Extraviado || DekuBowl

Summary

────Tres chicos mafiosos han puesto sus ojos a un lindo y puro chico de secundaria, y harán lo que sea con tal de poseerlo solo para ellos.

Status
Complete
Chapters
35
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

 

Izuku llegaba a la escuela lamentando no haber sido secuestrado en el acto. Pues eso era incluso mejor que lo que sufría día a día.


A sus doce años ya había experimentado todas las formas de recibir bulliyng. Todas y cada una probadas por su compañero Neito Monoma y su grupito.


Ellos eran tres años mayores, obviamente iban a tener muchísima más fuerza y músculos que él. Pero no por eso se libraba de los comentarios por su cuerpo de facciones afeminadas.


Solo había puesto un pie en la escuela y ya lo habían hecho tropezar.


— Miren quien llegó, eh. Nuestro marica favorito. — Burló Neito, al lado de la puerta de entrada al instituto.


— M-monoma-S-Semp-pai.. — Tartamudeó. Trató de levantarse pero un pie en su espalda lo detuvo.


— ¿Quien te dio permiso de levantarte maldita puta? — Ofendió un chico pelinegro con una banda en la cabeza.


— No se que piensen ustedes, pero yo creo que debemos darle una lección. — Los dos miraron al peliplata con una sonrisa socarrona.


— Levántate escoria. — Izuku como pudo ser levantó para luego ser jalado de la chaqueta del uniforme. Suerte que le quedaba grande, si no se ahogaría.


Lo llevaron a rastras al lugar que más odiaba, el armario de limpieza. Un lugar oscuro y cerrado, casi sin aire y lleno de químicos.


— ¡N-No, no n-no! — Izuku trató de zafarse pero Neito solo afirmó más el agarre.


— ¿Tratas de escapar? Más tiempo te vamos a dar maldito marica. — Lo estampó con la pared del pequeño espacio y agarró las llaves haciéndolas sonar. — Esperemos y te diviertas cuatro horas allí, ojalá y te desmayes por tanto químico. — Rió y lo encerró. A penas y dieron vuelta la cerradura Izuku empezó a tener un ataque de pánico.


Odiaba los lugares tan pequeños y oscuros. Desde que había conocido a Neito, Yosetsu y Tetsu-Tetsu, ellos lo castigaban de esa manera.


Y no servía para nada ir con los psicólogos, directora, preceptor, cualquier figura de autoridad solo le decían que se defendiera.


Les partiría la nariz si pudiera, pero esas estúpidas, no entendían que la fuerza de un niño de doce años como Izuku no se compara con la de los chicos de quince.


Y luego de dos horas horrorizado por el olor de los fármacos de limpieza, sus pataleos y manotazos a la puerta fueron escuchados por un milagro.


— ¿Midoriya? ¿Otra vez..? — Escuchó detrás de la puerta, y un llavero siendo agitado con rapidez.


— ¡D-Dai-Sensei! — Izuku se tiró a los brazos de su profesor jefe después de ser liberado del encierro.


Toshio Dai era el único profesor que lo comprendía, y que incluso se atrevía a castigar a sus abusadores. Le daba consuelo y siempre lograba de sacarlo de los lugares pequeños y oscuros en los cuales lo encerraban.


El peliazul solo lo miraba con una mirada perversa y tranquila a la vez, ese hombre no era algo confiable.


Luego de una clase, logró escabullirse hasta unas bancas solitarias en el patio, cerca de unos árboles. Allí sacó su manzana y comenzó a comer. Lo único que llevó fue eso, debido a que tenía miedo a subir de peso, y la verdad ya no le daba apetito.


Vió una cabellera pelilila asomarse y comenzó a temblar. Hitoshi jamás le había inpirado confianza, menos después de lo que le hizo.


Era horrible, ese chico lo acosaba siempre. Era también tres años mayor. Siempre lo espiaba, en todos lados.


En clase lo miraba por la ventana del salón, en el recreo siempre desde lejos, incluso en el baño lo molestaba.


— Midoriya-Kun. — Le saludó y se sentó junto a él.


— H-Hola Shinso-Kun.. — Susurró Izuku.


— Se que a veces parezco espeluznante, pero solo te cuido, pequeño. No quiero que te pase nada. — Al decir eso el chico había pasado su brazo por sus hombros. Y en ese instante, sintió algo extraño.


Como cuando sientes que alguien te está mirando, pero por tres.


— ¿Q-Qué necesitas, S-Shinso-Kun? — Preguntó directo al grano, quería qué él día acabara ya.


— Nada, solo quería saludarte y darte este presente. — Le extendió un lindo cuadro pequeño con una imagen de una flor violeta, literalmente lo dejó en su regazo. — Espero que cuando veas el cuadro te acuerdes de mi. Y recuerda, yo solo quiero cuidarte. — Dijo, y sin más se fue.


Izuku miró el cuadro, vió que tenía una mancha pequeña negra pero al parecer, solo era un destello de pintura o algo así.


La metió en su bolso y al escuchar la campana su cuerpo se tensó. Era hora de la salida y debía ingeniárselas bien para poder salir sin otros golpes, a demás de la pisada en la espalda.


Se puso su mochila y con toda la pena del mundo, buscó con la mirada a Hitoshi. Una vez lo encontró fue corriendo hacia el. Era una táctica sucia, pero sabía que si estaba con él, Neito ni nadie le haría daño.


— S-Shinso-Kun.. ¿Me.. podrías a-acompañar a casa? La verdad es q-que me eh sentido observado. — Y no era mentira. Sentía tres miradas clavadas en su cuerpo todo el día todos los días, pero pensó que solo era imaginación suya.


Hitoshi con una sonrisa retorcida accedió gustoso. Este trató de hacer el trayecto a la casa del menor menos incómodo, pero no lo logró.


El pelimorado también había sentido esa sensación de estar siendo observado, pero él juraba, haber visto una cabellera roja salir y esconderse detrás de la pared.


¡Hola hola! Soy nueva por aquí, me presento. Me pueden decir Nyho, soy escritora de FanFics DekuBowl. Me mudé de Wattpad ya que debido a sus nuevas políticas me borrarán varias de mis historias que tienen contenido para adultos (sangre, abusos etc) Espero que disfruten su lectura, ¡y si quieren leer mis obras completas pueden ir a Wattpad!