Capítulo 1
“sólo hazme creer que te gusta lo que ves
que cuando me miras tu corazón se acelera
a siete mil millas, por las carreteras hacia el edén
como si mi cuerpo fuera la manzana que comes.”
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+18 ‼️‼️
Para Jihoon ir a clubes y bares nunca había sido algo cotidiano, en realidad no solía frecuentar estos lugares a menos de que le invitaran sus amigos pero siempre era en un rollo simple y sin mucho de qué hablar. Excepto por ese día.
La primera vez que daría un recorrido a un club nocturno, uno de los más famosos de la zona y al parecer, uno de los pocos con temática gay ¿La razón? Quería despejar su mente por unos momentos, una decepción amorosa y exceso de trabajo fueron lo que le llevó a tomar semejante decisión.
Todo pasó demasiado rápido cuando se dió cuenta de que estaba rodeado de gente bailando y sudando, un tremendo olor a alcohol y cigarro junto con un montón de canciones sonando a todo volumen. Esa noche quería divertirse, no dejaría pasar lo especial que planeaba que sería.
Entre el bullicio de gente una figura en especial llamó su atención, al igual que él se encontraba solo, balanceando su cuerpo de un lado a otro.
El chico no parecía algo modesto ni mucho menos pero lo que capturó su total atención fue ese abdomen trabajado que se dejaba ver gracias a que sólo usaba una chamarra de cuero negra y un pantalón del mismo material, todo demasiado pegado para su gusto.
Tenía todos los músculos y características que quería. Todo en él parecía simplemente irreal.
Sumado a eso, usaba un maquillaje de brillos, destellos morados en la cuenca de sus ojos hasta sus sienes, bajando la diamantina y el color un poco hasta la mitad de sus mejillas para terminar fundiéndose, sin duda era a quién tendría consigo ese día. Sin rodeos se acercó a él sintiendo su corazón latir a mil por hora. Bailaba y bailaba sin detenerse, moviendo sus caderas de un lado a otro; sólo se detuvo hasta notar la fina presencia frente a él.
ーHola, me llamo Lee Jihoon.ー Le indicó acercándose a su oído para que pudiera escucharlo claramente, el contrario rió soltando una pequeña carcajada como incrédulo por el atrevimiento de aquel chico.
ーKwon Soonyoungー Replicó de la misma forma que él. Excitándole la forma en la que dejó rozar levemente su aliento con su cuello.
ー¿Estás solo?ー Soon asintió, el contrario pareció analizarlo con la mirada de arriba hacia abajo. Aquel individuo era totalmente perfecto.
Pronto, sintió su mano sostener su brazo con determinación mientras le miraba con una gran sonrisa.
ーVamos a un lugar más tranquilo a hablar.ー Le propuso el rubio aunque más que pregunta parecía una orden pues comenzó a jalarlo entre toda la discoteca, esquivando gente y buscando con la mirada dicho lugar. Hasta que lo encontró, aquel que ya conocía perfectamente.
Sería muy vanidoso decir que esta no era la primera vez que alguien se acercaba hasta las garras de Kwon Soonyoung. Más bien, la pregunta era ¿Quién no lo haría? Ya sabía que cualquiera mataría por tener algo con él, aunque fuera un simple acostón para ya no volver a verlo nunca jamás. Ya sabía acerca de todas esas técnicas y lo que terminaba resultando.
Aquel chico sería su primer acompañante de la noche, lo llevaría a su lugar especial que conocía como la palma de su mano.
Entraron, a espaldas del rubio cerró la puerta con gran esmero y de pronto estaban en lo que parecía una gran sala, casi que sexual.
Jihoon miró con asombro las paredes pintadas de blanco pero con otros tonos debido a las luces rojas, rosas y moradas que se mezclaban. En el centro únicamente un gran sillón con una mesa de por medio y una pequeña barra con botellas de alcohol.
Casi parecía acondicionado al saber que los dos y sus intenciones llegarían.
ー¿Qué es todo esto?ー Quiso saber y al girarse el contrario estaba cerca, tan cerca que podía sentir su respiración chocar con sus mejillas.
ーCréeme que yo tampoco lo sé.ー Mintió. Los del bar conocían perfectamente a Soonyoung, tanto que le tenían una habitación finamente personalizada solamente para él.ー Lo descubrí hace poco.
Antes de poderle responder, encima de él sintió su fuerte presencia.
Soonyoung lo tomó entre brazos acariciando con cuidado su cintura con tal de apegarlo más a sí, acercó sus labios contra los del más bajo presionando con fuerza y deseo junto a un toque de ternura, un beso que nunca había experimentado antes. Poco a poco las cosas se intensificaron al ser ahora Jihoon quien tomó la iniciativa enredando sus manos en el cuello del más alto jalando un poco sus cabellos con la intención de que se acercara más a él.
Entonces el rubio decidió dar el siguiente paso metiendo sus manos dentro de la blusa de Jihoon, rozando su espalda con las yemas de sus dedos de arriba hacia abajo. El menor se estremeció ante tal roce y por consiguiente decidió retirar la chamarra de cuero que portaba el mayor.
Se separó por un momento pasando sus dedos por entre los pectorales del contrario. Ya sentía una excitación indescriptible y ni siquiera había sucedido la gran cosa todavía.
En un movimiento rápido el mayor desprendió la blusa que el azabache usaba para después colgarlo alrededor de sus caderas y después dejarle caer sobre el gran sillón al centro de la habitación. Allí se encargó de seguir besando sus labios e ir bajando hasta el cuello y su delgado abdomen dejando marcas y lenguetazos en el camino.
Jihoon no aguantó más y pasó su mano por el trasero del contrario bajando poco a poco hasta su intimidad. Quería que todo pasara pronto, que él estuviera consigo antes de que fuera demasiado tarde. Ese sentimiento le estaba haciendo la noche entera.
ーAún no.ー Le indicó el rubio con una voz ronca y entonces el fue quien se decidió a bajar el cierre del pantalón contrario junto con el suyo en sincronía. Ahora que solamente portaban boxers Soonyoung decidió tomar el miembro del más bajo y estando encima de él lo introdujo hasta su boca en movimientos lentos sacándolo y dejándose llevar por la acción.
Succionaba cada vez más lento y esa sensación comenzaba a enloquecerlo.
Aquello fue inesperado para Jihoon pues no solía encontrar gente que se diera el tiempo de complacerlo por completo, solamente solían utilizarlo. Que él hiciera eso sólo lo hizo encantarse más al sentir su cabeza subir y bajar, era algo increíble el poder sentir todo eso junto y rápidamente soltó gemido tras gemido intentando no perder el juicio.
Antes de que pudiera terminar en su boca el mayor se detuvo, no quería que terminara así de rápido. Suave pronunció un “Lo siento.” Para luego acomodarse mejor e ir hacia su entrada para introducir un dedo como primera acción.
Jihoon se sentía querido, sentía que quería cuidarlo de no lastimarlo. Todo de él comenzaba a agradarle a pesar de sólo ser alguien para pasar una noche y ya.
ーS-Soon.. justo a-ahíー Gimió al sentir entrar el segundo dedo y movimientos circulares dentro de sí.ー H-Hazlo ya...
Le imploró al no aguantar más las ganas y de inmediato el contrario le hizo caso.
ーHaré lo que tú me pidas pequeño.
Entonces sacó esos dedos que antes habían estado en su entrada para luego girar el cuerpo de Jihoon para que quedara en 4. Allí el menor levantó su trasero con deseo y el contrario sacó su miembro ya erecto.
Con mucho cuidado fue entrando poco a poco acompañado de un gemido ahogado por parte de Lee.
Las embestidas entonces comenzaron primero lento hasta acostumbrarse a la estrechez del cuerpo contrario hasta ser constantes aumentando su velocidad de poco en poco. Se comenzaron a unir como en un acto de amor, sólo ellos dos en su universo.
Realmente el ritmo se sentía tan bien, Jihoon podía pronto escuchar el sonido de los ángeles cantar en sus oídos, era tan placentero estar con el de esa forma. Sentía como entraba y salía con fuerza golpeando su pelvis por completo.
Para este punto no le importa gemir fuerte, quería ser escuchado y que Soonyoung notara que aquel encuentro le estaba llenando de felicidad.
Pronto sintió la necesidad de cambiar de posición siendo ahora él quien se auto-penetrara, únicamente para poder mirar al rubio de frente, poder admirar su cuerpo al descubierto y disfrutar del mismo. Sin perder el ritmo siguió con las fuertes embestidas sintiéndose cada vez más cerca del final.
Miró directo a los ojos del mayor entre la oscuridad y las pocas luces del lugar, una imagen que jamás olvidará.
Su pelo se pegaba a su frente debido al sudor, las luces rojas alumbraban todo su rostro y el maquillaje de sus ojos comenzaba a regarse por todas sus mejillas, algunos de los brillos que había añadido incluso llegaban hasta su cuello.
ーS-Sigue pequeño, sigue así..ー Ordenó el rubio con lujuria sintiendo el climax aproximándose.
Algo único sucedió cuando Jihoon llegó al final corriendose encima de los pectorales del mayor pero sin detenerse hasta que sintió finalmente ese líquido dentro de sí que se iba escurriendo poco a poco.
Se separaron aún sintiendo esa energía electrizante en sus cuerpos.
Jihoon decidió besar una vez más los labios contrarios, atrayendo consigo unos rastros de la diamantina que tenía el contrario en toda su cara.
ーEso fue fantástico.ー Halagó Jihoon viendo la clara sonrisa del más alto que tomó al contrario por entre sus hebras hasta plantar un beso en su frente.
Limpiaron el rastro de suciedad que quedó y pasaron la noche juntos hasta que amaneció, no supieron cuánto tiempo había pasado pero sí que aquella no sería la última vez que se verían.
Los mismos actos se repitieron una y otra vez hasta que fueron importantes en sus vidas tanto para el rubio de grandes músculos como para Jihoon.
Soonyoung no era simplemente el correcto para esa noche, sabía que él era algo más.








