in another life i hope we can be together again
Soonyoung y Jihoon se conocieron en la escuela secundaria.
Siendo el menor alguien muy dedicado a sus estudios que se tomaba su educación muy en serio. Mientras que el mayor prefería divertirse antes que ir a estudiar.
A Soonyoung le iba tan mal en la escuela que casi repite de año. Los directivos le dieron una última oportunidad al ponerlo en clases de ayuda con el mejor estudiante de la institución: Lee Jihoon.
Las lecciones eran los miércoles desde las ocho en punto de la mañana. Siempre los mismos días a la misma hora.
El mayor siempre insistía en ser amigos a pesar se ser, casi siempre, ignorado; ya que Jihoon solo tenía el propósito de ser su tutor, nunca fue con otras intenciones.
Conforme pasaba el tiempo, el menor comenzó a ver que el mayor estaba mejorando mucho, sus notas comenzaban a ser buenas y vio como estás empezaban a levantar. Fue ahí cuando por fin aceptó los deseos de Soonyoung, a pesar de ser tan distintos el uno del otro:
Jihoon vivía en la monotonía y Soonyoung siempre encontraba algo nuevo que hacer.
Soonyoung fue lo que Jihoon necesitaba para salir de la rutina y darse cuenta que no toda su vida tenía que ser una costumbre.
Cuanto más tiempo pasaba con el alto, más se daba cuenta de que algo estaba mal, cada vez que pensaba o estaba con él ponía una sonrisa boba. De pronto todo lo que hacía o veía lo relacionaba con Soonyoung.
Y Jihoon lloró, lloró porque estaba enamorado de un hombre y nunca sería aceptado en ningún lado. Porque lo tratarían de enfermo mental y tendría que pasar su vida siendo rechazado por la sociedad.
Pero no podía olvidarse de él, porque lo confundía. A veces, Soonyoung hacía cosas que le hacían pensar que era correspondido: como tomar su mano debajo de las mesas o fijarse en los pequeños detalles que cambiaba y nadie más notaba.
Su graduación llegó, había logrado terminar la secundaria junto a Soonyoung y no podía estar más orgulloso de él y todo su esfuerzo.
Caminaban por los pasillos del colegio completamente desolados, pues todos sus compañeros disfrutaban del baile en el gimnasio escolar.
Solo estaban ellos dos, riendo fuertemente contando anécdotas de antes de conocerse y recordando momentos que pasaron juntos.
Jihoon miró a Soonyoung y pensó que se veía hermoso con la luz baja pegándole en el rostro y su sonrisa que hacía a sus ojos más pequeños. Y lo hizo.
Se paró sobre los dedos de sus pies, lo tomó por los hombros para mantener equilibrio y lo besó por unos segundos.
Soonyoung no lo apartó, pero él sí.
Se separó y se disculpó rápidamente antes de salir corriendo aguantando las lágrimas.
Soonyoung se quedó en shock parado en el corredor, cuando volvió en sí ya era muy tarde, a pesar de haber corrido con todas sus fuerzas.
Jihoon había huido.
Lo último que supo de él fue que pidió hacer antes su servicio militar y que luego de terminarlo se fue a estudiar a otro país.
Nadie le quiso decir a dónde, por más de que haya suplicado de rodillas.
Soonyoung se arrepentía de no haber hecho algo en aquel momento. No cree haber podido cambiar algo, pero tal vez Jihoon se hubiese ido sabiendo que él también estaba enamorado de él y que lo esperaría hasta que quisiera volver.
Pasaron diez años hasta que lo volvió a ver.
Una noche, mientras estaba yendo a un bar con sus compañeros de trabajo, vio la biblioteca que solían frecuentar para estudiar y entró.
Todo seguía igual, camino sin hacer mucho ruido para no molestar a las personas que estaban estudiando y recorrió los estantes con la mirada.
Escuchó la puerta abrirse y levantó la vista.
Entonces lo vio, y más hermoso que la última vez.
Jihoon pareció reconocerlo porque rápidamente se dio la vuelta y se fue, pero esta vez Soonyoung fue más rápido y salió tras él, no se iba a permitir volver a perderlo.
Lo pudo atrapar doblando una esquina, cuando se escondió en un callejón vacío, lo tomó del brazo y lo atrajo hacia su pecho, el otro trató de soltarse, pero solo causó que el mayor lo abrazara más fuerte.
Soonyoung lo soltó y rápidamente tomó su rostro para que no se aleje y lo besó, siendo correspondido por el menor.
Jihoon se alejó rápidamente y comenzó a negar, el mayor lo volvió a atraer hacia él y lo besó de nuevo.
"Estoy enamorado de ti, no te lo pude decir esa noche. No sabes cuánto lo siento, reaccioné muy tarde."
El menor lo miró con desconfianza, él asintió en su dirección y le dijo que le daría tiempo si era lo que quería, le dio un último abrazo y lo soltó dispuesto a irse.
Jihoon lo abrazó por detrás, después de todo, siempre fue sensible cuando se trataba del alto.
Había vuelto para quedarse luego de terminar la universidad en Inglaterra.
Soonyoung lo invitó a su casa, ubicada en una playa bastante lejos de la ciudad que no era visitada por nadie más que él y le aseguró que allí podrían vivir en paz sin que nadie los moleste.
Pudieron vivir tranquilos por dos años, en ese lugar donde solo eran ellos y el mar.
Hasta que fueron azotados por una guerra.
Jihoon no podía ir por una lesión en su pierna que le impedía caminar bien, pero Soonyoung tuvo que ir a defender a su país.
Cuando se despidieron, Soonyoung le aseguró que todo estaría bien y que volvería pronto. Jihoon le dijo que lo esperaría, y que sabría dónde buscarlo cuando todo termine.
Se dieron un último beso inundado de tristeza y Soonyoung se fue.
Jihoon cumplió su promesa y lo esperó.
Pero Soonyoung no cumplió la suya.
Esperó por semanas, meses y años, pero nunca volvió a ver a su amado.
Nunca más volvió a ver su rostro, ni su sonrisa.
Nunca más volvió a ver a la persona que lo hacía feliz.
Nunca más volvió a ver a la persona que más risas le sacaba, que lo tiraba al mar o que lo hacía bailar en la sala con las canciones de la radio.
Jihoon quería creer que su Soon si volvió, pero que no lo quiso volver a ver y que ahora estaba formando una familia con alguien más.
Nunca creyó que murió, y nunca lo haría.
Siempre que volvía de trabajar se sentaba en el porche a esperarlo hasta que el sueño lo vencía o frente a la chimenea, siempre con una luz encendida para que Soonyoung sepa que él estaba ahí, esperándolo.
Jihoon murió y nunca volvió a saber de Soonyoung.
Murió y nunca nadie golpeó su puerta para entregarle sus pertenencias.
Nunca supo si estaba bien, si estaba con alguien más o si estaba feliz.
Jihoon murió, y nunca supo que Soonyoung estaba enterrado a veinte metros de su casa, en el terreno baldío.
Murió y nunca supo que Soonyoung si volvió, pero fue asesinado porque sus superiores del ejército se enteraron de que era homosexual y prefirió morir antes de que le hagan algo a él.
Jihoon murió y nunca supo que su Soonyoung recibió una bala en la cabeza solamente por amar.
Jihoon y Soonyoung murieron sin saber nada del otro.