Chapter 1
No se considera una persona romántica, jamás lo ha necesitado el romance dulce y tierno para con una pareja, o conquista, su carisma, y simpatía bastaba para conseguir lo que quería, o quien quería.
Pero eso cambiaba cuando a quien quería besar era un romántico empedernido, amante de Jane Austin y novelas tan románticas que lo dejaban con la nariz roja y los ojos perlados de tantas lagrimas acumuladas.
Mierda.
Jason se veía tan tierno cuando se acurrucaba en el sofá a leer mientras tenía una taza de té de naranja, perdido en su lectura hasta que sus extremidades se sentían adormecidas, y necesitaba estirar sus piernas. Era mucho mejor cuando las estiraba sobre sus propios muslos, y le permitía frotar círculos en sus tobillos.
Ha estado cortejando a Jason por meses, y él consintió a ello. Se dejo ser cortejado, y resguarda, también toma celosamente su ropa para arrastrarla a la cama, y así poder armar un nido.
Ellos comparten celos, entonces deja que Jason haga de su cama un nido, un nido enorme, cómodo y lleno de su ropa. También lo deja arrastrarse dentro y recostarse sobre él, a pesar de estar sumamente drogado por los supresores, su Alfa se siente bien, y logra dormir en el pecho ajeno mientras los dedos del Omega se enredan en su cabello, y las uñas rascan su cabeza, logra dormir mejor de lo que lo hizo en años.
Jason también se acurruca sobre él, cuando llega su propio celo. Ronronea cuando su nariz encuentra la glándula de aroma, la roza entre sueños y se deja abrazar y mimar, siendo lindo y demasiado adorable.
Lleva varios meses cortejando a su Littlewing, y todavía no lo ha besado. Desea tomarlo por su pequeña cintura y besar ciegamente esos pomposos labios hasta dejarlos más rojos e hinchados de lo qué son naturalmente. Aferrarse a su cadera; robarle suspiros y suaves gemidos porqué en verdad le devoraría sus esos dulces labios que no hacían más que enloquecerlo.
Entonces debía ser romántico, porque Jason ajeno a su imagen salvaje y fuerte, era un romántico empedernido, le gustaban los detalles, las flores, y exclusivamente los libros, nada se compraba con el brilló en sus preciosos ojos verdes cuándo le regalaba un nuevo libro que era devorado en un par de días.
Jason siente que Richard está actuando extrañó. El Alfa se muestra más inquietó y nervioso, o más inquietó de lo normal, en especial cuando se acerca o hablan sobre el cortejo que están llevando a cabo. Jamás había sido cortejado antes, mucho menos consideró serlo alguna, eso incluía que fuera Richard quién quisiera hacerlo; porqué se ha sentido atraído por Dick desde que era Robín, a pesar de que se llevaba de la mierda, y Richard lo hacía sentir igual o peor que el resto de los Titans.
Entonces nadie puede culparlo de pensar que Richard se está cansando, o simplemente aburriendo del cortejo porque no ve avances considerables, o no a comparación cuando tenía a Kory contorneado sus caderas y moviendo su trasero de manera sensual cuando pasaba frente a él, pasando sus manos de manera sugestiva por sus brazos o las apoyaba en su pecho. Realmente hierve en celos y desea gritarle que él Alfa está apartado, pero se lo guarda por el simple hecho que sabe que ellos dos tienen una historia, así sea simplemente íntima. Ella le había dado mucho más a Richard de lo que él pudo siquiera insinuarse, es él quién las tiene de perder, y ella todo por ganar, él está completamente enamorado desde que era un cachorro con traje colorido, y Richard pareció fijarse en él recién cuando volvió de la muerte.
No es que no quiera besar a Richard, o ir más allá, su Omega enloquece queriendo frotarse y ser tomado por el mayor, pero realmente necesita estar seguro de lo que tienen, un cortejo puede simplemente terminar sin avisó, si un Alfa no obtiene el resultado esperado. Por eso no puede dejar de pensarlo cuando Kory se acerca peligrosamente a Richard y él simplemente sonríe y enrienda sus brazos alrededor de la cintura de la Tamariana, besando ruidosamente su mejilla en cuánto ella se cuelga de su cuello. Desea gruñir y enseñar los dientes, pero simplemente se contiene, o eso piensa porque al parecer no lo hace bien, cuando Damián le lanza una mirada confusa, que termina cuando niega levemente.
Siquiera espera a Richard cuando terminan la reunión, es el primero en salir, realmente no desea soportar a nadie, solo quiere calmar sus celos, por qué no es la primera, ni la última vez que ve más cercanía entre esos dos.