Capítulo único
La joven pareja se encontraba en un restaurante lujoso celebrando su quinto año de noviazgo, aquella celebración merecía ser a lo grande por ende el mayor decidió llevar a su castañito al mejor restaurante de Corea, pidieron su mejor vino y un exquisito festín de carne junto a verduras, tal como le gustaba a Jimin.
La comida no tardó mucho en llegar, se veía delicioso y el vino aún más, un hermoso color rojo purpúreo acompañado de un exquisito y dulce aroma, era un vino cabernet. El mayor sirvió aquel líquido en ambas copas para luego tomarlas y brindar por un año más de su relación, tomaron un sorbo y el menor quedó encantado, sabía tan delicioso como se veía.
Ambos empezaron a comer con tranquilidad, sumisos en un silencio que para nada les incomodaba, de vez en cuando levantaban sus cabezas y sus ojos lograban encontrarse, mostraban sus hermosas sonrisas que cada día los enamoraba un poquito más que antes.
El tiempo pasaba, la comida se acababa y las copas se vaciaban, Jungkook volvió a servir vino en la copa de su menor y este rápidamente se la tomó, al parecer su garganta estaba seca ya que dirigió muy rápido la copa a su boca y logró derramar el líquido por su mentón hasta su cuello. Jimin era inconsciente de esto, pero el mayor miraba la escena expectante, algo se activó en él, un nuevo deseo para cumplir junto a su castañito.
El menor devolvió la copa a su lugar y tomó algunas servilletas para limpiar el desastre en su cuello, una vez terminó, observó como el mayor pedía la cuenta a una mesera que se encontraba cerca.
—Aún no termino mi comida…
—Da igual, pagaré la cuenta y nos vamos. Antes de ir a casa debo pasar a comprar algo.
—Está bien...
—Se te olvida algo bebé.
—Está bien papi.
—Así me gusta pequeño.
El mayor le guiñó a su castaño y este simplemente rodó los ojos girando su cabeza para mirar a otro lado, la mesera volvió con la boleta y se la entregó a Jungkook, este ni siquiera reviso si estaba todo bien cobrado, quería salir lo más pronto posible para poder cumplir su nueva fantasía.
Una vez pagaron ambos se levantaron y se dirigieron a la salida, ya en el auto el mayor arrancó en dirección a su casa, antes de llegar se detuvo en una botillería, Jimin lo miraba extrañado desde el auto puesto que la actitud de su novio era muy rara, quiso olvidar esos pensamientos y fijó su mirada al frente cuando el pelinegro entró al auto y volvió a conducir.
Una vez entraron a su hogar el menor dio aviso que se daría una ducha, Jungkook asintió sin darle importancia ya que su mente estaba ocupada en planificar su diversión de esta noche.
Jimin antes de ir al baño pasó por la habitación que compartían y fue a unos de sus cajones, buscó en el fondo de este y encontró aquella vestimenta, hace pocos días había comprado una pequeña faldita, una medias largas y un arnés, esperaba sorprender a su papi esta noche.
Mientras el menor se duchaba Jungkook se encontraba arreglando las cosas en el living, acomodó los cojines del sofá y también corrió un poco la mesa de centro solo por si de casualidad terminaban follando en la peluda alfombra.
Fue a la cocina y trajo con sí el vino y un sacacorchos, estaba luchando con poder sacar el corcho sin romperlo cuando escucha unos pasos cerca del pasillo, se alarmó un poco, pero al final pudo sacar el corcho antes que el castaño llegara.
Levantó su mirada encontrándose con una imagen jodidamente caliente que deseaba fotografiar y llenar su cuarto con esas fotos, su Minnie con faldas era simplemente superior. Sus largas, blancas y suaves piernas era la jodida perdición de Jungkook, amaba morder aquellas longitudes que poseía su menor.
Jimin se fue acercando de una manera demasiado lenta, pero a la vez sensual, el mayor sonrió ladino al ver las intenciones que tenía su pequeño.
—Al parecer tenías preparado algo especial para papi esta noche, ¿No?
—Sip, quería sorprenderlo, ¿Le gusta papi?
—Me encanta bebé, sabes que tus faldas son mi perdición.
—Lo sé, esta es nueva y es un poco más corta por detrás que las otras.
El menor volteo su cuerpo mostrando su pequeña falda que no cubría ni la mitad de su trasero.
—Mierda... —susurró el mayor sintiendo su pene endurecerse con solo ver su esponjoso culo.
—¿Le gusta papi?
—Podría follarte ahora mismo, joder...
—¿Y que se lo impide? —dice meneando sus caderas apegándose al mayor rozando el miembro contrario con su trasero.
—También tenía planes para esta noche bebé...
—¿Cuáles serían? —el menor se volteó para poder rodear el cuello de su papi.
—¿Ves este vino? —Minnie asintió con su cabecita—. Voy a llenar tu cuerpo de este delicioso líquido y dejarás que mi lengua recorra cada lugar de tu anatomía, te voy a probar de pies a cabeza, ya no tienes escapatoria.
El menor pasó saliva duramente ya que la mirada que tenía Jungkook sobre él denotaba todo el deseo y lujuria, estaba jodido, pero al menos tendría una buena noche.
Con la mano desocupada el mayor tomó la cintura de Jimin para acercarlo y devorar su labios, empezaron un suave beso, pero se transformó en uno húmedo cuando dejaron paso para que sus lenguas recorrieron la tan conocida cavidad bucal del otro.
Jungkook empezó a caminar haciendo que el menor retroceda y termine por caer en el sofá, el pelinegro sonrió mirando al castaño y luego al vino.
—Vas a disfrutar mucho mi amor, eso te lo aseguro.
El mayor se acercó un poco y levantó la mano con el vino en ella, la llevó a la oreja de Jimin y vertió un poco, un escalofrío recorrió la espina dorsal del menor al sentir el frío líquido en una de sus partes erógenas y posteriormente la húmeda lengua de Jungkook, aquel sinhueso se encargó de lamer todo el vino en ella y luego sus dientes se enterraron en su lóbulo ocasionando que un gemido se escapara de los labios levemente abiertos del menor.
—Por esta vez dejaré tu bella carita sin este líquido...
Jungkook se separó de la oreja contrario al decir eso, empujó despacio los hombros del menor para que este se acomodara en el respaldo del sofá, una vez listo acercó nuevamente la botella al cuerpo contrario, esta vez fue a su pecho, aún con el arnés puesto vertió el líquido purpúreo.
Una vez creyó suficiente se agachó apoyando una rodilla en el suelo mientras la otra permanecía doblando con la planta de su pie en el suelo, acercó su rostro a los erectos pezones de su menor y empezó lamer, era doblemente delicioso por el sabor a vino.
Jimin apenas sintió la respiración del mayor en sus pezones se estremeció, él conocía cada uno de sus puntos débiles, aquellos que le hacían delirar, solo Jungkook sabía cómo hacerlo temblar.
Empezó a succionar y también a morder aquellos botones que tanto le gustaban, amaba hacer suspirar a su menor, amaba verlo tan vulnerable gracias a él.
Una vez terminó con uno repitió las acciones en el otro, fue bajando por el abdomen del menor saboreando todo el vino vertido en su cuerpo.
Llegó a la orilla de la falta y empezó a moverla, el menor entendió rápidamente y levantó su pelvis para que Jungkook pudiera retirar aquella tela que estorbaba. Lo mismo hizo con las medias altas y el arnés para dejarlo desnudo, miró unos segundo el cuerpo de su castaño y procedió a verter más líquido, pero ahora por las piernas del menor.
Dejó un poco de vino para el final y abrió las piernas del contrario, Jimin apoyó sus pies en el borde del sofá para poder estar estable. El mayor empezó a besar, succionar y morder desde los pies hasta subir por toda la pierna de su pequeño, se encargaba de dejar marcas por doquier solo para asegurarse de recalcar que el castaño era suyo.
Subió por toda su pierna para llegar a su muslo interno, Jimin empezó a gemir notablemente ya que nuevamente, se encontraba en su zona sensible. El mayor se aprovechaba de esto para quedarse allí besando y lamiendo solo para escuchar los delicados sonidos que se escapaban de la boca del menor.
Una vez el sabor del vino se fue, tomó otra vez la botella, pero ahora lo vertió en el húmedo coño del menor y el líquido cayó hasta llegar a su ano, Jungkook llevó su mano a los pliegues del menor y empezó a adentrar su dedo y también a sacarlo, Jimin no pudo retener ni un solo gemido, estaba muy descontrolado y todo empeoró cuando sintió la respiración del mayor en su clítoris.
El pelinegro sacó su lengua y lamió una vez aquella bola de carne, luego de verificar si sabía a vino procedió a succionar en el lugar mientras sus dedos seguían entrando y saliendo del coño del menor.
Empezó a dar falsas embestidas con sus dedos logrado que sonoros gemidos salieron de la boquita del menor.
—Hmg~ p-papi es d-demasiado...
Jungkook no se detuvo, por el contrario, aumentó los movimientos de su mano y de su lengua ocasionando que un líquido trasparente saliera quedándose su mano, se alejó del agujero al ver que lo hizo llegar al orgasmo, el menor miraba atento como su papi llevaba su mano cubierta por sus fluidos a su boca y empezaba a chupar toda su esencia.
Un jadeo inevitable salió de su boca al ver que el mayor se había tragado todo el líquido en su mano, Jungkook se acercó para volver a devorar los labios de su castaño.
Jimin sentía una mezcla de sabores, entre lo amargo de su squirt más lo dulce del vino, simplemente una combinación deliciosa.
—¿Listo para la mejor parte? —Jungkook se separó del menor para mirarlo a los ojos.
—Si esa parte es donde el pene de papi entra en mí, por supuesto que sí.
—Claro bebé, lo tendrás todo dentro, pero antes tú también podrás beber vino vertido en mi cuerpo.
El mayor se alejó y empezó a desabotonar su camisa, botón por botón, jodidamente lento para Jimin, empezó a bajar sus pantalones de la misma forma. Una vez terminó, el menor tomó el vino y lo dejó escurrir por el abdomen marcado de su novio, este llegó hasta el pene del mayor y sonrió por conseguir lo que quiera.
Empezó a lamer los cuadros en el abdomen de Jungkook y lentamente fue descendiendo, disfrutando del cuerpo de su novio y también del vino, el menor también mordía y dejaba sus marcar en el cuerpo contrario.
Jimin llegó al pene del mayor y empezó a lamer desde la punta hasta la base, tentado a Jungkook.
Dejó de jugar y metió todo la extremidad en su boca mientras lo que sobraba lo masturbaba con su mano, succionó aquel grueso y venoso miembro, degustando del presemen con el vino.
Jungkook empezó a embestir la boca del menor con cuidado puesto que no quería lastimarlo, se sentía cerca del orgasmo y no pararía.
Jimin se dio cuenta de ello por lo que aumentó aún más sus movimientos sintiendo como el líquido blanco le llenaba la boca, sin dudar lo tragó todo y limpió con su dedo lo que cayó por la comisura de sus labios, chupó sus dedos y se levantó.
—¿Hice un buen trabajo? ¿Puedo tener el pene de papi ahora?
—Lo hiciste perfecto pequeño, quiero que te acuestes en la alfombra cariño.
Jimin hizo caso y adelantándose al abrir sus piernas en cuanto se recostó en el suelo.
—Parece que estás desesperado, ¿No bebé?
—Quiero tu pene dentro...
—Pídelo mejor amor.
—Quiero que el grueso y largo pene de papi me llene por completo, quiero sentir tu semen llevándome otra vez...
—Mierda Minnie, te amo.
—Agh~ y-yo también. —Jungkook entró de una sola vez logrando que el menor se sorprendiera y a la vez arqueara su espalda.
Esperó hasta que el castaño se acostumbrara, empezó a moverse cuando sintió las caderas impropias darle la señal.
Comenzó lento para no lastimarlo, pero luego se dejó llevar por la exquisita forma en que el interior del menor apretaba su pene, era tan estrecho que podía sentir todos los músculos contraerse en su miembro.
El sonido de sus pieles chocar más los gemidos de Jimin era lo único que se escuchaba en su silenciosa casa, de vez en cuando Jungkook soltaba alguna maldición o un gruñido, pero lo que mayormente sonaba eran los gemidos del menor.
Con cada estocada más se apretaba, ambos sentían un nuevo orgasmo cerca por lo que no se detuvieron.
—Hmg~ p-papi ya c-casi...
—Aguanta un poco bebé, quiero que te corras junto a tu papi.
—N-no...
El líquido incoloro fue expulsado nuevamente por el coño del menor a la vez que se mezclaba con el semen de Jungkook. Ambos llegaron al sentir la fuerte embestida que el mayor hizo, lograron tocar las nubes con aquel último movimiento liberando toda su esencia.
—Quiero que cada día sea nuestro aniversario... con tal de verte en falda sería capaz de todo.
—Podrías darme algo a cambio papi...
—¿Hmm, ¿cómo qué?
—Tal vez que tuvieras más tiempo libre para venir a pasar una tarde de mimos conmigo.
—Con gusto cariño, pediré unos días en la empresa, estoy seguro que Yoongi podrá quedarse a cargo.
—Mientras no llegue su distracción llamada Taehyung, todo estará bien.
—Déjalos que disfruten, ¿Acaso no recuerdas cuando te metías en mi oficina solo para que follara tu coño contra el escritorio?
—Lo sé, lo recuerdo perfectamente... —murmuró el menor avergonzado.
—Desde ahora vendré a pasar más tiempo contigo amor, recuerda que siempre debes pedirle todo lo que quieras a papi, me encargaré de cumplir todos tus deseos bebé.
—Está bien papi, por ahora quiero que vayamos a la cama y me des mimos hasta que me duerma.
—Claro pequeño, vamos.
Desde ese momento Jungkook se encargó de entregarle mimos en el cabello a su castaño, obviamente no faltaban sus excitantes encuentros, Jimin empezó a usar con más frecuencia sus falditas cortas por lo que ahora follaban en cualquier lugar de la casa y a cualquier hora, además de que un nuevo fetiche se había incorporado a la lista del mayor.
Desde ese día, siempre había vino presente cuando hacían el amor.