Ayuda Mundial (Óscar y Lectora)

Summary

Oscar es el más hijo de puta de la organización de Ayuda Mundial y un peligro constante para la empresa y compañeros que no le importa hacer lo que sea para conseguir lo que quiere ni quien se lleva entre los pies pero todo eso cambia cuando el jefe les integra a la nueva cadete que es todo lo contrario a él, asi el hace todo lo posible por ignorarla y al nuevo sentimento que nace en el cada vez que está a su lado Los personajes no son mios sino de ÚltimoPlayer que a mí parecer sus videos son los mejores tanto que me animé a hacer una historia de ellos, gracias por leer y si no has visto ayuda mundial entonces te recomiendo verla

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Chapter 1

En un futuro no muy distante, una organización encargada de nuestra supervivencia


—Ayuda mundial, ¿En que puedo servirle?— preguntó fastidiado Óscar


—Ayúdenme por favor, mi esposo está apunto de caerse desde el techo de nuestra casa— le gritó una mujer asustada desde el otro lado de la línea


—Por favor calmese señora— pidió Óscar bostezando


—¿Como quiere que me calme?, mi esposo está apunto de caers......no mi amor— gritó la mujer oyéndose un gran golpe y cortando


—Gracias por llamar— dijo para volver a ver videos divertidos


—Horacio, que bueno que estás aquí— hablo feliz Rebeca entrando a la oficina


—Oscar!!, te he dicho mil veces que mi nombre es Óscar!!— le gritó molesto


—Como tú digas Octavio— contestó sin importarle —Por cierto el jefe quiere hablar contigo así que mejor apúrate—


—¿Y que quiere el jefe?, por qué si crees que le tengo miedo al causante de mis más grandes traumas estas muy equivocada.....está aún lado de mi, verdad— dijo volteando y encontrandose al jefe haciendolo saltar de miedo —Jefe!!—


—Voy a pasar por alto tu insolencia Óscar solo por esta

vez— dijo molesto


—¿En serio?— hablo Óscar mientras se acercaba sorprendido —No es que no aprecie tener mis testículos jefe, ¿Pero por que?—


—Quiero felicitarte por tu buen comportamiento de esta semana Óscar— dijo mientras le daba unas palmadas


—¿En serio jefe?— preguntó confundido


—Si, por eso hoy tendrás el día libre— comenzo a decir el jefe sin mirarlo —Así que vete y haz lo que quieras.....—


—Jefe— llamo su atención Rebeca —Se fue en cuanto dijo día libre— dijo señalando la puerta


—Perfecto, asi no nos causará problemas con los nuevos, asegúrate de que Sebastián no tenga problemas— ordenó el jefe mientras se iba


—Si señor— acepto para después irse


Mientras tanto Oscar ya estaba afuera de las instalaciones, ni siquiera termino de escuchar lo que el jefe estaba diciendo pues no iba a desaprovechar su día libre, estaba tan emocionado que ni siquiera lo pensó ni tampoco cuestiono la ausencia de Sebastián, estaba por tomar un auto cuando escucho a alguien quejarse no muy lejos de él, al principio lo ignoro pero su curiosidad le ganó y como buen metiche se acerco a ver, estuvo buscando el origen del ruido y cuando lo encontro se dió cuenta que era una chica que al parecer había sufrido un accidente con su casco pero no estaba seguro ya que se encontraba de espaldas


—Por favor— dijo decaída

—Esto no me puede estar pasando hoy— hablo triste con el protector de su casco roto en sus manos


Oscar estaba escondido detrás de una gran roca y estaba por irse cuando ella se volteó y le pareció ver a un ángel con armadura negra con detalles rojos frente a el, su cabello era negro y ondulado, tenía ojos color miel con labios grandes y sexis, era algo pequeña pero se amoldaba perfecto a su cuerpo dando un toque sexi a sus caderas y senos, estaba tan encantado que sus pies se movieron solos acercandose a ella luciendo lo mejor posible


—¿Se encuentra bien, bella dama?— preguntó Óscar cambiando coquetamente su voz haciendo que ella le apuntó con un arma por asustarla


—Lo siento, lo siento, lo siento— pidió disculpas bajando el arma —Pensé que eras un ladron o algo parecido—


—Estoy bien— aseguró saliendo detrás de una roca donde se había escondido —Pero que haces aquí, no te recuerdo del trabajo— murmuró haciendo memoria


—Soy nueva recluta— saludo emocionada —Mi nombre es Angela pero todos me dicen Angel—


—No sabía que llegaban hoy los nuevos reclutas, ¿Pero por qué estás aquí y no adentro?— preguntó Óscar curioso


—Lo que pasa es que hoy vine para poder firmar mi contrato con ayuda mundial— dijo Angela soltando un suspiro —Quería lucir perfecta pero un imbécil dejo una trampa cerca de la entrada y cuando me di cuenta ya estaba en ella con mi casco roto— relato mientras le enseñaba el casco


—¿Era una trampa que estaba cerca de la entrada cubierta con hojas y ramas?— preguntó asustado


—Si, ¿Acaso tú lo hiciste?— dijo mirándolo molesta


—Para nada, fue Ricardo— mintio descaradamente —Es mi ayudante pero no es muy listo que digamos—


—¿Pero que voy a hacer?, quería lucir perfecta mi primer día de trabajo— confesó Angela triste


—Espérame tantito— pidió Óscar para después salir corriendo


Angela se quedó quieta esperándolo y después de unos minutos al fin lo vio regresar con algo en las manos


—Que bueno que sigues aquí— dijo Óscar enseñandole una protección de casco —Seguro que esto te servirá—


—Gracias— dijo tomandolo

—Realmente te lo agradezco— contestó Angela componiendo su casco y volviendoselo a poner


—Solo no le digas a nadie sobre esto— pidió revisando los alrededores


—Gracias?.....— esperando que dijera su nombre


—Oscar— dijo mientras se iba

—Y buena suerte—


—Oye!!— gritó Angela deteniéndo su andar —¿Como se siente trabajar en ayuda mundial?— preguntó con ilusión en la voz


—Ni siquiera recordaras como era tu vida antes de este día— dijo Oscar con orgullo en la voz


Oscar se fue sin mirar atrás pues imaginaba la cara de ilusión de ella y no quería verla, ¿Acaso era por qué se sentía mal por mentirle?, claro que no pero estaba seguro que si volteaba no aguantaría la risa y se le escaparía su nuevo chivo expiatorio para salirse del trabajo, valla que iba a disfrutar este día mientras tanto en la oficina del jefe


—Señor ya se fue oscar, creo que es hora de empezar a recibir a los cadetes— informó Sebastián


—Espera un momento— contestó el jefe buscando algo —Solo necesito mi casco nuevo—


—¿Su casco nuevo?— dijo Sebastián con curiosidad


—Por supuesto, no puedo presentarme como siempre, además son los primeros reclutas que tenemos luego de los fiascos de oscar— contestó encontrando el casco sin protección —¿Pero que mierda?!, ¿Quien se atrevio a robarme?— preguntó furioso aventando el casco


—Por favor señor, no hay nadie tan loco para robarle a usted.....—contesto para después recordar a oscar


—OSCAR!!!— fue el grito furioso que se escucho por todo el edificio