Antigua Grecia, siglo VIII a.C
En el mundo existe una gran variedad de rarezas y peculiaridades, entre ellas una pequeña tienda de antigüedades.
Oculto entre libros viejos y vasijas rotas está un pequeño taller, donde largos brazos, piernas esculpidas y delicadas facciones suavizan la dureza de la piedra, dotando aquel mármol blanco con siluetas humanas. Lo que no muchos saben, es que con el suficiente dinero y sacrificio estas pueden cobrar vida, tomando la esencia de aquel ser que tanto anhelas.