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Cuentan las personas que si miras al cielo, y te encuentras con el héroe más poderoso del mundo volando por estos. Se dice que ese día tendrás mucha suerte ya que era imposible encontrar al símbolo de paz en cualquier parte, era extraño ver al héroe peliverde, en batallas, en público, en cualquier lugar... Apenas termina de derrotar a los villanos, se va y desaparece.
Nunca lo han visto en una entrevista o en persona, puesto que nadie sabía cómo lucía el héroe, siempre usaba una máscara para cubrir su rostro, ni los villanos sabían quién era, solo sabían que era el héroe Deku. El héroe que sacrifica todo por el mundo.
O eso creían...
Un día como cualquier otro, el héroe Deku atrapo algunos villanos que estaban causando desastres en vía pública y acusando problemas a la policía, el Alpha se había encargado él solo de diez villanos. Las personas a su alrededor enseguida se amontonaron juntos con los reporteros y paparazzi, apenas Deku dejo a los criminales con la policía salió volando sin prestar atención a sus fans o a la prensa.
El Alpha tenía otros planes además de cazar villanos todo el día, ese día en específico era el cumpleaños de su querida madre. El héroe quería agradecer a la mujer que lo trajo a la vida y lo convirtió en lo que es ahora, sabe que ella estaba orgullosa de su hijo y él, estaba orgulloso de tener a una madre tan buena como ella.
Deku descendió de los cielos a la primera florería que vio, bueno, la más bonita. Era un vivero y florería bien cuidado, húmedo y bello. Nunca había visto uno tan cuidado, supone que es muy popular por las personas que entran y salen muy contentas de sus ramos o, plantas.
También que ha escuchado muchos comentarios buenos de aquel negocio, Deku espero en el cielo a que las personas se fueran y bajo cuando el lugar estaba relativamente solo. Camino enfrente de la tienda admirando las plantas, cuando entró al lugar un olor a caramelo y flores llegó a su olfato de golpe, pero, más el aroma a caramelo.
El Alpha quedó aturdido por un segundo si no fuera por la campanita de la tienda al entrar, no vio a nadie llegar; miro el lugar con sus ojos bien abiertos buscando el dueño aquel aroma tan fuerte que lo dejo intrigado.
—¿Que necesita, señor? —Preguntó alguien detrás suyo cosa que hizo asustar al héroe, ya que no se esperaba alguien detrás de él.
Deku al girarse completamente encontró al propietario del aroma, un Omega rubio cenizo de ojos rojizos que parecía molestó, tal vez porque Deku llegó justo a la hora de cerrar la tienda.
—¿¡Está mudo o que!?¡Ya voy a cerrar la tienda!¡Diga que quiere o se va! —Gritó el Omega frunciendo más su ceño y arrugando su cara en una horrible mueca.
—Ah... Perdón —Dijo Deku asombrado de que el cenizo no esté emocionado de él. ¡Es el héroe Deku!¡Todo el mundo se emociona al verlo! O eso pensaba hasta que se encontró con aquel Omega — Vengo por un ramo de flores, si no es molestia.
—Al fin habla — Remato el cenizo.
Deku vio como el Omega lo esquiva para ir por las flores —¿Para quien es el regalo? —Preguntó con el mismo tono molestó y áspero, sin ninguna delicadeza en sus palabras.
—Para mi madre — Respondió, recibiendo un suspiró sin gracia del cenizo —¿Paso algo?
—Yo ni loco le regalía un ramo a mi madre, más bien, la llevaría al manicomio —Indicó el cenizo eligiendo unas flores muy bonitas color menta y rosas para el ramo.
Izuku se asombro por sus palabras —¿No se lleva bien con su madre? Perdona la pregunta.
—Yo.... Eso no le importa—Escupió el Omega de manera grosera, alistando el papel donde iba envolver y amarrar el ramo. Se lo entrego a Deku cuando estuvo listo, Izuku quedó sorprendido y muy satisfecho con el resultado, es el ramo más hermoso que ha visto en su vida.
—¡Gracias!
—Ningun gracias, págame.
Izuku se rió por abajo, saco su billetera y le pago al Omega que se dió la vuelta contando el dinero. Pero, el Alpha no se había ido del lugar, miro las flores y al Omega que seguía de espaldas, había un inquietud extraña en él.
—¿¡Por qué carajos sigue ahí parado!?¡¿Necesita algo más!? — Gruñó el Omega dándose la vuelta, Izuku negó.
-—Solo quería saber cómo se llama.
—¿Para que o que?
— Solo curiosidad... —El cenizo miro de pie a cabeza al Alpha y puso sus ojos en blanco.
—Katsuki Bakugou, héroe Deku — Dijo — ¡Ahora fuera de mi tienda, necesito cerrar!
—¡Ah, si!¡Perdón, ya me voy!
Y tal como dijo, salió rápidamente del negoció alzándose por los cielo directo a la casa de su mamá. "Katsuki Bakugou" no sabía porque pero, aquel nombre se le iba quedar en su mente por un largo tiempo.
•••
A su madre le encantó el ramo y dijo que era el mejor que había recibido en toda su vida, eso a Izuku lo enorgulleció; aún que debería darle creditos al Omega, a Katsuki. El pecoso por alguna razón desconocida, no se había podido quitar aquel Omega de su cabeza, su Alpha había visto montones de Omegas, bonitos, bellos, sexy y demasiados pretendientes.
Pero ninguno había removido su interior de esa menta tan... Extraña.
El héroe Deku, una vez más fue directo a la tienda durante su hora del almuerzo. No supo porque pero también le llevo comida al rubio. Entró como ayer con el aroma a caramelo en el aire pero era diferente, no era dulce como ayer, estaba agrio y quemado.
Tanto que solo hace que su nariz se irrite, Izuku automáticamente supo que algo andaba mal. Busco con la mirada al dueño, miro por el otro lado de la tienda encontrando al cenizo cortando alguna ramas de su vivero. Izuku no quería asustarlo así que solo tocó la pared sorprendiendo al Omega en el proceso.
El cenizo se dió la vuelta y Deku, no supo porque pero sintió que su corazón se encogía de dolor. Katsuki tenía la cara llena de moretones, algunas heridas tapadas con gasas, rasguños y su nariz rota. El cenizo se quitó los audífonos y con una mirada apagada atendió a Deku.
—¿Que se le ofrece, Héroe Deku?
—¿Que te paso en el rostro? Ayer no estabas así — Dijo Izuku acercándose al cenizo que retrocedió desviando su mirada.
—Eso no le importa, solo dígame a qué vino y ya.
—Soy un héroe y ahora mismo estoy preocupado por ti, mírate estás... Muy herido ¿Ya fuiste a un hospital?
—¡Dije que estoy bien, maldita sea!¡Dígame qué quiere o sino lo saco su maldito trasero de mi tienda!¡No sé meta en dónde nadie lo llamo!
El Alpha vio como el Omega apretó su mandíbula como si estuviera apunto de llorar, Izuku arriesgando su integridad física porque están aseguro que ese Omega enserio lo sacaría a patadas.
Acaricio la mejilla adolorida del cenizo que hizo una mueca de dolor pero... Sin que Katsuki lo quisiera empezó a ronronear gustoso del contacto del Alpha.
Apenas se dió cuenta de esto, alejo la mano del Alpha con un sonrojo —¡Hasta aquí, fuera de mi tienda!
— Solo quiero ayudarte... Al menos déjame curar bien tus heridas...
—¡No necesito su ayuda, FUERA, VÁYASE!
— Yo... Te traje almuerzo... Espero que te guste — Indicó poniendo la bolsa en el mostrador, el Omega gruñó irritado otra vez.
—¡Nadie te pidió que me trajeras comida!¡Largo!
Izuku tuvo que irse porque el cenizo tomo una escoba y estaba apunto de pegarle con ella, el héroe Deku preocupado tuvo que irse a su turno otra vez. Con la imagen de Katsuki lastimado en su mente, y cada vez que lo recuerda, la ira recorre su cuerpo.
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no es florería es floristeria