VOLVERNOS A ENCONTRAR LEVIHAN

Summary

Historia de reencarnación LeviHan Shingeki no Kyojin, +18 leer bajo su propia responsabilidad Levi y Hange se reencuentran, otras vidas, otros tiempos, la misma tensión. Eren necesita ayuda para vencer una nueva amenaza, va en busca de sus compañeros interrumpiendo sus nuevas vidas. Serán capaces de abandonar todo. Muchos se niegan a recordar, para otros es importante el destino y entregar su corazón a una causa ¿Qué decisión tomaran Hange y Levi? Personajes | Shingeki no Kyojin NO ME PERTENECEN. LeviHan #Levihan Escenas románticas, sexuales Escenas de acción

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20
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n/a
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18+

VOLVERNOS A ENCONTRAR

Prólogo

Reencarnación

Todo quedó en silencio hasta que un estallido lo despertó. ¿Estaba muerto o vivo? Empezó a sentir su cuerpo de nuevo, escuchó la voz de Mikasa varias veces. Pero todo había quedado en silencio durante un largo tiempo. Eren

sintió la falta de luz, le dolía fuertemente la cabeza, negó. No podía estar vivo, ¿Cómo era posible? ¿Qué había sucedido? Escuchó la voz de Ymir: “Eren, debes buscarlos a todos. El planeta está en peligro. Solo tú y tus

compañeros pueden ayudar a la humanidad”

Eren siguió las órdenes de Ymir. No podía creer lo que iba a suceder. Siempre había pensado que solo los eldianos tenían enemigos, que él debía hacer todo por proteger a Mikasa y Armin. Pero no era así. Ymir le había

explicado que no solo en su planeta había la hallucigenia, sino que en otros mundos lejanos también crecían, dispuestos a acabar con otras formas de vida. Eren había prometido a Ymir que impediría que la humanidad cayera.

El joven de ojos verdes permaneció seis meses en silencio, buscando pistas de sus compañeros. Sabía que no podían estar lejos de la acción, además de que estaba seguro de que lucían exactamente igual. Si había cambios,

seguro eran en su conciencia y emociones. Esperaba encontrar primero a los nueve titanes, los necesitaba. Con ellos, sería más sencillo hablar y así otorgarles sus recuerdos de quienes eran. Eren usaba todos los medios para encontrar a sus amigos, a Mikasa. Deseaba verla, hablar y recuperar el tiempo perdido. Mientras leía en ese aparato electrónico las noticias, vio un anuncio que llamó su atención no solo por lo que decía, sino por la persona en la fotografía: Hange. “Científicos y militares se preparan para ir al espacio. Se necesitan sujetos de prueba”.





De vuelta a la acción

Doctora y Astrofísica Hange Durand

La castaña, de unos 28 años, estaba sentada en su pequeña sala de

estar, leyendo un libro sobre agujeros negros. De repente, llamaron a la puerta.

-Doctora Durand, ¿está aquí? - preguntó un hombre de mediana edad, con traje y corbata.

-Soy yo - respondió Hange, poniéndose de pie. El hombre le entregó unos documentos.

-¿Qué es esto? - preguntó Hange.

-Es una invitación para trabajar en un proyecto secreto para el Gobierno de Empirius - respondió el hombre.

Hange se quedó atónita.

-¿Para mí? - preguntó.

-Sí, para usted - respondió el hombre.

-Pero... ¿por qué? - preguntó Hange.

-No puedo decirle - respondió el hombre.

-¿Y de qué se trata el proyecto? - preguntó Hange.

-Tampoco puedo decirle - respondió el hombre.

-Pero... - comenzó Hange.

-Lo siento, pero no puedo responder a ninguna de sus preguntas - dijo el hombre.

-De acuerdo - dijo Hange, resignada.

El hombre se despidió y se fue. Hange se quedó mirando los documentos en sus manos.

Una base en el espacio

Hange leyó los documentos con atención. Se trataba de un proyecto para construir una base en el espacio. El Gobierno de Empirius había logrado viajar al espacio hace unos años, pero nunca habían regresado. El proyecto tenía como objetivo averiguar qué había sucedido con la primera expedición.

Hange estaba emocionada. Era una oportunidad única para avanzar en su carrera científica. Pero también estaba intrigada. ¿Por qué la habían elegido a ella? ¿Por qué no habían elegido a otros científicos?

Mientras meditaba sobre eso, escucho unos pasos cerca, volteo a ver a Rico con una taza de café-

-¿Otra vez pensando en cómo analizar cosas raras? - preguntó Rico con una sonrisa.

-Sí - respondió Hange.

-Deberías tener un novio, Hange - dijo Rico. - No es sano ser virgen a los 28.

-Ya sé - respondió Hange. - Pero no estoy preparada.

-¿Para qué? - preguntó Rico.

-Para una relación - respondió Hange.

-¿Por qué no estás preparada? - preguntó Rico.

-No lo sé - respondió Hange. - Supongo que tengo miedo de que me rompan el corazón y no soy la clase de mujer que se busca un novio o alguien que le complemente, amo mi trabajo.

-Bueno, todos tenemos miedo de eso - dijo Rico. - Pero no podemos dejar que el miedo nos controle, deberías aceptar lo que sea que

estés leyendo Hange, nuevas experiencias siempre son gratas.

-Lo sé - dijo Hange. - Pero es difícil.

-Lo sé - dijo Rico. - Pero tienes que intentarlo.




Hange pensó en lo que había dicho Rico. Tenía razón. No podía dejar que el miedo la controlara.

Decidió aceptar el proyecto del Gobierno de Empirius. Era una oportunidad única para avanzar en su carrera científica y, al mismo tiempo, salir de su zona de confort.

Empacó sus cosas, estaba decidida a empezar en algo nuevo, olvidando sus miedos. Además, había estado retirada de la ciencia durante mucho tiempo. Rico tenía razón y quizás podía conocer a alguien, aunque lo dudaba.

Recordó todo lo que había vivido durante años, como había logrado salir adelante como doctora y astrofísica. En la cúpula científica,

algunas personas la conocían y otras se burlaban de sus locas teorías.

No durmió en toda la noche por la emoción. Cuando fue hacia la sala, se sorprendió al ver que Rico le había preparado el desayuno como despedida. Esta vez estarían separadas por un tiempo, pero ella podía visitarla.


En la mañana

“Hange, sé que tendrás éxito. Eres la mejor que conozco en ambos campos. Ayudaste a muchas personas con la vacuna, además tus teorías sobre el espacio son únicas. No entendí todo, pero estoy segura de que todo irá bien”.

Hange abrazó a su amiga con un “gracias” en los labios y comieron juntas. El automóvil llegó para retirar a la mujer y llevarla a su nuevo hogar.

“Hogar dulce Hogar” - Pensó para si misma-

El nuevo hogar de Hange era un cuartel militar. Los soldados llevaban trajes oscuros y se movían con paso firme y silencioso. Hange se sintió un poco incómoda al principio, pero luego se dio cuenta de que era un lugar de trabajo serio y que todos estaban dedicados a su labor.

Le entregaron las llaves de su habitación e hicieron que firmara un montón de documentos sobre información secreta. Hange no entendía mucho de lo que estaba firmando, pero supuso que era necesario para su nuevo trabajo.

Miro su muñeca “era tarde y debía llegar a la conferencia y presentación ” Se cambió rápidamente y se puso el uniforme de la base. Salió corriendo por el pasillo al ver la hora y se chocó con un pelinegro de estatura baja.

Casi caen ambos al suelo, pero Hange se levantó y el acto seguido lo vio con enojo.

¡Ten cuidado! - le dijo. Hange se rio.

Si, disculpa - dijo.

Y salió corriendo de nuevo.



Llegó a la sala de juntas y Erwin Halles, el comandante, la hizo esperar a que estuvieran todos los presentes. Cuando todos estuvieron allí, Erwin la saludó con una sonrisa.

Soy Erwin Halles, el comandante de este proyecto - dijo. Hange lo saludó como militar.

Doctora Hange Durand, es un placer tenerla con nosotros - dijo Erwin

-El placer es mío - dijo Hange.

Erwin hizo que Hange se presentara. Hange habló sobre su formación y su experiencia en astrofísica. Cuando terminó, Erwin la miró a los ojos

-Doctora Durand, - dijo - me gustaría presentarle a nuestro equipo de científicos.

Hange miró hacia la primera fila y vio al pelinegro de estatura baja sentado allí. Lo miró con curiosidad.

-Este es Levi Carter, nuestro capitán de seguridad - dijo Erwin.

Hange se sorprendió. No esperaba que el hombre que la había regañado fuera el capitán de seguridad

-Un placer conocerlo, capitán - dijo Hange. Levi la miró con frialdad.

-El placer es mío, doctora - dijo.

Hange sintió una chispa de interés en su pecho. Estaba intrigada por Levi Carter ¿Por qué era tan frío y distante? ¿Qué ocultaba? eso tendría que

averiguarlo con el tiempo, ahora estaba ahí por una misión, quizás tendría que trabajar junto con Levi, así podría averiguar cosas sobre él.




Capitán

Levi Carter llevaba trabajando en aquel lugar 5 meses, había sido trasladado de Tannesys, al principio no se acostumbraba, pero debía hacer de ese lugar algo seguro y limpio, cuando vio a la maniática científica corriendo por los pasillos supo supo que tendría problemas para que Hange siguiera ordenes, esperaba que Erwin hablara con ella, para un mejor comportamiento, se

acomodo el cabello pensando en la castaña, le daba curiosidad y enojo

¿Pero que demonios hacía pensando en esa cuatro ojos de mierda?

Camino por los pasillos, llevando la tablet revisando las actividades de mañana, además debía conseguir soldados que vigilaran y asistiera al

equipo científico soltó un suspiro, solo esperaba que esa tarea lo hagan los tenientes y que a Erwin no se le ocurriera ponerlo a él, no podría trabajar con esa mujer.


A la mañana siguiente

Levi Carter se despertó temprano para entrenar a los reclutas perezosos, la rutina era simple, pero esos siempre estaban con sus quejas o inventaban

excusas para no practicar. Miro como la científica estaba apoyada mirando el entrenamiento, pensaba acercarse. Cuando vio como el capitán y

científico Zeke Dollers estaba junto a ella al parecer estaban platicando ...

Al parecer el gorila como era su apodo, empezó a hablar sus idioteces, se notaba por el lenguaje corporal de la mujer que tomaba cierta distancia y se cruzaba los brazos, el sujeto empezó a reír y se acercaron otros científicos, al parecer querían acorralarla, seguro estaban enojados al ver que Hange era

la única mujer en ese grupo de maniáticos locos, fue cuando la escucho hablar muy fuerte

“Que mis órganos reproductores estén dentro y no fuera, no significa que no pueda hacer bien mi trabajo. Señores.

Menciono la castaña con furia es su voz, Levi se sintió satisfecho con la

contestación de la mujer ha ese grupo de idiotas, al parecer Hange era fuerte y determinada, solo observo como Zeke y los otros se alejaron quedando

sola.

Levi dudaba entre si acercarse o no, pero al fin lo hizo

-Oye ¿Sabes luchar?

- Levanto una ceja, mirando al pelinegro, claro que si contesto

-Entonces ven seguro les enseñas algo a estos flojos.

Ella se levanto y estiro un poco, fue corriendo a la practica se sentía

emociona que Levi la haya invitado así podría descargar toda su ira al ser interrogada por ese grupo de idiotas en especial por Zeke.

De un solo movimiento, mando a uno al suelo y rio a carcajadas, Levi la veía serio y frio.

- Hemos terminado por hoy

-Tan rápido capitán Levi menciono Hange

-Dime solo Levi



Zeke estaba enfadado, porque habían puesto a esa mujer con ellos, además sus teorías no iban a encajar en nada. El sabía como se llevaba el proyecto y lo que se necesitaba. Solo se sentó molesto empezando a buscar información sobre la mujer, iba a descubrir su punto débil y adiós

Hange Durand.

Estaba en el comedor cuando observo como llega esa mujer con el enano de Levi.