papi 𝝑𝝔 kookmin.

Summary

El solo quería la polla de su papi. » jungkook top, jimin bottom. » boypussy. » adaptación autorizada. » créditos a su autora original.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Desde que su esposa lo engañó, Jungkook jamás fue el mismo. Dejó de creer en el amor, ya ni siquiera le importaba salir con alguien, tener una cita e incluso se podría decir que perdió el interés en las mujeres. Su vida solo estaba enfocada en su hijo desde ese momento, su pequeño Jimin.

Luego de aquel incidente, el pelinegro pidió inmediatamente el divorcio y la custodia de su hijo, que para su suerte, se la entregaron.

Su vida tuvo un giro, ahora solo se enfocaría en trabajar para darle lo mejor a su hijo y por sobre todo, amarlo y cuidarlo por siempre.

Con el paso de los años, Jimin fue generando un gran vínculo con su padre y jamás llegó a necesitar realmente a su madre. El amor que sentía por su progenitor cada vez iba creciendo más y más, sin tener control ni barreras entre el lazo sanguíneo.

A la vez que el castaño iba creciendo y su madures junto con él, pudo darse cuenta de que su padre ya no salía con nadie, ni siquiera tenía las intenciones de hacerlo.

El menor creía fielmente en que su padre estaba coladito por él por lo estaba feliz ante ello y no hallaba la hora en que al fin pueden estar juntos y formar la familia que su madre nunca pudo darle.

Pero vaya que estaba equivocado, cuando intentó acercarse a su padre de una forma no cariñosa, si no que más bien, provocadora, sensual, como quieran decirle, el mayor lo rechazó.

—Ji-jimin no, aléjate ahora —dijo el pelinegro con un poco de nervioso al ver como su hijo intentaba acorralarlo en la cocina y así poder restregar su gordo culo contra su entrepierna.

—No quiero, tu polla parece necesitada ahora que puedo sentirla en mi culo, mucho tiempo sin sexo te está afectando papi —el menor volvió a intentar acercarse a Jungkook pero este esquivó saliendo de la cocina en dirección a su habitación.

Jimin simplemente bufó ante ello, estaba harto de siempre ser rechazado e ignorado por su padre, sabía que sus provocaciones tenían efecto en él, lo podía ver por su notable erección pero al parecer, el mayor no quería ceder.

Cruzó sus brazos y fue camino al living, se tiro en el sofá y prendió la tele resignado, queriendo olvidarse de lo recientemente ocurrido.

Mientras, Jungkook se encontraba un poco sudado a la vez que gruñía el nombre de su hijo y su mano se movía a todo velocidad sobre su polla.

—M-maldición Jimin, haces que sea más difícil contenerme —finalizó soltando un chorro de semen que quedó entre su mano y un poco sobre las sábanas—. Soy una vergüenza, no puedo masturbarme pensando en mi hijo.

Rápidamente limpió y tomó un poco de agua para poder tomar un siesta antes de cenar.

Y así fueron prácticamente todos los días entre ellos dos, Jungkook se negaba rotundamente a todas las provocaciones que le hacia su hijo defendiéndose con su argumento; "No podemos, tenemos un lazo sanguíneo que nos une como padre e hijo, lo que quieres está mal".

Jimin, cansado de aquellos rechazos. Un día cuando su padre había llegado completamente agotado del trabajo, y pudo ver que se había quedado dormido en el sofá, supo que era su oportunidad y no la desaprovecharía.

Caminó cautelosamente hasta el mayor quedando junto frente a él, con cuidado se subió al regazo del mismo y se quedó quieto al ver que se removió entre sueños.

Cuando estuvo seguro de que su padre no despertaría empezó un leve vaivén con sus caderas, poco a poco fue sintiendo como el pene de su progenitor se levantaba y quedaba completamente duro en su trasero.

Una de sus manos fue hacia la boca y adentró su dedo índice junto al del medio, los dejó allí un rato esperando a que se llenaran de la saliva del mayor.

Una vez estuvieron los suficientemente húmedos los quitó y los dirigió a su propio boca degustando la saliva ajena, mientras que su otra mano se metía en su pantalón y acariciaba su clítoris.

El placer que Jimin sentía en ese momento le hacía delirar, con un poco más de fuerza de movió sobre el mayor sintiendo cada vez más el erecto pene del mismo.

Sus ganas de tener aquella polla follando su coño solo aumentaba con cada movimiento, incluso empezó a dar leves saltos simulando embestidas.

Gracias a que sus deseos aumentaron se quitó toda su ropa quedando desnudo y empezó a desabrochar el pantalón y luego bajar un poco su bóxer, hasta lograr liberar la gran polla de su padre.

La admiró unos segundos, se lamió sus labios y levantó sus piernas para poder alinearla en su húmedo coño. Cuando estuvo listo comenzó a bajar lentamente disfrutando de la sensación de como la polla de su mayor entraba en él expandiendo todo su interior.

Una vez la tuvo completamente dentro se quedó quieto un rato permitiéndose deleitar sus oídos con los gruñidos y jadeos que soltaba su padre aún dormido.

Sin poder aguantar mucho tiempo sin hacer nada empezó a repetir los movimientos de adelante hacia atrás, solo que esta vez sintió como unas manos se aferraban a su cintura y lo ayudaban a aumentar su ritmo.

—Te he dicho que esto no se hace, pero aun así te atreves a aprovecharte de mí mientras duermo —habló con su voz ronca al estar recién despertando y por su notable excitación—. No puedo negarlo, también deseaba esto tanto como tú, pero tuve un mínimo de respeto al querer seguir manteniendo esta familia —las manos del mayor se apretaron más fuerte en la piel del castaño dejando unas leves marcas rojizas.

—Esta familia se fue a la mierda hace mucho tiempo papi, tú no querías admitirlo pero ya es tiempo que salgas de tu burbuja. Mamá te fue infiel y eso te marcó, querías demostrarle que sin ella te va bien, que puedes seguir viviendo tranquilo sin ella, como si lo que ella te hizo no te hubiese dolido —ante la rabia e impotencia, Jungkook golpeó con fuerza una nalga del menor dejando rojo al instante.

—No vuelvas a mencionar a esa mujer como tu madre, nunca más Jeon Jimin —su voz tenía un tono amenazante, dominante, logró enviarle una corriente a la espina dorsal del castaño excitándolo más.

—¿Por qué, aún te duele lo que te hizo? ¿No puedes superar que encontró a un tipo mejor que tú y por eso te abandonó dejándote a un hijo como carga? —el sarcasmo e ironía en las palabras de su hijo realmente enojaba a Jungkook.

—Basta, no eres una carga, no entiendo porque piensas así. Estás muy equivocado pequeño, no cambié por ella, para nada. Lo hice por ti, me esforcé cada maldito día para darte lo mejor y para que no sufrieras por la ausencia tu madre, para que no quisieras que esa maldita estuviera presente y para que no le mendigaras cariño a alguien que no te quería. Solo lo hice por ti, porque no quería verte sufrir por alguien que no valía la pena.

Las palabras del mayor realmente tocaron fondo en el corazón de Jimin, en parte se sintió culpable por haberle dicho eso a su padre, volver a sacar aquel tema, un tema que ya debería estar muerto y enterrado bajo tierra. Aquellas palabras lo hicieron recapacitar, y darse cuenta de la valiosa persona que tenía enfrente.

—Gracias, lo digo en serio papi. Siempre creí que lo hacías por ella, para que se arrepintiera y viniera a rogarte para volvieran a estar juntos. Lamento haberte dicho eso, tratar de humillarte —el menor agachó su cabeza y mordió sus labios.

—Está bien, no te preocupes. En parte es mi culpa al no haberte dicho nunca nada, y ni siquiera mencionar el tema. También lo siento bebé —con su mano acarició la mejilla del castaño para poder levantar su cara y mirarlo a los ojos, le regaló una sonrisa para intentar relajarlo.

—La única que tiene la culpa es esa bruja, ya no quiero que la mencionemos nunca más, ella no merece tener nuestra atención —declaró muy seguro de sí mismo el menor—. Ahora, por favor continuemos en los que estábamos. Solo te quiero a ti y solo te necesito a ti, tú eres a quien más quiero y quien me hace feliz día a día. Nada me hace falta si tú estás conmigo, solo te quiero a ti papi —las manos del menor ahora agarraron la cara de su padre para poder acercarlo y así iniciar un beso que era tan deseado por ambos.

En un principio solamente eso, un beso. Pero luego se convirtió en algo más hambriento, un beso que le quitaba la respiración a ambos. Sus lenguas no tardaron en encontrarse y jugar entre sí, sus bocas se movían de una manera tan intensa, tan irregular, que incluso a veces chocaban sus dientes.

Nada les importaba realmente, en el momento en que juntaron sus bocas y sus cuerpos supieron que aquello recién comenzaba y no tenía fin. Ahora ya nada importaba, su lazo sanguíneo, la infidelidad, nada. Solamente querían disfrutar de su tiempo estando al lado de la persona que más amaban, ¿Qué importa si son familia cuando hay amor?

Nada era la respuesta, absolutamente nada. Para ellos nada era más importante que su felicidad, y si debían estar juntos para conseguir la felicidad, lo harían. Cueste lo que cueste.

Gracias a que ambos sintieron aquella euforia de poder hacer lo que quieran, Jungkook tomó por los muslos a si hijo para poder cargarlo hasta su habitación.

Lo dejó sobre su cama, que era bastante grande la verdad, y el menor pudo sentir la suavidad de las sábanas sobre su cuerpo, la calidez de su padre estando sobre él y el placer de tener su polla dentro al fin.

—Papi... follame, hazlo duro por favor —pidió entre gemidos al sentir como el mayor se salía de su interior.

—Primero deja ponerme un condón, no quiero que te lamentes después —sonrió con gracia para luego darse media vuelta y buscar en su cajón los condones.

—No me molestaría tener a tus crías, de hecho, me encanta la idea de que me preñes —dijo el menor abriendo aún más sus piernas esperando ansioso a su padre. (Jimin el omega le decían)

—Aun así, no estás... Mejor dicho, no estamos listo para tener un bebé y formar una familia. Primero debes dejar de ser mi hijo para así poder tomarte como un hombre y poder casarme contigo.

—Tienes razón, entonces méteme tu polla. Anda, no tardes demasiado —el menor realmente estaba desesperado, pudo ver como el pelinegro se ponía jodidamente lento el condón, como si quisiera molestarlo.

—Ya, ya, tranquilo, calma es ansiedad bebé. Te lo voy a dar si eso es lo que tanto quieres —dice Jeon para volver a subirse a la cama y meterse entre las piernas del menor, alineó su pene en el coño del menor y empezó a entrar.

No demasiado lento para poder complacer a su hijo, y una vez que estuvo completamente dentro comenzó a embestirlo rápidamente.

Sin dejarle tiempo ni para que dijera lo rico que era empezó con sus movimientos, rudos, rápidos y precisos. Jimin realmente lo disfrutaba, de tantas veces que fantaseo con este momento sin duda la realidad era mucho mejor.

Su padre se movió de una forma tan placentera, no era demasiado rudo ni tan delicado, tenía la fuerza justa para hacerte delirar y llegar a un orgasmo en tan solo minutos.

Y ese fue el caso del castaño, tan pronto como sintió la polla de su padre dentro su abdomen se contrajo ante el placer y sus gemidos... bueno, ni hablar de aquello, era simplemente un desastre.

No podía regular su respiración por las constantes penetraciones que el mayor le otorgaba y tampoco podía articular una palabra debido al placer que sentía.

Sin duda fue el orgasmo más rápido que tuvo en su vida. Con un agudo gemido se vino sobre el pene del mayor, quien seguía embistiendo importándole poco su reciente orgasmo.

Apretó sus puños al sentirse sobre estimulado y sus piernas se apretaron alrededor del torso del mayor, este aprovechó para poder acercarse más a su hijo y así poder llegar más profundo dentro de él.

Fueron casi 5 minutos en los que Jungkook seguía penetrando a su hijo y ahora sentía su orgasmo llegar, justo cuando el coño del menor lo apretaba a más no poder, se vino llenando con su semen el condón, que posteriormente fue retirado y botado a la basura.

Ambos regularon sus respiraciones y se acostaron en aquella gran cama, se taparon solamente con la blanca sábana y ambos cayeron en un profundo sueño.

Fue a la mañana siguiente cuando Jungkook volvió a su actitud normal, tímido y reservado.

Llegó a su habitación con una bandeja puesto que le traía el desayuno a su hijo, lo despertó suavemente y este abrió sus ojos poco a poco sonriendo ante el detalle.

—Y-yo te preparé el desayuno, espero que te guste, lo hice con mu-mucho cariño —el tartamudeo lo delataba, estaba más que nervioso.

—Muchas gracias, se ve delicioso, al igual que tu papi. Eres jodidamente lindo por las mañanas, me dan ganas de besarte a cada rato —el menor se levantó quedando sentado en la cama recibiendo su bandeja.

—B-bueno, podría besarte p-pero... —sin aguantar mucho, Jimin se acercó a su padre dejando un beso sobre su labios.

Un leve sonrojo se apoderó de las mejillas del mayor ante la calidez de sus labios.

—Te amo papi, muchas gracias por estar siempre conmigo —se separó y le sonrió para luego comenzar a comer el delicioso desayuno que le había preparado su padre.

—Yo... yo también te amo Jimin, te amo mucho —suspiró y sonrió mirando a su hijo, aquel sentimiento en su pecho, y los latidos de su corazón no los había sentido con absolutamente nadie.

Solo era Jimin quien lo motivaba a seguir adelante, a creer en el amor y querer ser feliz. Sin su hijo no era nadie, absolutamente nadie, y es por eso que lo ama y necesita tanto.

Porque él estaba dispuesto a amar en secreto a su hijo, verlo crecer y formar su familia lejos de él, pero nada fue como lo esperaba.

Terminó siendo correspondido y formó la familia que siempre quiso, con su querido y amado Jeon Jimin, que ahora, luego de largos años de espera, era su esposo.

Y esperando a su primero hijo vivían felices juntos, como una familia.