Ah! Love – Meanie

Summary

Wonwoo es un Omega que creyó en el amor ciegamente, trayéndole consecuencias a su vida. Sin embargo, todo cambia cuando conoce a un Alfa comprometido, pero con ciertos intereses parecidos, tanto en la vida personal como la amorosa.

Genre
Drama/Romance
Author
Lyn
Status
Complete
Chapters
102
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo


Wonwoo creía en la familia perfecta, él soñaba tener una. Casarse con un Alfa y tener dos cachorros preciosos. Es lo que veía reflejado en su propia familia, dónde su padre y madre eran felices con sus dos cachorros, él y su hermano menor.

Su padre era un Alfa que amaba y protegía a su familia. Siempre estuvo dispuesto a cuidarlos y a hacerlos feliz. A su madre la amaba, eso lo sabía con tan solo mirar los ojos brillosos cada vez que su madre miraba a su padre y él la miraba a ella. Cada pequeño detalle que él tenía con esa Omega, era increíble. Quería algo similar en su vida, ya que nació como un Omega, deseaba un Alfa igual de cariñoso como su padre.

Otro detalle que hacía a su padre como el mejor Alfa que conocía, era el cariño inmenso que tenía a él y a su hermano, sus cachorros. Era un Alfa consentidor que amaba a su familia. Cada cumpleaños era una sorpresa nueva, cada viaje estaba lleno de regalos para ellos y para su madre.

Su padre, en definitiva, amaba a su familia.

Lo doloroso de recordar a su padre como un Alfa genial, era saber que su presencia ya no existía. Su padre había fallecido cuando cumplió quince años. Había perdido totalmente a la persona que más amaba en su vida. Solo vivía con su recuerdo y eso lo hacía sentir nostálgico. Su padre había muerto y ahora le tocaba a él tomar el control de su casa.

Era el mayor de su familia y su hermano menor, quien era un Alfa muy irresponsable, no deseaba hacerse cargo de ella. Pues, Wonwoo creía que la muerte de su padre le había afectado demasiado, al grado de hacerse rebelde y desconectarse por completo de ellos. Vivía su propia vida a su modo, y Wonwoo no podía hacer nada por remediarlo.

Su hermano era un Alfa y él simplemente un Omega.

Después de que su padre falleció, él tomó el lugar de su padre de cuidar de él y de su madre. Terminó por trabajar a tiempo parcial junto con su madre para cuidar los gastos de la casa. Lo hizo por años, hasta que llegó a la adultez. Su vida fue demasiada complicada. Dejó sus estudios y pasó toda su etapa de madurez trabajando para obtener dinero.

Su peor etapa de vida, inició cuando cumplió veinte años. Dónde cometió el peor error de su vida.

Conocer a cierto Alfa que lo lastimó.

—Bienvenido a Coffe an' Cake. ¿Desea ordenar algo?

Wonwoo conectó la mirada con un Alfa. Era más alto que él, con un rostro dominante, un aroma que era de su agrado. Le atraía demasiado. Y no solo él parecía tener esa conexión, pues al Alfa frente a él le brillaban los ojos tan solo conectar las miradas.

—Deseo ordenar un café américano —murmuró. Sacó a Wonwoo de su ensoñación y él procedió a tomar la orden, maldecía por tener su mano temblando—. Y también... —Wonwoo volvió a mirarlo—, deseo tu número, precioso.

Sintió su rostro enrojecer, bajó la cabeza para evitar que lo viera de ese modo. Tenía demasiada vergüenza y lo que menos deseaba era quedar mal con él. Sin embargo, no se negó a lo que pedía. Le entregó la orden junto con su número de teléfono y fue ahí cuando creyó vivir la mejor etapa de su vida.

Se estaba enamorando.

¿Cómo no hacerlo? Cuando aquel Alfa le estaba cumpliendo su sueño. Lo cortejaba con las mejores flores, le regalaba chocolates deliciosos y le traía los mejores regalos. Tal como su padre enamoró a su madre cuando eran jóvenes. Para él, el Alfa que había conocido, era el Alfa perfecto para su vida. Veía un futuro para ambos.

—¡Es fantástico, mamá! —chilló a su madre en una de las pláticas nocturnas—. Es como tú dijiste que tenía que ser —dio un brincó de emoción en la cama—. Es como papá.

Su madre sonrió por ver a su hijo Omega con un rostro de felicidad. Amaba verlo feliz y ese día era uno de ellos. Wonwoo estaba feliz por salir con un Alfa que lo trataba como él merecía ser tratado.

—¿Piensas que él será el amor de tu vida? —Wonwoo se congeló en ese momento.

Es cierto que veía un futuro en ellos, pero llamarlo como el amor de su vida era distinto. Wonwoo sabía que el destino se había quedado en los tiempos pasados, en una época diferente a la de él. Sin embargo, todavía existía Alfas, Betas y Omegas que creían que encontrarán su destino y tendrían un enlace juntos. Su madre le había contado sobre ello, pero también de cómo su padre y ella no lo eran, y aún así, lograron vivir plenamente entre ambos. Era lo más maravilloso de su vida.

—No creo que él sea la persona de la que todo el mundo habla... pero sin duda, si él me ama como yo lo hago, entonces, creo que podré vivir feliz junto a él.

—Sé feliz.

Vivió un año lleno de mentiras. Las mentiras que lo hacían feliz en todo el sentido. Una mentira que lo hacía sentirse amado y feliz. Promesas que nunca se cumplieron y que simplemente se quedaron en palabras vacías. Todas esas palabras fueron bonitas con un solo propósito, enamorarlo y dejar que le quitara lo más preciado que un Omega podía tener.

Su honor como Omega.

Wonwoo se había entregado por completo a él porque estaba completamente enamorado. Lo ama, de eso no tenía duda. No obstante, su corazón fue roto de mil maneras. Sus mensajes no fueron respondidos, las llamadas no fueron atendidas, dejó de verlo y simplemente, ese Alfa decidió evitarlo. Nunca estaba en casa para él, no estaba tampoco en su trabajo y mucho menos lo iba a visitar a casa o al trabajo.

—Estás en cinta.

Escuchó decir al médico que tenía enfrente. Creyó escuchar mal, estaba aturdido y cansado por esa extraña enfermedad que tenía. Las náuseas, los mareos y los casi desmayos lo hicieron ir al médico después del trabajo. Le hicieron unos análisis de sangre para descartar cosas y terminaron por comprobar el peor miedo de Wonwoo.

Tener un hijo a temprana edad.

—Debe ser un error, ¿no es así? —preguntó estando todavía confundido—. Esos análisis no pueden ser míos.

—Wonwoo, eres un Omega —respondió el médico a su duda—. Si tuviste relaciones en tu celo, es probable que esperes un hijo y más si no hubo ningún tipo de cuidado entre ambos —le entregó la hoja con los resultados. Wonwoo la tomó leyendo lo que decía el papel.

Positivoleyó.

—¿Un hijo? —seguía en negación. Se cubrió el rostro con ambas manos y se inclinó ligeramente, como si algo en él doliera demasiado—. ¿Qué haré con un hijo? —susurró.

No quería dejar las cosas como estaban. Buscaría a ese maldito Alfa que lo engañó solamente para tener una noche de pasión y lo obligaría a hacerse cargo de su embarazo.


Saliendo del hospital, fue hasta el departamento de ese Alfa. Tomó un taxi y dio la dirección. Estaba molesto por ese idiota, pero más lo estaba consigo mismo por ceder a lo que el Alfa quería. Debió esperar una propuesta de matrimonio o alguna señal que le dijera que ese Alfa realmente deseaba estar a su lado. Se cegó tanto por el amor que tenía que se dejó engañar y, en definitiva, él era el idiota.

El taxi llegó después de un largo camino, que pareció eterno; se bajó del auto y subió hasta el departamento dónde vivía su "pareja" para encararlo. Estando en el piso y frente a su puerta, golpeó con desesperación y gritó su nombre para que saliera de su escondite. En su mente, tenía la idea de forzar la cerradura aunque no supiera como, solo lo haría para que dejara de esconderse de él.

—¿Estás buscando a Moon Junhui? —se detuvo al escuchar una voz extraña, se giró para ver a un beta que estaba cruzado de brazos—. Creo que vienes demasiado tarde.


—¿A qué te refieres? —preguntó aterrado.


—Jun regresó a China —Wonwoo se quedó helado—, hace tres semanas.


—¿Volverá? —el Beta negó a su pregunta.


—Vendió su departamento, envió todas sus cosas por paquetería y se marchó.


Wonwoo sintió un mareo demasiado fuerte, se tambaleó un poco y su cuerpo dejó de sentirse firme. El beta se alarmó y en seguida fue hasta Wonwoo para sostenerlo y evitar que cayera al suelo. Se dejó caer suavemente con Wonwoo entre sus brazos y lo sacudió ligeramente para despertarlo.


—¡Hey! Despierta...


Veía al pequeño bulto de cobijas, que estaba sobre la cama, moverse ligeramente. Escuchaba balbuceos. Llevó su dedo a la pequeña mano que se movía, siendo aprisionado al instante con demasiada fuerza.

—Mi pequeño, Soobin...

Dentro de lo poco malo, hubo cosas buenas en su vida. Tuvo un pequeño cachorro parecido a él, era su rayito de sol que iluminaba sus días después de una gran tormenta. Ese pequeño que amó desde que escuchó su corazón latir en su interior y cuando escuchó su primer llanto.

Era su vida entera.

Con la llegada de su cachorro, su familia se volvió a unir. Su hermano menor, se culpó de alejarse de ellos, de no proteger a su hermano Omega y a su madre, quienes lo necesitaron en un momento demasiado doloroso. Prometió cuidarlos, y proteger al pequeño cachorro de la familia para que siempre fuera feliz y que no notará la ausencia de un Alfa en su vida.

Claro estaba, no era su padre, pero seria el tío más consentidor del mundo. Y protegería a Wonwoo y al pequeño Soobin.

Wonwoo agradeció infinitamente el cariño de su hermano menor. A pesar de lo que estaba dispuesto hacer el Alfa, él también deseaba hacer cosas por su cuenta. Era su responsabilidad cuidar a su propio hijo, a traer dinero para ellos dos, y haría lo posible para salir adelante. Sin Alfa o no, Wonwoo sería un Omega que lucharia solo por su bebé, por su hijo.

Y sí, quería volver a enamorarse, pero sentía que cada Alfa que conocía, simplemente jugaría con sus sentimiento, al igual que lo hizo Jun. Y por más que intentaba acercarse a uno, terminaba huyendo para protegerse, que no le hicieran daño y sobre todo, no lo juzgaran por la estupidez que cometió.

Deseaba ser feliz, y buscaría el lugar donde serlo.