Naruto: The Red Lightning on DxD

Summary

Un prodigioso ninja que hace uso de la famosa técnica de su padre termina en un lío dimensional en el que tendrá que encontrar la forma de adaptarse a un nuevo mundo luego de derrotar a un enemigo formidable. Vean la historia de Naruto Namikaze, el | Akai Senkō | en DxD.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Un Nuevo Mundo

- ¡Eres un idiota! - Personaje hablando.


- ¡Es un idiota! - Personaje pensando.


- ¡Eres un idiota! - Entidad hablando.


- ¡Es un idiota! - Entidad pensando.


Nos encontramos en el cráter de lo que solía ser en un mejor momento Konoha

[Aldea Escondida entre las Hojas]

, la gran aldea que dio pilares al mundo ninja que hoy se conoce.


En el campo de batalla principal se encuentran dos hombres viendo con sorpresa e incredulidad a otro hombre de aspecto irreal.


Los dos que se paraban con la banda de Konoha en sus frentes eran Minato Namikaze y Naruto Namikaze, el Hokage

[Sombra de Fuego]

y su hijo. Minato era un hombre alto de complexión atlética que parecía rondar los treinta y cinco años, con un cabello rubio de aspecto de picos y dos mechones que le caían a los lados de su rostro, algo muy característico de él era la túnica de Hokage blanca con flamas rojas que vestía siempre.


Naruto por su lado compartía varias similitudes con su padre, siendo también un joven rubio de unos dieciséis años y brillantes ojos azules como los de su papá; lo que más lo diferenciaba era su rostro menos marcado y más similar al de su madre, además claro de unas características marcas como bigotes en sus mejillas. El hijo de Minato vestía de una manera muy similar a su padre, usando una camiseta negra de mangas larga reglamentaria de Konoha, un chaleco de chunin y encima una larga túnica de color rojo oscuro con flamas negras similares a las de su padre.


Y finalmente, aquel hombre que se paraba frente a padre e hijo no era ni más ni menos que un rejuvenecido Uchiha Madara, el Uchiha más poderoso de todos los tiempos y rival directo de Senju Hashirama, pero algo era distinto en él, ya que poseía una larga túnica blanca, su cabello se había tornado blanco rojizo y una especie de protuberancia se había formado como una especie de cuerno en su cabeza, cubriendo su frente.


- Sus intentos de detener esto fue inútil, ninjas de Konoha. - Dijo victorioso y con soberbia Madara.


Naruto lo veía lleno de enojo, ese maldito no solo había venido a su hogar y lo había destruido, sino que ahora había absorbido a ese monstruo que había despertado con el chakra de los bijū

[Bestias con cola]

, al que había nombrado como "Jūbi

[Diez Colas]

".


Padre e hijo se miraron con decisión, aún si Madara fuese el Jinchūriki

[Poder del sacrificio humano]

del Jūbi no iban a retroceder, así que deshicieron unos clones que estaban reuniendo chakra senjutsu y sus ojos se tornaron amarillos con la pupila en forma de línea horizontal, con una sombra de ojos anaranjada.


Minato estiró su brazo derecho mientras que Naruto el izquierdo, chocando sus puños y dedicándole una sonrisa desafiante al Uchiha.


- Esas sombras que lo rodean... - Pensó Minato, analizando unas formas espirituales invisibles. - Antes no las veía, debe ser cosa del senjutsu, cómo sea no deberíamos dejar que nos toquen. -


Naruto mordió su dedo pulgar derecho, para luego mostrar en su antebrazo izquierdo unos sellos de almacenamiento, pasando la sangre de su dedo por el centro, haciendo aparecer varios kunai que lanzó en dirección a Madara.


De manera simultánea el Hokage hizo lo mismo con sus propios kunai, lanzando con fuerza los cuchillos ninja. Haciendo uso de una destreza de equipo excelente, los dos desaparecieron en un destello amarillo y rojo respectivamente, apareciendo detrás de Madara, que haciendo uso de sus reflejos sobre humanos bloqueó los puños de la dupla.


- Ya se los había dicho, conozco bien la técnica de Tobirama. - Dijo con una sonrisa burlona.


Pero lo que no espero fue que dos golpes le fueron dados en el centro de su cara con gran fuerza, quedándose incrédulo ya que esos dos ni lo habían tocado.


La técnica utilizada por los usuarios del senjutsu había sido el Kawazu Kumite

[Kata de los Sapos]

, un estilo de taijutsu único del modo sennin de los susodichos sapos y llevado al límite de sus capacidades por Minato y Naruto.


Hacía ya mucho tiempo que Minato había superado cualquier barrera que lo limitaba, sus capacidades como ninja se habían elevando a tal grado que Madara lo había comparado solo con Senju Hashirama en cuanto a talento puro se refería, había refinado y creado técnicas que se creería impensable mejorar más, tales como el Hiraishin del Nidaime o cuando logró aplicar naturalezas del chakra en su rasengan y darle formas, tales como el Fūton: Rasen Shuriken.


Y por su lado Naruto hacía uso de sus enormes reservas de chakra heredadas de su madre y su clan, los Uzumaki, llevando su talento a tal grado de poder crear miles de clones de sombra con su Tajū Kage Bunshin no Jutsu

[Jutsu: multi-clones de sombra]

y hacer que todos ataquen con jutsus elementales de manera simultánea. Además de que fue de gran ayuda para que Minato entienda mejor a cómo usar el modo sennin.


Con lo que respecta a la batalla, Madara intentaba siempre que sus sombras Limbo alcancen a los destellos de Konoha, siendo intentos inútiles al tener una velocidad de reacción superior al Uchiha y su Rinnegan.


- Naruto, la única forma de vencer a Madara, ¡es sellandolo! - Exclamó el Namikaze a su hijo. - Naruto ...hijo, quiero que sepas que te amo, dile a tu madre que lo siento, que esta vez no volveré. -


Las palabras de su padre confundieron muchísimo a Naruto, que no entendía por qué su padre se despedía, hasta que vió la cadena de sellos de mano que hizo.


- Pa...¡Papaaaaaaá! - Gritó Naruto en shock, usando su chakra natural para alejar a los clones del Limbo de Madara.


El Yondaime estuvo a punto de terminar la cadena de sellos necesaria para el jutsu de sellado que pretendía hacer, pero fue interrumpido al ver que Madara comenzó a ser aprisionado con unas cadenas de chakra muy conocidas por él.


- ¡Ku-Kushina! - Exclamó sorprendido.


La madre de Naruto se notaba cansada y respiraba muy agitada, el ataque de Madara, el Shinra Tensei había dejado a todos muy mal heridos en la aldea, pero de todas partes comenzaron a llegar más y más ninjas de la aldea, entre ellos se contaban al discípulo de Minato y sensei de Naruto, Kakashi Hatake, a los prodigios de los Uchiha, Shisui e Itachi, y a los Sannin legendarios Jiraiya y Tsunade Senju.


Todos los ninjas notables de la aldea acudieron al campo de batalla, listos para pelear contra el resurrecto Madara, que comenzó a notar como su chakra comenzó a ser drenado por las cadenas y por algo más, varias ataduras del Mokuton

[Liberación de Madera]

, pertenecientes a un ninja que usaba el símbolo de Konoha en un protector facial.


- Mantenlo ahí, Yamato. - Ordenó el Yondaime, acercándose a Madara. - Voy a extraerte al Jūbi, y luego veré cómo separarlo, no volverás a causar dolor a nadie más, Madara. -


Minato creó dos clones que invocaron varios monolitos alrededor de Madara, también dibujaron varios sellos en el suelo y alrededor del Uchiha, que miraba impotente a la vez que su chakra seguía disminuyendo, entre la enorme cantidad de chakra que uso en el Shinra Tensei y el esfuerzo de absorber el Jūbi había quedado bastante debilitado, sin contar que su Jūbi era incompleto y con fracciones del chakra del Kyūbi.


Los monolitos comenzaron a brillar de color rojo y todos se alejaron al saber que el Jūbi iba a salir.


- ¡Bijū no Jokyo

[Extracción de la Bestia con Cola]

! - Clamó Minato, mientras que los monolitos lanzaron una fuerte descarga de rayos rojos a Madara, que comenzó a gritar del dolor, sintiendo como su carne era desgarrada, su túnica blanca se deshizo y un denso chakra rojo se separó de él.


Al campo de batalla volvió a aparecer el Jūbi, que estaba desorientado, allí es cuando actuó Kushina, soltando a Madara y atrapando al Jūbi con sus cadenas. Yamato hizo algo similar, haciendo uso de un jutsu del Mokuton, el Mokuton: Mokuryū no Jutsu

[Liberación de Madera: Técnica del Dragón de Madera]

, que aprisiono al monstruo.


- ¡Mantenganlo! ¡Tengo que separar a los demás bijū! - Minato hizo una serie de sellos, a lo que a él se unió Jiraiya. - ¡Sensei! -


El sannin legendario sonrió con orgullo.


- Eres increíble Minato, nunca imaginé que fueses capaz de hacer todo esto, tu mocoso también resultó ser una sorpresa. - Los dos dieron un salto hasta llegar a la cabeza del bijū.


- ¡Uzumaki Fuinjutsu: Bijū Bunri

[Técnica de Sellado Uzumaki: Separación de Bestias con Cola]

! - Exclamaron al unísono maestro y alumno, colocando sus manos en la cabeza del monstruo, que lanzó un potente grito al cielo.


El Jūbi se transformó en una masa blanca que mostraba rasgos de todos los bijū en su interior, soltando a cada uno en el cráter de Konoha, excepto al Kyūbi y al Hachibi, de los cuales solo contaba con fracciones de sus poderes.


Al estar todo terminado, las bestias de chakra se quedaron viendo impactados al Hokage, que los veía sereno.


- ¿Por qué nos has liberado humano? - Preguntó el Nībi.


- ¿No está claro? ¡Nos quieren utilizar! - Exclamó el Ichibi molesto.


Minato negó con la cabeza, si algo le había enseñado todos estos años de vida, es que todos merecían su libertad, incluso los bijū, quienes siempre fueron utilizados en contra de su voluntad por todos.


- No, ustedes merecen una existencia libre como todos nosotros, les ofrezco vivir por aquí, y les prometo que nadie los volvera a buscar nunca más. - Prometió el Hokage, siendo visto fijamente por los siete Bijū allí presentes.


Minato se volteo a ver a Kushina, que hizo cambiar sus ojos a unos rojo sangre y unas marcas de bigotes aparecieron en sus mejillas.


- Hermanos, aunque en el pasado he tenido diferencias con ustedes y el Yondaime ...está diciendo la verdad, yo ya no estoy atado a mí Jinchūriki estrictamente hablando, miren. - Kushina volvió a la normalidad y luego de una serie de sellos de mano una enorme bocanada de humo se creó, dejando ver al Kyūbi detrás de la mujer pelirroja. - Me mantuve dentro de Kushina para no ser atrapado tan fácilmente por Madara, y sorpresivamente resultó. -


En medio de todo llegó Naruto, que vio con una sonrisa a todas las bestias con cola, y a su lado y de la nada, apareció un hombre que los bijū reconocieron al instante.


- ¡Padre! - Exclamaron las ocho bestias con cola, a lo que el viejo que levitaba sonrió.


- Disculpen la brusquedad con la que me presento, mí nombre es Hagoromo, y soy el Rikūdo Sennin

[Sabio de los Seis Caminos]

. - Se presentó el Shinobi no Kami

[Dios de los Shinobi]

, dejando a todos los presentes absolutamente sorprendidos. - Vine a ver si necesitaban ayuda para derrotar a la transmigración de Indra ...pero me han sorprendido, lo derrotaron. -


Hagoromo felicitó a Minato y a los ninjas de Konoha, pero aquel que captó su atención fue Naruto, el hijo del Yondaime.


- Ya veo ...tú eres la transmigración de Ashura, a ti te estaba buscando, Naruto. - Reconoció el sabio, sorprendiendo al hijo de Minato. - Verás, recibí un pedido de ayuda de un lugar muy lejano, y a decir verdad no pensé en alguien más capaz que la transmigración de mí hijo Ashura, así que acudo a ti para pedirte el favor de ayudar. - Explicó, a lo que Naruto se quedó confundido. - Si aceptas, podrás ver mejor a lo que me refiero. ¿Qué dices, Naruto? -


El rubio se quedó pensativo y volteó a ver a sus padres, que lo vieron con orgullo y sonrisas en sus rostros, asintiendo y dando su permiso.


- ¡Un momento! - Exclamó uno de los bijū, específicamente el Kyūbi. - Me gustaría acompañar al mocoso en su viaje. -


La petición del bijū sorprendió a Naruto y a todos los que escuchaban, pero Hagoromo sonrió.


- Como tú desees Kurama, pero tendrás que tener una forma algo distinta para ir con él. - El sabio recibió un asentimiento de parte del Kyūbi, cuyo nombre era Kurama.


Rikūdo Sennin alzó su mano derecha hacia el Kyūbi, convirtiéndolo en una esfera de chakra la cual fue insertada dentro del hijo de Minato, sorprendiendo a todos por la forma tan fácil con la que selló al zorro.


- A medida que pase el tiempo en ese mundo irás desbloqueado los poderes de Ashura, debido a ciertos inconvenientes cuando llegues tendrás algunas ...diferencias físicas. - Explicó al joven rubio, que asintió a todo. - Buena suerte Naruto, ese mundo te necesita. -


El sabio hizo unos sellos de manos, para que de un momento a otro el chico sea absorbido por una brecha dimensional, dejando atrás a todos los ninjas de Konoha y a sus padres, que le desearon suerte una última vez.


En una dimensión diferente...


Cayendo desde el cielo se encontraba el enviado de Rikūdo. Naruto gritaba al ver que el suelo estaba muy debajo de él, así que rebuscó en su bolso ninja uno de sus kunai especiales, lanzando con fuerza al mismo.


Cuando el kunai se clavó en el suelo, el muchacho hizo uso de su Hiraishin no Jutsu

[Jutsu del

Dios Trueno Volador]

para no recibir ningún impacto, aterrizando sano y salvo. Aunque había algo muy raro con él, se sentía más bajito y sus ropas estaban demasiado holgadas.


- ¡Oh por favor, tienes que estar bromeando! - Exclamó al aire, recogiendo su ropa para no tropezar.


-

Mocoso, déjame salir.

- Dijo una profunda voz en su cabeza.


Naruto dió un salto de miedo al percatarse que alguien le había hablado desde su cabeza, pero supuso ya quién era.


- ¿Kyūbi? ¿Dónde estamos? - Preguntó al aire.


-

¡¡¡DÉJAME SALIR Y TE DIREEEEÉ!!!

- Gritó en su mente el Kyūbi, aturdiendo a Naruto. -

Haz el sello de liberación y saldré.

-


Luego de recomponerse el rubio hizo lo que le dijo el bijū, soltando una fuerte bocanada de humo frente suyo, cayendo de culo al piso.


Esperó la imagen de un enorme zorro frente suyo, pero el muchacho hijo del Yondaime se quedó con sus ojos como platos y con la quijada hasta el piso.


- ¿Qué? ¿Por qué me miras así? - Preguntó con una voz algo menos profunda el Kyūbi. - Espera ...¡Mí voz! ¿¡Qué demonios!? -


Al deshacerse toda la capa de humo se dejó ver a un hombre de cabello anaranjado alborotado, ojos rojos carmesí, su tez era blanca y delicada. Por otro lado, vestía un kimono anaranjado con el pecho descubierto, mostrando un físico atlético y bastante juvenil, denotando más o menos unos treinta años recién cumplidos.


- Qué carajo... - Suspiró el Kyūbi mientras observaba sus manos, y su cuerpo en sí. - Bien niño, visto lo visto tendremos que fingir. - El hombre de cabello anaranjado sostuvo su mentón. - Si padre quiso que sea humano ...debe ser porque necesitas a alguien que cuide de ti hasta que seas lo suficientemente mayor, así que esto es lo que haremos, iremos a alguna ciudad y allí nos vamos a asentar. -


El zorro ahora hombre comenzó a caminar a un lugar donde detectó varias señales de vida, mientras era seguido por detrás por Naruto, que seguía anonadado por la nueva forma del zorro.


- No te dejes engañar mocoso, sigo siendo igual de fuerte que antes ...y aún conmigo fuera de tu cuerpo, puedes acceder a mí chakra con libertad ...desde ahora soy Kurama Uzumaki, y tú serás Naruto Uzumaki, y eres mí hijo. - Kurama no se volteó a ver al chico, que se sorprendió al recibir el nombre del hombre.


Los dos forasteros de otro universo estaban caminando en dirección a una ciudad. Los dos cayeron en el país Japón, el año es 2007 y Naruto cuenta con cinco años. ¿Qué clases de aventuras sobrenaturales y excéntricas les esperarán a esta impensada dupla?


¡Lo veremos en el próximo capítulo!


FIN DEL CAPÍTULO 1.




Bueno, hasta aquí llegamos con el primer capítulo de este fic, espero que les haya gustado este vistazo inicial.


Se que el crossover de Naruto y DxD está bastante quemado ya, pero este va a ser un fic a mí estilo, y con un Naruto muy distinto al original. No se pierdan de nada y nos vemos hasta la próxima. ¡Bai bai!