George, los hombres en su vida... Y Max

Summary

George Russell, alto y delgado, ojos azules tan brillantes y suaves, cabellos largos y claros, George Russell es la perfecta definición de dulzura e inocencia a los ojos de todos. Pura mierda, eso es lo que es, George Russell es un demonio sexual que perfectamente dejaría que lo matará, solo para poner su polla en ese dulce coño. Claro, si no lo matan todos en el paddock, pensándolo bien, él podría evitarlos perfectamente si quisiera y si los descubrieran juntos no se llevaría más que un castigo o reprimenda. Ese sería el mejor escenario, solo si ignora al rey del infierno, el rey que no deja a su demonio con nadie, ni siquiera con sus otros comandantes, le robo una joya al juez principal y ahora nadie le hará devolverla… No dudará en acabar con él, en ese caso, prefiere mantener su polla en sus pantalones.

Genre
Drama/Erotica
Author
Lilia
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

George Russell, ese es su nombre, tan bello y hermoso desde joven, una mirada inocente en esos ojos azules desprovistos de maldad a pesar de estar en un deporte que te come el alma. Eso fue lo que pensó cuando lo conoció por primera vez, hace demasiados años, George siendo un adolescente con extremidades largas y torpes, pero con confianza en sí mismo.


Observó su camino todo el tiempo, nunca apartándose de su demasiado, cualquiera diría que es un enfermó pero nada que un poco de dinero no arreglé, nunca se arrepiente de todo el esfuerzo que hizo con tal de que ese chico lo mirará, posiblemente allá gastado más dinero en el que en sus propios hijos y esposa, pero como no hacerlo cuando su chico está aquí, desnudo y con las piernas extendidas de lado a lado sobre la alfombra, mostrando su coño rosado y húmedo, listo para tomar su polla como toda una puta necesitada…


Es inmoral, es aberrante, es tan sublime tener ese poder sobre George, aunque no sea el único entre sus piernas, porque el no es estúpido, sabe que George se acuesta con todos por el placer de tenerlos en sus manos, pero el es diferente, tan diferente de los demás…


“ Toto, por favor, papi, me duele.”


Oh, había olvidado que su bebé es una puta necesitada, pero que hermoso se ve con sus ojos lagrimeando, sus labios rojos por los besos y su cabello revuelto, esa mirada de cachorro.


“ Georgie, mi amor, fuiste bueno hoy, así que espera un poquito más.”


George asiente y se mete entre sus piernas, no hace falta quitarse la ropa completamente, solo necesita bajarse un poco el pantalón.


Su polla está dura como una roca cuando la saca del bóxer, solo Dios sabe que le hace este chico a su cordura, no hay necesidad de preparación, su bebé puede aguantar todo lo que le dé.


Pasa un dedo por la vagina de George acariciándolo artificialmente de arriba hacia abajo… Entonces mete tres dedos justo en su abertura sin contemplación.


“ ¡AH!.”


Su lindo bebé no se esperaba eso, está tan mojado así que mete y saca los dedos de forma constante, a veces curvandolos hacia arriba en toda su área.


“ To-to, ne-necesito más, Mmm.”


Ahora es un desastre de gemidos y ojos llorosos, saca los dedos de la vagina y sube su mano hasta su cara, su mano está empapada casi por completo del flujo de George, no va a desperdiciar ésto así que se los mete a la boca, probado el sabor de su amante y cuando conecta sus ojos con George puede ver el deseó en su mirada, como cuando lo hizo la primera vez que estuvieron juntos a sus 18 años.


Con una última lamida en sus dedos habla.


“ Tan bueno mi Georgie, siempre tan húmedo, lástima que papá no pueda comerse ese rico coño hoy.”


Sus manos agarran las piernas del menor para abrirlas más, debe de ser doloroso porque el chico hace una ligera mueca pero no importa, un poco de dolor no le hará daño, su polla ya está goteando líquido preseminal así que se introduce de una estocada, mirando la boquita de su bebé que se abre y cierra por el repentino empujé.


George siente que su mundo se cae, Toto siempre lo llena tanto, a pesar de estar constantemente teniendo sexo todavía está apretado, sintiendo que va a reventar de lo lleno que está, Toto está empujando a un ritmo brutal y sin oportunidad de acostumbrarse, enseñando a todos quien es el jefe en esta habitación, entonces de repente suelta una de las piernas que estába sosteniendo para colocar su mano en el bulto de su vientre, es lo suficientemente delgado para que su polla sobresalga, a la mayoría de los hombres con los que está les gusta eso pero Toto empuja su vientre hacia abajo mientras lo folla brutalmente.


“Mi George.” Dice jadeando y él no está mejor, hecho un mar de gemidos incoherentes.


“Mío para enseñar y mío para destruir, mi George.”


Espeta mientras lo besa de forma brusca, mordiendo su labio rompiendo la piel en el proceso, hoy esos bastardos los sacaron de sus casillas creyendo que podían con él, nadie puede con Torger Wolff y ese maldito piloto holandés no será el primero, lo pondrá en su lugar antes que intente robarse a su preciosa joya.


Apoya su frente junto con la de el más joven y vuelve a tomar su piernas follandolo a un ritmo brutal, los empujes se están volviendo salvajes y siente como George agarra sus hombros y clava sus uñas en él para intentar anclarse, sus paredes se aprieta y su orgasmo sale en un grito potente.


“ ¡AH, TORGER!.”


Como ama que diga su nombre, él también termina con un gemido ahogado y se deja caer un momento sobre George, sale lentamente del más joven sintiendo como su polla está bañada de semen y los jugos de su bebé mientras el chico está flácido en la alfombra, con los ojos cerrados por el orgasmos y ser utilizado como una muñeca, tan bello con su semen saliendo de su vagina toda hinchada por el maltrato que le dio, agarra una toallita del escritorio y se limpia la polla para volver a acomodarla en su pantalón, se coloca de pie y se gira aún para que todos lo vean.


“ Ese chico que está ahí es mío, ustedes pueden joderlo todo lo que quieran, pero al final del día, él volverá a mí, así que espero muchachos allá quedado claro.”


Las caras de los pilotos pasan por varias emociones, mientras a unos no les importa como es el caso de Charles y Carlos, a otros les molesta, ¡oh, Fernando!, ¿creías que te iba a dejar a su bebé?. ¿Alex, quien te dijo que merecías otra oportunidad?.


Lentamente se van retirando todos de su oficina, pasando por un lado de George, sin atreverse a mirarlo, excepto ese león, que se agacha a su lado y lo envuelve con una manta para recogerlo estilo princesa.


“ ¿Qué crees que haces, Verstappen?. Déjalo allí.”


El piloto lo ignora.


“ Te dije que lo dejes ahí.”


Se acerca para tomarlo, los otros se detienen para ver su confrontación, mientras el holandés repite sus palabras.


“ Tuyo para enseñar, tuyo para destruir… Mío para tomar, disfrutar y cuidar.”


Dicho esto, se retira, cargando a George como si fuera la cosa más pequeña del mundo a pesar de medir más que el mismo Max.


La oficina está en silencio, con Toto estupefacto por las palabras del joven piloto de Red Bull.


“ Al final, tú contrincante es más pesado que todos nosotros juntos.”


Alonso se marcha después de lo dicho y los demás le siguen.


La guerra ya comenzó en el infierno.


…………


Se despierta en la Caravana de Max, no sabe cómo llegó ahí si estaba con Toto en su oficina.


“ ¿Estás despierto George?.”


Su precioso rey lo trajo aquí.


“ Si, Maxie, tengo sueño todavía.”


Se queja de forma dulce y forma un puchero con sus labios.


“ Duerme mi vida, yo te cuidare.”


Con eso, cae en brazos de Morfeo, sin poder ver la mirada asesina de Max, porque, que el infierno se congelé si todos creen que el compartira a George con ellos, primero los mata a todos y que se preparen, porque no es solo Toto el que perderá a su amado demonio disfrazado de ángel, todos irán a la guerra y él será el vencedor.


Nadie conoce realmente al león holandés… Nadie