001| La fábrica
Era de noche cuando un estruendo se escuchó en los límites de la prefectura de Yamanashi. El reactor de una empresa de fármacos había fallado, provocando una fuerte explosión.Las sirenas de las ambulancias y los bomberos se escuchaban por todo el lugar. Héroes profesionales corrieron para auxiliar a los trabajadores de esa empresa y para controlar la situación. El edificio estaba en llamas, sus cimientos se estaban venciendo, poniendo en riesgo a todos los presentes.
Uno de los héroes activó su particularidad. Esta le permitía encontrar formas de vida incluso a través de las paredes más densas del edificio con sólo mirar un lugar.Era realmente útil, con él se asegurarían de que nadie se hubiera quedado atrapado ahí.
Al terminar de evacuar a todos, dio un último vistazo al edificio y de inmediato se dio cuenta que no había revisado completamente la estructura.En la zona de los laboratorios, había un grupo reducido de personas, sin embargo, estos no parecían intentar escapar, más bien parecía que estuvieran atrincherados ahí, resguardando algo.
El héroe dio aviso a sus compañeros, quienes rápidamente fueron a sacarlos de ahí. Al intentar abrir la puerta de la bóveda donde estaban estas personas “atrapadas”, los héroes fueron atacados por los de adentro. Diferentes particularidades se activaron para atacar a aquellos que intentaban rescatarlos. Muchos héroes quedaron inconscientes.
De pronto, una risa a lo lejos sonaba fuertemente. Era una risa que tranquilizó a todos los que se encontraban en el lugar, excepto a los que estaban dentro de la bóveda.
— ¡Todo está bien! ¿Por qué? Porque ya estoy aquí. —dijo el dueño de la risa con una sonrisa.
Aquel hombre intentó entrar por la fuerza a la bóveda, cuando un hombre lo enfrentó.
—All for One —la voz de All Might mostraba su frustración.
—No permitiré que interfieras con mis planes, mucho menos ahora que todos mis cálculos funcionaron como esperaba.—respondió el otro con una sonrisa sádica.
La pelea entre estos dos titanes empezó.
Mientras tanto, otros héroes llegaron a auxiliar a sus compañeros caídos. Otros más se dispusieron a entrar a la bóveda, para descubrir qué era lo que con tanto celo cuidaban incluso a expensas de su propia seguridad.
—¡No permitan que nos roben nuestro trabajo! ¡Piensen en todo lo que sacrificamos para llegar hasta aquí! — ordenó All for One a sus subordinados.
La batalla entre los héroes y los subordinados de aquel hombre no se hizo esperar. Al ser un número reducido de personas, los héroes los sometieron rápidamente.
—¡Aquí no hay nada! —gritó uno de los héroes.
All for One, al darse cuenta que habían vencido a todos sus hombres, decidió abandonar la pelea.
— Esto no ha terminado —dijo el villano a su contrincante.
Era evidente que algo andaba mal. En el suelo, había un pequeño calcetín atorado en una rendija de coladera. Uno de los secuaces había logrado salirse por un túnel subterráneo. Sin dudarlo, el grupo de héroes se movilizó. Al interceptar al villano que había escapado, vieron que estaba con una niña en harapos de aproximadamente 6 años. El hombre la tenía amenazada con una pistola apuntando directamente a su cabeza, obligándola así a caminar, sin embargo la mirada de la niña estaba perdida, al parecer, ni siquiera era consciente de la pistola, ella solo obedecía.
Los héroes intentaron llamarla y, de la nada, más villanos cayeron sobre ellos. Aún así, ellos estaban determinados a rescatar a la niña. El grupo de héroes se volvió a dividir. Unos enfrentaron a los villanos y otros siguieron persiguiendo al hombre con la niña. Al sentirse acorralado, el villano amenazó con disparar a la niña, pero esta no mostró ningún signo de temor. Estaba sumergida en sus pensamientos.
—¡Aléjate! —gritó nervioso el villano mientras cargaba la pistola.— ¿De verdad no te importa que la mate?
En un segundo el villano cayó a tierra y la niña despertó de su trance.
—Ven- una enorme mano cálida se extendía frente a ella —ya estás a salvo.