ice cream 𝝑𝝔 kookmin.

Summary

Jungkook se folla al hermoso vendedor de helados. » jungkook top, jimin bottom. » boypussy. » adaptación autorizada. » historia original de ©koocaat.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Jungkook estaba en el río, su únicas compañía eran una lata de cerveza que tenía en su mano y un cigarrillo en la otra.

Había salido sin rumbo pero llegó a un río donde no había mucha gente, algo que agradeció por que no estaba de humor para escuchar como hablaban otras personas ni mucho menos llantos de niños.

Se metió al agua por un rato mientras observaba el sol esconderse de a poco en una montaña.

El suave sonido del agua lo tranquilizó, lo que es algo sorprendente ya que no todos los días encuentras a tu novia jodiendo con su mejor amigo en su departamento compartido, cerró sus ojos y trató de negociar con su mente el olvidar el mal rato que acababa de pasar.

—Señor —una voz suave se escuchó justo en frente de él.

Soltando un sonido de fastidio y decidió abrir sus ojos.

Su vista estaba en los pies de aquella persona de piel blanca, la subió levemente hacía los muslos gruesos luego llegando a su parte privada, la parte inferior de la bikini dejaba ver unos labios vaginales, para luego la pequeña cintura, los enormes pechos, al igual que la parte de abajo la malla solo tapaba sus pezones. Y por último su rostro que portaba una hermosa sonrisa.

—Disculpe las molestias, yo estoy a punto de irme… —la voz le temblaba de nerviosismo, hizo sonríe a Jungkook—. Yo...vendo helado, me preguntaba si usted... ¿Quería uno? Me ayudaría demasiado.

Jungkook se iba a negar, si el que le ofrecía helado era otra persona y no este pequeño de piel blanca. Tomando un sorbo de su cerveza mientras volvía a darle un pequeño vistazo.

—Pero si no quiere, no hay problema, señor.

—¿Que tienes?

—¿Disculpe? —el chico pareció entender luego porque sus cara se puso roja y del pequeño bolso saco un papel—. Claro, claro... Tengo palitos de agua, de bombón, eh... Helado escocés y... Eso es todo lo que me quedó

Jungkook observó a su alrededor notando que ya no quedaba nadie en aquel lugar.

—¿Estás sólo, no es muy tarde para vender helado? —su voz salió más gruesa de lo normal.

—Oh, no se preocupe —sonrió—. Vivo cerca además papá necesita que venda todo para poder entrar a casa.

Jungkook quedó mirando al chico con el ceño fruncido.

—Oh, no lo malentienda, papá es buena persona... Solo que necesita plata para ayudar a mi hermanito con sus estudios.

—¿Tú no estudias?

—No, papá dice que los hermanos mayores no necesitan estudiar ellos solo tienen que cuidar a sus menores —la sonrisa de Jimin hizo que a Jungkook le fuera difícil contradecirlo.

—Está bien, te compró un escocés solo si te sientas a mi lado —el pequeño dio un saltito pero sacó el helado escocés de su conservadora y se sentó al lado de jungkook.

Jungkook no entendió porque había invitado al pequeño a sentarse a su lado pero se alegró un poco cuando vio como este se ponía nervioso mientras le entregaba el helado y luego acomodo sus piernas pegadas a sus pechos haciendo que estos parecían que iban a explotar.

—No estés nervioso, no muerdo —aún.

—Oh lo siento, señor...

Jungkook le dio un gran bocado al helado mientras miraba al más bajito que observaba sus tatuajes.

—Espero que no te molesten.

—No, no molesta, señor —soltó una risa nerviosa—. Es que son lindos.

—Gracias, son de diseño único. Ahora dime niño, ¿Como te llamas? —Jungkook de verdad estaba tratando de contenerse para no saltar sobre él y comerle la boca u otra cosa.

—Me llamo Jimin, señor —Jimin se quedó en silencio un momento—. Espero que no le moleste mi pregunta pero... ¿Qué hace usted aquí tan solo? Digo... Es muy guapo y ver a algu-alguien guapo tan solo es muy, m-muy raro.

—Primero gracias por el halago si quieres puedes decirme Jungkook y estoy acá porque encontré a mi novia jodiendo con su mejor amigo —Jungkook río pero cuando llevó su mirada al pequeño pudo ver sus ojitos dolidos.

—Eso debió dolerte, Señor Jungkook.

Oh joder.

—No te preocupes, era algo que iba acabar de una forma u otra.

—Pero aun así... Nadie merece ser engañado por la persona que ama —Jimin se puso al frente de Jungkook, sentado con sus piernas cruzadas—. Si quiere le puedo dar otro helado gratis para poder hacerlo sentir mejor.

Jungkook miró hacia abajo sabía que Jimin lo había hecho intencionalmente pero al ver aquella pequeña bikini que ahora apretaba el coño del más bajo y lo que este le había dicho, hizo que perdiera lo poco que le quedaba de cordura.

—¿Quieres hacerme sentir mejor? —Jungkook sabía que estaba mal pero dios no aguantaba más y cuando observo a Jimin asentir sonrió—. Está bien, ¿Quieres que intentemos algo?

—Si lo hace sentir mejor, lo intentaré —Jimin se volvió a sentar a su lado mientras observaba a Jungkook con una pequeña sonrisa.

—Bien, abre tus piernitas, Jimin.

Jimin confundido abrió sus piernas.

Jungkook agarro una lata de cerveza fría y la pasó por las piernas de Jimin mientras oía como el menor se quejaba de que estaba helada, ignorado sus quejidos se colocó entre medio de sus piernas.

—Ahora Jimin, necesito que tus piernitas estén abiertas —Jungkook miró como el pelirosa asentía y bajo la vista hacía el coño de este.

Primero rozo la lata en su coño, haciendo soltar un gemido al menor y luego la movió de arriba a abajo sobre este haciendo que el pelirosa soltara más gemidos.

—Jun-jungkook no...está helada —Jimin lloriqueaba mientras la lata seguía moviéndose en su sensible coñito.

Jungkook aparto la lata de aquel lugar y se la llevó a su boca empezando a lamber distinguiendo los jugos de Jimin en ella.

—Oh pequeña, ¿Estás mojada? —Jungkook observó cómo Jimin movía sus caderas para buscar algo que tocará su coño—. Veo que estás apurada.

Llevó dos de sus dedos hacia la vagina fría, por la lata, y mojada de Jimin observando como este se movía levantando sus caderas para crear fricción.

—Jun-jungkook —susurrando Jimin agarró los hombros de Jungkook.

Alejo la lata y la dejó al lado de su pequeño pero a una distancia prudente para que esta no molestara. Luego quito sus dedos y empezó a sacarse su remera, seguido del pantalón y el bóxer. Su pene se alzó orgulloso dejando a la vista las venas marcadas y su piercing en la punta de este.

Escuchó un pequeño grito, cuando levantó la vista Jimin estaba mirando su pene con sus dos manos tapando su boca.

—¿Te gusta pequeña? —se aguachó y con sus dientes desató los hilos de la bikini que cubrían el coñito rosado y sin vello alguno del pelirosa—. ¿Lo quieres? —agarró al pequeño Jungkook y lo empezó a mover en el clítoris de Jimin—. Entonces está noche será todo tuyo.

—Me gus-gusta, ¿Va-va a entrar? —Jimin movió más rápido su caderas—. Más, ahg, más.

—Si va a entrar, pequeña —Jungkook río—. Eres tan tierna.

Tanteo su mano sobre la arena para agarrar su lata de cerveza mientras se acercaba a los labios suaves del menor comenzando un fogoso beso. Cuando la encontró, dejo de moverse y la agarró, haciendo que el mas pequeño lloriqueara, desabrocho la parte de arriba de la bikini dejando al aire libre sus enormes tetas. Dos de sus dedos empezaron a estimular los pezones café hasta dejarlos más sensibles de lo que eran.

—Lo siento princesa, me bajo sed —Jungkook tiro la cerveza en los pechos de Jimin donde empezó a lamer y succionar todo lo que podía, sintiendo las manos del pelirosa enredándose en su cabello y arqueaba su espalda. Se separó para poder observar al pequeño.

Tenía la mirada perdida, su pecho subía y baja. Agarró sus piernas y las puso sobre sus hombros, quedando su cara sobre el coño del pelirosa donde primero le di un soplido y luego tiró lo poco de cerveza que quedaba en aquel lugar haciendo pegar un saltito al pelirosa, y hundió su boca. Empezó a lamer y succionar esa zona sensible hasta que el sabor de la cerveza fue remplazo por los jugos naturales que salían de Jimin. Dejando pequeños besos en la bolita de nervios del menor.

—Ahg, se-señor, mgh.

—Tienes el mejor coño que he probado, diablos —dejo de succionar para mirar al pelirosa—. ¿Qué quieres, cielo?, dile a tu señor, lo que quieres —Jungkook acariciaba los muslos de Jimin.

—Mi-mimi qui-quiere sentirse llena —Jimin sintió como un dedo ingreso en su interior haciéndolo gemir.

—Bueno Mimi, ahora tu señor se va a encargar de hundir su pene en tu delicioso coño necesitado —Jungkook ingreso otro más, moviéndolos en forma de tijeras. Cuando vio que Jimin se acostumbró los dejó un poca más y coloco otro dedo haciendo lo mismo por un tiempo.

—Ya, ya estoy, señor.

Jungkook sonrió.

—Buena niña —Jungkook acomodó mejor las piernas de Jimin en sus caderas—. ¿Estás lista, amor? No voy a ser suave pequeña.

—Me-métela ya, señor~ —Jimin amasaba sus enormes tetas mientras sus caderas se movían buscando su polla.

—Mírate, tan impaciente por una polla —Jungkook colocó su pene en la entrada y sus manos sobre las caderas de Jimin—. Espero que el única polla por la que seas impaciente sea la mía a partir de ahora, Jimin.

Y de repente, sin aviso Jungkook metió su pene en aquella apretada entrada.

—Ahg, S-señor, es muy gr-grande —Jimin arqueo su espalda mientras sus dedos eran enterados en la arena.

—Shh, tranquila pequeña —Jungkook sin esperar a que el pelirosa se acostumbrara empezó a mover sus caderas suavemente—. Me aprietas tan bien, Dios. Me encantas.

Jimin abrió sus piernas permitiéndome un mayor acceso. Sus ojos lagrimeaban y su boca solo soltaba gemidos. Jungkook quedó encantado con el pequeño pelirosa y lo volvió a besar esta vez más suave empezando un movimiento brusco de caderas para llegar más profundo.

Cuando se apartó miro la cara del pelirosa que estaba toda roja, sus ojos mirándolo y sus dedos pellizcando los pezones le provocó que su pene se endureciera más.

—S-señor, su pene- ahg, se agh-agrando —Jimin sacó su lengua hacia afuera—. M-me gusta.

—Dios, nena eres tan sexy —llevó uno de los pezones de Jimin hacia su boca comenzado a lamer y succionar haciéndolo gemir.

—Se-ñor-, mgh- —Jimin llevó dos de sus dedos para acariciar sus labios vaginales—. Me lle-llena tan bien~.

Jungkook se movió más duro y hundió su cara en los enormes pechos del pelirosa mientras escuchaba como este gemía y empezaba a arañar su espalda. Jimin pegó un grito y arqueo su espalda mientras arañaba con más fuerza su espalda cuando en una embestida Jungkook tocó su punto G.

Esto provocó que Jungkook llevará los pechos de Jimin a su boca y sus embestidas fueran duras pero pausadas.

El interior de Jimin apretaba tan bien su polla, que le hacía desear que esto no terminara más.

—Señor, espe-espere señor —Jimin busco apartar a Jungkook de arriba de él—. No, voy a ser pipi, señ-señor.

Jungkook río mientras movía más rápido sus caderas.

—Hazlo niña, hazle pipi a tu señor —agarró sus caderas, mientras observaba como el pelirosa se venía en un squirt—. Eso es buena niña.

Luego de cuatro embestidas más Jungkook se vino dentro del menor. Cuando levantó su vista lo encontró con lágrimas en sus mejillas y un par saliendo de sus bonito ojos y dormido. Sacó su pene fuera de él, llevo su boca para limpiar el cuerpo del pelirosa.

Tapó con su remera a Jimin y agradeció que esta le llegara a sus muslos, se colocó su boxer y pantalón. Una vez termino se sentó al lado del pequeño, prendió un cigarrillo mientras espera a que este despertará.

A los minutos Jimin despertó con su voz algo rota.

—¿S-señor?

—Buenos días, princesa —Jungkook rio observando al pequeño restregar sus ojos y corrió un poco la remera llevando sus manos a los muslos internos del pelirosa.

—¿Qué hora es? —Jimin abrió sus piernas al sentir las suaves caricias del mayor.

—Son las doce de la noche, deberías volver a casa ya es tarde, Jimin —Jungkook empezó a tocar aquel coño húmedo, mientras observaba al menor soltar suspiros y sacaba su remera dejándola tirada a un costado.

—No quiero volver, mgh —Jimin se subió a una de las piernas de Jungkook y empezó a moverse sobre está, dejando empapando el muslo del mayor con sus fluidos—. ¿Puedo quedarme con usted? —empezaba a moverse en círculos y dar pequeños saltitos sobre los gruesos muslos mientras enredaba sus manitos atrás del cuello del más alto.

—Oh cariño, por supuesto —Jungkook lo besó. —Pero tu papá te va a retar-

—No se preocupe por él, Señor Jungkook —Jimin soltó una risita y se paró—. ¿Qué tal si lo hacemos de nuevo? Pero esta vez que sea en el agua, la tierra se pegó en todo mi cuerpito —el pelirosa hizo un puchero y empezó a caminar sensualmente hacia el rio—. ¿No viene, señor?

Jungkook ante aquella vista mando al diablo todo. Se sacó como pudo la ropa y corrió hacia su pequeña.

Y así duraron horas disfrutando sus cuerpos y puede que a Jungkook le haya gustado salir sin rumbo.