AdiΓ³s Max.
El castaΓ±o estaba sentado en una silla en el balcΓ³n, observando la maravillosa vista que le brindaban MΓ³naco, soltando un suspiro y cerrando los ojos se levanta de su lugar. SΓ© supone que en estos momentos deberΓa estar preparΓ‘ndose para la carrera, pero en su lugar. Estaba en si habitaciΓ³n buscando un poco de consuelo a lo que harΓa.
Llevaba tiempo pensando que era un error, no querΓa dejar a nadie atrΓ‘s, el moreno camino hasta un peinador con un espejo, podΓa observaba sus ojeras y su cara un poco pΓ‘lida. TenΓa dΓas que no podΓa dormir bien, los pensamientos que tenΓa lo estaban matando. Max le volverΓa a romper el corazΓ³n enfrente de toda la parrilla. SΓ© abrazo a sΓ mismo, mientras temblaba de la impotencia quΓ© sentΓa. Ni siquiera al que consideraba su mejor amigo podΓa confiar, la traiciΓ³n de Carlos le dolΓa demasiado.
Saco un frasco de medicamentos para el corazΓ³n, el cual estaba en uno de los cajones del mueble, tuvo que mentir para conseguirlo. Tomo un puΓ±o de pastillas y se el paso de una sola vez, extraΓ±arΓa sentirse vivo mientras corrΓa en las pistas, sentir las vibraciones en su cuerpo cuando el auto se desplaza por la pista. Dejo el bote en el peinador y camino hacia la silla quΓ© estaba en el balcΓ³n volviΓ©ndose a sentarse, escuchaba los gritos eufΓ³ricos de la gente que estaba cerca de ahΓ, pues su hotel quedaba a unos metros de donde ocurrΓa la carrera.
Sergio empezΓ³ a llorar, llevo sus piernas a su pecho y las abrazo con fuerza, seguΓa pensando que su decisiΓ³n harΓa que Max estuviese feliz junto a Lewis. Nunca imagino que los de la parrilla supieran, que esos dos estuviesen juntos y mΓ‘s que los cubrirΓan. ConfiΓ³ tanto en todos y estos solo le vieron la cara de estΓΊpido todo este tiempo.
El pecoso solo querΓa que Kamui volviera para que lo abrase, y le dijese que estarΓa todo bien, mientras lo mimaba. Sergio se empezΓ³ a sentir cansado, signo de que las pastillas estaban haciendo efecto. No lo pensΓ³ mucho y se dirigiΓ³ al baΓ±o, donde la tina estaba llena. TenΓa que tener un seguro de que su plan funcionarΓa. No se quitΓ³ ninguna prenda, mΓ‘s que los zapatos y se adentrΓ³ al agua, sus parpados se sentΓan pesados haciendo que se fuesen cerrando poco a poco, su cuerpo se relajΓ‘ndose y junto a su respiraciΓ³n.
Se sintiΓ³ usado y humillado de cualquier forma. Max no estuvo en el funeral de su hija, porque culpaba a Sergio por lo que pasΓ³ con la pequeΓ±a. Si tan solo Max hubiese sabido que pasΓ³ meses llorando solo en la habitaciΓ³n, a veces Γ©l solo le iba a dar Γ‘nimos y otras, desaparecΓa varios dΓas, su casa ya no era la de antes, ni se percibΓa la chispa que habΓa cuando ambos se la pasaban haciendo cualquier cosa, ya no estaba el amor que habΓa en un principio.
El moreno simplemente se sentΓa en paz haciendo esto, tenΓa esa sensaciΓ³n de libertad que tanto habΓa buscado, lo que tanto habΓa anhelado, se reunirΓa con su hija, su preciosa castaΓ±a de ojos azules y las ligeras pecas que tenΓa en su bello rostro. SabΓa que Γ©l estarΓa junto a la ΓΊnica persona que realmente Γ©l extraΓ±aba. Dejo una carta. Una carta que expresaba mucho de lo que en este tiempo habΓa dicho, un papel donde se reflejaba todo lo que se guardΓ³, el llanto, el sufrimiento, el vΓ³mito mental que tuvo, los ataques de ansiedad y depresiΓ³n, todo estaba ahΓ y esperaba que llegara la persona correcta.
Los pulmones se llenaron rΓ‘pidamente de agua, su cuerpo en forma de reflejo querΓa salir del agua, pero los bloques que se habΓa colocado en el cuerpo se lo impedΓan. SentΓa como todo se desvanecΓa y asΓ Γ©l se fue con una sonrisa, tras el ΓΊltimo recuerdo que tuvo, en donde el Max le juraba amor ante muchas personas en una hermosa playa en Puerto Vallarta, las promesas, todo eso quedo atrΓ‘s.
Mientras tanto el neerlandΓ©s estaba dando las ΓΊltimas vueltas en la pista, su auto iba liderando el GP, durante toda la carrera pensaba sobre su pecoso esposo y su terrible dolor de estΓ³mago, se sentΓa mal de no haberse quedado con Γ©l para poder cuidarlo y mimarlo como era debido. Terminando la competencia irΓa rΓ‘pidamente al hotel y lo cuidarΓa como debΓa ser, pero algo dentro se Γ©l le decΓa que debΓa ir en ese momento.
No tardo mucho para ver como la bandera a cuadros era ondeada, dando como resultado otra victoria para el rubio, la cual habΓa dedicado la victoria a su esposo Sergio. EstacionΓ³ el auto y bajo de esta para correr con sus ingenieros, casi todos lo estaban felicitando a excepciΓ³n de Christian, quien se encontraba hablando por telΓ©fono. Era algo raro que Γ©l contestase llamadas al finalizar alguna carrera, pero Max descartΓ³ la idea, pensando que tal vez era Sergio mandΓ‘ndole felicitar, el rubio fue a la habitaciΓ³n frΓa para alistarse y subir al podio, junto a Charles y Lewis. Vaya que le habΓan dado una buena pelea durante la carrera y, debΓa admitir que Charles habΓa mejorado.
Cuando los tres fueron llamados a subir, los primeros en salir fueron Charles y Lewis, quienes iban hablando sobre las maniobras que habΓa usado durante la carrera, mientras que Max fue detenido por Christian, quien tenΓa una cara de preocupaciΓ³n y triste, algo que no le agrado para nada a Max.
- Max, necesitamos hablar. - Dijo el Chris un poco nervioso.
-Horner si necesitas hablar sobre algo importante, lo haremos despuΓ©s de que suba al podio. - Trato de zafarse del agarre de Christian
- No, es algo urgente y te concierne a ti. - Dijo en un tono mΓ‘s fuerte.
- No, ya te dije hablamos despuΓ©s de que suba. - ZafΓ‘ndose del agarre camina hacΓa las escaleras.
Horner en un momento de desesperaciΓ³n al ver como el neerlandΓ©s se va, le tomo del brazo y lo devuelve a donde estaba. TenΓa que decirle lo que hace unos momentos le habΓa dicho, ni siquiera Γ©l habΓa procesado tal informaciΓ³n, ΒΏCΓ³mo le puedes decir a alguien que ha perdido al amor de su vida?
- Max, en serio muchacho, es algo que realmente te interesa. - InsistΓa Christian
- ExplΓcate rΓ‘pido Christian, se supone que yo ya deberΓa estar arriba. - Dijo el Max ya exaltado ante la insistencia de Christian.
- Primero necesito que respires y te calmes, es algo fuerte lo que te tengo que decir. Max... me acaban de hablar del hotel... Sergio... Sergio fue encontrado muerto es su habitaciΓ³n.
Max sintiΓ³ como todo su mundo caΓa a pedazos. Su querido pecoso, su esposo se habΓa ido de este mundo. SoltΓ³ un suspiro mientras sentΓa como sus piernas estaban empezando a fallar, un mareo hizo que se pegara a la primera pared que tuviese cerca. LΓ‘grimas empezaban a rodar por sus mejillas, su respiraciΓ³n era errΓ‘tica. La noticia le habΓa impactado demasiado.
No dijo nada. Simplemente se limpiΓ³ el agua salada que rodaban por sus mejillas, regulo la respiraciΓ³n y camino hacΓa el podio, trataba de ser fuerte ante la gente, como su padre le habΓa enseΓ±ado tiempo atrΓ‘s, pero ΒΏCΓ³mo hacerlo cuando has perdido a lo mΓ‘s preciado en este mundo?
Cuando le dieron su premio y pusieron el himno de su paΓs, no soporto todas las miradas sobre Γ©l, en especial la de Christian que lo veΓa con pena, no aguanto mΓ‘s y se quebrΓ³ a llorar delante de todos, quienes, expectantes ante lo que veΓan y no podΓan creer. Max simplemente se sentΓ³ en el podio con las manos en el rostro y el premio a un lado, su pecho dolΓa mucho, no querΓa admitir que Sergio habΓa muerto. Mientras que Charles se acercaba y trataba de abrazarlo, Lewis que estaba a un lado de este, se puso en cunclillas y le pregunto quΓ© pasaba.
- Β‘Se muriΓ³!, Β‘Sergio se muriΓ³!, el amor de mi vida se fue. - DecΓa Max mientras se tallaba la cara con las manos. - S-Sergio solo se fue, ΒΏporque no puedo ir con Γ©l? ΒΏQue hice mal?
Max se encontraba desconsolado, nadie podΓa calmarlo ante el llanto que tenΓa. Christian le habΓa dicho que no podΓan acercarse al hotel por unas horas, el cuarto de Sergio se encontraba acordonado y buscaban alguna prueba de lo que habΓa pasado, si se tratase de un homicidio o un suicidio.
Unas horas despuΓ©s Max ya se encontraba en el hotel en donde se hospedaban los Ferrari Boys. Carlos se encontraba llorando en el hombro de Lando, mientras que este trataba de consolarlo con caricias en su espalda y diciΓ©ndole que todo estarΓa bien. Charles aun continuaba consolando a Max, quien, se encontraba con una mirada perdida, pensaba en ΒΏPorque nunca vio las seΓ±ales? ΒΏPorque nunca vio que Sergio no estaba bien, que se encontraba mal? ΒΏPorque nunca le conto lo roto que se sentΓa?
HacΓa unos minutos les confirmaron lo que menos querΓan, Sergio, su Sergio se habΓa suicidado, ya no podrΓa ver esos hermosos ojos cafΓ©s al despertar, tampoco podrΓa volver a ver sus preciosas pecas que contaba sin falta, cada vez que este se despertaba primero, tampoco ya no podrΓa decirle te amo cada que ambos se despedΓan.
No podrΓa sentir sus abrazos que llenaban de energΓa, extraΓ±arΓa cada vez que Checo le preparaba el desayuno en forma de decir te amo, Β‘Dios! estaba planeando decirle al amor de su vida decirle que adoptaran a una dulce niΓ±a.
Max seguΓa sin poder creer que todo eso estuviese pasando, como en la noche de ayer su pecoso y Γ©l se habΓan dicho lo mucho que se amaban, jurΓ‘ndose un amor tan precioso, pero ahora, ya no estaba a su lado. En ese momento cierto espaΓ±ol en un ataque de ira, provocado de la nada. Se separa de su amigo, cosa que le extraΓ±o a este y sin dejar de ver como este se dirigΓa hacia Max.
- TΓΊ, por tu maldita culpa ya no estΓ‘ mi amigo. - decΓa Carlos, con lΓ‘grimas en los ojos y con una voz quebrada.
- Te puedo asegurar que no es mi culpa Carlos, en la maΓ±ana que estuve con Sergio todo estaba bien, nada fuera de lo normal, me ofrecΓ a quedarme con Γ©l, porque lo habΓa visto pΓ‘lido, pero Γ©l se negΓ³. Carlos tambiΓ©n me duele a mi como no tienes una idea, me siento de la mierda porque literalmente fui la ΓΊltima persona que lo vio con vida, yo... yo solo quiero que vuelva o que todo esto sea una mentira, deseo tanto que Horner cruce la puerta con Sergio y que me diga que todo esto es una broma, pero sΓ© que no es asΓ y tengo que hacerme a la idea de que Checo no volverΓ‘.
- Ay Max, no vengas a hacerte la victima ante todos nosotros, ya sabemos que toda la culpa es tuya y de tu padre, oh que, nos vas a negar que tΓΊ eras el que le metΓa esas ideas a Sergio, que tΓΊ eres un maldito egoΓsta que no lo deja vivir. Eres un cabrΓ³n que no merece el perdΓ³n de nadie, no sabes lo que Sergio tuvo que guardar para que tΓΊ te fueras con el primero que se te cruzase.
- Amor, cΓ‘lmate por favor. - Trato de calmarlo Charles, tomΓ‘ndolo por el brazo.
- No Charles, es hora de que alguien le diga todas sus verdades a este hijo de puta. Verstappen no sabes las ganas que tengo de soltarte un puΓ±etazo en la cara. - Unas lΓ‘grimas estaban asomΓ‘ndose en los ojos del madrileΓ±o. - Γl era infeliz a tu lado, no entiendo cΓ³mo es que seguΓa a tu lado, tantas oportunidades que tuvo para dejarte y ninguna aprovecho, y creo que es hora de que alguien te haga entrar en razΓ³n.
Una puerta interrumpiΓ³ a Carlos, quien estaba por soltarle un golpe a Max, haciendo que todos voltearan a ver de quien se trataba, siendo este Horner, el cual tenΓa la nariz roja y una mirada demasiado triste.
- Max necesito... necesito que me acompaΓ±es a un lugar, vΓ‘monos antes de que se nos haga tarde.
Sin decir nada mΓ‘s, y dejando a Carlos con las palabras en la boca. Christian y Max se fueron hacΓa el hotel, donde se suponΓa se quedaban ellos. En todo el trayecto el rubio se encontraba nervioso ante lo que pudiera ver, no querΓa imaginara a su pecoso colgado de alguna cuerda o con las muΓ±ecas todas cortadas.
Cada que sentΓa que estaban cerca del hotel se ponΓa nervioso, la ansiedad en su cuerpo aumentaba mΓ‘s sus manos sudaban, podΓa sentΓa como el sudor caΓa por su frente, igual de como empezaba a mover una de sus piernas de arriba hacia abajo. Horner solo veΓa a su chico nervioso, Γ©l no podΓa hacer nada mΓ‘s que darle palabras de aliento y estar ahΓ en el momento es que viera a Sergio.
Cuando llegaron ambos bajaron lentamente de la camioneta, sin Γ‘nimos de llegar a ese cuarto en donde una tragedia habΓa ocurrido. Subieron por el elevador y cuando llegaron al piso donde se hospedaba el mexicano, observaron a muchos policΓas y forenses, saliendo y entrando de la habitaciΓ³n, entrevistando a varias personas y tomando fotografΓas.
Max solo podΓa observar como uno de los policΓas se acercaba a ellos, preguntando si eran Max Verstappen y Christian Horner, ambos confirmaron su identidad dejΓ‘ndolos pasar. Las piernas de Max empezaron a pesarle y a temblar, o era fuerte, no podΓa aceptar esto, porque Γ©l estaba ahΓ, a un lado de la baΓ±era, con sus ojos cerrado y su piel ya no tenΓa ese color caramelo, se encontraba pΓ‘lido, como si una hoja de papel se tratase.
Max solo podΓa pensar que Sergio se encontraba dormido, que solo estaba descansando. Sin mΓ‘s este se acercΓ³, con lΓ‘grimas en sus mejillas hasta el cuerpo inmΓ³vil del mexicano. Lo abrazo y soltΓ³ un grito que espanto a todos los presentes del lugar. Max solo podΓa gritar que Sergio regresara, que no lo abandonara, le decΓa cuanto lo amaba y que no podΓa hacerle esto, no soltaba del agarre el cuerpo frio e inerte de Sergio, Max no querΓa separarse de Γ©l, aun no querΓa aceptar aquello que estaba viviendo.
- Checo, mi amor, abre tus ojitos por favor mi amor. MΓrame a los ojos y dime que todo esto es una broma, por favor, no me dejes tenΓamos planes mi amor, Γbamos... Γbamos a adoptar a una pequeΓ±a, tenΓa todo listo... te querΓa dar la sorpresa esta noche, mi amor abre tus ojitos por favor.
Max lloraba con mΓ‘s intensidad, su esposo, su Sergio ya no estaba aquΓ a su lado. Horner solo se acercΓ³ a este y le dio unas palmadas en la espalda, sabΓa por lo que estaba pasando. Γl lo habΓa vivido en carne propia hace un par de aΓ±os con Torger, su amado esposo habΓa perdido la batalla contra el cΓ‘ncer, este no le habΓa comentado nada.
HabΓa pasado por todo el proceso solo, sin quien lo acompaΓ±ase en las quimioterapias, en las consultas y anΓ‘lisis clΓnicos, Γ©l solo vio como un dΓa este se desvaneciΓ³ de la nada en la cocina y cuando menos lo pensΓ³, se encontraba en el hospital recibiendo la noticia de que Toto habΓa perdido la lucha contra el cΓ‘ncer. A Christian le seguΓa doliendo la pΓ©rdida de su esposo, al recordar aquello empezΓ³ a llorar, se uniΓ³ al llanto que tenΓa Max abrazΓ‘ndolo por la espalda.
Un forense se acercΓ³ a ellos, diciΓ©ndoles que debΓan retirar el cuerpo, pero Max se negaba a soltarlo, Christian tuvo que convencerlo unos minutos hasta que Max aceptara, sin antes dejar el cuerpo como lo encontrΓ³, acostado en el suelo, y Max acaricio los cabellos de Sergio diciendo.
- Mi amor, este no es un adiΓ³s, es un hasta pronto, te amo, aquΓ y en donde estes, no quiero que lo olvides. - Como ΓΊltimo gesto, le dejo un tierno beso en los frΓos labios de Sergio.
Y asΓ Max se despidiΓ³ por ΓΊltima vez del amor de su vida. Vio cΓ³mo se llevaban el cuerpo de su esposo, mientras que abrazaba fuerte a Christian y lloraba en su hombro. Sergio se fue, se fue sin saber cuΓ‘nto lo amaba, sin saber que Hamilton serΓa padre, se fue sin saber que tendrΓa una hija, se fue dejando todo atrΓ‘s, dejando no solo a sus amigos y familiares con el corazΓ³n roto, se fue dejando a una persona quebrada. Son muchos te amos atorados en su garganta y que siempre lo amo. Un forense se acercΓ³ a ellos, a lo que Max se despegΓ³ un poco del abrazo.
- SeΓ±or Verstappen, en la habitaciΓ³n encontramos una carta, estΓ‘ dirigida usted y es del seΓ±or PΓ©rez.
El forense le extendiΓ³ la carta y Max la tomΓ³, le pidiΓ³ un momento a solas, por lo que fue a la terraza, el ΓΊnico lugar donde no habΓa nadie, donde Γ©l suponΓa Sergio se sentΓ³. Inhalo y exhalo antes de abrir la carta, no querΓa pensar mucho sobre ello, por lo que la abriΓ³ y comenzΓ³ a leer.
Querido Max, sΓ© que cuando leas esta carta yo me abre ido de este mundo, quiero que sepas que la decisiΓ³n que tome no es tu culpa y nada de lo que pase despuΓ©s. No querΓa que todo terminara de esta forma, debΓ decirte que no me encontraba bien, que sabΓa que tenΓas un amante y un bebΓ© con Γ©l, sΓ© que me engaΓ±abas con Hamilton.
IrΓ³nico no es asΓ, me eras infiel con tu supuesto "enemigo", admitirΓ© que no querΓa que lo que tenΓamos acabara, fue muy egoΓsta de mi parte pensar que lo podΓamos arreglar, no sabes las noches que llorΓ© por ti, las veces en que te esperaba en casa y me dijeras cuanto me amabas, me besaras y me tomaras de la cintura, No me encontraba bien. Me sentΓa una mierda todos los dΓas, no querΓa preocuparte mΓ‘s, no querΓa ser una carga para ti, es que acaso ΒΏya no era importante para ti?
No quiero desviarme mucho del tema principal, pero hay muchas cosas que quiero decirte, me duele que nunca estuviste las veces que tuve los abortos, que me dejaras plantado el dΓa de nuestro aniversario, pero lo que mΓ‘s me doliΓ³ fue que el dΓa en que nuestra hija cumpliΓ³ aΓ±os ni siquiera pisaste el cementerio o la casa, solo llegaste dos dΓas despuΓ©s diciΓ©ndome que te irΓas de nuevo, me alejaste poco a poco de tu lado.
Solo quiero que te quede claro algo Max, te ame, te ame demasiado, te ame mΓ‘s de lo que me amaba a mΓ mismo, me perdΓ en ese amor tan toxico que no pensΓ© en como terminarΓamos, te ame al punto de aguantarme las burlas de tu papΓ‘, las miradas de odio que me daban tus hermanos, los comentarios que hacΓan hacia mΓ y sobre la muerte de Rosaline, solo podΓa observar cΓ³mo te daba igual que dijeran que era un inservible por no poder darte hijos, lo ΓΊnico que me conforta que me reencontrare con nuestra hija.
Pero sabes, te perdono, porque me irΓ© con la conciencia limpio, sΓ© que en el cielo no me recibirΓ‘n por lo que acabo de hacer, sΓ© que lo mΓ‘s probable es que hayas ganado la carrera y te felicito por eso, sΓ© que eres un gran piloto y una buena persona, solo no sabes cΓ³mo afrontar con las cosas que te duelen, dejare que seas feliz, porque si con otra persona si lo eres, no veo por quΓ© yo siga aquΓ, te amo no lo olvides y tampoco olvides que eres un gran piloto, y que lograrΓ‘s todo lo que te propongas, y aunque no te pueda ver sΓ© que serΓ‘s un gran padre para ese bebΓ© que tendrΓ‘s con Hamilton.
Con amor Sergio Michael PΓ©rez Mendoza.
Pd: Diles a los chicos que tambiΓ©n perdono el hecho de que te ayudaran a serme infiel.
Max solo podΓa llorar, jamΓ‘s pensΓ³ Γ©l tuviese esas acciones con Γ©l, no sabΓa de donde habΓa sacado que Γ©l lo engaΓ±aba con el maldito Halmitonto. Max solo sabΓa que este le estaba ayudando con el trΓ‘mite de adopciΓ³n, ya que Lewis y Nico habΓan conseguido la adopciΓ³n en Londres. Le dolΓa pensar que Sergio lo creΓa capaz de hacerle eso, pero no podΓa explicarle la sorpresa que le planeaba a su pecoso, porque ya no estaba.
QuerΓa pedirle perdΓ³n por todo lo que tuvo que pasar solo, querΓa abrazarlo mientras le decΓa lo mucho que lo amaba. Pero ya no podΓa, Γ©l se habΓa ido a un lugar mejor con nuestra pequeΓ±a, aunque Γ©l le rogara al Dios en quien tanto Sergio creΓa, para que este regresara, sabΓa que eso era imposible, Γ©l ya no lo harΓa.








