rude man 𝝑𝝔 kookmin.

Summary

Ahogarlo en la ducha mientras lo follaba pronto se convertiría en lo que más le gustaba. » jungkook top, jimin bottom. » boypussy. » adaptación autorizada. » créditos a su autora original.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Leves gemidos se escuchaban en aquella habitación, unos agudos y cortos eran provenientes de la boca de Jimin, quien se encontraba con sus dedos dentro de su coño.

Luego de intercambiar unas ardientes fotos con su novio no pudo evitar empezar a tocarse, preparando su vagina para recibir al pene de Jungkook, aunque este mismo le haya advertido que no lo hiciera, el muy desobediente Jimin lo hizo de igual forma.

Acostado en su cama, con sus piernas abiertas y tres dedos dentro fue como el mayor lo encontró, gruñó molesto por dos razones. Uno, amaba ver desesperado a su pequeño y dos, le había dicho claramente que no se tocara, pero él lo hizo.

Desató con fuerza y desesperación su corbata para luego empezar a quitar los botones de su camisa, todo esto sin que su novio fuera consciente ya que se encontraba muy concentrado atendiendo su necesitado y húmedo coñito.

Al retirar su camisa empezó a hacer lo mismo con su cinturón, seguido de su pantalón y bóxer. Ya quedando desnudo su gran polla se paró.

Miró a su pequeño mientras tomaba su pene y lo empezaba a masturbar, no podía negar que le excitaba ver a su novio darse placer, pero también le enojaba, solo él podía causarle placer.

Gruñó una vez más intentado llamar la atención de su novio, pero este simplemente lo ignoró, aún más frustrado dejó de lado su pene para acercarse al menor.

Llevó una de sus manos al cuello de Jimin para empezar a apretarlo, no con mucha fuerza, pero si logrando que se le dificultará respirar.

—Esta no es una grata bienvenida cariño, te dije claramente que no te tocaras, ¿y tú que haces? Te tocas maldita sea —apretó con más fuerza el cuello logrando ahora sí cortar la circulación del aire haciendo que el castaño se empezara a ahogar—. Sabes que odio cuando no me haces caso, por eso hoy tendrás un nuevo castigo precioso, no seré delicado contigo así que prepárate.

Soltó el agarre en el cuello del menor provocando que este al fin pueda tomar aire con normalidad, pero no sin antes toser un poco, su garganta se sentía seca y sus pulmones exigían un poco de aire.

Logró calmar aquella sensación y miró a su novio, quien se encontraba buscando algo de ropa para ponerse, pensó un poco y decidió ponerse de rodillas en la cama.

—Amor por favor... lo siento, pero es que estaba demasiado caliente como para esperar —intentó convencerlo, pero era prácticamente imposible.

—No, es muy tarde, ya tomé mi decisión. Ahora bajaré a comer un poco mientras tú te quedas aquí como el obediente niño que eres, ¿sí cariño? —dijo acercándose al menor para acariciar su mejilla.

—Qué tal si acompaño a papi y de paso lo complazco un poco, así es más entretenido, ¿no crees?

—No lo creo, prefiero tenerte aquí esposado y con un lindo vibrador en tu coñito, eso prefiero. ahora acuéstate, pone tus brazos en el respaldo de la cama y abre tus piernas para papi, ¿sí mi putita?

Jungkook se alejó de la cama para acercarse al cajón donde específicamente guardaba aquellos juguetes sexuales, tomó las esposas y el pequeño vibrador con su control, volvió donde su novio sonriendo al verlo tal como le había pedido.

—Muy bien, me gusta que seas obediente —dice para luego esposar las muñecas del menor al respaldo de fierro que tenían, colocó el vibrador en la intimidad del mismo y encendió el nivel 2. Jimin soltó un gemido al sentir las leves vibraciones, no eran muchas, pero estaba sensible—. Ahora bajaré a comer, si llego a escuchar un gemido te juro que vendré y meteré mi pene por tu culo hasta partirlo en dos.

Advirtió para luego salir de la habitación dando un portazo al cerrar la puerta, el menor simplemente cerró sus ojos ante el ruido fuerte y dejó salir un suspiro. Amaba ver a su novio de esa forma, tan rudo, amaba cuando lo humillaba y le hablaba sucio, eso sin duda le excitaba más.

Miró el techo para luego cerrar sus ojos, creyó que no pasaría nada más y solo debía esperar hasta que Jungkook terminara de comer.

Error. El mayor se llevó consigo el control del vibrador y empezó s jugar con él, subiendo al nivel 6 y luego bajándolo al 2, quien más sufría era Jimin ya que no debía gemir por órdenes del pelinegro.

Apretó sus labios y contuvo aquellos gemidos, sus piernas se juntaron y los dedos de sus pies se encorvaron, era jodido cuando Jeon se enojaba.

Ni siquiera podía imaginar cuál sería su castigo, ha recibido tantos que ya no sabe que esperar.

El juego del mayor continuo hasta que terminó de comer, dejó el vibrador en el nivel tres y empezó a subir nuevamente a la habitación.

Sonrió apenas entró, viendo a su novio un poco sudado, con su cabello revuelto y sus piernas juntas—. Mi pequeña putita, me encanta verte así, hecha mierda por culpa de papi —se acercó al menor para tomar su mentón y levantarlo.

Solo se acercó unos centímetros y sus labios ya estaban juntos, iniciando un beso completamente desesperado.

El pelinegro se separó antes de que pudieran usar sus lenguas y le dio la espalda, al contrario, se quitó su polera quedando solo con un pantalón delgado.

Caminó hasta el baño que se encontraba en la habitación y luego de atravesar la puerta, Jimin lo perdió de vista.

El mayor se dirigió rápidamente a la ducha poniendo un tapón y dando el agua fría, el castaño supo lo que hacía al escuchar el agua rebotar contra la ducha.

Jungkook esperó hasta que la tina se llenara completamente, cuando lo hizo cortó el agua y volvió donde el menor—. Muy bien, ¿listo para tu castigo?

—¿De verdad lo vas a hacer? Papi por favor... te prometo que nunca más lo volveré a hacer —al estar aún esposado y con el vibrador en su coño solo pudo pucherear para convencerlo, pero tampoco funcionó.

—Ya te dije que no, y si te sigues oponiendo será peor para ti dulzura —sonrió de lado mientras se posicionaba entre las piernas del menor.

Las separó y su rostro se acercó a su coño, quitó el vibrador con su dientes y posteriormente lo apagó. Siguió con su rostro cerca de su coño aspirando todo su olor, no tardó mucho en lamer sus pliegues degustando de sus fluidos.

—Ahora sí tienes permitido gemir mi amor, gime todo lo que quieras para papi, necesito escucharte —Jimin, quien se encontraba mordiendo sus labios, abrió su boca y dejó escapar aquellos gemidos que estaba reteniendo.

El mayor continuó lamiendo su coño, ahora con ayuda de sus dedos abrió sus pliegues dejando al descubierto su clítoris que no pensó mucho en empezar a succionarla con sus labios.

De vez en cuando llevaba su lengua al orificio del menor pero mayormente lamía y succionaba su pequeña bola de nervios.

Sin dejar que Jimin tuviera su orgasmo, el mayor se apartó abruptamente de él—. Te quitaré las esposas, espera un momento —dijo y se acercó a la mesita de noche para sacar la llave.

Jimin seguía indignado, pero lo dejó pasar, a fin de cuentas, estaba recibiendo su castigo y debía aceptarlo.

—Muy bien cariño, vamos —liberó las manos del menor y posteriormente las tomó para dirigirlo al baño.

—Mi castigo es... ¿tomar un baño? —una carcajada retumbó por el cuarto de baño proveniente del mayor.

—No sé si eres estúpido o inocente —al ver la cara de enfado del menor se alarmó—. Inocente, sí. Digo no, eres estúpido... L-lo siento.

—Te odio —dice el menor cruzando sus brazos sobre su pecho.

—Yo también te amo amor —Jungkook se acercó por atrás y rodeó el cuerpo del menor dejando sus manos alrededor de su cintura—. Tu castigo no es un baño, hoy quiero probar algo nuevo. Algo que incluye tu hermosa nuca con una de mis manos mientras tu rostro está en el agua y te follo ese sucio coño que tienes —sin dar previo aviso tomó por la parte de atrás del cuello del menor y lo acercó fuertemente a la ducha, hundiendo levemente su cara.

El menor, al no haber sido advertido, se sorprendió y se asustó. Botó el aire por la nariz y por la boca haciendo que unas burbujas se formaran, intentó sacar su cabeza, pero el mayor lo agarraba con fuerza.

Y cuando Jungkook creyó suficiente lo sacó del agua recibiendo un golpe en el estómago—. Maldito idiota, debías avisarme —dice pasando una de sus manos por su rostro para quitar las gotas de agua restantes.

—Eso no es divertido amor, y deja de usar malas palabras, te he dicho que no me gusta escuchar esa boquita maldecir, solo puedes hacerlo cuando mi polla te folla.

—Lo sé, lo sé, lo siento.

—Está bien, ahora abre tus lindas piernitas cariño —Jungkook empezó a acariciar el abdomen de su pareja para empezar a bajar poco a poco hasta su húmedo coño.

Jimin acató la petición abriendo sus piernas, no de manera exagerada pero sí dejando paso a las manos del mayor.

Este, con ayuda de una mano, acarició los pliegues del menor introduciendo un dedo entre estos buscando su clítoris, al encontrarlo le dio un leve golpe causando que él castaño se sintiera débil por unos segundos.

—Cariño... —le susurra al oído con una voz ronca, totalmente seductora—. Estás muy mojado aquí abajo, tus fluidos están por todos mis dedos, ¿Tanto deseas que te folle? dime, ¿Cuánto necesitas mi polla?

—M-mucho, quiero q-que la polla de papi me f-folle ahora. Te necesito, p-por favor —las piernas del menor cada vez se sentían más débiles ante las caricias que su pareja le seguía dando en su coño.

Este sacó bruscamente su mano de allí abajo para luego empujar el cuerpo de su novio hacia adelante dejando su cara bastante cerca del agua.

Al estar inclinado Jungkook pudo apreciar su gran y suave trasero, acarició un cachete para luego agarrar un poco de distancia y golpear la misma zona. Aquel sonido, tan delicioso, retumbó por todo el baño y eso sin duda hizo que el delgado pantalón que portaba el mayor empezara a molestar por su creciente erección.

Manteniendo al menor en aquella posición se quitó sus pantalones rápidamente, su polla se levantó al instante quedando pegada a su abdomen, sonrío ante ello.

Tomó su longitud con su mano libre, ya que la otra estaba en la espalda de su pareja, y empezó a bombear lentamente su pene, dejando escurrir su pre semen.

Se acercó al trasero del castaño, lo suficiente para empezar a rozar su extremidad entre las nalgas del menor.

Jugó un rato así hasta que empezó a bajar su polla poco a poco rozando los labios vaginales del contrario. Amenazó con entrar más no lo hizo, separándose un poco del menor para tomar el lubricante que previamente había dejado sobre el mesón.

Lo abrió y puso un poco sobre su pene y otro poco en el culo del menor, dejando que este escurriera hasta su coño.

Con su mano volvió a tomar su longitud para esparcir mejor el líquido, dejándolo totalmente lubricado volvió a acercarse al menor, esta vez asegurándose que su glande se metiera entre los pliegues del menor.

—Muy bien cariño, voy a entrar —tomando ahora con ambas manos las cintura del menor se fue adentrando en él.

Sintió como el interior de Jimin se envolvía alrededor de su polla sintiendo como la apretaba, gruñó al estar completamente dentro de él y apretó más fuerte sus manos a la cintura del menor.

—Mierda... tan rico —Jeon empezó a dar leves embestidas disfrutando de ver como su polla entraba y salía.

—M-más rápido Kook... —pidió el menor sintiendo el placer invadirlo y deseando más.

—¿Seguro que eso quieres cariño? —al ver como Jimin asentía rápidamente con su cabeza le hizo caso, tomando más velocidad en sus penetraciones.

Su mano fue subiendo por su espalda llevando a su nuca, apretó un poco allí y bajó completamente la cabeza del menor logrando que esta se hundiera en el agua.

Penetró con mayor fuerza al castaño llegando a su punto g haciendo delirar al mismo, e incluso, al estar siendo ahogado en el agua mientras lo follaban le excitaba en demasía.

La estrechez de Jimin se apretaba aún más alrededor del mayor y pronto sintió que su orgasmo lo golpeaba, dejando caer sus fluidos por lo largo de la polla.

Jungkook sonrió al sentir su squirt y agradecía que su pareja tuviera una gran resistencia al estar bajo el agua. Siguió penetrando aquel coño sintiendo que también llegaría a su orgasmo.

Lo embistió más fuerte, haciendo que el sonido de sus pieles chocar sea más fuerte invadiendo el silencio del baño.

Gruñó y gimió liberando todo su semen en el coño del menor, sin dejar de moverse lo lleno por completo hasta que su líquido blanquecino bajará por las piernas del menor.

Dejó de ejercer fuerza en la nuca de Park dejando que este pudiera salir del agua tomando una gran bocanada de aire. Ambos regularon sus respiraciones y luego Jungkook sacó su polla del interior del menor.

—¿Te gustó tu castigo amor? —preguntó Jeon mientras se acercaba a su novio para abrazarlo por detrás.

—Sí, mucho —dice y luego jadeó al sentir las manos del mayor subir por su abdomen hasta llegar a sus pezones, donde empezó a jugar con ellos apretándolos—. A-amor... Kookie, basta.

—¿Basta? ¿Quieres que pare? Pero si veo que te gusta amor. Incluso ya estás refregando tu culo sobre mi polla, ¿Quieres otra ronda?

Jimin gimió al sentir como la polla del mayor se ponía erecta al estar en contacto con su trasero—. E-en la cama...

Pidió entre jadeos, excitado—. Lo que mí bebé quiera —dice Jungkook tomando al menor en brazos para llevarlo a la cama.

Salió del baño hasta llegar a un lado de la cama, se acercó y acostó a su novio sobre ella. Se subió sobre el mismo quedando entre sus piernas y se aseguró que su rodilla quedará pegado a su coño para empezar a estimularlo.

—Cariño... ya estás húmedo, me encanta —dijo con su voz ronca acariciando más el coño del contrario con su rodilla.

—Solo por ti —dice sintiéndose completamente ido ante el placer que sentía.

Jeon sonrió al ver a su novio y apoyó sus antebrazos en el colchón quedando más pegado al cuerpo del menor. Acercó su rostro al del contrario y juntó sus labios en un delicado pero apasionado beso.

Las manos del castaño subieron a la espalda del mayor quedando posadas en el lugar. Poco a poco su beso se hizo más húmedo y lujurioso dejando paso para que sus lenguas jugaran entre sí, compartiendo su saliva.

Jungkook, intencionalmente, juntó un poco de saliva en su boca y la dejó caer a la boca ajena, Jimin la atrapó con su lengua y degustando un poco se la tragó.

Ese tipo de acciones les excitaba a ambos, el mayor sentía nuevamente su pre semen salir y el menor sentía su coño palpitar, ambos deseaban volver a ser uno.

Sin poder aguantar mucho más la tensión, el pelinegro alineó su polla en el orificio del menor y entró de un vez. No le preocupó mucho puesto que aún quedaba un poco de lubricante y su agujero estaba lo suficientemente expandido para recibirlo sin preparación.

Sintió como nuevamente el placer de estar dentro de su bebé lo invadía sintiendo cosquillas en su estómago.

Tomó las piernas del menor dejándolas más separadas y pegadas a sus propios muslos, acarició un poco la piel ajena dejando los mimos que tanto le gustaban a su pareja.

Empezó a penetrar suave pero profundamente al castaño, y gracias al agarre en sus piernas pudo tomar más velocidad en sus movimientos.

El labio inferior de Jimin estaba siendo mordido por sus propios dientes causando que su boca se mantuviera cerrada y así, a la vez, contenía sus gemidos.

—Abre esa linda boquita para papi amor —pidió el mayor notando aquel detalle.

El menor negó rápidamente con su cabeza recibiendo un golpe en sus muslos—. ¿Acaso no quieres que escuche tus lindos gemidos? ¿Por qué me haces esto? Sabes cuanto amo escucharte, saber que disfrutas de cómo te follo.

—N-no es nada... S-solo no quiero gemir m-muy fuerte —logró decir soltando leves jadeos entremedio.

—¿Esto es mucho para ti cariño? —al verlo asentir su ego se elevó y una sonrisa en su rostro se formó—. Eso me gusta, sí solo pudieras ver la hermosa cara que tienes ahora, toda sudada y excitada.

Soltó una pequeña risita volviendo sus penetraciones aún más fuertes de lo que ya eran y gracias a eso el menor gimió mientras su espalda se arqueó.

—Eso es bebé, gime para mí. Hazlo tan fuerte como la puta que eres, demuéstrame cuanto disfrutas que te folle duro.

—P-papi, no aguanto... siento que ya voy a llegar —las manos del menor apretaron las sábanas intentando librarse de los espasmos que sentía.

—Hazlo cariño, córrete sobre mi polla —dicho eso el menor pudo llegar a su ansiado orgasmo volviendo a liberar sus fluidos a lo largo del pene de Jungkook que aún seguía entrando y saliendo de su coño—. Que rico, es tan caliente.

Aquellas palabras hicieron que el menor se ruborizara ante la vergüenza de haber eyaculado tan rápido.

Por el contrario, Jeon sonrió divertido al ver las mejillas rojas de su pareja. lindo, susurró demasiado despacio.

Sus penetraciones no pararon hasta que al fin tuvo su orgasmo, liberando nuevamente semen en el coño del menor, claro, con la debida precaución de que el menor estuviera tomando sus pastillas anticonceptivas.

Sacó su pene antes de terminar de eyacular dejando que el líquido cayera también sobre el abdomen del castaño.

—Cariño, eres una obra de arte viéndote así. Tan... jodidamente sensual, tu cabello, tu cara, tu cuerpo, carajo. Te amo tanto Jimin, tanto.

El mayor se acercó para poder juntar nuevamente sus labios, pero ahora sin intenciones sucias o lujuriosas, simplemente un beso amoroso de un pareja.

Al separarse ambos se acomodaron mejor en la cama importándoles poco si estaban sucios y sudados, mañana podrían tomar un ducha.

El menor se acomodó en el pecho de Jeon jugando con uno de sus pezones—. Yo también te amo Jungkook —alejó su mano y dejó un pequeño beso sobre el botón café.

—Te he dicho que odio cuando haces eso amor, no lo vuelvas a hacer —bufó molesto.

Jimin río bajito al ver la nariz arrugada de su novio, muy lindo—. Está bien, no te enojes Kook.

El mayor simplemente cerró sus ojos dispuesto a dormir ignorando al menor—. ¿No me harás mimos? —dijo haciendo un puchero en sus labios al ver que el contrario abría sus ojos.

—Si te haré mimos, ahora acuéstate, es tarde —dice tomando la cabeza del menor y empezando a dejar acariciar sobre su cabello.

Siguió así hasta que pudo notar al menor dormido, lo supo al escuchar sus pequeños y bajos ronquidos.

Miró por un momento el rostro de su amado apreciando cada detalle, sin duda era la persona más hermosa que pudo haber conocido. Y no solamente físicamente, su corazón también lo era y sin duda, eso era lo que logró enamorar al pelinegro, cayendo rendido ante los pies de su castañito.

Con un pequeña sonrisa se acomodó mejor, abrazando a su bebé y cerrando sus ojos para poder dormir, sintiendo el calor que el cuerpo del menor le proporcionaba rápidamente pudo conciliar el sueño.