistades con alguno de sus compañeros. Durante los recesos prefiere estar apartado de los demás, a pesar de que algunos niños intentaron entablar conversación desde el primer año escolar. Él al parecer solo niega o asiente— al escuchar aquellas palabras dirigieron su mirada hacia fuera para ver que efectivamente su hijo estaba en un lugar apartado de los demás.


Durante el trayecto a casa, ninguno de los tres dijo nada, hasta que llego el momento de la comida, donde el rubio no pudo evitar hablar sobre el tema. —¿Por qué te mantienes lejos de los demás niños?— de nuevo recibió un golpe en el brazo porque pregunto directamente.


—No me gusta estar cerca de ellos, no es algo que me llame la atención— dijo sinceramente mientras comenzaba a comer. La pareja se vio el uno al otro, lo que dijo les preocupo un poco.


—Pero tener amigos es bueno— intento convencerlo el peliverde.


—Papá dice que tío Shoto no es su amigo— al escuchar eso Izuku fulminó con la mirada al rubio.


—Si es mi amigo, solo que no se lo voy a estar diciendo— respondió mientras desviaba la mirada. El peliverde complacido con su respuesta se dedicó a ver a su hijo.


—Aun así no quiero tener ningún amigo— ambos suspiraron porque les iba a ser complicado llegar a convencerlo. Al día siguiente la maestra presentó a un nuevo estudiante quien se sentó junto a Mizuki por ser el único asiento libre.


El pequeño rubio solo lo observo un momento notando su cabello castaño, lo único que podía llamar la atención de él eran sus ojos color violeta. Después de haberlo visto se dedicó a ver su libreta. —Hola, me llamo Tomo Aoi— hablo mientras sonreía hacia Mizuki. Le pareció curioso que no llegara a responderle.


Ya que normalmente todos llegan a hacerlo. —Es difícil adaptarse a una nueva escuela— a pesar de que el castaño seguía hablando, no llego a obtener ninguna palabra del pequeño rubio. Incluso en el receso. —¿Puedo sentarme aquí?— Mizuki alzo su mirada para ver que señalaba al suelo a un lado de él.


—Haz lo que quieras— al decirlo desvío la mirada para fingir que estaba solo de nuevo. Tomo se alegró de por fin escuchar alguna palabra viniendo de él, animado por eso se sentó a su lado y comenzó de nuevo a hablar. Hace poco los demás niños le dijeron que no intentara hablar con el pequeño rubio porque muy rara vez le iba a contestar y como lo hizo se sintió afortunado.


El peliverde se encargó de recogerlo y se sorprendió al ver que el castaño estaba a su lado mientras seguía hablando. —Nos vemos mañana Mizuki— se despidió antes de ir con su madre quien lo esperaba también, la castaña comenzó a escuchar todo lo que su hijo decía mientras caminaban a su casa.


—¿Ya tienes un nuevo amigo?— pregunto el peliverde una vez que vio que su hijo estaba cerca.


—No— respondió rápidamente. —¿Ya nos podemos ir?— Izuku no dijo nada al respecto y dejo su mano a un lado para que el pequeño rubio la tomara. Al estar de regreso se toparon con Shoto y Denki quienes estaban saliendo del auto.


La relación entre ambos sucedió desde que terminaron la universidad, donde por un pequeño incidente pudieron encontrarse. —Qué casualidad— dijo Kaminari alegremente mientras caminaba hacia ellos. —Que bueno que vinimos a tiempo— abrazo al peliverde antes de enfocarse en Mizuki. —Te ves más grande


—No es así tío Denki, hace una semana que nos vimos en el parque y también habías dicho lo mismo, por eso es casi imposible que lo hiciera— a Kaminari le sorprendía siempre su forma de hablar.


—Ok, ya no te vuelvo a hacer ese tipo de cumplidos— el bicolor como Izuku sonrieron divertidos ante el comentario de Denki. Los cuatro habían entrado y después de entregarle un juguete al pequeño rubio, quien solo dio las gracias antes de ir a jugar con él. —¿Cómo que no tiene amigos? Si es un buen niño.


Al haber visto que Izuku parecía algo distraído mientras veía a su hijo a la distancia, Shoto llego a preguntar qué sucedía. El peliverde intento evadir un poco el tema, pero no funciono del todo haciendo que contara un poco de lo que pasaba. —Lo sé, solo que él dijo que no quería amigos.


Kaminari intento animarlo diciéndole que tarde o temprano Mizuki tendría amigos, aunque con la respuesta que les había dado anteriormente no lo convencía del todo. Cuando Katsuki llego Denki se dedicó a que pasara más tiempo con el bicolor, algo que le extrañaba a ambos, Izuku entendió lo que estaba intentando hacer y le parecía algo gracioso.


Los días pasaron y Tomo seguía intentando que el pequeño rubio se animara a hablar con él, le estaba siendo difícil, pero estaba decidido a no rendirse tan fácil. Cierto día se acercó como siempre hacia el pequeño rubio en el receso. —¿Te gusta All Might?— con solo la mención de este Mizuki le presto atención notando que sostenía un cómic de él.


—Puede ser— fingió desinterés mientras desviaba la mirada, aunque el castaño logro notar cierto brillo en sus ojos, de inmediato se sentó al lado del pequeño rubio.


—Mi papá me trajo este cómic ayer cuando regreso de su viaje de trabajo, es el más reciente, por eso me lo compro— Mizuki ahora con esta información se lo diría a Izuku para que también vaya a comprarlo. —¿Quieres leerlo conmigo?— al escucharlo regreso la mirada notando en el castaño una sonrisa.


Al ver como ya estaba abierto en la primera página quiso ver tan solo un poquito de lo que iba a tratar, solo será una mirada, ¿verdad?. Katsuki esta vez fue su turno de ir a recoger a su hijo y noto algo muy especial en él. Mientras tanto, el peliverde estaba observando con atención el cómic sobre la mesa del comedor.


Cuando se enteró de que estaba a la venta se apresuró a comprarlo, ahora solo esperaría a que su hijo regresara para comenzar a leerlo juntos. —¡Mami ya salió el nuevo número!— cuando vio al peliverde se acercó hacia él, al escucharlo tomo el cómic para mostrárselo.


—Lo sé, lo compré hace una hora.


—¿No se supone que estabas en el trabajo?— le dijo Katsuki mientras recargaba su hombro contra el marco de la entrada del comedor cruzándose de brazos.


—Esto es más importante, Kacchan— le dirigió una mirada seria provocando que el rubio sonriera, sabía de la afición por aquel personaje ficticio, así que no era alguien para prohibirle disfrutar de algo que lo alegra. —¿Comenzamos a leerlo?— vio a su hijo, quien se notaba nervioso y bajo la mirada.


—Yo ya lo leí— dijo apenado. Claro que quería leerlo junto a Izuku, pero la tentación de leer un poco llego hasta donde decía ‘continuara…’. El peliverde como el rubio se sorprendieron por sus palabras.


—¿Cuándo sucedió eso?


—En la escuela, durante el receso— alzo la mirada para ver a Izuku. —¿Estás enojado porque lo hice?


—No, claro que no— dejo el cómic sobre la mesa antes de cargar a su hijo y sentarlo sobre su regazo. —Y dime, ¿cómo es que lo leíste antes que yo?


—Un compañero lo trajo— bajo de nuevo su mirada mientras comenzaba a jugar con sus dedos, costumbre que hace también Izuku. Este vio nuevamente a su esposo notando que también estaba sorprendido antes de que ambos sonrieran. —Quería ver tan solo un poco, pero después me di cuenta de que lo había terminado.


Al terminar de hablar alzo sus manos para cubrir su rostro, acción que vieron sus padres, quienes se enternecieron al verlo de esa manera. —Está bien, no te preocupes por eso, con tal que te hayas divertido y no me digas que va a pasar porque yo mismo quiero saberlo.


Después de ese día notaron que Mizuki era más alegre, hablaba de lo que pasaba en la escuela, haciendo que la pareja lo escuche con mucha atención y agradeciendo a Tomo a quien conocieron una vez. El pequeño rubio lo presento a la hora de la salida diciendo: —Él es mi amigo— con una sonrisa. Su primer y mejor amigo.

Yo inicio con este primer OS con el shipp que más escribo para este primer día del evento, en cada OS puede o no haber parejas, pero no voy a repetir mucho los shipp’s, por lo tanto, este es el único BakuDeku que van a encontrar.


Mizuki (es para niño o niña) significa: hermosa luna.


Tomo, literalmente significa: amigo.


Por cierto, agradezco a las adminds de “The Big Three” en facebook por aclarar las pocas dudas que les hice para entender un poco mejor como funcionan los eventos 😁.