Prefacio
Todos pasamos por allí alguna vez, laberintos grises y oscuros de los cuales no salimos, unas veces nos metemos a propia voluntad sin oportunidad de sentir el mínimo atisbo de pudor por nuestra condición de victima. Todo lo malo nos pasa, el mundo cae sobre nosotros en una incesante lluvia de meteoros en nuestras cabezas y nadie se da cuenta, solo nos ignoran porque claro, sus vidas son igual de importantes, ¿Por qué reparar en nuestra existencia? No debe ser así, pero así son las cosas, nosotros mismos mientras pasamos por esta especie de “caos interno” otras personas también necesitan ayuda.
Algo curioso de la vida es que si finges ser fuerte, lo terminas siendo de verdad, y llega un momento de la vida en que te da cosquillas tanto dolor, y lo único que haces es sangrar… eso diría un cursi, pero yo voy mas allá y te digo que aprendas a curarte e intentarlo una vez más, porque poco vale la vida si no lo intentas hasta que salga bien.








