⛩️🪔Encuentro 🪔⛩️
Primer capítulo de mi RD de Jujutsu Kaisen, tal y como se los prometí, subiré los capítulos narrando todo, estos primeros serán sobre el backstory que ya he ido contando en tik tok, en realidad estuvo fuerte lo que pasó mi yo de niña, pero eso dio pie a muchas cosas como por ejemplo mi relación padre-hija con Satoru, espero lo disfruten
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La pequeña miraba con temor a su alrededor, ¿Que iban a hacerle? Todo en su vida solo había sido dolor, maltrato y sufrimiento, tal vez todo terminaría de una vez por todas; a sus escasos 4 años, incluso sin saber muchas otras cosas era muy consciente sobre la muerte, estando en ese cuarto lleno se sellos y con cadenas en torno a sus muñecas y tobillos, poniéndose en el rincón se quedó quieta hasta que abrieron la puerta, con cierta rudeza fue sacada y llevada ante algunas personas.
-¿Esa es la niña? ¿Que edad tiene?-
-4 años-
-Mentira se ve como de 2 ¿Puede al menos entendernos? ¿Su nombre?-
-Te hablan, di algo-
-Yo... Yo... Tsubaki...-
-Al menos entiende lo básico, así que ¿está "niña" voló en pedazos el asentamiento del clan Kinomoto?-
-Es lo que suponemos, ya que en el lugar de los hechos estaba ella, rodeada de maldiciones-
-¿Cómo es posible que no se la hayan comido?-
-Esa pregunta está de más, ¿No sientes esa energía emanando de ella?-
-De todos modos de acuerdo a las investigaciones y las declaraciones de la niña, ella estuvo a punto de ser violada y su mismo miedo provocó el gran estallido-
-Es algo que suena a los Kinomoto, maldito clan, solo causan vergüenza-
-Cierra la boca Gojō, que siguen siendo parte de tu familia-
-No me lo recuerdes-
-¿Que haremos con ella?-
-Matarla- ella tembló al escuchar la oración pero no dijo nada
- Técnicamente no es culpable de nada, digo, se encargó de ese clan maldito que causaba tantas molestias a todos... ¿No tendríamos que reconocerle eso?-
- Pero ¿Que pasa si vuelve a perder el control?-
-Opino que el clan Gojō se haga cargo de eso... Después de todo y como mencionaron... Los Kinomoto siguen siendo una rama secundaria a ellos, tienen que encargarse de esos errores-
- ¡¿Cómo te atreves?!-
-Yo solo digo que tendrían que tomar la responsabilidad-
-Estoy de acuerdo, además de que tienen al usuario de los 6 ojos con ellos en esta era, encargarse de este pequeño parásito si se descontrola no será difícil- el resto estuvo de acuerdo
-Decidido, la niña se irá al asentamiento del clan Gojō, contamos con ustedes-
Tsubaki fue trasladada hasta la casa grande de los Gojō, ahí fue abandonada en la zona más alejada y menos limpia, el cuarto estaba lleno de basura, polvo y alimañas, los criados le dijeron que era el mejor sitio para que estuviera, que viviera como si estuviera muerta o muriera en silencio, la niña se quedó en el viejo colchón, no tenía fuerzas, tenía hambre y las heridas de su cuerpo empezaban a infectarse, cerro sus ojos para dormir, así podía no sentir por un par de horas, al despertar vio un plato con un pan, con esfuerzo se arrastró hasta ellos, era comida aunque estaba en estado de descomposición, pero tenía tanta hambre que comió todo aunque esa misma noche el estómago le dolió, pensaba en el sótano donde había estado encerrada desde que tenía memoria, aquí era mejor que allá, aunque el trato no mejoro al menos tenía comida todos los días (aunque estuviera echada a perder) tenía ventanas donde podía escuchar a las aves y ver un poco del cielo, era mejor que estar totalmente en la oscuridad, aunque tampoco le molestaba estar en tinieblas, los días pasaron así para ella dentro del clan Gojō.
-Mira... Los rumores eran ciertos- ella abrió sus ojos al escuchar voces, no había visto a alguien más desde que llegó, en la ventana había un grupo de niños de diferentes edades, todos sin excepción tenían el cabello blanco
-Este lugar es una porquería, vámonos no soporto el olor-
-Espera, no seas aburrida... ¿Ya vieron? Tiene el pelo morado-
-¿Es morado? Esta tan sucio que parece negro puaj-
-Oye monstruo, ¿Te comes a las ratas de aquí?- todos rieron pero Tsubaki no respondió, se acostó de nuevo, había aprendido a que no debía responder o se enojarían con ella
-¡Te están hablando! ¡Responde!-
-Tal vez no entiende lo que le decimos-
-Su asqueroso cuerpo ella lleno de pus y heridas, me da asco, ¿Por qué la tienen aquí? Deberían echarla a la calle-
-Diablos, alguien viene, vámonos- el grupo se fue corriendo, Tsubaki pensó que no volverían pero al día siguiente ahí estaban de nuevo
Se volvió rutina que esos niños fueran a dónde estaba para burlarse y arrojarle cosas, como cadáveres de animales diciendo que le habían traído de comer, ese día Tsubaki no se sentía bien, había estado haciendo frío por las noches y la lluvia se había filtrado mojandola, su que agradeció el agua fresca, su cuerpo se había enfriado mucho.
-¡Oye tú! ¡despierta monstruo!-
-...-
-Esta maldita, ¿Que se cree al ignorarnos?-
-¿Deberíamos entrar?-
-Que asco, ni loco piso ahí, voy a encusiarme-
-Si desde aquí la peste es insoportable imagina entrar a ese lugar, vomitare-
-Incluso ese vómito sería mejor que comer cadáveres-
-...-
-Esto me está aburriendo, hay que despertarla... Aquí con ésto- el niño lanzó una piedra
-Que mala puntería jajajaja, voy yo-
-Casi... A ver yo... ¡Si le di en la espalda!-
-Agarra una más grande-
-Aqui está... Si le doy en la cabeza me deben sus mesadas... ¡Si! ¡Mil puntos!- la sangre empezó a correr por la frente de Tsubaki, no tenía la fuerza para llorar, desperdiciar agua en lágrimas era tonto pero... Ella se pregunto por qué le hacían eso, volteo lentamente a verlos, trato de hablar pero el dolor era tal que no pudo
-¿Que dice?-
-O-Oigan... Vámonos mejor...-
-AAAAH-
-¡TOSHIRO! ¡TOSHIRO! ¡FUE EL MONSTRUO! ¡MAMÁ!-
-¡AUXILIO! ¡EL MONSTRUO NOS ATACA!- y todos se fueron
Tsubaki se hizo bolita sin saber que había pasado, la sangre goteaba y el dolor no se iba, quería que todo acabará de una buena vez, el dolor llenaba cada célula de su cuerpo, ya no quería pasar por eso pero algo lejos hacia seguir adelante pese a todo, poco después llegaron adultos y empezaron a gritarle, ella no entendía nada, el golpe con la piedra había dejado un pitido constante en sus oídos, todos discutían entre todos y le reclamaban a un hombre quien tenía los brazos cruzados, de pronto una mujer la tomo de los cabellos y la abofeteó.
-¡Por tu culpa mi hijo está grave! ¡Maldita escoria! ¡¿Que le hiciste?! ¡Habla!-
-Ya basta, es imposible que esa mocosa pueda usar su ritual, no sabe ni usar su energía maldita- exclamó el hombre
-¡¿Entonces por qué Toshiro tiene esas heridas?!-
-Eso es por qué tu imbécil hijo vino hasta aquí y se subió a unas cajas en mal estado-
-Señora, ya dijeron ellos que habían venido varias veces y que nunca había pasado nada hasta que le lanzaron piedras a esta cosa-
-Si es así sugiero la sueltes, tal vez quedes maldita- comento otro y la mujer la soltó asustada
-Vamos a calmarnos, está mocosa no puede usar un ritual, la tenemos aquí por orden del consejo por lo que nadie debe venir, es una órden-
-Pero señor-
-¿Te atreves a discutir conmigo? La cabeza de la familia Gojō-
-No... Señor Akihito-
-Bien, todos fuera- las personas empezaron a salir- Y tú parásito, solo muérete y deja de causarme problemas-
Tsubaki quedó tumbada, pensaba en que eso quería desde hace mucho pero no lo había conseguido, cerro sus ojos para dormir y alejar el dolor, pero en la madrugada escucho voces y pasos acercándose, murmuraban cosas, ella no se movió ¿De nuevo iban a pegarle? ¿Le iban a decir que se muriera? Ella deseaba que todo eso parara y la dejaran en paz.
-Pero señorita me meterá en un problema si la señora se entera-
-Por eso debes cerrar la maldita boca, no dejaré las cosas así, mi hermano está en coma por culpa de esa perra- por la puerta cruzó una niña de unos 10 años
-...-
-¿Sabes quién soy?- Tsubaki negó con la cabeza- Soy Yuna Gojō, la hermana mayor del niño que atacaste
-Yo... No... Fuí...- la niña apretó los puños y le lanzó un puñetazo en el rostro
-No quiero escuchar las palabras de una escoria como tú-
Yuna se encargó de molerla a golpes, hasta que la niña se dejó de mover, tras eso la tomo de los cabellos e hizo comiera los insectos y cadáveres de los animales de ahí, Tsubaki vomitó debido a eso pero Yuna no se detuvo, cuando se canso fue como la dejo en paz.
-A partir de hoy está será tu nueva rutina maldita... No te dejaré morir hasta que yo misma te mate con mis propias manos-tras escupirle y patearle el estómago una última vez se fue
La niña se quedó ahí sintiendo que de verdad se moría, cerro sus ojos con la esperanza de no volverlos a abrir pero los rayos del sol en su rostro le hicieron darse cuenta de que seguía viva, su garganta estaba seca, su cuerpo tenía moretones por todos lados, había partes que no podía mover bien o que le dolían con solo respirar, quería morirse, ya no soportaba pero de nuevo, aquella fuerza misteriosa que le empujaba a seguir adelante.
"Debes vivir, levántate"
Tsubaki estaba segura de que había escuchado una voz, esa fuerza invisible la llamaba, con mucho esfuerzo se arrastró y con la ayuda de algunas cosas de puso de pie, como podia se dirigió afuera del cuarto donde se quedaba, su garganta le quemaba, quería agua... Agua limpia y cristalina... Tosió mucho tras imaginar eso, la sangre acumulada en su nariz no la dejaba respirar, aún así siguió, tras mucho tiempo llegó a la casa grande, sabía que no debía estar ahí pero... De verdad quería agua, vio el escalón para subir y entrar pero era muy alto, con sus débiles piernas no podría, así que camino por el perímetro, estaba por llegar a una esquina cuando escucho una voz.
-Esos viejos, que fastidio con eso del maldito heredero, ¿Para eso me hicieron salir de la escuela de hechicería? Tsk- esa persona choco con Tsubaki, está por su debilidad cayó de forma estrepitosa- ¿Ah? ¿Que demonios?-
-...- era un chico, joven, de pelo blanco, eso significaba que era un Gojō, usaba un uniforme azul marino y unas gafas oscuras
-¿Quién eres?... ¿Eso es... Sangre? Oye, oye, oye ¿Que demonios?- se agachó a verla ella se encogió en el suelo
-Lo... Sien.. yo... Agua...-
-No hables, te llevaré con un médico- ella sintió como la cargaba con sumo cuidado, nadie la había tratado tan amablemente- ¡Oye tú! ¡Atiendela!-
-Joven Satoru... Eso... No puedo-
-¡¿Ah?! ¡Eres el maldito médico de la familia ¡¿Cómo que no puedes?!-
-Son órdenes del señor, no puedo tener contacto con esa cosa-
-¿Cosa? ¡¿COSA?! ¡Es una bebé!-
-Es una Kinomoto, un miembro de ese clan hereje, no manchare mis manos tocándola-
-¿Tus manos? Escúchame bien pedazo de mierda, la atiendes o yo te vuelo esas manos de las que tanto te jactas... No estoy bromeando- el médico tembló de miedo pero se negó
-Solo le puedo decir que quizá es por la suciedad de su cuerpo, pero no haré más, si tiene quejas vaya con su padre-
-Hijo de...
-A...agua- Satoru miro a la niña quien jadeaba, la saco del consultorio y la llevo a su habitación, ahí sirvió un vaso de agua
-Despacio... vamos despacio- la niña tosió y lo miró a los ojos, lágrimas se juntaron en esos ojos violetas
-A... ayuda...-
-No te preocupes, lo haré- llamo a las criadas y las obligó a bañar a la niña bajo amenazas, Además de hacer una llamada, si el doctor no quería atenderla conocía a alguien con buenas habilidades, Shoko Ieiri, le pidió que fuera urgentemente
Habría sido mejor llevarla con ella pero la niña escupía sangre cada vez que la movía, estaba demasiado débil, no se iba a arriesgar, la fiebre, los golpes, la sangre seca, no quería pensar en que había pasado, si lo hacía terminaría aún más enojado, escucho los quejidos de la niña y corrió al baño a ver qué pasaba, encontró a la infante llorando con su piel roja, las criadas no estaban teniendo nada de delicadeza, tomo a una del rostro y lo apretó mientras la miraba con enojo
-Parece que no valoras tu vida al desobedecer me ¿Verdad? Dije... Sean cuidadosas, cambien el agua y empiecen de nuevo, otro error y las echaré de la casa grande-
-S-Si... Por favor joven amo... Perdóname- se apresuraron a cambiar el agua y bañarla como se debía, al salir la envolvieron en unas toallas y la acostaron en la cama por orden de Satoru
-Largo- las criadas salieron corriendo, el se sentó al lado de la niña y comprobó el mal estado en el que estaba- Está en los huesos y estos golpes... ¿Que demonios te hicieron?-
-...- ella abrió sus ojos mientras temblaba producto de la fiebre
-¿Cómo te llamas?-
-T-Tsu... Ba... Ki...-
-Tsubaki... Yo soy Gojō Satoru, te pondrás bien solo aguanta otro poco-
-S-s-Shi....-
-¿Que edad tienes?-
-C-Cua.. tos-
-¿Ah?.... Oh, cuatro años-
-S-Shi...-
-Hey, hey, no te duermas por favor... No cierres tus ojos-
-Shi...-
-Vamos por favor, sigue despierta... Shoko apúrate... Esa toalla no es ideal... ¿Tengo algo?... Solo ropa mia... Demonios... Ah... Enseguida regreso, traeré a alguien que te ayudará, no te duermas en lo que vuelvo ¿Ok?-
-...- Tsubaki se quedó acostada, nunca en toda su vida se había sentido tan cómoda y calientita, aunque ese chico le dijo que no se durmiera su cuerpo no le estaba respondiendo, pero no quería desobedecerlo
-Aqui es, apresurate-
-Satoru que...- la chica castaña se detuvo en la puerta
-Ya se que estás pensando pero no hay tiempo, ayudala-
-Bien- la chica se acercó a la niña y descubrió su cuerpo- Fuiste muy valiente... Te pondrás bien-
Tsubaki sintió las manos de aquella chica y algo calientito recorrer su cuerpo, empezó a sentirse cansada y se quedó dormida, al abrir sus ojos ya no le dolía nada, se sentía muy bien, jamás había sentido tan ligero el cuerpo, se incorporo observando su entorno, estaba en una habitación limpia y ordenada, no había bichos ni olía feo, tenía una playera muy grande para ella pero era suavecita, limpia y olía bien.
- Despertaste ya era hora fueron 4 días ¿Cómo te sientes?- ella vio al mismo chico que la había ayudado, no había sido un sueño, el puso una mano en su frente- Ya no tienes fiebre, ¿Te duele algo?-
-...- ella negó con la cabeza
-Eso está bien, dijiste que tú nombre era Tsubaki y tienes 4 años ¿No?- ella asiente - ¿Vivías aquí en el clan Gojō?-
-Shi...-
-Pero eres una Kinomoto, escuché que algo había pasado con el clan-
-Tsu hizo bum... Todo bhle... Muetos -
-¿Ah? ¿Hiciste bum?-
-Shi... Bum...-
-Ya veo... Para ver una pulga eres muy lista- Satoru pica la mejilla de la niña, un extraño sonido se escucha desde su estómago, ella se sonroja- Debes tener mucha hambre, toma, come un poco-
-¿Puedo?-
-Claro- ella olió la sopa y no tenía un color extraño y se veía bien, tomo el pan y lo mordió con rudeza haciendo que se lastimara la lengua y los dientes- ¡hey! No hagas eso, mira nada más-
-No... Piedra...- ella estaba confundida
-¿Piedra? ¿De que hablas?... Oye pulga... ¿Que te daban de comer?-
-Mmm pan... Pero... Piedra... Este pan... Cómo ésto- señala la almohada, Gojō no entendía lo que le decia, trataba de descifrar las frases extrañas de la niña
-¿Pan duro? ¿Eso te daban?- ella asiente
-Duro... Shopa... Fea... Pero... Tsubaki... Tener hambre...-
-Pan duro y sopa podrida... ¿Eso comías?-
-¿Podida?-
-Osea que... Tenía un olor horrible y su sabor era más feo aún, cuando lo comes te duele la panza- ella asiente
-Podida-
-Ya veo... Come, esto no te hará daño ni te dolerá la panza... Con las manos no, mira esto es una cuchara-
-Cuara-
-Cuchara, tomas la sopa y luego la comes... ¿Viste? Hazlo tú- Tsubaki miraba la cuchara e intento comer, pero no le salió bien y se ensució- Esto será complicado... Esa playera mia no te queda ni como vestido, hay que comprarte ropa-
-¿Dopa?-
-Si... Te ayudaré a comer vamos- el acercó la cuchara y Tsubaki abrió su boca
-Sabe... Bien...- comió todo y no tuvo náuseas al acabar, las lágrimas llenaron sus ojos y se puso a llorar, el agua era limpia, la ropa estaba en buen estado, la cama era blanda y calientita, si todo era un sueño ella no quería despertar, tras llorar un buen rato se quedó dormida.
-Joven amo, su padre desea hablar con usted-
-Voy- Satoru acostó a la niña y fue hasta la oficina principal- ¿Que pasa?-
-¿Que pasa dices? Satoru ¡¿Cómo se te ocurre traer a la casa grande a esa abominación?!-
-Es una niña de 4 años-
-¡Es una Kinomoto!-
-El clan Kinomoto no existe más, ahora es aniña está bajo la protección del clan Gojō-
-¡¿Sugieres que la tratemos como una igual?! ¡Es inconcebible!-
-No grites madre, no es para tanto-
-¡Es que dices cosas sin sentido!- Satoru suspiró
-Si solo van a decirme eso me retiro-
-¡Satoru!- su padre le llamó pero no recibió respuesta
-Si con esa niña los molesto tanto menos me deshare de ella ja... Bien ¿Cómo puedo molestarlos más?-
Tsubaki dormía pero la puerta se abriéndose abruptamente la despertó sobresaltada
-¡Aquí estás maldita!- Yuna la miraba con enojo, se acercó a ella y Tsubaki se hizo bolita, jalo las sábanas pero la niña no se levantó- ¡¿Crees que puedes esconderte de mí?! ¡Levantate! ¡Te dije que haría de tu vida un infierno hasta que te matará!-
-¡No!-
-¡¿Que dijiste desgraciada?! ¡¿Cómo te atreves a responderme?!-
-¡No!- Tsubaki no quería volver, alguien había sido amable con ella, así que eso le daba valor para luchar, Satoru vendría a ayudarla solo debía aguantar
-Ya verás maldita- Yuna la toma de sus cabellos
-¡No!- Tsubaki por primera vez se opuso a los maltratos, puso sus manos en el rostro de Yuna y lo araño con todas sus fuerzas
-¡¿Cómo te atreves a lastimarme?! ¡Te mataré!-
-¿Que pasa aquí?-
-J-Joven Amo....-
-¿Que haces aquí?-
-Yo este... Esta cosa de aquí...-
-¿Ah? ¿Cosa?- Yuna tembló de miedo por la mirada de Satoru
-Yo... Yo...-
-Escuchame bien- el la tomo de las mejillas con fuerza- Sal de mi habitación ahora mismo si no quieres que tú y tu familia sean echados a la calle junto a ese vegetal que tienes por hermano-
-P-pero... Joven amo...-
-No tientes a tu suerte... Largo- Yuna salió llorando mientras se sostenía el rostro- Tsubaki-
-...- ella se escondió más en las sábanas
-¿Que haces ahí escondida?-
-Yo... Fui... Mala...-
-¿De que hablas? Te defendiste, eso fue genial, pensé que no harías algo- ella se asoma un poco
-Enojado-
-No estoy enojado, sal de ahí pareces oruga- el la cargo y la sentó en sus piernas- Tu cabello es tan frágil, esto todo enredado- trato de peinarla pero no le salió bien
-...-
-¿Estás asustada?- ella asiente y se pone a llorar
-Tsu será buena... No... Volver... Ese luga.... Po favo...-
-Tsubaki, no llores no te regresaré a ese cuarto, descuida- el limpia sus lágrimas
- Gojō... ¿Gojō no odia a Tsubaki?-
-No... Tsubaki... ¿Que dices si te adopto?-
-Ado... Daop... Adopt....-
-Adoptar, hacerte mi protegida ¿Que piensas?-
-No sabe... Tsu no sabe...-
-Comerias cosas ricas siempre y nadie volvería a hacerte daño, tendrás una cama suave como está y ropa linda, irás a la escuela y harás amigos ¿No suena bien?-
-...-
-Te prometo que tendrás una buena vida si aceptas- Tsubaki miro los ojos azules de Satoru
-Ta bien... Tsu dice shi-
-Muy bien pulga, solo déjalo en mis manos, mañana nos vamos de aquí, es mejor si te alejas de toda esta mierda-
-¿Mieda?-
-Uys... Olvida eso es una mala palabra-
-Mieda fueda- Satoru lanzó una risa
Al día siguiente le puso a Tsubaki un kimono pero era muy grande para ella, pero era la única ropa que le había podido conseguir, suspiró resignado, no era lo suyo eso de cuidar de una niña tan pequeña, la niña se miro en el espejo y se oculto detras de él.
-¿Te sorprendiste? Eres tú Tsubaki, así te ves-
-¿No soy fea?-
-Claro que no, eres de las niñas más bonitas que he visto- el la cargó y ella se sostuvo de su cuello
-Peo... Decían... Whoaaaa motuo feo, miden ....-
-Son idiotas, ignoralos-
-Ta bien- Satoru salió del cuarto y fue hasta la oficina de su padre
-Lo siento joven amo, el maestro está en una junta importante no puede recibirlo- el guardia miro feo a Tsubaki y ella oculto su carita en el hombro de Satoru
-Ya veo... Que mal... Dale un mensaje de mi parte, dile que vuelvo a la escuela de hechicería-
-Pasare su mensaje-
-Ah si y que también... Acepto tomar el cargo de líder cuando cumpla 18 años-
-El maestro se sentirá complacido de escuchar eso-
-Y por último... Dile que adoptare a Kinomoto Tsubaki como mi hija... Nos vemos-
-¡J-jove amo! ¡Espere! ¡Eso no es posible! ¡Joven amo!- Satoru ignoro los llamados y salió de la casa
-Bien pulga, iremos a un lugar mejor- subió al auto y partieron a la escuela, al llegar Gojō la llevo hasta un salón de clases- Hey, volví -
-Llegas tarde Satoru, como siempre-
-Hola Satoru... ¿Y esa niña?-
-Parece que ya está mejor-
-Ta chan, les presento a Tsubaki chan, mi futura hija adoptiva-
-¡¿Aaahhh?!-
-Espera espera... ¿Es otra de tus bromas?-
-Nop, decidí que voy a adoptarla- el la baja y Tsubaki se aferra a su pierna
-Satoru, tienes 16 años no puedes adoptar a una niña solo por qué si-
-Tengo el dinero suficiente jejejejeje así que no hay problema- el mayor de todos se sostuvo la cabeza
-Te los presento, ese de ahí es mi maestro Yaga Masamichi, ella es Ieiri Shoko, fue quien te curó las heridas-
-Hola linda ¿Te sientes mejor ahora?-
-Y por último pero no menos importante, el emo de ahí es Getou Suguru-
-¿A quien le dices emo estúpido albino?-
-Jajajaja, todos son buenas personas que no te harán daño- Tsubaki seguía aferrada a su pantalón, temblaba ligeramente
-...- Yaga se acercó y se puso en cuclillas para verla mejor- No tengas miedo pequeña, aquí estarás a salvo de todo, incluso Satoru-
-Oye eso suena a que la secuestre-
-Asi que puedes relajarte, es un placer conocerte- estiró su mano y Tsubaki la vio, miro a Gojō y este sonrió, ella estiró su mano para saludarlo
-Hola... Gojō.... San... Es... Bueno con Tsubaki-
-Ya veo- Yaga noto las heridas en sus muñecas- Es mejor que la revise el médico-
-Si eso quiero, está muy pequeña para que tenga 4-
-Hola Tsubaki chan-
-Hola... Gacias... Po ayuda...-
-No fue nada, me alegra haberte ayudado-
-Un gusto Tsubaki chan-
-Shi...- ella saluda a Getou
-Bueno Tsubaki, vamos al médico, debemos ver cómo sigue tu estómago-
-Shi- ella quiso caminar pero piso el Kimono y se cayó de bruces
-¡¿Estás bien?!- todos se acercaron a ayudarla
-Shi...-
-Te lastimaste las rodillas, Satoru ese kinomo es muy grande para ella- Suguro le reclamó
-Es lo único que conseguí para ponerle-
-Cuando el doctor la revise debes comprarle ropa, si vas a "adoptarla" debes atenderla como se debe-
-¿Aaaahhhhh?-
El médico que había dio su diagnóstico y tuvo que inyectarle cosa que a Tsubaki no le gustó, además de las medicinas que sabían tan feo como la comida podrida que le daban,ella se puso a llorar debido a eso, Satoru para animarla le dio un mochi, ella lo comió y sonrió, jamás había comido algo tan rico.
- Sonreiste... No pense que pudieras hacerlo- El chico dijo asombrado
-Satoru no pierdas el tiempo, Shoko dice que hay mucho por comprar -
-Ahi voy, ahí voy, vamos Tsubaki, primero hay que vestirte bien, es el primer paso para tu nueva vida- ella corrió hasta él y tomo su mano, eso sorprendió al chico pero no la quitó, envolvió esa pequeña mano en la suya, por primera vez en su vida experimento un sentimiento que no supo nombrar en aquella ocasión.