"Distintos" Koga y tú+18
Fanfic - Temática Omegaverse
Anime - Inuyasha
Koga - Alpha
Lectora - Omega
Algunos sucesos serán modificados por la trama.
Fanfic +18, Caso contrario, leer bajo su propia responsabilidad.
Tómate la hierba _ niegas cubriendote la boca con ambas manos, odiabas el sabor amargo de aquella planta _ abre la boca ________! _ sigues negándote aún cuando alza la voz.
Sabe horrible Inuyasha!! _ luego de eso comienzas a correr alejándote de tu hermano mellizo.
Inuyasha y tú eran mellizos de nacimiento, tu habías nacido después lo que convertía a Inuyasha en tu hermano mayor.
Inuyasha era muy sobreprotector, además de ser el mayor también era un alpha.. y tu.. tú eras Omega..
Eran mellizos pero muchas cosas hacían diferenciar su casta, una de ellas era vuestra altura, Inuyasha era un poco más alto que tú.. y tu conservas aquella apariencia pequeña y frágil.
Su madre, Izayoi, también era una Omega..
Las cosas nunca fueron fáciles..
En primer lugar, ustedes eran producto de un abuso que había cometido vuestro padre en contra de su madre.
La razón? Simple, esta había entrado en celo lo que causó el abuso.
Vuestro padre era un demonio, que a pesar de no amar a vuestra madre, aún así la acompañó a qué diera a luz a su cachorros.
Los aldeanos alphas se juntaron para matar a Inu No Taisho y matar a los cachorros de este, los consideraban una amenaza.
No lograron matarlos pero aquella noche murió el gran Inu no Taisho, el padre de los mellizos.
Tiempo atrás...
Mami _ tus ojos miraron con cariño a tu madre, esta te sonrió acariciando tus cabellos color negro.
________, tienes la ropa sucia, otra vez... _ te regaña con la mirada, haces un puchero antes de alejarte de ella.
Inuyasha me empujó _ Izayoi mira a tu hermano escondido entre los arbustos, al ver la mirada de vuestra madre se esconde, ella ríe antes de comenzar a llamarlo suavemente.
Inuyasha.. porque has empujado a tu hermana?_ le pregunta cuando se acerca a ustedes.
No lo hice a propósito! Le dije que escapara porque unos hombres del pueblo querían llevársela _ el rostro preocupado de Izayoi no se hace esperar, asustada con lo que Inuyasha acaba de decir.
__________, quédate aquí _ asientes antes de ponerte a jugar en el patio de vuestro hogar _ Inuyasha sígueme _ tu hermano y madre se dirigen dentro de la casa para evitar que te enteraras de lo que iban a hablar.
Ahí fue cuando Izayoi le contó todo a Inuyasha, sobre las castas y todo lo que conlleva eso, y sobre todo, que tiene que cuidarte.. porque.. por desgracia.. tu también has nacido Omega..
Tiempo presente...
Maldita sea __________!!, No corras y tómate las hierbas!!! _ Inuyasha corre detrás de tí, tu huyes lejos de él riendo y haciéndole bromas para burlarte de él ya que no logra alcanzarte.
Tómatelas tú _ gritas alejándote más.
En un instante has logrado perderle el rastro, no escuchas más sus gritos, solo los sonidos del bosque.
Que pesado es.._ murmuras limpiandote la ropa que se ha llenado de algunas hojas mientras corrías _ esas plantas saben horribles.. además no tengo ni idea para que sirven_ luego de eso caminas tranquilamente, la tierra en tus pies descalzos te tranquilizan y hasta te relajan.
Sabías que Inuyasha te encontraría tarde o temprano, aunque claro, todas las veces lo hacía tarde ya que demoraba 1 día o hasta 2 en encontrarte, incluso usando su olfato no podía hacerlo, y obviamente tenías algo que ver, pues usabas el aroma de los bosques y algunos demonios que matabas para cubrir tu presencia, así se le era complicado encontrarte.
Agradecías eso ya que Inuyasha te sofocaba demasiado, y siempre te daba aquellas hiervas, diciendo que eran por tu bien, aunque nunca quiso decirte de qué o para qué servían exactamente.
Hogar!_ la emoción al llegar a aquella cueva fue mucha, esa cueva era tu "hogar", solo tuya por supuesto ya que Inuyasha no la conocía.
Ambos tenían 17, era normal que quisieras tu espacio, además, no querías estar sola.. pues desde hace 1 año Inuyasha había conocido a una chica de un pueblo y no paraba de visitarla.
Cada vez que regresaba solía decir que su "Omega" era la mejor del mundo, y cuando trataste de preguntarle que era eso de "Omega" pues simplemente evadió tu pregunta.
Y los días en que se iba a visitar a su "Omega" se hacían más frecuentes y se aplazaban más y más..
Hasta parecía que para lo único que venía era para hacer que tomaras esa asquerosa medicina echa de hierbas.
Y esta vez era lo mismo, fue casi un mes entero que no lo veías, y al regresar lo único que dijo fue "tómala" y mientras te entregaba aquel recipiente con hierbas en su interior.
Estabas harta de eso, por eso huiste y no le hiciste caso.
Dentro de la cueva tenías muchas cosas, cama echa de pelaje de animales o de algunos demonios, y cosas útiles.
Siempre tenías que cerrarlo con rocas grandes y pesadas para evitar intrusos que se llevaran el alimento que guardabas.
No lo veía desde hace mucho.._ das un suspiro antes de recostarte, te estiras en un intento de relajar tu cuerpo_ probablemente mañana salga de aquí.. por ahora no quiero verlo_ poco a poco tus párpados pesan hasta que por fin el sueño te vence.
Que es esto _ tu cuerpo se remueve inquieto, frotas tus piernas causando fricción en tu parte baja.
Te habías levantado hace unos minutos, se había hecho de noche, la luz de la luna se filtra por la cueva.
Tu cuerpo quema, sientes tu parte íntima vacía como si necesitara atención y no tenías idea del porqué.
A-agua.._ sientes la boca seca.
"Un bebé" "Quiero un bebé"
Esos pensamientos inundaban tu mente.
Poco a poco empezaste a salir, tambaleándote y sosteniendote de las paredes de la cueva, el frío de las paredes contra tu piel caliente te sacaban pequeños temblores.
El aire frío de la noche chocó contra tu piel, suspiraste pesadamente.
Sabías que había una catarata cerca de ahí por lo cual empezaste a caminar hacia esa dirección
Tus pasos eran torpes y por momentos sentías tus piernas flaquear.
Querías retorcerte en el piso e intentar calmar aquel calor abrazador, y aquella necesidad intensa que aparecía en tu parte baja.
El sonido del agua caer llegaron a tus oídos, estabas cerca y lo sabías.. después de todo.. podías ver la catarata.. estabas a escasos metros del agua..
Pero un olor te llamó la atención..
Apenas pudiste esquivar al demonio que se abalanzó a ti.. era un demonio deforme y completamente grande.
Gruñía y podías ver que olía el aire completamente desesperado..
Había algo que Inuyasha nunca te había dicho.. y era que.. absolutamente cualquier demonio era alpha... Y vaya error que había cometido.. ya que nisiquiera se había atrevido a hablarte de las castas que dividían a cada criatura de aquel lugar..
Talvez era por eso que no sabías que era lo que te sucedía.. y tampoco el peligro que corrías con ese demonio que había seguido el rastro de tus feromonas que habías dejado al salir de la cueva dónde posiblemente hubieses estado a salvo...
Omega _ pronunció con aquel asqueroso aliento aprisionandote en el piso...
Así que realmente había una Omega en este lugar.. creí que Ginta y Hakaku lo habían imaginado.. son betas después de todo.. _ su voz era distorsionada, no lograbas entenderle a la perfección, pues el calor del celo te azotaba más y más
Solo sabías que lo que sea que fuese aquella persona, había logrado terminar con aquel demonio de tan solo una patada.
A-ayudame.._ lloriqueaste aún tendida en el suelo, tu parte baja se encontraba completamente húmeda y no sabías cómo acabar con aquel dolor sofocante.
Una demonio? No.. los demonios no son Omegas _ justo después te tomó en brazos, ahí te aferraste a su cuello, empezaste a jadear cerca a su oído lo que causó que el cuerpo contrario se estremeciera.
De por sí, ya estaba en su límite, tus feromonas lo tenían embriagado, incluso había matado a ese demonio por poseerte.
... _ poco a poco ibas recobrando el conocimiento, lo único que viste al abrir los ojos fue observar la enorme luna llena y el sonido de la catarata muy cerca.
Un movimiento en tu parte baja te sobresaltaron, completamente sorprendida, miraste abajo y ahí lo viste.
Estás despierta? _ otro gemido..
Sus ojos oscuros te observaban fijamente.
Estabas abierta de piernas, no tenías ni una sola prenda cubriendote.
Sus manos estaban en tu cintura, sosteniendote fuertemente, hasta que volvió a arremeter a tu interior, tus gemidos no tardaron en salir.
Otra vez pequeñas lágrimas salían de tu rostro, y tu cálido aliento se podía ver debido al frío del ambiente.
Tu cuerpo temblaba, y no podías evitar cerrarlas alrededor de la cintura contraria.
Maldición.. sigue así _ gruñó completamente extasiado con tu estrechez, disfrutando de lo cálido de tu interior, del como le apretabas deliciosamente y como envolvías su falo.
Gruñidos y gemidos roncos salían de su parte, en cambio tú tan solo te limitabas a gemir y gritar por ratos, ya que, por momentos solía tocar aquella zona sensible dentro tuyo.
Su cabello café se pegaba por ratos a su rostro, lo mismo sucedía contigo, debido a la fina capa de sudor que los rodeaba.
No sabías que estaba sucediendo, no sabías en qué momento habías llegado a esa situación.
Pero tú cuerpo definitivamente amaba esa sensación que te proporcionaba.
"Alpha" "Quiero un bebé de mi alpha"
Tu cuerpo te pedía a gritos el calor del cuerpo contrario, que te siguiera llenando como lo había hecho, que te siguiera llenando de su semilla.
Podías ver como aquella cosa que se movía detrás de él era su cola, estaba inquieta al igual de la persona a la que pertenecía.
Sus manos seguían enterradas en tu cintura mientras seguía penetrándote sin piedad, disfrutando de tu interior.
Más~ _ tu suplica y llanto solo llenaban su ego, pues que suplicaras era porque realmente te satisfacía su cuerpo de alpha.
Las embestidas que hacía chocaban justo en tu punto dulce, sacandote gritos ahogados.
Su boca se acercó a tus labios y comenzó a besarte con ferocidad.. sus lenguas mezcladas en el interior de tu boca, la saliva de ambos daban en sonido de besos húmedos, te devoraba la boca con maestría mientras continuaba con el mismo ritmo de sus embestidas, sus colmillos chocaban con los tuyos.
Tu cuerpo disfrutaba de sus toques, del calor que te proporcionaba, disfrutabas tener este alpha tomando tu cuerpo ferozmente.
Alpha~ muerdeme~ márcame _ murmurabas en su oído, esas simples palabras lograron hacer que su nudo de inflamara en tu interior consiguiendo que ambos queden unidos.
Alzó tu cuerpo con cuidado para dejarte sentada en sus piernas envolviendo su cintura, estabas llorando por el dolor del nudo, te atrajo a su cuerpo y con cuidado marcó tu nuca, debido a ello no pudiste evitar gritar un poco, pues sus colmillos habían perforado tu piel.
Pequeño hilos de sangre salían de sus colmillos y de tu nuca, empezó a lamer para que cicatrizara, luego lamió tu rostro.. quitando tus lágrimas.. mientras que ambas manos suyas acariciaban tu espalda desnuda.
Maldita sea ____________!!! Por eso te dije que tragaras la maldita medicina!! _ los gritos de tu hermano eran molestos.. o eso pensabas tu.. pues desde que había visto tu marca.. no había dejado de gritar.
Después de pasar tu celo con Koga, despertaste en su cueva, te había llevado ahí y cubierto con pieles.
Debido a la marca, tu cuerpo requería permanecer al lado de tu alpha..
Fue Koga el que se había atrevido a contarte todo sobre las castas y lo que conllevaba cada una, incluyendo la marca que los unía.
Al principio si te lo habías tomado mal.. pues el mundo del segundo género era algo nuevo para ti.. después de todo.. habías permanecido en la ignorancia debido a Inuyasha..
No le echabas la culpa.. sabías que probablemente lo había hecho por protegerte.. pero al menos hubieses deseado saber algunas cosas.. porque haber sido ignorante te había puesto en mucho más peligro.
Y ahora estaba ahí.. después de 2 años.. reclamandote, sabías que había estado buscándote.. pero estabas molesta y lo más probable era que hubiesen terminado en alguna discusión.
Pero ahora estabas tranquila.
Tranquilízate Inuyasha.. _ eso pareció tranquilizarlo.
Haces mucho ruido, bestia _ sí, desde que se habían conocido, Koga e Inuyasha no se habían llevado nada bien.
A quien le llamas bestia, torpe!? _ y así siguieron discutiendo, en otro tiempo.. probablemente te hubiese causado gracia o incluso te hubieses metido para detenerlos.. pero no podías.
Y más aún con el enorme vientre que tenías.
Señora, no detendrá al joven Koga? _ Ginta estaba a un lado tuyo.
O a Inuyasha? _ Hakaku estaba del otro lado.
No.. además.. no creo que con este vientre pueda hacerlo.. _ dijiste riendo suavemente, ambos betas te sonrieron.
El joven Koga dice que oyó 2 corazones latiendo, es posible que sean gemelos? _ asentiste cuando Ginta preguntó.
Toda la manada te había aceptado como la Omega y pareja de su líder.
Mientras ustedes conversaban sobre los posiblemente gemelos.. Inuyasha y Koga seguían peleándose entre ellos, entre insultos y uno que otro golpe.
Waaa.. es hermoso Koga! _ Ginta sostenía en sus brazos al pequeño bebé.
Habías dado a luz hace unos instantes, y mientras que tú descansabas debido al cansancio.. esos dos curiosos betas se habían "robado" a tus bebés para mostrárselos a Koga, ya que este había salido de cacería y había tenido que regresar apenas le habían informado que estabas dando a luz.
Oigan idiotas! No los sostengan así! _ ambos lobos habían tomado a los bebés de sus cuerpecitos y los habían alzado al aire para mostrárselos al padre.. osea a él...
Poco o nada le importó que siguiesen cubiertos con algo de sangre, tomó a ambos bebés y los cubrió con una piel que colgaba en su cintura.
Observó a esos pequeños seres, tenían sus colitas de lobo quietas y algo húmedas, sus caritas tenían algo de sangre pero aún así besó sus frentecitas con mucho amor y cariño.
Luego de eso entró en la pequeña cabaña que había construido para ti.
Ahí se encontraba la mujer que había atendido tu parto, le sonrió y le hizo una reverencia antes de salir llevándose con ella a Ginta y Hakaku de las orejas mientras estos se quejaban.. regañandolos por haberse llevado a los bebés de esa manera cuando apenas los limpiaba.
Oye.. ___________.. bonita.. me oyes? _ poco a poco fuiste abriendo los ojos, seguías exhausta pero oír la voz de Koga llamándote hizo que despertaras.
Los bebés?.. _ preguntaste débilmente, se acercó a tu lado y te los mostró, ambos dormidos en sus brazos.
Sonreiste junto con él.
Son preciosos.._ asintió, con cuidado una de sus manos se dirigió a tu mejilla y la acarició.
Buen trabajo bonita.. descansa _ sonreiste antes de volver a dormir pues aún seguías débil.
Luego se los entregó a la mujer para que terminara de limpiarlos y revisarlos.
Ginta y Hakaku no se salvaron de su regaño, y muchos menos del castigo que les puso.
Tío perro!! _ se escuchó que gritó una voz infantil.
Tío.. perro? _ a Inuyasha se le marcó una vena en la cien, algo enojado con lo que su sobrino le había dicho.
Shoichi!! _ le regañaste, tu pequeño lobezno comenzó a reír y a escapar.
Mami.. tengo hambre _ bajaste la mirada para observar al otro pequeño.
Kouji.. acabas de comer.. _ le murmuraste.
Shoichi y Kouji, los gemelos, eran la copia perfecta de Koga, las copias miniaturas de Koga, ambos tenían 6 años, habían nacido lobos, como su padre.
Eran iguales como a la vez diferentes.. uno era extremadamente travieso debido a las enseñanzas de su padre.. y el otro era más tranquilo..
Lo cortaré con mis garras si no deja de enseñarle eso a Shoichi _ Inuyasha se acercó a ti, en su cuello tenía cargada a Yuko quien se sostenía fuertemente de su tío.
Yuko tenía 3 años.. y esta vez era ella una copia tuya.. claro.. conservaba algunos rasgos de Koga como la forma de sus ojos.. solo que Yuko tenía la cola negra.. talvez debido a tu cabello.
Los tres eran demonios lobos.. y no conservaban la sangre del gran Inu No Taisho.. o talvez si.. tan solo era tiempo para saberlo..
Por ahora tenías una familia feliz.. al lado de Koga y tus hijos.. incluyendo a tu hermano que debés en cuando los visitaba.. incluso conociste a su Omega Kikyo.
FIN