A pair of not-so-unlucky soulmates

Summary

Kim Dan es de los pocos omegas que existen, pero él siempre lo ha escondido por miedo a que su mala suerte arruine todo. Sin embargo, una golpiza que casi lo asesina, revela su casta y cuando menos lo espera el gobierno ya inferido en su vida y le piden que intente ser el omega del problemático Joo Jaekyung, el alfa que simplemente parece no querer una relación. Al menos, hasta que poso su mirada en él.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Resumen

Kim Dan es un omega, endeudado a nivel celestial.

Su dinero se va en pagar el tratamiento de su abuela, las deudas, algo de comida y muchos, pero muchos supresores. El mundo piensa que él es un beta, Dan es un omega, sí, pero no quiere que el gobierno lo use como peón.

La escasez de omegas, ha hecho que el gobierno prácticamente se vuelva casamentero y tomen, el papel de padres clasistas. Si eres un omega planearán tu vida, te permitirán tener pretendientes, pero solo de alto estatus, y si no te decides a tiempo, te casarán con alguien que te haya escogido.

La verdad es que, hasta ahora, todo ha sido color de rosa en el sistema, pero él teme que, por su suerte, termine arruinando todo, sin embargo, toda huida siempre debe acabar.

Cuando fue acosado por un médico que descubrió su casta, se vio obligado a dejar su trabajo y no logro pagar en meses su deuda, los usureros le dieron la golpiza de su vida, solo eso por suerte.

“Si tan solo fueras omega, al menos follándote, podría desquitarme”

Fue lo que le dijeron antes de abandonarlo en la calle, bañado en sangre, odia con todo lo que da a su padre por dejarle semejante deuda.

Cuando llegó al hospital, al principio, nadie le prestó atención, pues había pacientes realmente graves debido a un accidente, pero cuando los supresores desaparecieron de su sangre, sus feromonas de fresa se liberaron y entonces su estado pasó de ser foco verde a rojo.

El gobierno lo especificaba, un omega siempre será prioridad hasta que este a salvo. Lo curaron, lo cuidaron y llamaron al gobierno cuando se dieron cuenta de que el pobre no estaba registrado en el famoso “Sistema de preservación nacional de omegas”.

Cuando un agente siguió su cuidado e investigó su vida, supo que el pobre intentaba cargar con una deuda terrible.

La vida de Dan simplemente dio un giro de 180° grados, fue mimado, cuidado, protegido y respaldado. Se mantuvo en una casa de cuidado y reintegración.

Había vivido tanto tiempo como un beta que hasta, su celo estuvo a punto de desaparecer, sin embargo, ahora ya no había problemas, sus deudas fueron eliminadas cuando los usureros fueron arrestados y presentados, TUVIERON que perdonar muchas deudas para restar años a su larga condena.

Su abuela fue enviada con los mejores médicos y parecía tener resultados favorables con un tratamiento experimental, acompañada de otros ancianos en una casa de retiro bonita y acogedora.

Pero como todo, Dan sabía que tenía un precio, sintió tanto miedo, pero lo entendía, se convertiría en el omega de un desconocido poderoso, y lo aceptaba, sin más.

Aprendió todo, desde cómo manejar sus feromonas, los cuidados que necesita su cuerpo, como sería cuando llevará una marca, hasta la importancia del sexo para continuar su linaje.

Lo entendía, pero jamás esperó que antes de conocer otros prospectos, le solicitaran darle una oportunidad a un alfa dominante, que parecía ser el dolor de cabeza del gobierno.

Joo Jaekyung era guapo, atlético, famoso y estúpidamente millonario, pero su carácter era el problema. Para sus padres, era importante que él siguiera su linaje, lo apoyaban en todo, menos en no sentar cabeza.

Cuando acudieron al programa, lo solicitaron a él, sabían que podía contrastar con su tonto hijo, pero querían su buena voluntad. De por sí, tratar con él sería complicado, así que no querían que se sintiera obligado a nada.

El omega aceptó, no lo pensó siquiera, solo quería demostrar cuan agradecido estaba por el apoyo.

Escuchó malas cosas del alfa, de cómo era un déspota que no respetaba nada y creía que cualquiera le abriría las piernas sin pensarlo, eso, bastó para qué le entrará algo de miedo, pero no quería rendirse sin antes dar lo mejor de sí.

Estaba listo para ser tratado de mala manera, su mayor tiempo de vida, fue así, pero jamás se esperó que aquel alfa, hasta, perdiera la noción del mundo al cruzar miradas por primera vez.

Porque cuando lo conoció, el tonto y egocéntrico Joo Jaekyung terminó derramando el agua de la botella en toda su camiseta, y hasta fue regañado por su entrenador por la primera mala impresión; tal vez, su suerte estaba cambiando al fin.